jueves, 17 de marzo de 2022

LAS NOTAS DE SAN ISIDRO 2022 (PARTE II): LOS TOREROS

Veinticuatro corridas de toros. En total, setenta y dos puestos (sesenta nueve contando con que una de las veinticuatro se trata de un torero que estoqueará seis toros en solitario, y otra se trata de un mano a mano). Puestos que se han distribuido en un póker, cuatro tripletes, once dobletes y treinta matadores que tan solo vendrán en una tarde. Eso son los números de la feria.

En cuanto a las letras, estas dejan regueros de tinta. Lo de reducir festejos es un acierto: hay una mayor cantidad de carteles rematados, mucha más competencia en los mismos, muchos menos toreros cuya presencia es más que cuestionable (que también los hay), otros toreros que a los aficionados se les hacen bola con dos compromisos han reducido a uno respecto a los últimos años y, en definitiva, la feria está mucho más compacta respecto a años anteriores. Sí, por fin se puede hablar de una Feria de San Isidro buena de verdad y con más grano que paja. La ausencia que más chirria, por eso de que es figurón indiscutible del toreo, es la de Miguel Ángel Perera (si bien es verdad que, si preguntan uno por uno a los abonados de Madrid, seguramente más de uno, y de dos también, dirán que no lo echarán de menos en absoluto). ¿Más ausencias a destacar? Por supuesto. Una que no deja de ser llamativa y que, sea dicho de paso, genera el corte de dos orejas y rabo: la de Cayetano Rivera Ordóñez. Y es que Madrid es mucho más que un plató de Telecinco... 

Una alternativa: la de Rafael González. Siete confirmaciones, cifra poco habitual y que llama la atención por alta respecto a otros años: Tomás Rufo, Fernando Adrián, Juanito, Diego Carretero, Leo Valadez, Damián Castaño y Alejandro Marcos. Algunos de ellos con todo el merecimiento del mundo, otros quizás podrían haber esperado a otro momento de la temporada ya que San Isidro son palabras mayores, y algunos no han justificado esas palabras muleta y espada en mano. Lo que está claro es que todo el mundo tiene derecho a confirmar su alternativa, y además hay una amplia baraja de toreros con la alternativa por confirmar que, se podría decir, quedaron en stock con esto del bicho puñetero, y de alguna manera habría de deshacer este tapón. Teniendo en cuenta esas variables, bienvenido sea darle la oportunidad a toreros jóvenes.

En resumidas cuentas, sobre el papel parece una Feria con atractivo y que mejora las de años anteriores. La gran apuesta, y sea dicho de paso uno de los mayores acontecimientos, se trata del regreso de Alejandro Talavante. Cuatro tardes es apostar muy fuerte y cargar con un compromiso de auténtica figura, máxime cuando uno de los encierros a los que se enfrentará es nada menos que el de Adolfo Martín (ya veremos como estos salen luego). Otro aliciente que le añade una vuelta de rosca más a su compromiso con Madrid es el un mano a mano con uno de los toreros de moda: Juan Ortega, y ante la ganadería de Jandilla. Las dos tardes restantes, ante los toros de Garcigrande y Victoriano del Río. Bien por Alejandro Talavante, esta apuesta demuestra que no viene a pasearse.


TRES TARDES


    ** MORANTE DE LA PUEBLA (La Quinta - Juan Pedro Domecq - Alcurrucén): A estas alturas ya no hace falta decir quién es Morante de la Puebla ni por qué causa furor allá por donde lleva su tauromaquia (y sea dicho de paso, sus excentricidades). Tal y como va el devenir de su temporada y los carteles en los que aparece, se nota que el año 2022 quiere cargarse de grandes compromisos y ante todo tipo de encastes ((¡¡qué felicidad, toda una figura del toreo en esas lindes!!). Tres tardes en Madrid, una de ellas con La Quinta (Santa Coloma) y otra con Alcurrucén (Núñez, si bien este es un hierro no exento de historial en carteles de figuras), demuestran su alto compromiso. Juan Pedro Domecq es la tercera, y de la inclusión en la Feria de esta vacada ya está todo dicho. Soñemos con Morante y sus tres tardes en Madrid, que es gratis...


    ** DANIEL LUQUE (Montalvo - El Torero - Valdefresno): De otras latitudes siempre llegan grandes noticias de este torero, pero es llegar a Madrid y ¡¡zas!! Lo normal es que nos demos todos de bruces con tan buenas palabras de lo bien que anda este torero últimamente. Tres tardes para él en esta feria de 2022, y a mí que me ilustren pero no consigo ver méritos en este torero para tantísimo. A lo mejor con una menos (ya no digo dos), hubiera quedado bien...


    ** EMILIO DE JUSTO (El Parralejo - Victoriano del Río - Alcurrucén): El gran triunfador de la mini-temporada 2021 de Madrid, y uno de los toreros de moda. A sus tres tardes en la Feria se le suman, semanas antes, los seis toros del Domingo de Ramos. Estaba obligado a comparecer en Madrid este año tan cargado de compromiso, y por ello merece la mayor de las suertes y que su toreo caro reluzca.


    ** GINÉS MARÍN (El Parralejo - Fuente Ymbro - Alcurrucén): Junto a Emilio de Justo, triunfador de 2021 en Madrid y uno de los toreros jóvenes más esperados por la afición. No es excesivo, por tanto, que esté incluido tres tardes.


 

DOS TARDES


    ** EL JULI (La Quinta - Garcigrande): Don Julián, su tauromaquia y sus polémicas no necesitan presentación, y menos en Madrid. Al parecer no ha querido quedarse a la zaga de su compadre Morante de la Puebla, y se ha dejado caer en la corrida de La Quinta. Se agradece el gesto.


    ** PABLO AGUADO (La Quinta - Juan Pedro Domecq): El último gran exponente de la escuela sevillana, esa naturalidad heredada de otros grandes sevillanos como los Vázquez Garcés, Pepe Luis y Manolo; o Pepín Martín Vázquez. Cierra el cartel de La Quinta y es componente del cartel que más se está repitiendo en los últimos meses en todas las plazas: Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado. Madrid no podía quedarse sin esa combinación (que los toros no arruinen la tarde). 


    ** ANTONIO FERRERA (El Torero - Victorino Martín): Sigue entrando en todas las ferias y muy bien colocado siempre. Razones no faltarán para ello, si bien es verdad que se trata de un torero que siempre causa controversia. Su carácter lidiador y variedad capotera, lo mejor. Además de esas dos tardes en el abono, también vestirá el terno goyesco el 2 de mayo.


    ** GONZALO CABALLERO (El Torero - Luis Algarra): Vuelve a la plaza a la que puso los pelos de punta por sendos cornadas de caballo en la última temporada que se celebró con normalidad, la de 2019. Torero muy pudoroso y que cuenta con el favor de la afición de Madrid, dos compromisos en la feria no va a parecer que le sean excesivos. Es de los que sí saben hacerlo. 


    ** JUAN ORTEGA (Jandilla - Juan Pedro Domecq): Otro de tantos que se le espera en Madrid con muchas ganas, pues su toreo de arte no es para menos. Dos corridas, una de ellas en vis a vis con Alejandro Talavante en su regreso a Madrid. La otra, con la juampedrada e integrando lo que se llama el "Cartel del Arte". 


    ** JOSÉ MARÍA MANZANARES (Victoriano del Río - Puerto de San Lorenzo): Figura, sí. Guapo, un rato ciertamente. ¿Interés? por ahí, para dar y tomar. ¿Y en Madrid? También, pero solo a una parte... "Es que los reventadores del 7 le tiene manía, son mu mar afisionaos", hay quien dice...  O es que da para poco, como bien demostró, sin ir más lejos, el pasado mes de octubre ante aquel bravo toro de Victoriano del Río apodado "Casero" (un ejemplo de muchos que se pueden poner). En fin, dos tardes más para él en Madrid.


    ** ROCA REY (Victoriano del Río - Fuente Ymbro): Después el parón obligado de 2020, un 2021 en el que poco se dejó ver, y que entre medias ha aparecido una baraja de toreros (Emilio de Justo, Pablo Aguado, Ginés Marín, Juan Ortega, el regreso de Talavante) que están copando todo... ¿El interés que hasta hace pocos años Roca Rey ha perdido mucho fuelle, o son solo sensaciones que tiene este que escribe? Que Roca Rey todavía sigue dando de qué hablar no se duda, pero da la sensación de que no tanto como otras temporadas. Sorprende también que no haya entrado una tercera tarde en el abono, lo que es muy habitual en él. Ya veremos lo que pasa en los próximos meses...


    ** TOMÁS RUFO (Garcigrande - Puerto de San Lorenzo): Una de las muchas confirmaciones de alternativa que sucederán a lo largo de la Feria es la de Tomás Rufo. Y, además viene colocado una segunda tarde, siendo el único toricantano que ostentará tal honor. Como debe ser, pues se lo ganó bien ganado a lo largo del año 2019 en muchas plazas, pero sobre todo Madrid, donde quedó vencedor del Certamen de Novilladas en verano y salió en hombros en la feria de Otoño. Demostró entonces que aquí puede haber torero para rato, y aunque 2020 debería haber sido su año, todo quedó pospuesto para este 2022. Debería serlo.


    ** MANUEL ESCRIBANO (Torrealta - Adolfo Martín): Especialista en en terrenos donde no todo el mundo es capaz de acceder. Por Madrid ha pasado en diversas ocasiones, pero muy pocas ha sacado a relucir toda su dimensión que en otras partes sí ha demostrado: la de torero capaz con todo tipo de toros.


    ** DIEGO URDIALES (Fuente Ymbro - Victoriano del Río): Si hay alguien hoy en día con verdadero merecimiento de denominarse Torero de Madrid, ese es este que nos ocupa ahora mismo. Diego Urdiales es todo un veterano (más de veinte años como matador de toros) pero no fue hasta bien entrada su carrera cuando obtuvo su primer gran triunfo en Madrid, precisamente el que terminó por hacerle salir del averno del olvido. Eso fue una tarde lluviosa de mayo de 2008, y desde entonces su relación con esta plaza ha sido idílica. Impensable es, a estas alturas, verlo fuera de cualquier feria importante. 


    ** ROMÁN (Luis Algarra - Victorino Martín): A Román le sobran los méritos para entrar por dos tardes en San Isidro, y no son precisamente aquella cornada que le infirió un toro de Baltasar Ibán hace 3 años, y que por poco se lo lleva para siempre. Más allá de todo eso, Román demostró meses antes que ya no era ese torero con prisas por todo y que mordía todo lo que se le ponía por delante. Se veía un torero mucho más asentado, con más poso, mucho más dominador y que pensaba delante de la cara del toro. El tabacazo que le infirió el toro de Ibán y los acontecimientos del 2020 le frenaron en seco su ascenso, pero eso no quiere decir que hayamos olvidado ni que, por supuesto, esta Feria no se le espere con interés.

   

 

UNA TARDE


    ** LÓPEZ SIMÓN (Montalvo): Una tarde, y gracias. Y si no hubiera sido ninguna, no hubiera pasado nada en absoluto. Puertas grandes aparte, ni tiene ni ha tenido nunca nivel alguno para estos lares. Lo de las cornadas y las volteretas no es torear.


    ** ÁLVARO LORENZO (Montalvo): Un torero joven que se abrió hueco de novillero y ya de matador de toros consiguió alzarse tras cortar tres orejas un domingo de abril en Madrid. Después de eso, no ha terminado de cuajarse. No obstante, una oportunidad para él en San Isidro no está para nada de más.


    ** JAVIER CORTÉS (El Pilar): Vuelve a Madrid tras el duro percance sufrido en un ojo allá por septiembre de 2019. Madrid le espera y confía en sus dotes, pues ya los ha demostrado en más de una ocasión (sobre todo de novillero).


    ** TOMÁS CAMPOS (El Pilar): Mucho se habla de este torero, cosa que lleva sucediendo desde hace ya varios meses. Se le dio una oportunidad en San Isidro de 2019 ante una infame corrida de Las Ramblas con la que quedó inédito. Está anunciado, además, para matar la corrida de El Montecillo el próximo Domingo de Resurrección. 


    ** FRANCISCO JOSÉ ESPADA (El Pilar): Un torero joven ya muy conocido en esta plaza y que, orejas aparte, no ha conseguido ganarse del todo el favor de la afición. No torea mucho y necesita llamar la atención de verdad, y no mediante despojos que a la media hora todos los que los pedían ya se habían olvidado. 


    ** CURRO DÍAZ (El Parralejo): Anunciado el día del Patrón, el día grande de la Feria. Su pinturería, plasticidad y detallitos que gasta gustan y mucho por Madrid, si bien es verdad que a la hora de realizar el toreo fundamental no anda fino. 


    ** JOSELITO ADAME (Araúz de Robles): Máxima figura del toreo en su país. ¿Y en España? Pues en España uno más, siendo generosos. Se necesitaba rellenar hueco y se ha pensado en él. La verdad es que si se hubiera producido, su ausencia no se hubiera echado en falta.


    ** PEPE MORAL: (Araúz de Robles): Torero con sus más y sus menos, acostumbrado a corridas que no todo el mundo tiene a bien de vérselas (muy a su pesar, según lo manifestado por él mismo en alguna ocasión). Y es que lo que relanzó su carrera fue el corte de dos orejas a un toro de Miura en Sevilla hace algunos años, de la misma forma que en Madrid todavía se recuerda su faena a un buen toro de Adolfo Martín de nombre Chaparrito. 


    ** ÁNGEL TÉLLEZ (Araúz de Robles): Alto bagaje de festejos como novillero, confirmó su alternativa el 23 de mayo de 2019 en una tarde de campanillas y en la que pasó de puntillas. ¿Méritos para entrar en la feria de San Isidro de este año? Seguro que los tendrá, pero que me los expliquen porque no atino a conocerlos.


    ** LÓPEZ CHAVES (Pedraza de Yeltes): Torero ya veterano curtido en las corridas que algunos denominan  duras. Francia le relanzó de nuevo hace muy poco y terminó de llamar la atención ante una corrida de Cuadri el último San Isidro celebrado. Dicen que anda en un buen momento.


