jueves, 19 de mayo de 2022

JUEVES 19-MAYO-22, DUODÉCIMA DE FERIA: CON LO BUENA QUE ESTÁ EL AGUA

El agua no sabe a nada. Es insípida, incolora y no desprende olor. Pero está cojonuda, y si es fría mejor. El agua sabe bien en todo momento, ya sea para saciarse la sed, para hidratarse en el gimnasio o haciendo carrera, para refrescarse la garganta y el cuerpo y hasta para las comidas (aunque en este caso, un chato de vino tinto no es menos que el agua). 

Y para los toros también. No hay nada como el agua en los toros. Oye, que si a uno le aprieta la sed antes de entrar a la plaza, pues se compra una botellita de agua mineral en uno de los cuarenta o cincuenta bares que hay en la plaza, a riesgo de dejarse un buen pico de la nómina por tan solo medio litro, y sienta como que hay Dios. El agua es cojonuda hasta en los toros, pero otros prefieren darle al matarratas con Coca-Cola (o con Fanta, o con tónica... Eso ya depende de los gustos de cada uno). Pero visto lo visto, parece sentar mejor tomarse cuatro o cinco matarratas de esos que los güenos afisionaos se toman cada vez que van a los toros: al menos salen felices y con la sensación de haber visto el mejor espectáculo de su vida. Mientras que el que se consume nada más que medio litrejo de agua sale con la sensación de que le han dado gato por liebre y que mejor hubiera sido quedarse en casa echado la siesta, el que se ha metido para el cuerpo un cubata de matarratas (o dos, o cuatro o hasta veinte en algún caso, visto lo visto) servido de botellita de Ballantines, JB o Beefeater, ha salido como si hubiera visto torear a Manolete y a Pepe Luis Vázquez mano a mano un corridón de Alipio Pérez-Tabernero, Miura o Carlos Núñez. A riesgo, eso sí, de amanecer la día siguiente con un resacón del quince.

Prefiero el agua. Sabe mejor, hidrata, purga el cuerpo y no deja rastro ni resaca. En muchas tardes de toros resulta cuanto menos tedioso e irritante regarse el cuerpo únicamente de agua, pero a la larga es mejor, sobre todo para el cuerpo. Que uno se cabrea ante una borregada infumable como la lidiada en la tarde de hoy por el ganadero Victoriano del Río; a diferencia de los que le dan al matarratas servido como si fuera whisky o ginebra de la mejor marca, que van con la sensación de que han presenciado la Corrida del Siglo. Pero prefiero el agua, que es más saludable. Agua a palo seco le hace ver a uno solamente chabacanería, vulgaridad y pegapasismo infame mientras que el que se ha pegado un lingotazo de lo que cree ser whisky o ginebra de calidad, ha visto resurgir a quien inventó al toreo. Pero no importa, mejor el agua....

Mejor el agua, aunque la tarde se haga interminable y los borregos que han saltado al ruedo y los tres pegapases que les han dado coba le dejen a uno la sensación de que se le ha caído una losa de mármol encima. Total, al final de feria el cuerpo se lo agradecerá a uno. Y también lo agradecerá la seriedad y el rigor de la Plaza de Madrid. Sin chuzos esparcidos por los tendidos, no se escucharán los ya lamentablemente clásicos gritos de Viva España, ni los aplausos a los toretes chochones y descastados, ni el biiiiiiieeeeeeeeeennnnnnnnnjjjjjjjjjj a los trapazos, ni las ovaciones a los picadores por no picar, ni las protestas a los toros solamente porque son mansos... Sí, mucho mejor el agua. definitivamente. Bien lo sentirán los toreros, ya no digo los taurinetes que hacen negocio con el triunfalismo y, sobre todo, con la venta de alcohol en el interior de las plazas de toros. Pero es por la salud.

Ah sí, sobre la corrida de hoy y tal... Pues eso: seis toretes muy mal presentados por Victoriano del Río, que ha sacado del escaparate que supone su particular Corte Inglés seis torillos para la ocasión de las figuras, es decir, blandos, tontorrones, escurridos y que van y vienen sin molestar. Todos sabemos que cuando las figuras estén por ahí, sacudiéndose el polvo de las plazas de tercera tras haber cortado orejas, rabos, patas y hasta asaduras, el señor Victoriano del Río echará en Madrid casta y bravura a raudales. Y ante estos seis espantajos, el guapísimo y portentoso José María Manzanares echando la tarde en Madrid sin despeinarse y sin mancharse el traje, para luego salir como el dios Zeus en las fotos de las fans; el flamante vencedor de la Copa Chenel del año pasado, Fernando Adrián, que el hombre es un alumno de lo más aventajado en la escuela del toreo post-moderno consistente en el cite fuera de cacho, los trapazos hacia fuera, el descargar la suerte, los pendulazos de rodillas, las manoletinas, etc., etc., etc... Y el señor Andrés Roca Rey, quien dejó hace tiempo de ser alumno aventajado en esa materia para convertirse en todo un maestro del destoreo post-moderno y de la vulgaridad. 

Y dicho esto, viva el agua  que es la mejor bebida del mundo. Feliz resaca.

 

miércoles, 18 de mayo de 2022

MIÉRCOLES 18-MAYO-22, UNDÉCIMA DE FERIA: UN GRANO NO HACE GRANERO

Un grano no hace granero. Y un buen toro, un toro bravo y encastado, no hace de una corrida de toros una buena corrida de toros. Un optimista, en estos, casos diría que el toro de marras salvó los muebles, y también diría de esta corrida que le fallaron las fuerzas, pero que a los mismos toros, dotados de más poder, hubieran sido el conjunto de una corrida de toros cuanto menos entretenida. Eso como mínimo. Sin embargo, el pesimista diría que ese buen toro, aun haciendo disfrutar, no le hace olvidar que lo que ha visto han sido toretes blandos y pastueños sin más, y que es un problema muy grande para una ganadería verse así de fuerzas y de poder. Y así llevamos toda la feria, con las honrosas excepciones de El Pilar y de los Maños. Hoy le ha tocado el turno a Pedraza de Yeltes, que ha vuelto a decepcionar una vez más en Madrid trayéndose otra corrida de toros de censurable presentación, escasa de poder, aliviada en varas y excesivamente noble. Le faltaban fuerzas, ¡¡claro que le faltaban fuerzas!!, y de haberlas tenido hubiéramos sido testigos de uno de los encierros más completos de toda esta Feria de San Isidro. Pero el poder para empujar durante toda la lidia, de principio a fin y en los tres tercios, le ha faltado y el resultado ha sido el visto y anteriormente comentado.  