    ** JESÚN ENRIQUE COLOMBO (Pedraza de Yeltes): De los punteros en su época novilleril, pero dice poco como matador de toros. De esos toreros arrolladores en todos los tercios (sobre todo el de banderillas, en el que aún no se le ha visto clavar un par que no sea a penca pasada) que basan su tauromaquia mucho más en gestos de cara a la galería que en el toreo de verdad. Cortó una oreja en esta plaza el día de la Hispanidad de 2019 y pasó de puntillas en la pasada Feria de Otoño.


    ** DIEGO CARRETERO (Pedraza de Yeltes): Confirmará la alternativa que tomó el día 23 de junio de 2018 en Alicante. Desde entonces, ha toreado muy poco y sobre todo en su tierra, Albacete. Sí toreó mucho como novillero, también en Las Ventas. De esas confirmaciones de alternativa que no hubiera pasado nada si se hubiera dado fuera del abono, San Isidro no es lugar para meras oportunidades


    ** FERNANDO ADRIÁN (Victoriano del Río): También confirmante de alternativa y en tarde de importancia: compartirá cartel con Manzanares y con Roca Rey. Justo premio para un torero que el pasado año llamó la atención sobremanera al ser vencedor de la Copa Chenel, la cual le ha ayudado a salir del ostracismo que su carrera atravesaba


    ** PACO UREÑA (6 toros de distintas ganaderías): Por más que se intenta, no se comprende que uno de los toreros más aclamados en las últimas temporadas esté fuera de todas las ferias de 2022 (salvo que se tenga en cuenta que, comparada con el mundo del Toro, la camorra napolitana queda a la altura de Disney). Pues aquí viene Paco Ureña para encerrarse con 6 toros de distintas ganaderías el día 21 de mayo, en plena Feria, y darle una soberana manta de leches a toda aquella banda que le ha marginado de las ferias. Habrá que estar atentos también a los hierros escogidos.


    ** EL FANDI (Torrealta): Madrid no es para él, ni él es para Madrid. No hay que darle más vueltas, en verdad. Viene solamente una tarde, y con eso parece suficiente para todos.


    ** LEO VALADEZ (Torrealta): Que confirmará su alternativa, la cual tomó en Zaragoza el día 10 de octubre de 2017. Sorprende esta confirmación en plena feria de un torero al que no se le conocen muchos méritos para ello. También podría haber esperado a incluirse fuera del abono.


    ** JOSÉ GARRIDO (Valdefresno): Pasan los años, las temporadas se suceden, los San Isidros se desarrollan y José Garrido, aquel que de novillero auguraban en él al nuevo Morante de la Puebla, no da muestras de nada. No ha faltado a Madrid como matador de toros desde que confirmara la alternativa en mayo de 2016, siempre bien colocado y en diversas tardes al año, pero ni una oreja, ni ninguna vuelta al ruedo, ni ninguna faena para recordar, ni nada de nada. Pero aquí vuelve el hombre este año, una tarde porque en verdad no acumula méritos para más. Y gracias. 


    ** JUANITO (Valdefresno): Portugués y confirmante de alternativa, la cual tomó en Badajoz el 22 de junio de 2019. Mucho apareció de novillero en Madrid, sin que en ninguna de esas comparecencias realizara algo de interés. ¿Merecido traerlo para confirmar la alternativa? Por supuesto, todo el mundo tiene derecho a ello. ¿Dentro de San Isidro? Ni soñando. Y es que aunque se hayan reducido tardes, algunas confirmaciones de alternativas y otras tantas inclusiones demuestran que aún quedan puestos de relleno. 


    ** DAVID DE MIRANDA (Luis Algarra): Una tarde para quien en San Isidro de 2019 salió a hombros, es muy poco. En la mayoría de las ferias se le está tratando a este torero con sobrada indiferencia, lo que se antoja injusto dado que ha cosechado méritos para mucho más. 


    ** FERNANDO ROBLEÑO (Samuel Flores): Un clásico de Madrid las dos últimas décadas, especialmente en corridas a las que por ahí ponen la etiqueta de duras. Acartelado en el regreso de Samuel Flores a Madrid.


    ** MORENITO DE ARANDA (Samuel Flores): Torero de fino estilo, muy del gusto de Madrid. Un torero así no puede faltar en San Isidro. 


    ** DAMIÁN CASTAÑO (Samuel Flores): Dio una gran tarde de toros el pasado 15 de agosto en Cenicientos, ante sendos toros de Prieto de la Cal y Peñajara. Como premio a esa fuerte llamada de atención a las puertas de Madrid, se ha tenido a bien incluirle en la Feria para que confirme la alternativa que tomó en Gijón hace ya 10 años, el día 14 de agosto de 2012. Lo merece y ojalá refrende en Madrid las buenas sensaciones que dejó aquel día en Cenicientos.


    ** OCTAVIO CHACÓN (José Escolar): Acartelado una tarde ante los albaserradas de Escolar, una ganadería que le va de lujo al corte lidiador y de poderío que gasta.


    ** ALBERTO LAMELAS (José Escolar): Torero muy solicitado en corridas a las que muchos no quieren ver ni en pintura. Se habla muy bien de él sobre todo en Francia. Mató la de Victorino Martín la pasada Feria de Otoño y aquella tarde dejó la sensación de que puede estar mucho mejor delante de los toros. Se espera que el 31 de mayo sea una de esas tardes.


    ** GÓMEZ DEL PILAR (José Escolar): Otro torero que se ha hecho cierto hueco en este tipo de corridas, y lo cierto es que se le da bien, como ya en Madrid ha demostrado en más de una ocasión. 


    ** JUAN LEAL (Fuente Ymbro): Francés que basa sus actuaciones en eso que algunos llaman valor seco, pero bien debería tener en cuenta que no solamente de pan vive el hombre. Más cabeza, técnica y finura le vendría bien a su tauromaquia. 


    ** JOAQUÍN GALDÓS (Fuente Ymbro): Definitivamente, la inclusión de algunos toreros en el abono solo se entiende si se tiene en cuenta que hay demasiados huecos que rellenar aunque sea con paja, y Joaquín Galdós es uno de ellos. No hay por dónde cogerlo, no.


    ** RAFAEL GONZÁLEZ (Fuente Ymbro): Se trata del único torero que será investido matador de toros en este San Isidro. Muy conocido en Madrid por sus muchas comparecencias como novillero, en las que se ha saldado con el corte de diversas orejas. Si es por eso, suerte en su doctorado. Completa, además, el que seguramente sea el cartel más flojo de todo el abono (Juan Leal - Joaquín Galdós - Rafael González).


    ** ALEJANDRO MARCOS (Puerto de San Lorenzo): Última confirmación de alternativa que se dará en la feria, alternativa que tomó el 25 de julio de 2017 en Santander. Como otros tantos, poco ha toreado desde entonces. Se han hablado grandes cosas de él que han sucedido en los últimos meses, especialmente en su tierra, Salamanca. Parece que ha despertado gran interés. 


    ** RAFAELILLO (Adolfo Martín): El especialista en las duras por excelencia y qué ha dado tardes importantes en Madrid con este tipo de corridas a lo largo de su carrera. Bueno es tenerlo por San Isidro una tarde para dar muestra de sus maneras.


    ** SERGIO SERRANO (Victorino Martín): Una de las grandes revelaciones, seguramente la última, que quedó antes del nefasto 2020. Aquella buena tarde que dio en septiembre de 2019 en Madrid le puso en el candelero la refrendó en el regreso de los toros a Las Ventas el 26 de junio ante la corrida de Victorino, cortando una oreja y dejando una buena dimensión. Viene una tarde, de nuevo con la de Victorino, y hasta se hace poca una corrida para este torero. 

lunes, 14 de marzo de 2022

LAS NOTAS DE SAN ISIDRO 2022 (PARTE I): LOS TOROS

No había ninguna duda a estas alturas de que la temporada taurina de 2022 se desarrollaría con la más absoluta normalidad. El invierno toca a su fin y todo sigue los senderos de la naturalidad: los primeros eventos (Valdemorillo, Olivenza, el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo, las Fallas...) se han desarrollado sin sobresaltos; la Magdalena está a la vuelta de la esquina, Sevilla tiene su Abril asegurado, Pamplona y otras ferias de verano se cuecen... Y por supuesto, la Feria más importante del mundo, San Isidro, acaba de ser presentada. Obsceno, pero que muy obsceno sería la existencia del más mínimo pero al normal desarrollo de las cosas.

¿Qué nos trae la primera feria de San Isidro post-bicho? Muchas cosas: regresos, carteles buenos de verdad, carteles que no lo son tanto, un GRAN TORERO con seis toros en solitario, oportunidades a toreros que se lo ganaron, alguna presencia que nos hace alzar la ceja... Todo lo cual será analizado lo más detalladamente que se pueda en los próximos días en este blog. Pero sobre todo, y no se nos puede pasar por alto porque es algo que se lleva unos cuantos años exigiendo por gran parte de la afición, es la reducción de festejos: de los 34 que se celebraron en la última feria dada, se pasa a 29. Esto supone una programación más selecta, evitando huecos absurdos, carteles sin interés, la quiniela a la hora de sacar el abono y, finalmente, entradas paupérrimas (y de 29 aún siguen sobrando alguno que otro, a decir verdad...). 

Lo primero, como viene siendo habitual, son LOS TOROS. No se comprenden la presencia en la feria de unas pocas ganaderías que en los últimos años (lustros e incluso décadas en algún caso) han protagonizado hermosas mascletás. También se echan en falta algunas otras (Miura, Cebada Gago, Torrestrella, Santiago Domecq, Valdellán, Rehuelga o Dolores Aguirre, por citar solo algunas); algunas regresan tras varios años de ausencia en esta plaza, otras provocan el agrado de cualquiera con solo leer su nombre... En fin, de todo, como puede contemplarse a continuación:


    ** MONTALVO (8 de mayo; Daniel Luque - López Simón - Álvaro Lorenzo): Abre la feria un hierro que ha dado unas cuantas de cal y pocas de arena en esta plaza. La falta de fuerzas de la que suele hacer gala, su principal pega. No habría más toros en el campo se conoce.


    ** LOS MAÑOS (9 de mayo, novillada con picadores; Carlos Domínguez - Arturo Gilio - García Pulido): Acertado, pero que acertadísimo darle un puesto a una ganadería que, hasta la fecha, solamente ha demostrado bravura, casta y emoción a raudales. En Madrid ya sabemos lo que son encierros de Los Maños, uno de ellos con ovación incluida dedicada al mayoral al concluir el festejo. Solo cabe esperar una tarde de las buenas.


    ** EL PILAR (10 de mayo; Javier Cortés - Tomás Campos - Francisco José Espada): Pelillos a la mar, a pesar de los malos resultados que ha aportado en los últimos años en Madrid. ¿Por qué no romper una lanza a su favor teniendo en cuenta la corrida que lidió el 21 de mayo de 2019? Solo una palabra para resumir aquella corrida: CASTA. Que nos vuelva a agasajar con lo mismo el próximo 10 de mayo.


    ** LA QUINTA (11 de mayo; Morante de la Puebla - El Juli - Pablo Aguado): Uno de los grandes carteles de la feria. En la mano de los buendías de Álvaro Martínez Conradi está que se cumplan las expectativas, y si salen como han salido en Madrid desde hace años, la tarde puede ser memorable. 


    ** EL TORERO (12 de mayo; Antonio Ferrera - Daniel Luque - Gonzalo Caballero): Habitual en Madrid en los últimos años, lidiando además ejemplares que han dado un juego importante. Por citar solo algunos, recordados son un Viscoso al que Álvaro Lorenzo cortó dos orejas en abril de 2018, o un Ojibello lidiado bajo un torrente de agua por Paco Ureña en 2016. 


    ** JANDILLA (13 de mayo; Alejandro Talavante VS Juan Ortega): Elegida para otro de los cartelazos de la feria, a Jandilla se le recuerda una corrida muy notable en la feria de 2017 y en la que sobresalió aquel Hebrea; todo eso diluido en un mar de tardes de inválidos, falta de casta y aburrimiento para regalar. Las reservas que se guardan con esta ganadería son justificadas.


    ** EL PARRALEJO (15 de mayo; Curro Díaz - Emilio de Justo - Ginés Marín): Ganadería muy joven que, hasta ahora, ha basado en buena parte su trayectoria en las novilladas. En Las Ventas ha lidiado en dos ocasiones: 2015 y 2016, novilladas de feria y con sendos resultados que no justificaron en absoluto las bonanzas que se le atribuían en aquel momento. Este es su debut con corrida de toros en Madrid, el día del Santo Patrón nada menos. ¿A la tercera irá la vencida?


    **CONDE DE MAYALDE (16 de mayo, novillada con picadores; Santana Claros - Isaac Fonseca - Álvaro Burdiel): Vacada de sobra conocida en esta plaza, sobre todo en novilladas y sobreros. Conocida es también su tendencia a la nobleza excesiva y falta de picante, pero como a los de luces eso les sirve...


    ** ARAÚZ DE ROBLES (17 de mayo; Joselito Adame - Pepe Moral - Ángel Téllez): Una ganadería diferente donde las haya, hecha a base de diversas procedencias. Habitual en San Isidro en otros tiempos, si bien apenas ha aparecido en los últimos años por Madrid. Su presencia este año se deberá, en gran parte, al éxito que cosechó en uno de los últimos desafíos ganaderos celebrados en esta plaza, va ya para tres años, lidiando dos toros de nota alta. Su presencia en la feria, por tanto, tiene un alto interés.


    ** PEDRAZA DE YELTES (18 de mayo; López Chaves - Jesús Enrique Colombo - Diego Carretero): Ganadería muy del gusto de Madrid y de Francia, sí, pero que no termina de echar una corrida de toros buena de verdad en Madrid. Las últimas son recordadas por el aburrimiento que su falta de casta y exceso de borreguez provocaron en los tendidos. El 18 de mayo de 2022 es un buen momento para echar una corrida encastada de verdad, que es lo que de ella se espera.


    ** VICTORIANO DEL RÍO (19 de mayo; José María Manzanares - Fernando Adrián - Roca Rey // 27 de mayo; Diego Urdiales - Alejandro Talavante - Emilio de Justo): La vacada de Victoriano del Río tiene la fama, desde que el mundo es mundo, de ser un símil al Corte Inglés: escaparates para todos los gustos y para todas las ocasiones. Corridas encastadas que causan furor entre los aficionados más exigentes, corriditas para eso de torear mejor que nunca (para que las figuras manejen bien el esfínter delante de ellos), grandes alegrías para todos, grandes decepciones... Lo dicho: para todos los gustos y ocasiones. Son habituales sus dobletes por San Isidro, y este año no podía ser menos (sobre todo después de la categoría que derrochó la corrida y media que lidió la temporada pasada en el Foro). Qué felicidad sería que este año echara algunos toros como aquellos.