Por culpa de las nulas fuerzas que los pedrazas han derrochado, no hemos disfrutado de una buena corrida de toros, pero sí hemos saboreado al que, sin duda, será uno de los toros de la feria: Huracán fue su nombre, el 32 su bautismo de fuego y septiembre de 2016 su fecha de nacimiento. Un cinqueño en toda regla que hizo pelea de bravo en varas, tomando dos encuentros en los que colocó la cara abajo y metió riñones; y en el último tercio se comió la muleta, una muleta que en ningún momento le sometió ni le pudo. O mejor dicho, ese que la sujetaba. Jesús Enrique Colombo se llama, y se dejó ir un toro de bandera que bien le podría haber cambiado la vida y con el que podía haber tapado muchas bocas. Pero con su faena tan poco asentada, vulgar y carente de mando, se dejó ir el muchachito al toro con las orejas en su sitio y, de paso, la oportunidad de su vida. Una lástima.

Ahí anduvieron también, ante los inválidos de Pedraza de Yeltes, Domingo López Chaves y Javier Cortés, cada uno a su estilo y sin realizar nada que vaya a pasar a los anales de la Tauromaquia. López Chaves realizó dos faenas caldadas a las dos babosas que lidió, de esas faenas que se llaman faenas de enfermero, pasando a los animalillos sin demasiadas apreturas, a media altura y en línea para no exigirlos mucho y, de paso, que permanecieran en pie. Aseado sin más estuvo toda la tarde Domingo López Chaves, y excediéndose en demasía con sus dos faenas para la materia prima que tenía delante. Hay que saber cuándo es el momento de echar la persiana, y de paso matar con más decoro, pues el bajonazo con el que se quitó del medio al 4º fue de multa.

Javier Cortés cogió la vacante que dejó Diego Carretero, lesionado hace pocos días, gracias a la orejita (que no oreja) cortada hace una semana a un buen toro de El Pilar. Hoy se vio sin materia prima, y por ello tampoco pudo transmitir absolutamente nada en sus dos turnos, en los que al igual que su compañero que le precedió, estuvo en enfermero. Y al igual que este compañero que iba por delante suya en el cartel, alargó sus faenas más de lo necesario. La persiana...

Pedraza de Yeltes volvió a echar en Madrid una corrida excesivamente blandurria y pastueña, y van ya unas cuantas. Demasiado para una ganadería venerada por los aficionados que gustan del Toro-Toro, y que por cada año que pasa menor es su crédito entre estos. Más toros como ese bravo Huracán es lo que sí se espera, y no esos compendios de sosería e invalidez con los que, parece, se nos quiere acostumbrar en Madrid año tras año.

 

 

martes, 17 de mayo de 2022

MARTES 17-MAYO-22, DÉCIMA DE FERIA: LECCIÓN MAGISTRAL DE TOREAR Y DE DAR PASES

Entre torear y dar pases hay un abismo. Como la cara y la cruz. Como bravura y la mansedumbre. Como la derecha y la izquierda. Como el buen gusto y la chabacanería... Y así hasta la llegada del apocalipsis. 

Torear no es dar pases, ni dar pases es torear. Y esta tarde, ante una mansada (casi) inaguantable marcada a fuego con el hierro de Araúz de Robles, se han dado sendas lecciones magistrales de lo que supone una cosa y la otra: a un lado, Ángel Téllez toreando; al otro, Joselito Adame pegando pases. Y entre medias Pepe Moral, que ni una cosa ni la otra. Simplemente no estuvo.

A Ángel Téllez se le vio mucho de novillero y también confirmar la alternativa pocos meses antes de que llegara eso que todo el mundo sabe; y gracias a todo eso se pudo observar a un chico que no dejaba de ser uno más. Hasta el punto de que tras verlo anunciado este año en plena feria se hacía excesivo. Pero hete aquí que a más de uno, y de dos y de unos cuantos más, nos ha callado la boca. Y qué agradable resulta cuando un torero, a base de pegar esos naturales que ha pegado y desprender esa torería eterna, tape bocas y diga "oiga, que estaban ustedes equivocados. Yo sí sé torear, miren miren...". Y acto seguido llega, se planta ante un torito de Araúz de Robles que ofreció pocas embestidas, y le saca cuatro naturales de los de verdad, echando toda la pierna adelante y ofreciendo el pecho, llevarlo sometido y, mientras le baja la mano, se lo lleva detrás de la cadera. Todo eso con un gusto exquisito. Pero hubo más, porque tras eso otra vez se planta ante el torete, y tras intentar en vano ese cambiado de mano que liga el derechazo con el natural, se pone de frente y da tres naturales que todavía superan, en todo, a los anteriores: en gusto, en cadencia y en pureza. Y hasta aquí la faena, ¿para qué más? Como dijo el Faraón de Camas, pobrecito de aquel que necesite más de 20 muletazos para decir algo, y a Ángel Téllez esta tarde le bastaron no más de 8 para demostrar qué es torear, aunque fuera a un torete con poco fuelle y al que hubo que sacarle todo a base de picar piedra. Solamente la espada le privó de cortar la oreja más verdadera de todas aquellas que hayamos visto en toda la feria, y en gran parte de otras. Dio una vuelta al ruedo que igualmente resultó clamorosa ¡¡Ole torero!! Dejó tal regusto el jovencito que la plaza era una caldera de expectación a la salida del 6°, pero fue entonces cuando todos nos dimos de bruces con la cruda realidad. El de Araúz de Robles ya lo ponía difícil desde que había que colocarlo para picarlo, no regaló ni medio gramo de polvo ni al matador, ni a subarlernos, ni a picadores ni a nadie. Y a los medios que se fue Ángel Téllez, citándolo desde allí, pero este tenía muchas más complicaciones. Basó toda la faena el torero en los medios, y allí el toro puso muchísimas más dificultades de las que por sí ya llevaba de serie, abriéndose excesivamente en cada muletazo y dejando al torero fuera constantemente. Ángel Téllez puso toda la voluntad del mundo, pero no resultó esta vez lucida la faena, y la sensación en el tendido es que se equivocó con el planteamiento de la faena. ¿Mala elección de terrenos? ¿Faltó de lidiar y poder primero al manso antes de torearlo, como perfectamente mostró, sin ir más lejos, Daniel Luque ante aquel mansazo de Montalvo? ¿Un poco de todo a lo mejor? Quién lo sabe... En cualquier caso, gran dimensión la ofrecida esta tarde por parte de un torero al que no acompañaba la confianza de muchos aficionados; y gran lección de lo que es torear.
 