    ** GARCIGRANDE (20 de mayo; El Juli - Alejandro Talavante - Tomás Rufo):  Otra de esas ideadas para la cosa del se torea mejor que nunca, el toro más bravo de la Historia y tal... Ahí está año tras año, en todas las ferias importantes y con todas las figuras, que no la sueltan ni con agua caliente. "Casualmente", sus mejores  resultados suelen venir de la mano de su hierro hermano, el que figura a nombre de Domingo Hernández. Más de esos, por favor.


    ** TORREALTA (22 de mayo; El Fandi - Manuel Escribano - Leo Valadez): Muchos, pero que muchísimos años sin que asomara este hierro por aquí. Si acaso, de sobreros y remendando alguna que otra corrida que no pasó completa por la mañana... Y con resultados que, en verdad, no hacen recordar nada, ni bueno ni malo. Su última comparecencia en esta plaza lidiando un encierro completo data nada menos que del 2 de octubre de 2010, tarde en que Juan Mora encandiló a Madrid con 10 naturales. 


    ** FUENTE YMBRO (23 de mayo, novillada con picadores; Manuel Diosleguarde - Jorge Martínez - Álvaro Alarcón // 25 de mayo; Diego Urdiales - Roca Rey - Ginés Marín // 2 de junio; Juan Leal - Joaquín Galdós - Rafael González ): Triplete para la vacada de Ricardo Gallardo, dos corridas de toros y una de las tres novilladas de la feria. Muy querida por los aficionados gracias a una extensa lista de toros memorables y tardes cargadas de emoción, pero... ¿No serán excesivas tres tardes? 


    ** VALDEFRESNO (24 de mayo; Daniel Luque - José Garrido - Juanito): Petardo nuestro de cada año. No se comprende por qué demonios repite una feria tras otra, como si nada... ¿No hay más ganaderías en el campo? 


    ** JUAN PEDRO DOMECQ (26 de mayo; Morante de la Puebla - Juan Ortega - Pablo Aguado): Hablando de petardos, por la puerta asoma la reina de la pólvora. Y para colmo de males, anunciada con uno de los grandes acontecimientos de toda la feria. Que se la metan por donde les quepa, pero por favor ¡¡lejos de Madrid y de cualquier plaza de toros!!


    ** LUIS ALGARRA (28 de mayo; Román - Gonzalo Caballero - David de Miranda): Sorprende su inclusión, a decir verdad.  Dado el casi nulo bagaje que ha tenido en esta plaza en los últimos lustros (algún que otro sobrero, y paren de contar), poco se puede decir de esta vacada, por lo que mejor quedar a la expectativa de lo que pueda suceder. Ante ellos se las verá una terna de toreros jóvenes y buenos de verdad.


    ** SAMUEL FLORES (30 de mayo; Fernando Robleño - Morenito de Aranda - Damián Castaño): He aquí una ganadería cotizadísima en otro tiempo, y que lleva muchos años sin aparecer por Madrid. Casi una década ha pasado desde su última comparecencia en Madrid, momento en que, a decir verdad, llevaba años sin levantar cabeza. Hay ganas de comprobar qué tal le sentó el paso del tiempo, ¿por qué no?


    ** JOSÉ ESCOLAR (31 de mayo; Octavio Chacón - Alberto Lamelas - Gómez del Pilar): No puede faltar nunca en Madrid. Vacadas así engrandecen la Fiesta y la cría del Toro. 


    ** ALCURRUCÉN (1 de junio; Morante de la Puebla - Emilio de Justo - Ginés Marín): El hierro de la familia Lozano, capaz de protagonizar grandes sucesos y sucesos que no lo son tanto, es la elegida para lidiar en otro de los grandes acontecimientos de la Feria: la corrida de Beneficencia y con un cartel rematadísimo. 


    **PUERTO DE SAN LORENZO (3 de junio; José María Manzanares - Alejandro Marcos - Tomás Rufo): Vacada de corte irregular y que ha provocado muchos dolores de cabeza durante muchos años, pero también corridas duras y encastadas que han provocado la admiración de los aficionados. Y ¿este año, por qué palo tocará?


    ** ADOLFO MARTÍN (4 de junio; Rafaelillo - Manuel Escribano - Alejandro Talavante): Los adolfos llevan desde hace unos cuantos años provocándole cabreos y más cabreos al kiosko, hecho por otro lado que está totalmente justificado ya que es una ganadería que ha echado toros formidables y, por ende, de la que se espera cualquier cosa menos descaste, borreguez y aburrimiento. ¿Qué le ha hecho y echado el señor Adolfo Martín a sus toros en los últimos tiempos?


    ** VICTORINO MARTÍN (5 de junio; Antonio Ferrera - Sergio Serrano - Román): Y hablando de cabreos y de esperarse cualquier cosa menos aburrimiento, aparecen los de la A coronada... Cierra la feria, como en los buenos tiempos, y con un cartel la mar de interesante. Dicen que quien tuvo retuvo, pero a Victorino Martín García es difícil ya, a estas alturas, tomarle en serio. 


domingo, 3 de octubre de 2021

3 DE OCTUBRE DE 2021, SEXTA DE LA FERIA DE OTOÑO: SIETE TOROS, UNA OREJA Y GRACIAS

Cayó el 6° toro a la arena a golpe de descabello y tras varias entradas del matador, cuarteando por cierto. Hasta ese preciso instante, no había pasado nada desde que irrumpiera en el ruedo Antonio Ferrera liado en el mismo capote de paseo que la última vez que se encerró con seis toros en esta plaza, e impecablemente vestido de purísima y oro. Ni un toro fijado de salida, ni un quite, ni una verónica, ni un muletazo medianamente aceptable, ni muchísimo menos una estocada aseada. Lo único llegó por parte de algunos subalternos: un buen puyazo e impecable ejecución de la suerte por parte del picador Antonio Prieto al 2°, un buen par de banderillas de Fernando Sánchez al 5° y con el que José Manuel Montoliú se picó, dejando a continuación un par cuadrando en la misma cara del toro y siendo dramáticamente arrollado (sin consecuencias graves aparentes); dos quites providenciales del tercero Manuel Izquierdo que han evitado otras tantas cornadas que estaban aseguradas y, sobre todo, un antológico y acertadísimo par de banderillas por parte de Joao Diego Ferreira al sesgo y ejecutado ante el manso 6°. El resto se resume muy pero que muy simple: otra infumable corrida de Adolfo Martín y una actitud ciertamente reprochable de Antonio Ferrera durante la lidia de esos seis toros de Adolfo Martín. Hubo dos toros, 2° y 4°, que se dejaron con mayor presteza que sus hermanos, pero el bueno de Antonio nunca se puso en el sitio, ni metió de veras a los toros en la muleta para alargarles la embestida más allá de los medios muletazos que ejecutaba. Esos dos toros tampoco eran los famosos Madroñito y Mulillero, en verdad, pero se podía haber estado ante ellos mucho mejor de lo que Antonio Ferrera estuvo. Cierto es que a los seis toros Antonio Ferrera los cuidó, los intentó lucir en el caballo, dirigió bien a las cuadrillas evitando que dieran más capotazos que los justos y medidos; y hasta permitió que los sobresalientes, Álvaro de la Calle y Jeremy Banty, entraran en quites en 1°, 3° y 5°, y 2°, 4° y 6°, respectivamente. Pero ni siquiera un conato de desplegar su amplio abanico capotero ante ellos. ¡¡Qué aburrida resultó ser la encerrona con los de Adolfo Martín!! Ni toros, ni torero...

Y, cuando nadie lo esperaba y sin que aún hubiera entrado a matar al 6°, Antonio Ferrera hizo un gesto que todo el mundo entendió a la primera: quería regalar el sobrero. De Pallarés fue y gastó bonitas hechuras el mozo. Seguramente consciente de que no había dado todo lo que tenía que dar en los toros anteriores, Ferrera salió a vérselas ante el sobrero arrebatado y con la actitud arrolladora que siempre ha dispuesto. Intentó por primera vez en toda la corrida el toreo a la verónica, y lo cierto es que algún lance despacioso sacó, rematado todo ello con una media verónica que sí fue verdaderamente buena. Intentó también un galleo por chicuelinas para llevar al toro al caballo que quedó en eso, en el intento; pero el quite fue calcado a los seis anteriores: ejecutado por el propio matador sacando al toro andando hacia atrás y con suavidad, cuidando mucho su embestida. Pero ¿dónde quedó la variedad y el gusto por sorprender? En el capote de Antonio Ferrera esta tarde no, pero sí quiso protagonizar el tercio de banderillas a este sobrero de una manera diferente. Tomó cuatro pares de banderillas y uno a uno fue llamando a tres banderilleros que saben lo que se hace con los palos en la mano: José Chacón, Fernando Sánchez y Joao Diego Ferreira. El cuarto par de banderillas, tras solicitar el preceptivo permiso a la Presidencia, se lo quedó el propio matador, que entró el primero ejecutando a toro pasado y muy aliviado. Por este orden, entraron Fernando Sánchez, que ejecutó con el gran estilo que le caracteriza y clavó en la misma cara; José Chacón, que expuso e intentó ejecutar con pureza pero no consiguió lucirse con grandes alardes; y Joao Diego Ferreira, que dejó el mejor de toda la corrida. Sin duda, este tercio de banderillas fue el momento culmen de la tarde.

El de Pallarés, manso y de poco poder en el caballo, llegó suave a la muleta, pastueño y toreable, pero le faltaba clase y más picante. Antonio Ferrera comenzó la faena con la mano derecha pasándolo a media altura y llevándolo hacia fuera, sin molestarlo mucho, y dejando un remate por el lado izquierdo de fina bisutería. Se echó la muleta a la zocata e intentó arrancar algunos naturales desde muy fuera, volviendo a la diestra  y dejando otros cuantos derechazos relajados y con el amaneramiento que le caracteriza, pero siguiendo sin ponerse y rematando los muletazos hacia fuera. La última serie fue con la zurda, cuyos muletazos siguieron la misma tónica de alivio que las anteriores, y rematando eso sí con dos ayudados por alto de cierta belleza. No fue una faena de altura ni mucho menos el toreo brilló por su ejecución, más bien por su ausencia; pero llegó su eco a los tendidos por el arrebato que gastó el matador y también por el gesto que tuvo de regalar un sobrero, metiéndose al personal en el bolsillo desde el primer momento. Por ello, ni siquiera la media estocada trasera y tendida que hizo tumbar al toro fue impedimento para que le fuera pedida y concedida una oreja que, no nos engañemos, no deja de ser discutible y cuanto menos benévola. 

Mientras se iba a las tablas, Antonio Ferrera prosiguió sus gestos: ¡¡quería echar también el 2° sobrero!! Si hasta el pizarrero salió a los medios cargado de su cartelito blanco anunciado la salida del toro... Hasta que la Presidencia se percató de que no era un hecho que el Reglamento permitiera, por lo que nos quedamos en los siete toros y en una oreja. Y también en un "gracias", porque si no hubiera sido por el empeño del matador en regalar un séptimo toro, la tarde se hubiera resumido en un "Ni Adolfo, ni Antonio". Y ni la oreja cortada a la última salva a la tarde de haber sido un verdadero fiasco.

Qué bueno sería que durante las tres o cuatro próximas temporadas, el señor Adolfo Martín Escudero se cogiera del brazo a su primo, el señor Victorino Martín García y, allá por mayo y octubre, se fueran ambos de vacaciones a las Bahamas, a las Maldivas, a la Polinesia Francesa o de safari a África. A cualquier lado menos a Madrid. Un tiempecito al "rincón de pensar" para estas dos señores no vendría mal.

sábado, 2 de octubre de 2021

2 DE OCTUBRE DE 2021, QUINTA DE LA FERIA DE OTOÑO: ASÍ SE TOREA

Así se torea. Pisando los terrenos del toro, dando el pecho, echándole al toro la muleta al hocico, con la pata pa'lante, y rematando abajo y atrás el muletazo. Y vuelta a empezar. No hace falta marcarse un "bajoyo", basta con poner como ejemplo a aquellos toreros que tienen a bien ejecutar con pureza el toreo, y en paz. Emilio de Justo y su faena de muleta al 5° (con el hierro de Domingo Hernández) es uno de esos que podrían servir de ejemplo para explicar qué es eso del toreo. Porque hoy Emilio de Justo ha TOREADO en Madrid. Torear en mayúsculas y letras bien grandes. 

 El de Domingo Hernández salió suelto de los caballos en las tres varas que tomó, dejando así de manifiesto que bravo, lo que se dice bravo, no era. Ya en banderillas y en el capote de Morenito de Arles, quien lo bregó con mucha solvencia, el toro dio síntomas de que podría ser un buen toro en la muleta. Y así fue, vaya si lo fue. Emilio de Justo se dobló con él con mucha torería y, a base de muletazos por abajo, lo sacó casi a los medios sin despeinarse. Fue en esos terrenos donde se desarrolló al completo la faena, que comenzó de regular para abajo, pues las tres primeras series de muletazos, por el lado derecho, derrocharon efectivamente buenas intenciones, pero el matador se encontraba muy acelerado y sin terminar de poder al toro. Eso sí, los pases de pecho y remates eran auténticos carteles de toros. Le faltaba acople a la faena, y este fue llegando conforme los naturales se iban sucediendo, y fue así como consiguió hacer aparecer, por fin, el milagroso parar-templar-mandar. Tras esos buenos naturales llegó la serie más redonda de todas, que fue por el lado derecho, y ¿para qué excederse más? Cambió la espada con una oreja de ley cortada, pero todavía estaba por llegar lo mejor: naturales de frente con la mano derecha, dados de uno en uno y enroscándose al toro en la cintura, toreando de verdad y acompañando con todo el cuerpo y la barbilla hundida en el pecho. ¡¡Puro sentimiento!! Y, para cerrar al toro, unos cuantos trincherazos que pararon el tiempo y pusieron al personal la piel de gallina. ¡¡Ay, cuando aparece el toreo de verdad!! Todo el mundo se pone de acuerdo y nadie rechista, ¿no será que, a lo mejor, esos "reventadores" de la plaza de Madrid pudieran tener algo de razón cuando se quejan? Emilio de Justo rubricó su faena con una gran estocada tirándose de verdad, y las dos orejas del toro cayeron sin dilación. 