Ah sí, lo de pegar pases y tal... Joselito Adame en estado puro, vaya. Y ante el toro de la tarde, el 4º, un encastadito animal de Araúz de Robles que, eso sí, quedó crudo en varas. Pero ofreció embestidas realmente emocionantes. Adame, en el primer estatuario que sirvió para comenzar la faena, fue arrollado espeluznantemente y cayó de muy mala manera. Se incorporó visiblemente conmocionado y volvió al toro con pundonor, pero eso no basta para triunfar en Madrid, máxime si lo que viene a continuación es una hermosa ristra de series de muletazos por ambos pitones que resultaron, del primero al último, aceleradísimos, carentes de temple y mando, citando desde la lejanía y sin fajarse con el toro, y pegando ese chabacano zapatillazo. Así durante toda la faena. El buen toro de Araúz de Robles embestía en la muleta con mucha casta, no se guardó nada el animal. Pero Joselito Adame no da para más: es un pegapases muy vulgar, siempre lo ha sido y por más que pasen los años no dejará de serlo. Lo ratificó, por si había dudas, ante ese buen toro que salió en 4º lugar; y ya lo dejó entrever ante el sobrero de Chamaco que lidió en primer lugar, un torito bonacible que iba y venía y con el que cometió los mismos pecados capitales del mantazo, el cite fuera de sitio y el zapatillazo. Lo dicho: pegar pases.
 
Sobre Pepe Moral está todo dicho: no estuvo, o eso pareció. Su alta figura vagó por el ruedo de Las Ventas como un alma en pena, y cierto es que su lote no valió para mucho más que un suculento guiso de carne de lidia, pero qué menos que andar decoroso. Y para colmo, la Presidencia le perdonó muy amablemente el tercer aviso en el 2º toro. Si no se está para venir a Madrid, no se viene y punto.
 
Lo mismo que Araúz de Robles, vacada a la cual se esperaba con cierta expectación. Dio la tarde con el encierro mandó: una corrida mal presentada, muy mansa, descastada y carente de poder. El de mejor presencia y hechuras fue, curiosamente, ese 4º que sí que dio buen juego y que, por desgracia, cayó en manos equivocadas. Redundo: si no se está para venir a Madrid, no se viene y punto.
 
A las lecciones que dieron, cada uno de lo suyo, Joselito Adame y Ángel Téllez, se le unió una lección de cómo se pone un par de banderillas perfecto, de esos que se deja al toro venir, se cuartea y se clava en toda la cara asomándose al balcón. Su ejecutor, el de casi siempre en estos casos: Fernando Sánchez. Y mención aparte a otro tercero, Alberto Zayas, por su magnífica colocación toda la tarde y que salvó algunos percances. Este peón ha actuado muchas tardes estas temporadas en Madrid y está realizando un papel sensacional.
 
Que viva el toreo eterno, hoy traído a Madrid de la mano de Ángel Téllez; y que vivan los toreros que nos tapan bocas. Ojalá más como estos.

lunes, 16 de mayo de 2022

LUNES 16-MAYO-22, NOVENA DE FERIA: PARA EL AÑO QUE VIENE, OTRA DEL CONDE DE MAYALDE

Cuatro ángeles bajaban

y, abriendo surcos de flores,

al rey de los matadores

en hombros se lo llevan.

(Rafael Alberti)

 

 

 

Para el año que viene, que traigan otra del Conde de Mayalde. Y también de El Parralejo, y de Jandilla ya puestos. Y de paso, que sigan quedándose en el campo los animales de Dolores Aguirre, de Celestino Cuadri, de Valdellán, de Juan Luis Fraile, de Murteira Grave, de Miura, de Cebada Gago, de Palha, de Flor de Jara, de Rehuelga… Que sigan apostando por los animalejos de acusada falta de fuerzas y tontorrones, y se siga vapuleando a los ganaderos que apuestan por el Toro; que mientras se corten orejas y la gente conocida y guapa se deje ver por las plazas de toros, la buena salud de la Fiesta está asegurada.

No se ve casta, ni animales dotados de poder, ni animales bravos en el caballo... ¿El caballo? Si eso es para rejones oiga, el caballo nada pinta en corridas a pie. Pero no importa, hay orejas, la gente aplaude y es feliz, el Instagram arde a eso de las 7 de la tarde con fotos de gente guapa posando con el ruedo de Las Ventas de fondo y cubalibre en mano, y hasta hay miembros de la farándula que no dudan en dejarse caer por los toros aunque sea de vez en cuando y de gañote en el callejón. ¿Qué más da lo demás? ¿Qué más da que en en nueve tardes de toros que llevamos a nuestras espaldas, exactamente un tercio de la feria de San Isidro, solo hayamos visto una corrida de toros como Dios manda, la de El Pilar, y una novillada que fue de Los Maños y que también tuvo lo suyo? No importa lo demás, porque se cortan orejas, la gente presume de ir a los toros y algunos famosetes se dejan caer. La Tauromaquia está salvada.


 

La Tauromaquia está salvada, pero de ser exterminada por los zopencos del tofu y los perrihijos. De lo que no está salvada es de ser exterminada por los propios taurinetes, con esa fijación en seleccionar nobleza, nobleza y más nobleza, eliminar todo vestigio de casta y de poder, y hacer del tercio de varas un trámite prescindible. Algo así como la novillada lidiada en el día de hoy en Madrid, con el hierro del Conde de Mayalde. Novillos sin fuerzas y a los que hubo que señalar los puyazos. Novillos sin casta, que iban y venían. Novillos que se tragan doscientos mil muletazos sin inmutarse, tontorrones a más no poder y capaces de creerse hasta que el infame Emilio Muñoz triunfó un día en Madrid. Un desastre de novillada, como la inmensa mayoría de encierros que llevamos vistos en estas nueve tardes que llevamos a nuestras espaldas. Y ahí seguimos, porque cuando uno menos se lo espera salta la liebre.

La liebre puede saltar habiendo toros o no. Hoy, aun sin toros, saltó. Saltó la liebre y se vieron cosillas interesantes por parte de los tres novilleros, y también por parte de algunos banderilleros (Javier Ambel e Iván García brillaron en sus pares de banderillas, como casi todas las tardes). Cada uno a lo suyo, pero los tres dejaron algo en algún momento. Santana Claros no torea mucho y eso pasa mucha factura cuando se viene a Madrid. Se le vio sin oficio, le faltó el pulso suficiente para que sus novillos no le tocaran la tela y para llegar a cuajar faenas con más solidez. Pero sus formas, cargadas de un trazo clásico y muy torero, gustaron. Muy despacito en todo, andando por la plaza y ante la cara del toro, echando el capote y la muleta con naturalidad y sin dar toques bruscos. Muy de verdad los cites, de frente y echando el paso hacia delante. Muy de verdad también queriendo hacer el toreo, haciendo siempre por trazar el muletazo hacia dentro. Algunos pasajes con el capote fueron bellos, como ese quite por verónicas al 3º. Detalles como cuadrar al toro para la estocada andándole con mucha torería y despaciosidad, y hasta ponerse a pegar naturales con la derecha sin hacer ese feo gesto de tirar la ayuda al suelo. Lo dicho, una lástima que toree tan poquito.