 Juan Ortega también sabe mucho sobre eso del toreo ejecutado con pureza. Pero no solo eso, también sabe de arte, duende, naturalidad y gusto. Muchísimo gusto. No se le vio nada ante el tercero, un mansazo sin una gota de casta con el que el torero no estuvo nada a gusto y pegó el mitin con la espada. Pero salió el sexto, que se dejó hacer más sin ser la alegría de la huerta (en este punto se quedó gran parte de la fibra que le faltó a la faena), y aquí sí fue donde se vieron fogonazos de arte. No en demasía, pero sí los justos para dibujarse un puñado de carteles de toros. Tiene Juan Ortega ese halo de naturalidad y despaciosidad, como quien toma café ante la cara del toro, tan propia de la escuela sevillana. No solo fueron algunos derechazos sueltos, ni trincherazos, pases de pecho y molinetes que se hacen eternos... Es la forma que tiene este torero de moverse por la plaza y andar ante la cara del toro. 

"¡¡Aprende Julián!!", se escuchó decir en varias ocasiones desde varios puntos de la plaza durante la lidia de ese último toro. Y es que en esta tarde también (des)toreó don Julián. ¡¡Qué ruina!! Si en líneas anteriores se hablaba de ejemplos sobre lo que es TOREAR, a continuación viene el ejemplo sobre PEGAR PASES: la gran lección que dio el Maestro a costa del 1°, un bendito que iba y venía sin gota del maldad, y al que el Maestro cortó una orejita con el mismo peso que la pluma de un gorrión. Sí, el Maestro. Maestro del destoreo, del ventajismo, de las trampas y de la mentira. ¿Torear es tirar en todos y cada uno de los santos muletazos el toro hacia fuera metiendo el pico de esa forma tan descarada? ¿Torear es citar ofreciendo la cadera y medio glúteo? ¿Torear es retorcerse de esa manera tan burda y tan dolorosa hasta para los ojos de quienes son testigos de ello? Me niego a creer en ello, por muchos despojos que sirvan de premio a tales "conceptos del toreo". 

 La corrida que se trajo Justo Hernández esta tarde a Madrid fue grandota y basta, con buenas caras y rematados por detrás. No anduvieron flojos de fuerzas aunque tampoco derrocharon poder a raudales, y resultaron todos ellos mansos en los caballos y, a excepción del 5°, pastueños y con la casta justa. Bueno para la muleta fue la perita en dulce al que don Julián cortó el despojo; y superior también en la muleta el 5°, el único que de verdad tuvo casta. Por cierto que este 5° llevaba el hierro de Domingo Hernández. No falla...

Tras el alboroto, alzaron en volandas a Emilio de Justo y se lo llevaron hacia la Calle Alcalá; y a Juan Ortega le despidieron con una ovación que premiaba su aroma a inspiración. La otra gran ovación de la tarde se la llevó Iván García por dos grandes pares al 4°.


viernes, 1 de octubre de 2021

1 DE OCTUBRE DE 2021, CUARTA DE LA FERIA DE OTOÑO: ALEJANDRO ADAME SÍ ILUSIONA

La novillada, al momento en que las mulillas se llevaban al 2°, iba lanzada a toda velocidad a convertirse en otra pantomima en la que toman parte novillos insulsos y novilleros pegapases que se traen de casa la lección del destoreo 2.0 muy bien aprendida. El primero quería ir pero, por poder, no podía ni con la divisa. La Presidencia pegó el petardo al guardarse el moquero verde y hubo que cargar con el inválido por los restos. Alejandro Fermín se pasó, nunca mejor dicho, muchísimo rato ahí delante soltando todo lo que tenía que soltar, como el opositor que suelta todo el ladrillazo de Mercantil o de Laboral en la fase oral del proceso al que se somete, y lo único que consiguió fue aburrir, el opositor al Tribunal y el novillero de marras a la parroquia. Ni el segundo ni Ignacio Olmos mejoraron la cuestión, si bien esta vez el novillero se percató con mayor diligencia de que no merecía la pena dar pases, y pases, y pases, y más pases sin escuchar otra cosa que no fuera "mátalo ya, pesado". 

 Se le dio puerta al tercero, y con su lidia se consiguieron rentabilizar los 5 euros de la entrada. ¿Qué más da que, en realidad, fuéramos a ver seis novillos y tres novilleros? Si con un novillo bueno de principio a fin y un novillero que sabe torear, tenemos bastante. Ni que eso lo viéramos todos los días. El nombre del novillo, "Unelabios"; Alejandro Adame el del novillero en cuestión. Salió con pies aquel y lo recogio a la verónica este toreando con gusto. Dos capotazos le bastaron al chaval para dejarlo en suerte, ¿para qué más? El novillo empujó con fijeza y metiendo los riñones en los dos encuentros, siéndole medido el castigo en la segunda vara. En banderillas ya se presentía que ahí había toro, e Ignacio Olmos se llevó una gran ovación tras un quite providencial a Curro Robles cuando cayó ante la cara del animal y este se disponía a cornearlo. Alejandro Adame le pegó el pendulazo de rigor desde los medios para comenzar la faena, ¡¡qué feos resultan esos alardes tan populistas en un novillero cuyo concepto apunta pureza y mucha finura!! Tras ello y en los mismos medios, Alejandro Adame dibuja dos series por la derecha que resultan aceleradas pero muy pulcras en cuanto a colocación, bajando la mano y con intención de hacer el toreo en redondo. Pero lo que realmente desata cierto runrún en el tendido son los remates para adornar esos derechazos: un pase de pecho largo y llevándose la muleta al hombro contrario, y un trincherazo de cartel de toros. Le sigue una serie con la zurda en la que sigue faltando más reposo por parte del chico, pero sus intenciones no engañan: Alejandro Adame está preocupado de citar en el sitio en todo momento, de bajar la mano, cargar siempre la suerte y torear en redondo. Vamos, lo que llega siendo hacer el toreo. La faena no dura mucho más, tan solo una serie más con la derecha y otra de naturales en la que destacaron algunos sueltos verdaderamente bellos. No fue una faena redonda ni tampoco terminó de estar a la altura de un buen novillo, pero la actuación de Alejandro Adame tuvo una cosa buena y otra muy buena: la buena, los detalles y el aroma de buen toreo que desprendió; la muy buena, que aquí huele a torero. Por cierto que las comparaciones siempre han sido odiosas, y por eso mejor no comentar nada sobre que es Alejandro Adame torero de dinastía. 

 Con "Unelabios" y Alejandro Adame empezó y terminó la novillada, porque muy poco contenido más tuvo. ¿Qué decir del cuarto y del otro Alejandro del cartel, Fermín de apellido? Mayormente que no se entendieron. O, mejor dicho, que el chico no entendió al manso. No sabemos dónde estaría mirando durante el tercio de banderillas, cuando ese buen capotero que es José Manuel Mas lo bregaba y conseguía llevarlo largo en los terrenos del tercio; pero desde luego al novillo y a su peón no miraba en ese momento Alejandro Fermín. De haberlo hecho, no se habría empeñado en basar su faena en los medios, donde el novillo se defendía. Seguramente no hubiera pasado de la segunda raya en toda la faena y le hubiera dado sitio al animal en lugar de echarse encima, pero así las cosas. Para colmo, acabó con el manso de un sartenazo. Ignacio Olmos, al que por cierto hay que cantarle lo bien colocado que estuvo toda la tarde en la plaza y algunos quites providenciales que realizó, dijo lo mismo ante el quinto que lo que dijo ante el segundo. O sea, nada de nada. Y Alejandro Adame dispuso para cerrar la tarde de otro inválido que echó por tierra su esfuerzo y las ganas del personal. 

La novillada de López Gibaja vino bien presentada y gastaron buenas hechuras pero, dejando de lado al buen tercero, ni para carne sirvió. Ese tercero puede ser el ejemplo a seguir para que el ganadero guíe su vacada; y Alejandro Adame, uno de los novilleros a seguir en el futuro. ¡¡Qué gusto da encontrarse con novilleros así, aunque sean cosas que pasen de uvas a brevas!!

domingo, 26 de septiembre de 2021

26 DE SEPTIEMBRE DE 2021, TERCERA DE OTOÑO: VICTORINO MARTÍN GARCÍA ESTÁ DE ENHORABUENA

Victorino Martín García, ganadero de bravo por herencia, está de enhorabuena. Muy contento puede estar de lo que está consiguiendo, pues le falta el canto de un duro para conseguir el objetivo que, al parecer, lleva años codiciando: ver su nombre, su hierro y su divisa plasmado en el mismo cartel que los figurones del (des)toreo. Adiós a aquellas tardes de cualquier feria en que los toros de la A coronada eran todo un acontecimiento, una nota diferente que le daba un color a especial a la feria. Adiós a aquellas tardes en Madrid cuando se mascaba en el ambiente que en los corrales aguardaba un corridón de Victorino, ganadero del gusto de Madrid por antonomasia, y que la tarde en que le tocaba lidiar sus toros en esta plaza era todo un acontecimiento radicalmente diferente a cualquier tarde, fueran los toros que fueran y actuaran los coletas que actuaran. Adiós a aquellas tardes de preferia en Sevilla, fechas en las que, por lo general, Victorino (el de verdad, no su hijo) llevaba sus toros por abril a la Maestranza y ofrecía grandes acontecimientos. Y, por supuesto, adiós a los toreros machos y buenos de verdad acartelados con los cárdenos de la A coronada; que abran paso a los figurines de porcelana que solo codician la nobleza y la toreabilidad para "crear" y para "estar a gusto". ¡¡Y lo venderán como gesta, con estos toros!! Enhorabuena pues al señor Victorino Martín García, que está logrando con muchísimo exito criar la antítesis a lo que un día hizo grande el nombre de Victorino Martín Andrés: un toro descastado, insulso y dulzón que, a buen seguro, les servirá a los renombrados porcelanosos para continuar sus andanzas. Es una pena, pero es tal cual. ¿Qué otra cosa podemos pensar después de los insufribles 142 minutos de tedio que han tardado López Chaves, Alberto Lamelas y Jesús Enrique Colombo en darle boleto a los seis de Victorino Martín García? ¿Qué otra cosa, si es la misma tónica (salvo contadísimas excepciones tampoco demasiado honrosas) que llevan ofreciendo los toros del señor Victorino Martín García durante las últimas temporadas? A este ganadero, con muchísimo dolor se dice, llegados a este punto ya no se le puede dejar de tomarle por imposible. Han sido 142 minutos desde que el clarín anunció el inicio del paseíllo hasta que dobló la pezuña el último, pero han parecido 142 días ahí sentados, viéndose lidiar uno a uno los cárdenos por tres toreros que, en verdad, tampoco anduvieron para torar cohetes. Porque una cosa es que los toros dejen en evidencia muchas cosas relativas a su actual amo, y otra muy distinta que fueran imposibles para cualquier conato de lucimiento. Que hubo toros que pudieron servir, y de hecho sirvieron, pero los toreros anduvieron a por uvas y no se enteraron. Y muy en especial López Chaves y Alberto Lamelas, este último con el lote más potable. Colombo, en contrapartida, el peor. Le pudo servir a López Chaves el 1°, sí. Un animal flojito que acudía con prontitud y nobleza cada vez que su matador le proponía acudir a la muleta, pero lejos de alargar el viaje y llevarlo corriendo la mano con largura, a lo único que estuvo fue a quitarle la muleta rapidamente mientras se lo metía por dentro, consiguiendo así que el animal, que tampoco es que se comiera a nadie, le apretara y se quedara muy pegajoso. Alberto Lamelas, con un lote para cortar orejas, defraudó. Y mucho además. No se entendió con el 2°, fuera de sitio durante toda la faena, desconfiado y sin verlo claro; y no mejorando apenas ante el 5°, el más en "victorino" de toda la corrida. Se vio desde la primera serie de muletazos que el toro embestía de muy buena manera, pero a medida que la faena iba entrando en su nudo, el matador acortó las distancias en un absurdo ejercicio de encimismo, ahogando así la embestida del toro y acabando este por embestir a la defensiva. Había toro ahí para alborotar el kisko, Lamelas comenzó sobre la mano derecha sin ponerse ni una sola vez y, aun bajando la mano y corriéndola con majeza, echando al toro hacia fuera descaradamente. Las tandas de muletazos por ambas manos se iban sucediendo a la par que las distancias se acortaban, el toro acudía pero se quedaba corto y los trallazos hacia fuera y los enganchones cada vez eran más numerosos. En ambos turnos, el uso de la espada fue deficiente, pues cobró sendas estocadas caídas. Una pena, ahí puede haber torero y hoy no ha hecho acto de aparición por ningún sitio. Jesús Enrique Colombo se llevó el lote que no ofrecio ni media oportunidad, y fue listo de no demorarse en demasía con el 3°, pues despues de pasarlo por ambos pitones, optó por quitárselo de delante no tardando. Por desgracia no tuvo a bien realizar lo mismo con el 6°, con la parroquia ya deseando desertar la plaza tras vivir semejante tarde. Fue mucho rato por parte de Colombo ahí delante pegando demasiados pases y no mostrando otra cosa que no fuera vulgaridad. Irritante fue también no ver ni un solo quite en toda la tarde, ni una sola verónica, ni ningún par de banderillas, ni nada. Hubo, eso sí, dos picadores que anduvieron aseados: David Prados le propinó dos varas en el sitio al 5°, e Israel de Pedro hizo bien la suerte ante el 6°. Y sobre todo, las grandes ovaciones que se llevó, como suele acostumbrar, el amo y señor de la brega: Marco Galán, que TOREÓ de maravilla durante la lidia del 5°.