A Isaac Fonseca lo que se le notan son dos cosas: que torea muchísimo más y que quiere ser torero. Solamente la espada le privó de cortarle la oreja al 5º, tras una faena arrolladora y no excesivamente larga (cortó en el momento oportuno), en la que intercaló series de muletazos por ambos pitones y llegando incluso a dejar una serie con la mano derecha buena y poderosa de verdad. Tampoco le faltan los gestos hacia la galería tales como los pendulazos, el toreo de rodillas, las bernardinas y los desplantes; pero no importa, es novillero y ya tendrá tiempo en asentar la cabeza. Inédito quedó ante el 2º, un inválido infumable al que, tras probar por ambos pitones, decidió quitarse del medio. Es de agradecer esa diligencia cuando no hay material.

También se le nota a Álvaro Burdiel que no torea poco. Lo que le faltó fue novillo, aunque habría que ver qué tal se le daría ante su presencia. Se ven elegantes sus formas y también se le ve que tiene temple, pero le falla algo no menos importante: que le cuesta ponerse en el sitio y fajarse con los toros. Lo mejor de su actuación, cómo preparó al 6º para la estocada, cerrándolo con ayudados por bajo muy pero que muy finos. Lo dicho, hay que verle con más material.

El material es importante, e importante dejó de ser la novillada de esta tarde. Pero lo dicho, no importa porque la Fiesta goza de buena salud, o eso dicen por ahí los voceros oficiales. Propina mediante, claro. 

 

 

 

 

domingo, 15 de mayo de 2022

DOMINGO 15-MAYO-22, OCTAVA DE FERIA: BUEYES PARA TIRAR DEL ARADO Y OREJAS DE VERBENA, EL MEJOR HOMENAJE A SAN ISIDRO LABRADOR

Nada, que no hay forma. No le vemos a la vacada de El Parralejo echar en Madrid una corrida no ya buena, sino medianamente aceptable, que más o menos entretenga y no crispe los ánimos del personal por su obstinada falta de fuerzas, de casta y, por ende, de emoción. ¿Qué pasa con El Parralejo en Madrid? ¿Por qué en otros sitios sí (o eso dicen) y en Madrid nunca? Ni en novilladas ni en corridas de toros. 

La tarde del San Isidro, el día grande de Madrid, parece que los ganaderos de El Parralejo quisieron rendirle tributo al Santo Labrador mandando una corrida de bueyes, de esos a los que Isidro colocaba a tirar del arado para labrar sus tierras. Pero con muchísima menos fuerza, entre esos seis toros de hoy no hubieran tirado ni de un arado de los que Isidro, con tan solo dos de sus bueyes, labraba fanegas. Y así, con semejantes corriditas de lisiados que van y vienen sin molestar, y que permiten a los toreros la cosa del expresarse, el crear jarte y no sé cuántas paparruchas más hechas posibles por ganaduros sin afición y alentadas por los mamarrachos de la tele, es como se vacían las plazas de afición y la verbena toma el poder absoluto. Porque así es, que a pesar de lo infumable que resultaron los toreres de El Parralejo, entre medias hubo tres animalicos que se prestaron al jarte. Para ser exactos, toreables y sin molestar resultaron 1°, 5° y 6°.  Pero de ahí a que la corrida tuviera emoción y casta, hay un par de mundos o tres. O más. 

El Parralejo, en realidad y pensado fríamente, no causó un chasco. En el fondo se esperaba algo así, aunque siempre queda la cosilla del a ver si hoy... Pero habrá que seguir esperando. Para chasco, el que muchos sí nos llevamos a casa tras el percance de Ginés Marín ante el marrajo 3° y que, a pesar de poder mandárselo por sí mismo a los carniceros, le impidió salir a matar el 6°. Se fue a la enfermería entre aplausos de respeto, los mismos que, tras romperse el paseíllo, se le tributó en memoria de su actuación el pasado 12 de octubre. 

Con Ginés Marín en el hule siendo tratado, Curro Díaz y Álvaro Lorenzo se entretuvieron en pegar pases y cortarles una oreja cada uno al 5° y al 6°. La verbena, el festivaleo y las ganas que hay de verse cortar despojos, sea como sea, lo hicieron posible. A Álvaro Lorenzo, en el 5° bomboncito de El Parralejo, realizó una faena tan vulgar como aliviada, entre pasecitos fuera de sitio y descargando la suerte en todos y cada uno de los telonazos que se inventó. Varias series de muletazos por sendos pitones, algunos muletazos resultaron verdaderamente templados y de mano baja, pero eso en Madrid no basta. No se puede estar ante el toro, y menos en Madrid, haciéndose gala de una chabacanería tan pronunciada, con esos modos tan ventajista citando con la cadera, retrasando la pierna y echándose al toro fuera en todas los muletazos. Pero en Madrid, desde hace algún tiempo, todo vale, con tal de que se peguen pases. Para colmo, mató de estocada trasera, y la orejita fue concedida.

También se le concedió otra orejita, tan de verbena como la anterior, a Curro Díaz tras matar al 6°, en el lugar de Ginés Marín. Curro, venerado por cierta parte de la afición de Madrid, realizó una faena también por ambos pitones a la que le faltó muchísima rotundidad, verdad y mando. Eso sí, haciendo gala de una estética preciosista que le puede dar para regalar a espuertas. No consiste en torear eso de ponerse bonito a secas, pero sí regala mucho la vista. Curro Díaz anda sobrado de eso, y también de un temple que más quisieran mucho; pero todo se pierde cuando los cites son como para dejar pasar al Metro entre medias, y se echa la pierna tan atrás. Hubo más mando en los muletazos por el lado derecho que por el izquierdo, pero en ningún momento a Curro Díaz le dio por ponerse en el sitio y pegar los mismos muletazos bien colocadito. La estocada con la que se lo quitó de encima, al menos, fue buena; y orejia para Curro Díaz que el alguacilillo tuvo que ir a buscar al desolladero corriendo los 50 metros lisos; y dándole allí una gran alegría a los mulilleros, que arrastraron al toro sin percatarse de que el pañuelo había asomado gracias a sus malas artes. Sí, finalmente hoy se verán con dos aguinaldos en vez de con uno... Así salen de pobres seguro.

Del resto de la corrida, nada mas mereció la pena. Curro Díaz volvió a dar una lección de un preciosista toreo ventajista ante el torito que abrió plaza, que mereció mucho más, y con el 4° buey nadie le echó cuentas; lo mismo que Álvaro Lorenzo ante el 2°, un sobrero herrado con el antiquísimo 9 que diferenciaba la mítica vacada de Aleas, y que resultó ser un trozo de carne con patas y cuernos. Sí cabe destacar una buena tarde por parte de algunos banderilleros: Lipi, Andrés Revuelta, Óscar Castellanos y Alberto Zayas anduvieron muy bien con los palos, y les fue reconocido. 

viernes, 13 de mayo de 2022

VIERNES 13-MAYO-2022, SEXTA DE FERIA: Y LA OVACIÓN DE LA TARDE FUE PARA...