25 DE SEPTIEMBRE DE 2021, SEGUNDA DE OTOÑO: ¡¡QUÉ NOVILLEROS MÁS MALOS!!

Podríamos hacer lo que se dice "ponerse las gafas de madera" y hacer como si no hubiéramos visto nada. Hablemos del tiempo, por ejemplo, pero... ¡¡Cáspita!! ¿No tuvimos bastante ya con el show de ayer? La lona, el barrizal, los toreros haciendo como que patinaban sobre hielo en el ruedo... Vaya, pues entonces ¿de qué más hablan los vecinos cuando se encuentran en el portal o coinciden en el ascensor, además de si llueve, hace sol, hiela o el calor es asfixiante? A lo mejor de fútbol, pero hoy no ha sido buen día para los madrileños, ni para unos ni para otros. Aunque algunos de los de este lado de la M-30 han preferido cambiar los toros por el fútbol, y han acertado. No habrán visto el partido de su vida, pero puestos a hacer comparaciones, una cosa es marcharse a casa con la cosa de "hoy no ha sido nuestro día", y otra marcharse con una depresión de caballo. Al menos en el Bernabéu la cantera hace disfrutar. Hoy no habrá jugado, pero cada vez que salta al césped Miguel Gutiérrez, ¡¡qué pedazo de jugador va a ser ese!! Hoy tampoco ha jugado, pero cada vez que salta al césped Antonio Blanco, ¡¡madre mía lo que nos va a hacer disfrutar!! Y lo mismo pasó en un pasado no muy lejano con Dani Carvajal, Nacho y unos cuantos más. Vaya, que si a los iluminados que esta tarde prefirieron el Bernabéu a Las Ventas, les da a última hora por lo contrario, ya les hubieran dado "cantera", en todo el esplendor de la palabra. Porque para cantera, y lo hemos visto esta tarde, la que hay en los toros... ¡¡Dios santo!! El título de esta crónica, me da igual que resulte "duro" o "poco ortodoxo", lo resume perfectamente todo: ¡¡qué novilleros más malos!! Los aludidos, Manuel Diosleguarde, Isaac Fonseca y Manuel Perera. Tres novilleros que, según cuentan, son de los más punteros del escalafón novilleril en este momento, si no los que más. Pero yo me niego en redondo a pensar que esta es la cera que hay y es la única que arde. ¡¡No lo creo!! Tiene que haber otros novilleros ahí peleando con mejores condiciones y muchas más ganas de ser toreros. Pero ¿dónde están ellos? Mientras salen a la palestra (si es que pueden y se lo permiten) habrá que hacer como si nos conformamos con lo que hay. Tres novilleros: Manuel Diosleguarde, Isaac Fonseca y Manuel Perera. Una novillada: la de Fuente Ymbro, que estuvo muy mal presentada por chica, fea y mal hecha, pero que dio un juego más que aprovechable para haber salido de Madrid esta tarde ratificando todos los elogios (no han sido pocos) que los voceros oficiales del taurineo llevan meses bramando a los cuatro vientos. Mucho pedir en realidad, visto lo visto. Al primero de la terna, Manuel Diosleguarde, le dieron una oreja de "todo a 100" correspondiente al 4° novillo, que fue uno de esos animales que, parafraseando a los taurinos desde tiempos inmemoriables "llevaba un cortijo en cada pitón". ¡¡Cómo embestía el animalito!! Qué dulzura, qué nobleza, qué clase, qué forma de embestir... Diosleguarde no se lo terminó de creer, pues su faena se fundamentó al completo en muletazos aseaditos acompañando con el feo latigazo que caracteriza al toreo 2.0, siempre a media altura y muy despegado. Como si delante no tuviera al novillo deseado en el momento y el lugar deseado. También con nobleza resultó salir el 1° que, aunque rajado, regaló algunas embestidas siempre que se le plantó cara en sus terrenos. Huelga decir que fueron desaprovechadas, en un mar de medios pases metiendo el pico con mucho descaro y echándoselo fuera en todos y cada uno. "Tan joven y ya usando esas trampas", le espetó alguien muy acertadamente desde el tendido, y no puede ser mejor resumen a la tarde de este novillero. A Isaac Fonseca le cantan un valor seco y una actitud de novillero arrolladora. Cierto es esto último, porque disposición por no perdonar ningún turno de quites tuvo. También el pundonor por sobreponerse después de diversos porrazos y volver a la cara del toro sin mirase. Y si por valor se entiende citar desde fuera a un novillo encastado, que estos no perdonan ni una, pues valor a prueba de bombas tiene, dirían algunos... O de ser kamikaze, dirían otros. No, definitivamente esa no es la forma más conveniente de hacer el toreo, ni la que más pueda convencer, y menos en Madrid. Efectivamente Fonseca dispuso de un novillo, el 2°, que pedía el carnet por lo mucho que torear que tuvo. Pero al chico le vino grande el compromiso, pues estuvo a merced del animal constantemente, el cual le levantó los pies del suelo en diversas ocasiones, y no mostró en ningún momento capacidad ni recursos para poder al exigente novillo. No es solamente echarse encima del novillo, pegar pendulazos, torear de rodillas y quedarse quieto cada vez que el novillo se cuela. Es mucho más que todo eso. No brilló Fonseca con este encastado novillo ni tampoco lo hizo con el soso 5°, que duró más bien poco y le fue realizada una faena muy larga y vacía de contenido, con muchos muletazos enganchados y una apatía que aburrió hasta al más optimista. Por último, Manuel Perera, que venía con un aval consistente en el corte de 2 orejas hace pocos dias en Sevilla nada menos (¿qué queda de Sevilla? Menos que de Madrid, y ya es decir). ¿Qué decir de Manuel Perera, y de su tosco y nada refinado estilo? Se llevó a la buchaca otros dos novillos también para salir de Madrid esta tarde escopetado a lo alto del toreo, pero precisamente en Madrid todo lo que hizo es lo último que sirve para hacerse rico de esto. El 3° le propinó una espeluznante paliza al segundo muletazo del comienzo de faena (de rodillas), lo que pareció dejarle mermado el resto del trasteo, salpicado de medios trallazos de muy bastas maneras y censurable colocación. Entró a la enfermería tras estoquear a este novillo, y salió para estoquear al 6°. De verdad, si lo que le hizo a este novillo es lo mejor que Manuel Perera puede ofrecer en el ruedo, ¿qué hace que todavía anda perdiendo el tiempo en esto de los toros? Un buen novillo también este al cual dejó de someter en una faena de muletazos despegadísimos, qué digo muletazos, ¡¡trallazos!!, y haciendo gala de unas maneras que no auguran nada bueno en un futuro no muy lejano para este chico. No hubo por dónde cogerlo en toda la tarde. En realidad, no hubo por dónde coger ninguna de las seis actuaciones de estos tres chicos. ¿Quién ha sido tan malvado como para hacerles creer a personas tan jóvenes que ya son figurones del toreo y serán toreros importantes, si ni siquiera han sido capaces de reventar Madrid con una novillada muy propia para ello? ¿Quién y qué se gana con semejantes barbaridades? Apenas hubo lucimiento por parte de los hombres de plata y montados. Una vara de Jesús Vicente al 2° fue lo único destacable enrre los picadores, que firmaron una actuacion lamentablemente; y los buenos capotazos de Iván García y de Jesús Talaván echaron el resto.

jueves, 19 de agosto de 2021

DE NOMBRES Y TOROS

ESPAÑOL: Toro de la ganadería de Concha y Sierra, famoso por teñir de berrendo los toros de procedencia jijona de don Vicente Martínez, allá por el último cuarto de siglo XIX. ESPAÑOL: Toro de la ganadería de Adolfo Martín, lidiado por Manuel Escribano y estoqueado por Román por cogida del primero, el 30 de mayo de 2019 en Madrid. Gran toro ovacionado en el arrastre. GALLEGUITO: Toro de la ganadería de don Eduardo Miura que fue lidiado en la feria de San Miguel de Sevilla de 1915. Le correspondió en suerte a Gallito, quien le realizó una faena colosal. ASTURIANO: Toro de la ganadería de Núñez del Cuvillo, lidiado en Madrid el 2 de junio de 2010 con morivo de la corrida de Beneficencia. Fue lidiado por Cayetano Rivera Ordóñez. NAVARRO: Toro de la ganadería de Valdellán, uno de los últimos grandes toros lidiados en Madrid. Fernando Robleño le cortó una oreja. MURCIANO: Célebre "victorino" lidiado por Luis Miguel Encabo en Madrid el 8 de junio de 2002. Fue premiado con la vuelta al ruedo, y a día de hoy el debate de si mereció el indulto aún sigue latente. GRANAÍNO: De Domingo Hernández, fue lidiado por Varea el 1 de junio de 2017. Gran toro fue. SEVILLANO: Reata muy típica en la ganadería de Adolfo Martín. Muchos toros con este nombre ha lidiado Adolfo en los últimos toros. MALAGUEÑO: Muy común también este nombre en la vacada de Adolfo Martín, y especialmente recordado es aquel Malagueño lidiado en el marco de la corrida concurso celebrada el 2 de mayo de 2001. Le correspondió a Juan José Padilla. MALAGUEÑO: Con el hierro de Alcurrucén, fue premiado con la vuelta al ruedo el día 24 de mayo de 2016 en Madrid. David Mora le cortó las dos orejas. MANCHEGO: De Alcurrucén, lidiado el 31 de mayo de 2019 por David Mora. LOREÑO: De Miura, lidiado en Bilbao por López Chaves el 25 de agosto de 2019. Bravo en los tres teecios y muy aplaudido en el arrastre. Otro Loreño de la misma ganadería fue lidiado también el mismo año, en Pamplona y por Octavio Chacón. TRIANERO: También de Miura, lidiado en las calles de Quartell (Valencia) el 26 de abril de 2018. ANTEQUERANO: De la ganadería de Alcurrucén, lidiado en Madrid por el Cid el día 8 de junio de 2017. ARAGONÉS: Uno de los nombres célebres proveniente de Comeuñas, que fue lidiado por Israel Lancho en Madrid el 25 de mayo de 2008. HUELVANO: De Celestino Cuadri, fue lidiado por Rafaelillo en Madrid el día 1 de junio de 2012. BORGOÑÉS: Célebre toro de Victorino Martín lidiado el 23 de abril de 2007 en Sevilla. Fue premiado con la vuelta al ruedo después de una de las grandes faenas de El Cid, quien le cortó las dos orejas. GALAPAGUEÑO: Dos de Victorino Martín recuerdo con este nombre: el primero, lidiado en Sevilla por Paco Ureña en 2016 (precedió en orden de lidia al famoso Cobradiezmos). El restante se lidió en Las Ventas el pasado 26 de junio por Manuel Escribano, y resultó ser un buen toro. SICILIANO: De Miura, lidiado en Madrid el 3 de junio de 2004. Le correspondió en suerte a Juan José Padilla. GIBRALTAREÑO: Novillo perteneciente al hierro de Torres Gallego, lidiado por Tomasito en Las Ventas el día 10 de mayo de 2010. ROCIERO: De Garcigrande, lidiado por Sebastián Castella en Las Ventas el día 14 de mayo de 2009. Le cortó una oreja. ANDALUCILLO: Novillo de la ganadería de Sorando lidiado en Las Ventas el 19 de julio de 2002. Le correspondió en suerte al novillero Reyes Ramón. --Estos nombres, en su mayoría, corresponden a ejemplares lidiados en los últimos años, pero si se siguiera ahondando de manera más exhaustiva en los archivos taurinos a través de los tiempos, la lista se haría interminable. No se descubre tampoco el Mediterráneo si se dice que siempre fue tradición en todas las casas ganaderas utilizar gentilicios para bautizar a sus cabezas, gentilicios la mayoría provenientes de toda la geografía española. Seguramente de eso se daría cuenta hasta el más zote de los miembros (y miembras y miembres también, que no se diga...) del gobierno municipal de Gijón. Y ya es hablar de zotismo... --Lo cierto es que, aunque pueda ser algo tal vez insignificante en el desarrollo de la lidia, da un gusto tremendo cuando se lee el cartel de toros antes de la corrida y aparecen estampados nombres bonitos de verdad. No digamos cuando se hablan de toros premiados, y sus nombres se estampan en lugares emblemáticos cono el patio de mayorales de El Batán... --Cualquier ganadero español (México es otra cosa) es meticuloso a la hora de nombrar a sus animales, pues los nombres los agrupa por reata. Y muchas de esas reatas han quedado imperecederas en el tiempo, identificando los aficionados el encaste del que proceden algunas ganaderías solo con escuchar su nombre. Así, por ejemplo, en los toros de la estirpe de Atanasio Fernández quedó para la posteridad la familia de las "Cubas", y por ello en ganaderías como Puerto de San Lorenzo, Dolores Aguirre, Los Bayones o Valdefresno no es difícil encontrarse a los "Cubilón", "Cubanoso", "Cubatisto" o "Cubero", entre otros; o la de los "Cigarros", con "Cigarrero", "Cigarrón", "Pitito", "Pitillero" o "Pitinesco". En la casa Cuadri están las familias "militares" ("Brigada", "Tanquista", "Comandante", "Artillero"...), de "la cocina" ("Friturero", "Barbacoa", "Comino", "Fregador", "Frijonero"...), de "los zapateros" ("Zapato", "Betunero", "Ribete"...), o "del jardín" ("Podador", "Macetero", "Lirio", "Poleo"...). Famosos también son los músicos en la estirpe de Núñez, destacando nombres como "Timbalero", "Clarín", "Batuta", "Trompeta", "Pandero" o "Tamborilero". Son solamente un diminuto ejemplo de la importancia que pueden llegar los nombres de los toros, y el especial significado que tenga para un ganadero. Nombres que identifican reatas o familias, algunas con décadas de antigüedad a sus espaldas. --Solamente un verdadero pedazo de carne con ojos y boca (utilizada solo para comer y para desprender odio), sería capaz de soltar semejante soflama de dos nombres de toros como lo son "Feminista" y "Nigeriano". Feo y poco torero el primero, ciertamente, pero sin ninguna maldad en su haber. El segundo, "Nigeriano", no tiene nada de especial y resulta hasta bonito: los gentilicios siempre han sido utilizados, como se ha demostrado anteriormente, para que los ganaderos bauticen a sus toros. Abundan los provenientes de lugares españoles en todas las ganaderías y encastes desde hace siglos, y ahí están los ya nombrados "Español", "Huelvano", "Galleguito", "Murciano" o "Navarro", entre otros; gentilicios que a la sazón dieron nombre a grandes toros lidiados en distintas épocas. Por supuesto también los ha habido de otras latitudes: un "Africano" fue lidiado con el hierro de Miura hace pocos años por San Isidro. Un "Cubano" de Victoriano del Río fue extraordinario hace años en una de esas típicas tardes isidriles de intensa lluvia y Morante de la Puebla le cortó una oreja. Varios "Mexicanos" han dado nombre a toros de una importante y antiquísima reata en Baltasar Ibán. A doña Dolores Aguirre le hizo la ganadería un semental del Conde de la Corte con el nombre de "Alí", y de ahí descendieron algunos toros que fueron llamados "Argelón", "Argel" o "Argelino". ¿Alguien con medio dedo de frente puede seguir hablando, dados estos datos, de racismo, intolerancia, discriminación y no sé cuántas memeces más? --Con el famoso "Feminista" también se han soltado auténticas barbaridades. Insisto, ya hay que tener mal gusto para llamar así a una vaca y que posteriormente esta dé a luz a un toro del mismo nombre, con la cantidad de nombres bonitos que puede haber. Pero de ahí a otra cosa... Entonces, siguiendo la regla de tres que ha utilizado el espantajo ese de alcaldesa, ¿don Carlos Núñez odió la música? ¿Don Celestino Cuadri es un antimilitarista redomado y tiene algo en contra de los mañicos? ¿Adolfo Martín, con sus "Malagueños" y sus "Sevillanos" no puede ni ver tanto a unos como a otros? --Nada más lejos de la realidad, a esta "señora" le importa un verdadero mojón quedar como una analfabeta con el intelecto de una gamba. En realidad es lo que es, pero esa no es la cuestión. Lo que de verdad busca esta señora es crear un problema donde verdaderamente no lo hay ni nunca lo hubo, para seguir alimentando su discurso de odio y, con ello, agarrarse a la poltrona mediante un puñado de votos emitidos por otros tantos indeseables e ignorantes, no exentos tampoco de un alto porcentaje de odio contra todo lo que no les gusta. --"Señora" alcaldesa de la noble ciudad de Gijón, ciudad donde se celebra una de las mejores ferias taurinas del norte de España: haga un favor a los ciudadanos y, de paso, hágaselo a usted misma: lea. Lea, y gobierne como mandan los cánones de un país democrático como este en el que vive, que es gobernando para todos y alejada del odio y del revanchismo contra lo que a usted no le gusta. Le puedo contar si quiere la anécdota de aquel toro de la ganadería de Clemente Tassara lidiado en Sevilla un 2 de julio de 1939. "Comunista" fue bautizado al nacer, y "Mirador" hubo que renombrarle en el momento de ser lidiado aquella fecha. ¿La razón? Seguramente a usted, aun con las pocas luces que ha demostrado tener, tampoco se le escapa. Efectivamente, para no molestar a las autoridades del régimen absolutista que se acababa de imponer en España y del cual, viendo el cariz político que tienen las ideas del partido al que representa, seguro que reniega como el que más. ¿O acaso está por la labor de imponer muchas de las costumbres que tenían aquellos de los que usted reniega? Hágaselo mirar, "señora" alcaldesa. Hágaselo mirar...