Tiene cojones, que se dice en mi pueblo (y con la debida disculpa). Pero tiene cojones. Tarde de gran expectación en Las Ventas, con un lleno total y la ilusión desbordada. Vuelve Alejandro Talavante tras su "retiro"; un torero muy del gusto de Madrid y esperado por todos. Está anunciado también Juan Ortega, un torero dotado de arte y un halo especial que muy pocos tienen; uno de esos llamados "toreros artistas", y que se le espera por los aficionados exigentes. Ambos, en un atractivo mano a mano, se medirán a una corrida de Jandilla, hierro por el que los "importantes" del escalafón se zurran por vérselas ante ellos y de la que reniegan tan vehemente esos talibanes que ni idea tienen de nada. 

Tiene cojones, que se dice en mi pueblo (y de nuevo otra disculpa). Pero es que los tiene, que en una tarde como esa, con todo desatado y tan a flor de piel, la mayor y más unanime ovación vaya y se la lleve... Exacto, el sobresaliente. ¿Los tiene o no los tiene? Si no, que baje Jesucristo del cielo y lo vea.

Tiene cojones, que se dice en mi pueblo (va la tercera). Pero no deja de tenerlos. Que ese paradigma de la bravura y del jarte que es Jandilla pretenda vivir toda la vida del cuento de aquel buen toro apodado Hebrea y que echó en Madrid en el año 2017, y desde entonces no se le haya vislumbrado el menor atisbo del verdadero Toro, el que de verdad saca casta, bravura y emoción. Petardo tras petardo, uno tras otro. Así un año, y otro y otro y... ¿Y no será que a lo mejor ese hato de talibanes que ni idea tienen de nada, sí que puedan llevar un poquito de razón a veces? No hubo por dónde coger a lo de esta tarde: mal presentados, flojos, descastados, vacíos y sin nada dentro que ofrecer. Y ahí siguen, año tras año anunciados tanto en Madrid como en otras plazas importantes. Pero no importa, a los toreros les gusta y punto. ¿Qué más da el resto? 

Tiene cojones, que no para de decirse en mi pueblo (ya no hay más disculpas). Pero sigue teniéndolos, que a Alejandro Talavante se le REGALE (con sus seis letras) un despojito, y la vuelta al ruedo parezca más un velatorio que un triunfo en Madrid. ¿Hasta los propios que pidieron la oreja se quedaron a medias de un cuarto con la faena de Alejandro Talavante? No sería para menos: el único toro de Jandilla que verdaderamente sacó algo, aun  teniendo que pisotear y vapulear el primer tercio para ello, le cae en gracia en tercer lugar al mismo que regresaba a Madrid tras su particular parón. La faena la desarrolla toda en los medios: intercala series de muletazos por ambos pitones sin ponerse en el sitio, descargando la suerte y pegando telonazos hacia fuera. Desde el tendido parecía que sí, pero que a la vez no... Pero no importaba, era Alejandro Talavante el que estaba ahí abajo; ¿qué más da lo demás? La faena es larguita y a Talavante parece que se le va a ir un toro al desolladero sin desorejar al completo, un toro ideal para reventar Madrid en su regreso y poner por las nubes el precio de la carne y del pescado. Se le fue, a pesar de que las dos últimas series, que fueron con la derecha, estuvo mucho más asentado y menos acelerado, pero sin dejar de echarse al toro fuera metiendo el pico sin disimulo. En una de esas dos últimas series estuvieron los verdaderos quilates de toda la faena: un cambiado de mano lento y un pase de pecho ligado a ese cambiado de mano que fue eterno. Mató Talavante a la primera de estocada trasera y tendida entrando por derecho, y que sirvió para que el animalito cayera rodado y para que el funcionariado del pañuelo fácil lo hiciera flamear, sin mucho entusiasmo y como si la oreja se tuviera que dar más por el nombre de ese que vestía el chispeante que por su faena. Y la orejita fue concedida, y ese del chispeante la paseó en un ambiente frío. Poco Talavante ante un toro aceptable, pero nulo Talavante ante dos babositas de Jandilla que no hicieron nada bueno por ser recordadas para los restos. La sombra de ese torero apático, ventajista y vulgar que en ocasiones ha asomado, se cernió sobre Las Ventas en esta tarde, la de su regreso. Y verdaderamente ya puede espabilar si no desea que las tres tardes que le quedan desemboquen en un petardo de época al final de la feria.

Tiene cojones, que para variar se dice en mi pueblo. Pero los tiene que se hable de espabilar y el siguiente en discordia para juntar algunas letras sea Juan Ortega. ¿Algo que rescatar de su tarde? Algo positivo, quiere decirse... Porque si el algo viene del polo negativo, se podría acabar trazando las mismas letras que trazó Miguel de Cervantes para describir las andanzas de Alonso Quijano en su lugar de La Mancha. No, nada positivo ni halagüeño, pero ante este tipo de toreros quién lo sabe...

Y, definitivamente, tiene cojones, como hablan en mi pueblo, que con toda esta verbena montada entre figuras del toreo, buenos toreros de arte, ganaderías bravísimas anunciadas, orejas y demás parafernalia triunfalista, la ovación de la tarde haya recaído en el sobresaliente. O séase, Álvaro de la Calle, el mismo que hace justamente un mes, y con un pobrísimo bagaje a sus espaldas de festejos toreados y toros estoqueados, lidió cinco toros con buen oficio pero sin grandes excentricidades. Saludó una cálida ovación tras romperse el paseíllo que Alejandro Talavante y Juan Ortega, con una empanada muy grande encima, le quisieron arrebatar. Luego ambos tuvieron sus tres oportunidades cada uno para convertir aquel hecho en una mera anécdota. Pero muy al contrario, quedó como un hecho resonante y que describe a la perfección el transcurrir de tan infame tarde.

jueves, 12 de mayo de 2022

JUEVES 12-MAYO-22, QUINTA DE FERIA: ACABÓ PRONTITO, Y GRACIAS

Dicen los más viejos aficionados, que al final terminan siendo los más sabios, que de una tarde de toros siempre se puede sacar cosas positivas, aunque el aburrimiento se haya apoderado de todos los presentes. Rascar algo de una tarde en la que precisamente el aburrimiento ha sido el mayor protagonista siempre es complicado, pero acaba haciéndose. Aunque a uno se le vaya la vida en ello.

La vida se le va a uno sin saber qué sacar en positivo de la 5ª de feria, festejo en que se han lidiado seis infumables toros, cinco de El Torero y un sobrero de Montealto. Pero al final, más que menos, se acaba sacando. Lo mejor, que ya ha acabado y que nos hemos quitado de encima la que será una de las tardes más infames de toda la feria. También, se puede sacar en positivo el número ciento veintitrés. ¿Que qué tiene ese número de especial en una tarde de toros? En la que ocupa, mucho: Ciento veintitrés han sido los minutos duró el suplicio. Esto es, exactamente, igual a dos horas y tres minutos; y quiere decirse así que la cosa, por lo menos, acabó más bien prontito. Hay tardes que pueden alargarse hasta las tres horas de duración y uno sale de la plaza con la sensación de se pasó en un pispás, de la misma forma que hay tardes que no se alargan más de dos horas, y parece que allí sentados estuvimos un año entero viendo la vida pasar. O viendo una bueyada infumable lidiarse. La diferencia siempre la suele marcar el hecho de si hay toros, o hay bueyes. Hoy, más bien, hubo bueyes; y así ha pasado. Dos horas y tres minutos que parecieron un año entero viendo pasar seis bueyes que terminaron siendo siete. De El Torero ha cogido fuerza en los últimos años la fama de que nunca decepciona, que siempre ofrecen buen espectáculo; pero a partir de hoy, 12 de mayo de 2022, se empezará a decir que casi nunca decepciona. Gustó y vaya si lo hizo, el arrogante aspecto que los seis de El Torero fueron mostrando según salían de toriles y se dejaban ver por la plaza, pero esa sensación inicial se derrumbaba, cual castillo de naipes, según transcurría la lidia y cada uno mostraba sus credenciales de mansos y de descastados. Tampoco ayudaron mucho a levantar el estado de ánimo los tres señores que vistieron taleguilla y chaquetilla bordada en oro, o séase Antonio Ferrera, Daniel Luque y Gonzalo Caballero. Tres vulgares pegapases que, lejos de lidiar con decoro y la rapidez y diligencia pertinente para estos casos, se dedicaron a eso precisamente: a pegar muchos pases de manera vulgar y sistemática, como el que aprieta los tornillos en una cadena de montaje, o como el guardia de fronteras que sella pasaportes. No, no era una corrida apta para triunfar de ninguna de las maneras, pero lo que tampoco se puede pretender es querer torear a semejantes animales como se le torea al torete artista ese tan de moda. 

Por supuesto, de la 5ª de feria también se puede rascar el buen hacer con los palos de algunos hombres de plata: Raúl Ruiz en el 3º, y José Chacón y Fernando Sánchez en el 4º. Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las 7 de la tarde, no sin desear que la peor haya sido esta con diferencia.

 

miércoles, 11 de mayo de 2022

MIÉRCOLES 11-MAYO-22, CUARTA DE FERIA: EN EL PAÍS DE LOS CIEGOS, DON JULIÁN ES REY

A estas alturas de la vida, después veintitrés años que serán veinticuatro en septiembre, para qué pararse a explicar quién es don Julián y qué supone en este bendito mundo de los toros. De manera escueta, podría decirse que aquí el amigo se trata de lo más parecido a un dios para unos, y una especie de ratero para otros. Lo que si está clara es una cosa, y es que nunca deja indiferente a nadie. Mientras los unos atribuyen a don Julián un poderío y una maestría exagerada delante del toro, para los otros supone un verdadero maestro de la mentira y del destoreo. Precisamente en eso es lo único en lo que se ponen de acuerdo ambos bandos: don Julián es un maestro consumado, pero el debate surge cuando se hace una simple pregunta: "¿Maestro de qué?".

Y es por esos derroteros por donde se ha desarrollado su primera tarde en Madrid en esta Feria, primera de las dos que tiene. En el 2° de la tarde, un bomboncito de capa cárdena y sangre samtacolomeña (quién diría que no tenía genes domecqsticados en lo más profundo de sus entrañas), don Julián ha puesto de acuerdo a la parroquia toreando con el capote de maravilla, en un quite por verónicas de manos muy bajas y cargadísimas de cadencia. Un gustazo ver torear así con el capote. Luego, muleta en mano, volvió la discrepancia entre los unos y los otros: para los unos, don Julián ha estado "en maestro", llevando al torete suavemente y dando series ligadas con una despaciosidad que "paraba los relojes". Sin embargo para los otros, ante el borreguete de La Quinta, don Julián ha estado "en maestro del embuste". ¿Cómo es eso? Pues lo que buenamente ha estado haciendo durante sus veintitrés años de alternativa que serán veinticuatro en septiembre: pico, pico y más pico; echándoselo fuera en todos y cada uno de los mantazos que ha pegado y alargando el brazo hasta casi salir disparado al tendido, y citando siempre perfilero. Bueno, perfilero en el mejor de los casos; hubo muletazos en los que el toro, en el momento del cite, llegaba casi a lamer el glúteo de don Julián. Lo llaman "torear", claro... Y como la espada quedó en un sitio aceptable (qué más da la ejecución, o sea el archiconocido e infame julipié) la oreja le fue concedida sin mayores complicaciones. En el 5º toro don Julián volvió a poner de acuerdo a todos en que es un maestro consumado, pero ¿maestro de qué? Esa pregunta vuelve a ser, otra vez, el caldo de cultivo de la discrepancias. Ese 5º fue la antítesis a la babosa de la que procedió la oreja que anteriormente se le otorgó a don Julián, un animal con guasa que requería buena colocación, mando, temple y manos poderosas. A los medios se lo llevó don Julián sin apenas probaturas, y fue allí donde realizó la faena al completo. Comienza con la zurda y, como cita al hilo y el toro le mide perfectamente, se le cuela. Pasa a la mano diestra y se encuentra con el mismo problemita: don Julián vuelve a quedarse fuera de cacho y el toro vuelve a medirle y a querer echarle mano. Estaba claro que el toro no era la tonta del bote, llevaba dentro cierto temperamento santacolomeño, de lo muy poco que se vio esta tarde, y requería una lidia perfecta para conseguir serle sacado el partido que merecía. Tras esas dos coladas por ambos pitones, don Julián vuelve a la mano zurda y, más cruzadito pero citando descaradamente de perfil y descargando la suerte, traza muletazos rematando a media altura y echando al toro fuera. Otra vez a la diestra, donde poco a poco ya se ve que lo ha metido en el canasto, pues lo lleva suavemente mientras el toro sigue la tela como un perrito; hasta algún muletazo termina rematado en redondo. El toro ya está atrapado en las garras que la muleta de don Julián lleva cosidas, y tras esa serie con la diestra vuelve a agarrar el trapo rojo con la zurda, donde dibuja naturales muy despegado, citando no ya de perfil sino dándole al toro toda la retaguardia, y echándoselo para fuera descaradamente con el pico. Excepto dos. Dos muletazos que han sido sueltos, muy lentos y verdaderamente poderosos, tirando del toro en redondo. Y si verdaderamente don Julián sabe hacer eso, ¿por qué diantres no lo lleva a cabo con normalidad, en lugar de ir siempre por la senda de la falacia y con esa forma tan chabacana de DESTOREAR? La faena, vista por los unos, ha sido de "verdadero maestro en tauromaquia", una "verdadera lección de poderío" ante un toro "complicado" y "que no sirve para el toreo actual". Vista por el bando de enfrente, la faena ha sido otra maravillosa muestra de destoreo en la que tres muletazos, solamente tres entre los muchos que se vieron, llevaron consigo el sello del toreo puro y verdadero. El resto, pico-latigazo hacia fuera-paso atrás, y vuelta a empezar. Pero esta vez la espada jugó una mala pasada a don Julián y a su séquito que todo le aplaude, pues remató al bicho de pinchazo, otro pinchazo hondo y un golpe de descabello; lo que sin duda le arrebató su segunda oreja de la tarde y, por consiguiente, la puerta grande.