martes, 20 de julio de 2021

ROMANTICISMO NAVARRO

Benditos sean los ganaderos valientes. Esos que, lejos de dejarse dominar por los aires comerciales de hogaño, se afanan en sacar adelante vestigios ganaderos ya no solamente casi extinguidos, sino olvidados y hasta despreciados por gran parte del taurineo. Cuánta grandeza reúnen estos ganaderos, que luchan contra viento y marea por hacerse notar, sin gran éxito en muchos casos, y sobre todo por mantener casi pendiendo de un hilo joyas genéticas que otros muchos se empeñan en su desaparición. Personas valientes y trabajadoras. Hombres y mujeres. De dinastía o locos románticos. Y, lo más sangrante, con el mismo apoyo desde los estamentos taurinos oficiales que el que puedan esperar de parte del PACMA. Ahí está Tomás Prieto de la Cal. Ahí está Arturo Cobaleda. O José Luis Algora. Aurelio Hernando. Fernando Cuadri. La portuguesa Rita Vaz. El francés Jean Luc Courturier... Y, por supuesto, el último gran héroe de historias como la que nos ocupa: Miguel Reta, uno de los pocos guardianes que quedan de la antiquísima sangre oriunda de las montañas de Navarra y Aragón. Ya es una hazaña digna de alabanza conservar en tiempos que corren una ganadería de genética tan particular y aún más particular comportamiento. No solamente Miguel Reta es poseedor de esta sangre, pues aparte existen otros cuantos nombres, como José Arriazu, Juan José Laparte, Eulogio Mateo o José Luis Cuartero (entre otros nombres, y que me perdonen por no poder nombrarlos a todos a la vez). La obra de todos ellos se puede ver casi al 100% en el festejo popular, donde se los rifan en pueblos de Valencia, Castellón, Aragón y, por supuesto, Navarra, mayormente. No podíamos imaginar, hasta hace muy poquito, que volviéramos a verlos saltar al ruedo para ser picados, banderilleados, lidiados y muertos a estoque por tres toreros de alternativa. ¿Quién podía esperar que algún empresario le echara el romanticismo necesario y, sobre todo, reuniera a tres tíos con los arrestos necesarios para anunciarse con ellos? La respuesta nos la dieron, como casi siempre en estos casos, los del otro lado de los Pirineos. La ADAC de Ceret levantó la liebre y los anunció para en un principio su feria de 2020, que acabó siendo 2021. Ríos de tinta han corrido sobre lo acontecido el 17 de julio de 2021, sábado, en Ceret. Opiniones para todos los gustos, pero seguramente y como conclusión final podría sacarse lo siguiente: que si bien fue una corrida muy propia del siglo XIX (como cabía de esperar), seguramente en aquellos días esta corrida hubiera provocado problemas de orden público por su extremada mansedumbre. Muy probablemente los pupilos de Miguel Reta no se parecieron en nada a los mejores productos que en su tiempo criaron ganaderos de la talla de Nazario Carriquiri, Joaquín Zalduendo o Felipe Pérez Laborda. Seguramente ninguno de los seis de Ceret se parecieran lo más mínimo a aquel ejemplar de nombre Murciélago que fue indultado en Córdoba por el primer Califa del toreo, el gran Rafael Molina Lagartijo, en 1879; animal perteneciente precisamente al hierro de Pérez Laborda y que, tras ser indultado, llegó a ofrecer sus servicios como semental al hierro de la A con asas. Ni tampoco a otro ejemplar, herrado con el hierro de Carriquiri y Llavero de nombre, que fue también indultado en Zaragoza en el año 1866 y que tomó la nada despreciable cantidad de ¡¡53 varas!! y dejando para el arrastre la tampoco despreciable cifra de 14 arres. No. Seguramente, las infamias que llevan a cabo los ganaderos dominantes hoy en día, criando un toro penosamente tontorrón y carente de la más mínima emoción, echan el resto para que cuando sale una corrida como la del sábado en Ceret nos creamos que se ha aparecido la Virgen, que decía el maestro Joaquín Vidal, y confundamos las churras con las merinas. Nadie se aburrió, dicen muchos, y no sin razón. Pero hay que evitat caer en la trampa, lo del sábado en Ceret puede incluso llegar a ser el extremo opuesto a esa monserga del mojón artista, el mismo que los taurinetes del montón nos quieren hacer creer que es la verdadera bravura, pero que solamente queda en tontuna. Pero, tras hacer esta reflexión sobre los toros navarros lidiados en Ceret no se puede por menos que pensar en dos cosas. La primera es que nadie duda de que tanto Miguel Reta como su hija Alba, la ganadera por antonomasia, buscan en sus toros a la hora de seleccionar y sin dejar de ser fiel a los antiquísimos orígenes de la sangre que tienen en sus manos, la verdadera bravura. Se entiende, y no hace falta ser un genio para darse cuenta, que 4 toros que hicieron asomar el pañuelo rojo dan para pensar mucho e intentar mejorar, cosa que siempre puede hacerse. Lo segundo, al hilo de lo primero, es que no debiera dejarse a la corrida de Miguel Reta lidiada el sábado como un experimento con gaseosa, y ni mucho menos llegar a escuchar sandeces como las que se ha escuchado decir a más de uno sobre que "eso no debería salir del festejo popular". Al contrario. Que esta corrida en particular no haya salido como pudiera esperarse no significa que vaya a ser denominador común en cualquier corrida o novillada de procedencia navarra a lidiarse. Y a todo esto, ¿quién es Miguel Reta? Jesús Miguel Reta Azcona, de 53 años de edad e Ingeniero de profesión, formó su ganadería en el año 1998 adquiriendo reses de Nicolás Aranda, Adolfo Lahuerta, José Arriazu, Hermanos Domínguez y Ángel Laparte. En su finca "La Tejería", en Grocín (Navarra), es donde desarrolla desde hace más de 20 años su extraordinaria labor junto a su hija Alba, a cuyo nombre también tiene otro hierro con la misma procedencia: aquella que desciende del primitivo Bos Brachyceros, mamífero rumiante de época prehistórica y que se instaló en los montes de Navarra y de Aragón tras cruzar el Pirineo, procedente de Europa. Al igual que otros ganaderos románticos anteriormente nombrados, a Miguel Reta le pesa mucho más su afición desmedida y su fidelidad a sus verdaderas tendencias que el, llamémoslo, "sentido común", lo cual no consiste en nada diferente a la compra de una punta de vacas y dos o tres sementales procedentes de Domecq, para luego seleccionar nobleza, nobleza y más nobleza para que los figurones del siglo XXI disfruten una barbaridad. . Tras más de 20 años luchando y llevándose, bien es verdad, alguna que otra alegría gracias al festejo popular, le llegó la hora de la verdad en Ceret el 17 de julio de 2021, acartelado junto a tres lidiadores llamados Sánchez Vara, Octavio Chacón y Miguel Ángel Pacheco. Tres tíos, permítaseme la expresión, con dos cojones y un palo. Y aquella corrida de toros trajo consigo autenticidad, emoción y sabores que transportaron a los presentes a otra época, ya lejana. Pero también trajo la certeza de que a Miguel y Alba, padre e hija, les quedan muchas cosas por pulir. No importa, tenemos la certeza de que seguirán trabajando a destajo para seguir progresando. Lo que ya no tenemos tan claro, por desgracia, es que a la Casta Navarra, la considerada más anrigua de las fundacionales, se le vuelva a dar oportunidad alguna en corridas de toros o novilladas. Debería ser obligatorio, y por varios motivos. El principal, amén de la alarmante falta de variedad en la tauromaquia de hoy en día, es la afanosa labor que llevan a cabo estos ganaderos por sacar adelante una sangre tan particular y a la vez tan minoritaria. Se agradecería mucho.