En el país de los ciegos, don Julián fue el Rey. Ciegos hubo esta tarde, y llevaban nombres y apellidos: José Antonio Morante Camacho, de Puebla del Río; y Pablo Aguado Lucena, de Sevilla. Cada uno a su manera, pero esta tarde ninguno de los dos ha estado presente por Madrid salvo para hacer el paseíllo. Bueno, y en el caso del llamado José Antonio, además, para darse un paseíto por Madrid en un bonito carruaje tirado por caballos. Poco más que resaltar de ambos en esta tarde. José Antonio Morante Camacho, apático y a disgusto con los dos bureles que le cupo en suerte lidiar y mandar trocear vilmente a sus picadores. Pablo Aguado Lucena, además de apático y a disgusto, completamente incapaz de sacarle el más mínimo partido a dos toretes de La Quinta que se dejaron sin maldad. Otro día será para ellos, y también para los que esta tarde nos acercamos a la plaza con la ilusión de los santacolomas de La Quinta. Mala, pero que muy mala y decepcionante fue la corrida. Mala por descastada, falta de poder y de bravura. Eso no es lo que hemos visto en los últimos años por este foro de parte de este ganadero.

En el país de los ciegos, el tuerto, o sea don Julián, es el Rey. Y en el país de don Julián, aquel donde solamente él habita, el propio don Julián ha de guiarse con bastón, gafas y perro guía en la mayoría de las ocasiones.

martes, 10 de mayo de 2022

MARTES 10-MAYO-22, TERCERA DE FERIA: TARDE DE TOROS, QUE NO DE TOREROS

El Pilar se ha lucido. Y por una vez y sin que sirva de precedente, no es ironía. Se respiraba cierto runrún en el ambiente por cómo saldrían los pilares, si derrochando el buen estilo de aquella corrida de 2019, con varios ejemplares encastados y con mucho que torear; o si por el contrario la tónica iba a ser flojera, descaste y aburrimiento, como también han derrochado en no pocas ocasiones. A Dios gracias que ha sido lo primero, y esta tarde la afición ha salido de la plaza con una sonrisa de oreja a oreja. Cuando hay casta y poder, hay Toro; y cuando hay Toro hay emoción. Aunque no haya toreros.

 

Esta tarde hubo toros. Una corrida de El Pilar seria, bien hecha, con importancia, poder, casta y temperamento. Tres toros buenos de verdad, 1º, 2º y 3º, dos más que lo hubieran sido con más fuerzas y que fueron 4º y 6º, y un 5º al que destrozaron en el caballo con dos puñaladas asesinas en mitad del espinazo. Sí, una buena corrida de toros; un regalito caído del cielo para una terna que no torea mucho y que, por consiguiente, le urgen triunfos importantes. Pero después de ver cómo la terna de hoy ha despachado semejante corrida de toros y cómo estos se han ido sin torear uno a uno, lo extraño resulta que todavía alguien se acuerde de ellos para hacer que se vistan de luces. Injusto sería meter en ese saco a Javier Cortés, ya que sí a ratos (solamente a ratos) se justificó y dejó algunos lances y muletazos que muestran con creces que él lo sabe hacer. Pero ¿Tomás Campos y Francisco José Espadas?

 

La tarde prometía ser emotiva desde el paseíllo para Javier Cortés. Volvía al mismo escenario donde sufrió aquel durísimo percance en el ojo, y la afición de Madrid, a pesar de haber pasado casi tres años y muchísimas cosas entre medias, se acordó y lo sacó a saludar una ovación nada más romperse el paseíllo. Emotiva también fue la lidia del 1º y no solo por la circunstancia de Javier Cortés, también (y en gran parte) por el magnífico toro que abrió la corrida. Cumplió en varas el animal sin más, sin grandes excesos que recalcar; y su matador estaba con las ganas a flor de piel por hacer grandes cosas cuando agarró la muleta y se fue a por él. Dejó desde el principio algunas series muy aceleradas y sin poder evitar que fuera el toro quien mandara, intercalando enganchones y muletazos rematados a media altura que le hacían protestar, y sin terminar de rebasar la línea que delimita el no querer y el querer hacerlo. Ya bien entrada la faena, consiguió el torero bajar la mano y dejar dos series por el lado derecho verdaderamente buenas por mandonas, de las que aún no se han visto en toda la feria ni seguramente en todo el año por Madrid. Fue en ese momento cuando se conjugó satisfactoriamente el milagro de la casta con el del buen toreo, pero supo a poco: el toro merecía mucho más. La espada entró a la primera y, aunque arriba, quizás cayera un poquito atrás. Posteriormente, lo que cayó fue la oreja, que a buen seguro le supo a gloria a Javier Cortés después de todo lo sufrido en los últimos meses. Salió muy espoleado en el 4º, y se notó tras un buen quite por chicuelinas de manos bajas y rematadas por una media abelmontada muy bonita. Siguió con un comienzo de faena primoroso por estatuarios llevándose al toro a la hombrera contraria, dejando después algunos remates por bajo y un gran trincherazo. Y ahí acabó todo el interés porque la faena, que fue excesivamente larga, se desarrolló entre cuidados paliativos para que el animalito no besara el suelo. Quería el animal, tenía casta suficiente para pelear, pero las fuerzas no le daban. Una pena.

 

Una pena fue también la mala suerte que tuvo el resto de la corrida con los restantes espadas. A Tomás Campos se le vio fuera de sitio por completo. No por cómo se colocaba (que también, sea dicho de paso), sino fuera del toreo, como si esto no fuera con él. Se dejó ir al buen toro que salió en 2º lugar en una faena en la que dejó muy patente su falta de técnica, de recursos y hasta de valor. Peor fue lo del 5º, al que mandó que fuera ejecutado en el primer tercio de dos sablazos infames sin que rectificara el del castoreño ni dejara de meter el palo. El animal acusó el fuerte castigo y también la pésima lidia de Tomás Campos y de su cuadrilla, pero aun así demostró su temperamento y mostró que, en otras manos, hubiera sido otro buen toro. Mala suerte para el animal.