lunes, 5 de julio de 2021

CORRIDA DE LA CULTURA: VIVA LA CASTA

Viva la casta, qué bendita condición. ¿Qué más da si el toro que la saca proviene de Santa Coloma, Domecq, Murube, Núñez, Miura o Atanasio? No hay líneas más encastadas que otras, ni encastes más toreables que otros. La casta es única, condición indispensable además para apuntalar la Fiesta, y por supuesto para el ganadero que quiera o pueda seleccionarla, sea cual sea el encaste que se halle en sus manos y la sangre que corra por las venas de sus toros. Conocida es de sobra la manera de seleccionar de Victoriano del Río y a nadie se le escapa que su finca El Palomar es lo más parecido que pueda haber al Corte Inglés: para todos los gustos. A Victoriano del Río le hemos visto de todo desde que el mundo es mundo y anda por estos fueros, desde corridas ideales para esas majaderías de disfrutar una barbaridad y torear a placer, hasta corridones de toros muy encastadas, de las que no regalan ni media embestida. La lidiada en Las Ventas el domingo con motivo de la Extraordinaria Corrida de la Cultura, fue más bien de estas últimas. ¡¡Porque qué corridón de toros lidió Victoriano del Río el domingo en Madrid!! Como hace muchos años que no vemos con este hierro por aquí. Seis animales casi a punto de cumplir los 6 años, presentados unos mejor que otros, alguno como el 6° más justito, y otros mejor comidos y luciendo mejor lustre; los cuales sacaron la bendita casta, tan necesaria para ofrecer embestidas vibrantes y hacer que los vendedores de pipas queden cruzados de brazos. Casta hubo, pero también poder y muchos pies, lo que es muy importante de reseñar: ¡¡cuántos toros no habremos visto venirse arriba en el último tercio después de recibir un par de picotazos de parte del señor del castoreño, haciendo de la suerte de varas un mero trámite!! Pero la del domingo, lejos de todo eso, recibió toda la corrida enterita un fuerte castigo en el primer tercio, más ella solita que juntando todas las que han matado las figuras en los últimos 20 años con este hierro y con otros. Lo más sorprendente de todo es que no hizo ninguno ademán de doblar la pezuña ni para ofrecer los respetos al Señor, y aunque no hubo peleas espectaculares, sí que alguno que otro cumplieron bajo el peto. Esto sí es el Toro señores, ¿tanto cuesta echar más toros así? La de Victoriano del Río fue enchiquerada en este día para ser estoqueada en lo que, a priori, se presumía un reñido vis a vis por dos toreros muy de moda en los últimos tiempos: Antonio Ferrera y Emilio de Justo. Pero lo de "reñido" quedó solo como la coletilla típica de los carteles que anuncian los mano a mano, porque en realidad no hubo color entre uno y otro: mientras Emilio de Justo se entretuvo en cortarles 3 orejas a los de Victoriano del Río (pudo haber sido alguna más si llega a acertar con el descabello en el 6º), Antonio Ferrera firmó una tarde con mucha pena y poca gloria. Emilio de Justo, en verdad y a ojos de este humilde aficionado, propuso una ecuación solo para matemáticos expertos: 3 orejas que pudieron ser más pero bien debieron de haber sido alguna o algunas menos. Actitud para agradar y sobre todo para hacer el toreo bueno de verdad no le falta nunca a este torero, y por eso suele ser esperado por todos los aficionados. Pero orejas aparte esta tarde, Emilio de Justo pudo haber estado mucho mejor. Al 2º de la tarde le realizó un quite muy bonito por chicuelinas de manos muy bajas y estilo clásico, y en el tercio de muleta el toro tenía nobleza aunque le faltó más picante que otros de sus hermanos sí tuvieron. Emilio de Justo comenzó su faena con la mano derecha dando muletazos con muy poco mando, más trallazos que veraderamente derechazos se podría decir. Al cambiarse la muleta de mano se asentó mucho más y consiguió dar algunos naturales francamente buenos pero que sobresalieron entre otros muchos que, si no resultaban enganchados, resultaron ser latigazos hacia fuera y sin ponerse verdaderamente en el sitio. La faena tuvo muchos altibajos y ni tan siquiera los naturales de frente con los que culminó su obra, también bien intencionados pero sin llegar a mandar sobre el toro, lograron redondear. Tras la estocada desprendida cayó la oreja, excesiva. También pudo haber cortado otra oreja al 6°, esta sí de ley porque el toreo verdadero relució en muchos momentos, si el descabello no le hubiera jugado una mala pasada al matador. Esta faena empezó en un nivel discreto y terminó con dos series de muletazos por el lado derecho muy mandones, bajando mucho la mano a la par que el torero lo remataba atrás, y dibujando algunos carteles de toros en los pases de pecho y trincherazos con los que remató estas series. Lo que demuestra que Emilio de Justo sí lo sabe hacer, y por eso se le debe exigir mucho más. Precisamente por ello las dos orejas al 4º toro se antojan, a ojos de unos pocos, excesivas. Emilio de Justo pasó a este toro, por cierto llamado Duende y marcado a fuego con el nº 101, por ambos lados en una faena que elevó la intensidad en los tendidos, pero quizás fueron más las vibrantes embestidas del gran Duende que otra cosa, porque se vio a Emilio de Justo muy acelerado en todo momento, dando verdaderos trallazos sin que en ningún momento templara las embestidas del Duende y hasta horrorosamente retorcido por momentos, rara avis en este torero por cierto. Tras doblarse muy toreramente con el toro para sacarlo fuera, siguieron tres series con la mano derecha muy aceleradas, sin reposo ni mucho mando que se pueda decir. Se esperaba que cambiase la tónica al agarrar el matador la muleta con la zurda, pero siguieron los trallazos, fuera de sitio además y hasta echando por momentos el pie atrás con mucho descaro. Otras dos series más con la derecha, la última sin montar la espada y siguiendo sin terminar de acoplarse, estocada en el Rincón y dos orejas que fueron a parar a manos del matador, no sin que antes Duende recibiera la vuelta al ruedo póstuma, después de empujar metiendo bien la cara bajo el peto en la dos varas que tomó, y pelear con mucha casta en la muleta. A Emilio de Justo, precisamente porque es un gran torero y porque de verdad sabe hacerlo, hay que exigirle mucho que lo hecho esta tarde. ¿Y Ferrera, dónde quedó Ferrera? Antonio Ferrera, el hombre, quedó en muy poca cosa esta tarde. Si acaso un bonito quite por caleserinas al Duende, otro quite más por verónicas al 2º toro y que provocó que su paisano respondiera con el antes mencionado quite por chicuelinas... Y, sobre todo, el acierto que tuvo cuando mandó al picador salirse a los medios para picar al manso toro que abrió plaza, el cual tras ser puesto en suerte dos veces en la contraquerencia salió de najas tras sentir el hierro en el morrillo. A otros le hubieran resbalado tal cosa, se hubieran empeñado en ponerlo 30 o 40 veces en el caballo y hubiera propiciado una lidia caótica con numerosos capotazos innecesarios que ningún bien le hubieran hecho al toro. Pero Antonio Ferrera, que tiene un gran sentido lidiador, tras ver esas dos huidas descaradas del toro tras los dos picotazos, mandó que el caballo saliera fuera para conseguir darle al toro el correspondiente castigo. Y allí, en los medios, el toro fue correctamente picado y hasta se permitió el lujo de meter la cara abajo y empujar con verdadera presteza, si bien ni eso no le exime de quedar como lo que fue: un manso. Un manso con mucho que torear, al igual que los dos restantes del lote de Ferrera. ¿Toreó Ferrera con la muleta? Las voces que dedicadas desde el tendido, "se va sin torear", y que se escucharon tanto en el 1º, como en el 3º y en el 5º, demuestran que no se toreó nada por su parte. Se le fueron sin torear a Ferrera sus tres toros, ciertamente, con los que no estuvo nada acertado y más pendiente de sus amaneramientos que de verdad torear con mando y poderío. Quizás sea otro día. Quizás... La de la Cultura dio para muchísimo, y es que cuando hay casta, hay importancia y hay VERDAD. No hubo tercios de banderillas brillantes (la mayoría fueron para olvidar), ni grandes puyazos, pero sí hubo un torero de plata que brilló especialmente: Antonio Chacón maravilló a la parroquia bregando al 1º, y cumplió con dos buenos pares al 5º. Poco más por parte de las cuadrillas. Mención especial para el sobresaliente, el torero charro Álvaro de la Calle, siempre atento en los quites y muy bien colocado en la plaza durante toda la tarde. Una pena que no entrara en quites, pero cuando un sobresaliente cumple con seriedad, quizás el premio debiera ser algo más que los honorarios que le corresponden y otro puesto como sobresaliente. Si él quisiera, claro... Enhorabuena ganadero, más corridas como esta sería fabuloso.

domingo, 27 de junio de 2021

QUÉ BUENO VOLVERTE A VER

Volvimos. Volvimos después de casi dos años a nuestra querida plaza a ver toros y toreros (que no reses reglamentariamente despuntadas y escogidas cuidadosamente para las figurillas de porcelana). Volvimos a la ilusión de por la mañana esperando el sorteo de los toros y las cuadrillas que actúan por la tarde. Volvimos al cosquilleo que se siente camino de los toros, no digamos cuando se vislumbra a lo lejos el estilo neomudéjar de la plaza. Volvimos a cruzar sus puertas, subir escaleras y surcar los pasillos de la plaza. Volvimos a plantar las posaderas sobre la dura piedra y paladear emocionados la monumental estampa que presenta Las Ventas... Porque sí, volvimos a los toros, y los toros volvieron a nuestras vidas en la tarde de hoy, 26 de junio de 2021, año I dC (después del Covid). Cómo lo habíamos echado de menos todo ello: la plaza, el ambiente, los amigos, los toros en el ruedo, los buenos toreros ya sean de oro, plata, azabache, a pie o a caballo; la casta, aunque por desgracia a esa se la echa de menos más a menudo y pandemia aparte... Echar de menos, como soñar, es gratis; y por ello hasta se echaba de menos después de tanto tiempo a los del aplauso fácil, las rebajas, los cabreos cuando se mantienen en el ruedo reses que quizás no lo merezcan, los bajatús, y hasta al chuzo de turno bramando a mandíbula batiente y constantemente "Viva España" y "Viva el Rey"... De todo esto y mucho más hubo en el regreso de los toros a la Primera Plaza del Mundo, toros los cuales iban herrados con la A coronada y lucían divisa azul y encarnada, y que estaban destinados a la lidia de las cuadrillas encabezadas por Manuel Escribano, Sergio Serrano y Fortes. Y más que menos, y unos más que otros, pero lo cierto es que se consiguió disfrutar de una bonita tarde de toros en las que se vieron muchas cosas, buenas y no tan buenas. Victorino Martín García, el legítimo heredero de tan venerable extirpe, vino a Madrid mandando una corrida con los cinco años ya mediados y bien presentada, lo que no quiere decir esto último que haya cierta preocupación, por decirlo de alguna manera, con el trapío que lucen los albaserradas de la A Coronada. ¿Dónde quedaron aquellos toros bajos de agujas y largos como trenes, que pastaban en Las Tiesas de Santa María? Los de esta tarde, ya digo: de buenas hechuras, cabezas bien puestas y rematados por detrás, pero más altos que sus no tan lejanos ancestros y menos larguitos. Como sacados de tipo... Victorino, ¿algo que objetar? Sí trajeron casta y mucho que torear. No todos, ni a raudales, pero lo suficiente para pasar momentos de verdadera emoción y recordar por qué somos tan aficionados a esta bendita Fiesta. Qué mal empezó todo con el inválido primero, que debió volver a la oscuridad tras los bueyes de Florencio, y dejar paso a un capricho que nos sobrevino esta mañana a unos pocos: los sobreros de Juan Luis Fraile, ganadería que debería contar con más oportunidades. Francamente, una verdadera birria ese primer toro de Victorino, con el que Manuel Escribano no se dio demasiada coba tras probarlo por ambos pitones, y acabar con él más pronto que tarde. Si Escribano sorteó al peor o por lo menos a uno de los dos peores del encierro, bien es cierto también que el destino le compensó con el mejor: un buen toro apodado Galapagueño y herrado con el número 23 en el costillar. Toro que cumplió sin más en el caballo tras recibir dos puyazos, el segundo magnífico, de parte de Curro Sanlúcar; y que peleó con mucha nobleza acompañada de la bendita casta durante toda la lidia. Un buen toro en definitiva que fue muy aplaudido en el arrastre y al que se le cortó una oreja. Está muy bien eso de cortar una oreja y más en Madrid, pero cuando esa oreja le es cortada a un toro de dos, ya no está tan bien, y más en Madrid. ¿Estuvo acaso Manuel Escribano mal con el mencionado Galapagueño? Ciertamente no, pero tampoco terminó de estar a la altura y, como se le espetó muy acertadamente desde el tendido cuando la faena ya tocaba a su fin, se fue sin torear. Escribano estuvo con ese Galapagueño bullidor y decidido, como lo estuvo toda la tarde: se fue a recibirlo a la puerta de toriles, no dejó de querer ponerlo de largo en la segunda vara, banderilleó con más espectacularidad que pureza, comenzó la faena con el ya típico pendulazo desde los medios y hasta sacó algunos muletazos sueltos que fueron largos, despaciosos y muy mandones, de mano muy baja y llevándolo en redondo. Pero ese fue precisamente el problema, que solamente fueron unos pocos, aislados se podría decir. No se acopló Escribano a las francas embestidas del buen toro, que acudía con mucha nobleza a cada cite y sin pensárselo ni medio segundo, arrastrando el hocico hasta quedársele color albero. Una pena por el toro, que mereció muchísimo más que esos pocos muletazos aislados y perdidos en una maraña de trallazos, enganchones y muletazos hacia fuera. Lo dicho: oreja a un toro de dos. La otra oreja de la tarde vino a continuación, y esa fue de ley. Sergio Serrano sorprendió esta tarde a muchos, pues había hasta quien preguntaba quién es ese torero, que no habían escuchado nunca hablar de él. Lo de ir a los toros solamente en San Isidro y cuando torean los toreros guapos debe ser terriblemente jodido, vaya que sí. Y sorprendió, además, porque se impuso a ese quinto toro, noble sin más, con clase y muy venido a menos durante el último tercio. No fue una faena demasiado larga, tuvo lo justo para que Serrano demostrara, otra vez, que es un torero con mucho que decir en esto. Comenzó doblándose con el toro con eficacia y sacándolo más allá de la segunda raya, demostrando así desde el principio quién mandaba allí. A esto le siguió una serie de derechazos algo atropellada pero ya vislumbrándose que su intención era la de mandar bajando mucho la mano y tirando del toro hacia dentro. Lo consiguió con más continuidad en los derechazos que continuaron, echándose la muleta a la zurda seguidamente y, aunque no terminó de acoplarse por ese pitón, sí consiguió sacar dos naturales muy potables. Volvió a la diestra y con esa mano volvió a dejar plasmados otro puñado de derechazos donde apareció el milagro del toreo. ¡¡Aleluya, aquí hay un torero que sabe hacerlo!! La estocada posterior cayó en buen sitio y aunque el toro tardó en caer, la oreja de ley llegó a las manos de Sergio Serrano, que ratificó su buena actuación en esta plaza ante los de Saltillo y Araúz de Robles en septiembre de 2019, tarde de la que no nos hemos olvidado, a pesar del tiempo transcurrido y de las circunstancias sobrevenidas. Valentón y con mucho mérito fue también como se enfrentó Sergio Serrano al geniudo y complicado segundo, un toro con mucho que torear al que tragó una barbaridad el torero de Albacete, dispuesto en todo momento a hacerle el toreo de verdad aunque no terminara de acertar. Lo peor de su actuación, el sartenazo en el número con el que acabó con este toro. Quien no consiguió en ningún momento arrancar una sola sonrisa en toda la tarde fue el bueno de Fortes, de quien se esperaba mucho, muchísimo más, y acabó decepcionando. Sorteó el que, junto con el que abrió plaza, fue el peor de la corrida: el 6°, un buey que seguramente se dejaría el arado en el campo. No quiso perder mucho tiempo Fortes ante este animal y, tras tantearlo desganado y sin mucha convicción, susto incluido además al ser aparatosamente revolcado, despachó malamente dando un verdadero sainete con la espada. El mismo que dio con el descabello ante el tercero, otro animal que mereció mucho más que los trallazos y malas maneras de Fortes. Este tercero fue un toro también que se prestó al toreo con nobleza y sin poner en muchos aprietos, pero Fortes, lejos de torearlo con la majeza que ha mostrado en otras ocasiones, estuvo por la labor de dejarse enganchar la mayoría de los muletazos, cuando no pegaba un feo latigazo hacia fuera y que echaban a perder todas las ilusiones puestas en este torero. Para otro día quizás... Y como sucede con la casta, también se echa mucho en falta y muy a menudo además, aunque 3000 festejos se celebren en un año natural, la suerte de varas. Por ello emociona tanto cuando llega un picador que hace la suerte como Dios manda, torea con el caballo y lo mueve para provocar la arrancada del toro, para cuando llega a su jurisdicción tirarle la vara y ponérsela en todo lo alto. Eso fue lo que hizo el gran Tito Sandoval ante el 5°, y que levantó grandes ovaciones. Volvimos a Las Ventas, qué bueno fue eso y cómo se echaba de menos; y más si salimos de la plaza comentando que ha sido una tarde con mucho interés.

jueves, 24 de junio de 2021

ES LA HORA DE MORANTE DE LA PUEBLA Y EL TORO

Bien podría parecer una broma con motivo del día de los Santos Inocentes. Quién diría que, de un momento a otro, no le fueran a espetar a uno esa cantinela tan típica cada 28 de diciembre y que dice "Inocente, Inocente", para después echarse la mano a la espalda y quitarse un monigote blanco que le han pegado a traición. Pero no, no es broma. Todos le hemos leído a Morante de la Puebla decir claramente "estar aburrido de juampedros y garcigrandes", jurar estar "cansado del toro bueno", manifestar estar dispuesto a "contrarrestar la tendencia del sota, caballo y rey"... Y los hechos parecen reflejar, al menos de momento, la mayor sinceridad posible en sus palabras: Corrida de Miura en Sevilla por septiembre (que de no haber sido por el jodido bicho se hubiera dado ya no hace dos meses, sino hace un año y en el mismo escenario: Sevilla), la de Torrestrella en Huelva, una de La Quinta en Arles y parece que hasta se atreverá con 6 veraguas de Prieto de la Cal en solitario, en el Puerto de Santa María. Y de aquí, a quién sabe dónde... Se ha cansado del "toro bueno", dice Morante. Es imposible culparle, algunos ya nacimos cansados de esa soflama antes incluso de que se inventara, aunque es una lástima que se haya cansado a estas alturas. Bien más vale tarde que nunca. Ahora es la hora del Toro, así sin más. Lo que él y toda la caterva de taurinejos llaman "toro bueno" no es más que esa pantomima del medio-borrego artista que deja a la altura del betún a cualquier cuadrúpedo con la digindad de llamarse "Toro de lidia". Es la hora del Toro, parece interpretarse de las palabras de Morante de la Puebla, y bienvenido sea este sorprendente y radical cambio de tendencia de este torero. ¡¡Quién iba a decirlo, en un torero de tanta categoría pero a su vez con tanta monserga metida en la cabeza!! Porque Morante de la Puebla es un grandioso torero, uno de los mejores de los últimos 20 años, de los que mejor han toreado con el capote en la historia, y que tantas tardes importantes ha cosechado en su carrera, las cuales por desgracia casi echa a perder por sus múltiples "morantadas", como la tontería de los toros chicos, la cuesta de Las Ventas, o las puyas menguadas (sobre esto último a ver si sigue pensando lo mismo cuando se las vea con los veraguas o con los miuras)... Pero se ha cansado Morante, se ha cansado de dar bandazos con esos animalejos de Dios y ahora parece que le ha llegado la hora, su hora, de vérselas con el Toro sin más. ¿Capacitado para ello? De sobra, no me cabe la menor duda. Morante de la Puebla no solo es un torero con un gusto exquisito para torear con el capote y también con la muleta. Su tauromaquia va mucho más allá, pues tiene una gran parte del toreo antiguo metido en su cabeza, ese que ante toros de casta hace falta sacar a relucir para dominar las correosas y emocionantes embestidas. La obsesión que le ha generado Gallito desde siempre le ha hecho estudiar en profundidad y asumir conceptos de la lidia antigua que, de seguro, le capacitan para hacer cosas importantes ante este tipo de corridas. Es tambien, por otro lado, un torero largo de repertorio y muy variado, y es que a pesar de que al capote de Morante siempre se le ha ligado estrechamente con la verónica, lo cierto es que también le hemos visto armar escándalos por chicuelinas, tafalleras, revoleras, largas y hasta tocando el palo del galleo del bú; así como con la muleta, con una interpretación muy barroca y cargada de detalles rematando las series, en los desplantes y en el más mínimo detalle cuando se hace presente en la arena. Pero es que además, y a lo mejor más de uno se sorprende de ello, Morante de la Puebla conoce muy bien los entresijos de muchas de esas ganaderías, pues no es raro verle tentar en Zahariche, La Ruiza, El Toruño o Partido de Resina, entre otras. A buen seguro que los muchísimos tentaderos que ha realizado en esas y otras ganaderías del mismo estilo le han servido para coger oficio sobrado que le sirva para protagonizar grandes tardes en la plaza, y no quedarse así solamente en la soledad del tentadero. Las palabras de Morante de la Puebla nos han llegado al alma a muchos, porque reflejan a las mil maravillas el sentir de gran parte de los aficionados desde hace años: cansados y hastiados del sota-caballo-rey y de la mentira del toro artista, o el "toro bueno" como lo llama Morante, pero que no deja de ser la antítesis del toro bravo y encastado. Ahora, la pregunta es cuánto le durará a Morante su hastío del "toro bueno". ¿Otros 25 años, como mínimo? ¿O le sobrevendrá un cansancio más exagerado aún en cuanto los veraguas, santacolomas y miuras que le aguardan en la plaza no le dejen dormir con tranquilidad, y entonces se dé cuenta que vivía más tranquilo aburrido que sin dormir? Si las cosas salen bien, puede ser este el momento de Morante de la Puebla y el Toro...

jueves, 15 de octubre de 2020

EN 2020 ESTO. EN 2021 ¿LO MISMO?

Cuando en octubre de 2019 la temporada taurina echó el cierre, nadie se podía imaginar lo que le aguardaba meses después no solamente al mundo del Toro, sino a toda la sociedad. En aquellos días de hace justamente un año, los aficionados tan solo pensábamos en lo acontecido a lo largo de esa temporada taurina, las cosas buenas y malas, las alegrías y sinsabores, los ratos agradables y desagradables, las ilusiones y los fiascos... Y también, por supuesto en el futuro. Un futuro que para algunos se tornaba muy esperanzador, con la Fiesta "en un gran momento", "una interesantísima baraja de toreros", "la perfección taurómaca llevada a límites insospechados y el mejor toreo de la historia ante nuestros ojos", "el toro más bravo y con más trapío de cuantos hayamos visto siendo lidiado", y no sé cuántas monsergas más. En el polo opuesto, otro nutrido grupo de aficionados más preocupado por el gris devenir que le esperaba a la Fiesta, pues estos dudaban de que la nobleza y toreabilidad pudiera ser considerada bravura propiamente dicha; que a meter el pico y tirar pases hacia fuera con la pierna retrasada se pudiera considerar mínimamente torear; que esa baraja de toreros fuera tan magra e interesante como vendían; y que lo que se llama perfección fuera de verdad tragable. 

Ha pasado un año de todo aquello (¡¡quién lo diría!!), pero parece que haya pasado un siglo, más bien. Han pasado muchas cosas en todo este tiempo, la "temporada", si es que se le puede llamar así a lo que hemos vivido en los últimos meses, desaparece en el horizonte, y aunque haya poco de lo que rascar no se puede por menos que hacer balance. Por un lado está "lo que podía haber sido y no fue", y aquí entra el esperado regreso de Alejandro Talavante, el cual queda, de momento, pospuesto otro año más. También nos hemos quedado con las ganas de comprobar la progresión de dos toreros de esos que saben hacerlo, Pablo Aguado y Juan Ortega; así como los avances en la profesión del joven y prometedor Tomás Rufo, novillero que el pasado 2019 ilusionó sobremanera. De vuelta a la realidad tenemos "lo que fue", y que más que menos puede resumirse en que el incombustible Enrique Ponce ha toreado la inmensa mayoría de corridas de toros que se han dado, para regocijo de sus incondicionales, los cuales ven este hecho como un heroico gesto del maestro, que con 30 años de alternativa ahí está, tirando del carro en momentos tan complicados (lo de que en realidad al maestro lo que le pasa es que le aguarda un millonario divorcio que afrontar, ya si eso en otro momento); que una de las sensaciones de los últimos tiempos, Emilio de Justo, también ha toreado su buen número de festejos (dentro de esta anormalidad que estamos viviendo) y por lo que parece sigue ilusionando; el acierto de Sebastián Castella al hacerse a un lado y dejar hueco a los que vienen; el inmovilismo de las plazas de 1.ª categoría ante la situación (salvando Córdoba y Málaga, que sí han abierto sus puertas de manera puntual) y la determinación y valentía del resto de plazas donde sí se han dado toros, lo que es de agradecer todavía con mayor entusiasmo al tratarse de localidades pequeñas. Y aquí entran también aquellas donde se ha echado la pata palante en lo que a cuidar la cantera se refiere y se ha aportado un granito de arena importantísimo programando algunos bolsines y certámenes de novilladas sin picadores, entre ellos uno organizado incluso por la Fundación Toro de Lidia. No tanta suerte ha corrido el escalafón de novilladas con picadores, del cual se sigue prescindiendo, y así es como la práctica totalidad de este escalafón ha dado un paso atrás en esta temporada, algunos incluso metros y metros, y otros cuantos, por desgracia, ya ni avanzarán ni retrocederán. Y muy poquito más, por lo menos si hablamos de lo estrictamente ocurrido en el ruedo.

Fuera de la arena, el balance tiene más miga aunque esta es dura, seca y, si se pudiera, se desecharía a la escombrera, lugar en el que debería de estar. Unos cuantos, sobre todo los profesionales que viven de, por y para los toros, al vertedero y enterrados en un saco de cal, para contaminar lo menos posible claro, mandarían al Gobierno de España. La desfachatez que este ha gastado contra el sector taurino, dejándole fuera de toda ayuda económica al que sí ha accedido el resto de la familia de la Cultura de este país, ha sido vomitiva, impropia de un gobierno ¿democrático? Los toros pueden gustar más o menos y quienes viven de ello pueden caer mejor o peor, pero a nadie se le debería olvidar que, al fin y al cabo, los profesionales del mundo del toro (y muy en especial subalternos, mozos de espadas y la gente del campo) pertenecen al gremio currante, ese que cotiza a la Seguridad Social y paga los impuestos como todo hijo de vecino. Seguramente incluso más de uno, y de dos, y de diez, y de cuarenta y de doscientos, tendrán más años cotizados por sí solos que juntando todo lo cotizado por algunos (y algunas) ministros (y ministras) actuales (y actualas, no vaya a ser que a uno le acusen de lo que no es). Imposible demostrar mayor sectarismo y mala baba. Bueno sí, pero ya se dejaría de hablar de toros, y no es este el lugar. 

Ahora que, hablando de políticos, los de la Comunidad Autónoma de Madrid no han demostrado mejores maneras para con el mundo del toro. Empezando por el gerente del Centro de Asuntos Taurinos, señor Miguel Abellán Hernando, quien haciendo caso omiso del decálogo dictado por el mítico Paquiro, decidió soltar los trastos en un momento de apuro, salir corriendo delante del toro, tomar el olivo y taparse tras las tablas, para esperar ahí detrás a que sonaran los 3 avisos para no vérselas más con el marrajo (de momento, no le ha sonado ni el 2.º aviso). Bajo el lema oficial "Volveremos más fuertes" (que en castellano convencional viene a significar "Las Ventas no abrirá sus puertas hasta que no nos salga de los cojones, y para eso queda mucho") los meses de temporada se han venido sucediendo sin toros en Madrid (en los primeros tiempos dentro de la lógica que cabía esperar), hasta que, allá por el mes de julio, cuando los aficionados ya empezábamos a demandar toros en Madrid y alrededores, dado que algunos espectáculos de otro calado ya empezaban a celebrarse, el gobierno regional de Madrid decidió que no habría toros ni en Madrid ni en toda su Comunidad por tiempo indefinido. Y así, fueron suspendiéndose festejos ya programados en Aranjuez, San Sebastián de los Reyes y Alcalá de Henares, amén del ya citado cierre de Las Ventas. Lo que más rechina de todo este asunto es que, a la par que se mandaba al garete la celebración de espectáculos taurinos, los teatros, cines y conciertos han seguido celebrándose, tomando las medidas de seguridad oportunas, pero celebrándose... Sin ir más lejos, en la misma semana que en Alcalá de Henares se debía haber dado su suspendida feria taurina, se celebraron algunos conciertos en esta localidad, conciertos que, por cierto, también se celebraron los meses de julio y agosto... Por no hablar de los teatros y los cines, espacios más bien de tamaño medio tirando a pequeño, cerrados y de poca ventilación; ¿y corridas de toros al aire libre no? ¿Alguien entiende esto? 

Y ya, si hubiera que hablar de la llamada Gira de la Reconstrucción que la Fundación Toro de Lidia se sacó de la chistera, es para mear y no echar gota. La intención de la Fundación es buena, y hasta se comprende el formato elegido, consistente en dos matadores para cuatro toros, con el fin de abaratar los precios dadas las circunstancias coyunturales que se atraviesan. Un formato, por cierto, del que muchos esperamos tenga su fecha de caducidad y no haya llegado para quedarse, como parece ser que pretende más de uno. Pero lo que no se entiende, volviendo al hilo de la tal Reconstrucción, y además es imposible, es que se pretenda llamar  "reconstrucción" a una serie de festejos, 19 para ser exactos, cuyo plantel ganadero es el sota, caballo y rey de siempre, salvo Miura, La Quinta y Victorino Martín, (y tres de origen Murube, para otros tantos festejos de rejones, por supuesto). ¿Reconstrucción de qué, con ganaderías como García Jiménez, Daniel Ruiz, Cuvillo, Juan Pedro Domecq, Garcigrande o Zalduendo? ¿Qué reconstrucción ni que ocho cuartos, con combinaciones infumables tipo Fandi-Lopez Simón, Luis David Adame-Joaquín Galdós o Perera-Garrido? Y eso, sin contar con que lo hasta ahora lidiado salía muy pero que muy sospechoso de pitones y chico, como en un festival sin picadores en una plaza de talanqueras. Luego, que si se protesta y la afición "nunca está contenta con nada". Así es imposible estarlo.


Con todos estos mimbres, ¿qué cabe esperar de 2021? Gris oscuro, tirando a negro, es lo que se vislumbra en el horizonte. Sobre todo porque la incertidumbre se ha apoderado del ánimo general de todo el planeta, y no sabemos nadie muy bien lo que va a pasar. Como el maestro de turno que aguarda las horas previas de la corrida en la soledad del hotel, sin saber muy bien si triunfará, fracasará, saldrá herido, abandonará la plaza por su propio pie, en hombros de los aficionados camino a la gloria o en las manos de sus compañeros camino del hule. Nadie podemos saber qué le espera al mundo del toro en meses venideros, porque para eso no solamente dependemos de nosotros mismos, sino también de factores externos. El principal, que la pandemia levante el palo poco a poco, pero también que las distintas administraciones públicas hagan lo propio y, además, lleven el viaje a media altura, como se hace, muy acertadamente por cierto, con otros sectores. Lo único que parece claro es que para volver a vivir una temporada taurina al uso (si es que volvemos a vivirlas) todavía habrán de pasar muchas lunas.