 

A Francisco José Espada no se le puede recriminar lo voluntarioso que siempre está cuando pisa esta plaza, ni las ganas que tiene por comerse el mundo. Otra cosa es que el hombre de verdad consiga comerse el mundo. Para eso hay que estar sobrado técnica y de una óptima expresión artística, y él no lo está, y en verdad nunca lo ha estado. Sus dos faenas fueron un calco de vulgaridad, mantazos sobre ambos pitones citando siempre fuera de cacho, pegar el trallazo hacia fuera y retorcidísimo. Poco podía hacer ante el 6º, otro torito flojo y soso y con el que se le hubiera agradecido sobremanera que hubiera abreviado; pero tuvo en sus manos al buen 3º para demostrar muchas cosas y callar bocas. No demostró nada ni mucho menos calló boca alguna, más bien al contrario: avivó a quienes piensan que su presencia en esta feria, al igual que Tomás Campos, estaba de muy más.

 

A la emoción que hizo realizad la buena corrida de El Pilar, también se le sumaría lo bien que picó al 4º ese grandioso picador que es Óscar Bernal, y los buenos pares de banderillas de Iván García. Enhorabuena pues a los ganaderos, y más suerte para la próxima vez con la terna.

lunes, 9 de mayo de 2022

LUNES 9-MAYO-22, SEGUNDA DE FERIA: NO ESTUVIERON A LA ALTURA

No estuvieron a la altura. 

Novillos 6 - 0 Novilleros. 

Se fueron sin torear. 

Mucho arroz y escaso pollo.

Y la joya de la corona provocando úlceras de estómago: Qué novilleros más malos.

Etc., etc., y más etcétera...

Es difícil ponerle título a lo visto esta tarde, y no porque no se atine a encontrar algo con lo que empezar. Más bien al contrario, es tanto lo que a uno se le pasa por el interior del cráneo, que resulta complicado elegir las palabras más... Llamémoslo "amables". Tan complicado resulta eso como ver a Emilio Muñoz recibir aplausos de parte de la afición de Madrid, o encontrar al tal Maxipedia haciendo un comentario acertado sin tener que tirar de chuleta que le chive las estadísticas. 

A riesgo de que a uno le llamen mar afisionao, chuflón, talibán, faltaderespeto y no sé cuántas monsergas más que utilizan los taurinetes para calificar a los que les llevan la contraria, lo más amable que a un servidor se le ocurre para titular lo de esta tarde es que "no estuvieron a la altura". Así que con esas, se desecha lo demás como hacen en los tentaderos Daniel Ruiz y unos cuantos ganaduros (que no ganaderos) más con todo aquello que les sale encastado, y se dice sin reparos que "no estuvieron a la altura". Y tras ello, a cenar y a acostarse, que mañana será otro día. 

No, no estuvieron a la altura ninguno de los tres novilleros. Tres, tres y cuatro son las actuaciones que, respectivamente y con escrupuloso orden de antigüedad, sumaron cada uno en 2021. Muy poco bagaje para plantarse en Madrid, nada menos que en pleno San Isidro y con una novillada de Los Maños (vacada que, por lo general, pide el carnet a todo el que se pone delante). Quien quiera milagros, que se vaya a Lourdes o al Bernabéu, pero que no pretenda buscarlos en los toros. No estuvieron los novilleros a la altura de una novillada de Los Maños que, en lo que a presentación se refiere, tampoco estuvo a la altura de lo que manda la plaza de Madrid, pero sí lo estuvo en juego. Flojitos y mansos en el caballo, les dieron lo justo, sin excederse ni aliviarles el castigo, para venirse arriba posteriormente y pelear en el tercio de muleta con casta y muchísima nobleza, sin excederse tampoco en dar demasiadas complicaciones a sus respectivos. Mejor, porque si ante una novillada como tal los chicos, tan verdes como los melones, se vieron en apuros, ¿qué hubiera sido de esto si los santacolomas hubieran salido con mucha más casta y pidiendo de verdad el carnet?

Carlos Domínguez, Arturo Grilio (que fue herido grave en el gemelo y se le manda un fuerte abrazo y los mejores deseos de recuperación) y Guillermo García Pulido, los nombres de los tres novilleros que no estuvieron a la altura. No fue su culpa. Más bien, del ingeniero o ingenieros que maquinaron semejante idea de presentarlos en plena feria de San Isidro con tan pobre bagaje y ante una novillada que podía salir exigente. Tampoco hay razón para concebir esperanzas de que alguno de los tres, con mucho más oficio, hubieran conseguido llegar a los tiernos corazones de los aficionados aposentados en el granito. Sin hablar de los claveleros, resultando más difícil llegar a estos porque nunca van a las novilladas, mayormente. Los tres derrocharon un estilo postmoderno y dospuntocero irritante: cites fuera de cacho, trallazos abusando descaradamente del pico, trazando líneas perfectamente rectas, ninguna apretura... Y vulgaridad. Muchísima vulgaridad. Porque hay formas y formas de salir del trance que puede provocar plantarse en Madrid sin oficio ni madurez: una, demostrando un concepto clásico del toreo, poniéndose de verdad e intentando hacer el toreo puro (eso en Madrid y en una novillada gusta mucho, y hasta puede hacer perdonar el escaso bagaje); y dos, estando sin estar y sin querer; pecado mortal para cualquiera. Los tres han optado por esto último, desgraciadamente para ellos, para los novillos de Los Maños y para los que gastamos los cuartos y nuestro hermoso tiempo en ir a los toros tarde tras tarde.

Nada. Pero que nada de nada por parte de los de luces; ni de oro, ni de plata ni de los que montan a caballo. Solamente por parte de los de cuernos y cuatro patas, y eso fue lo que hizo de esta tarde tan vacía de contenido artístico una tarde entretenida. Y es que cuando hay toro...

Así que lo dicho: a cenar y a acostarse, que mañana será otro día.

 


 


domingo, 8 de mayo de 2022

DOMINGO 8-MAYO-2022, 1ª DE FERIA: QUÉ GANITAS TENEMOS DE VER CORTAR OREJAS

Qué ganitas tiene este año el personal de ver cortar orejas. Bueno, en realidad qué ganitas ha tenido siempre el personal clavelero de regalar orejas, a diestro y siniestro y a todo aquello que se mueva y respire. Pero este año esa deriva orejil se va a agravar en exceso. Cosas de haber estado en lo más profundo de la cueva durante dos largos años, y no haberle podido dar al aplauso fácil, al cubata, a la ginebra, al pañuelo blanco, al biiiiennnnnmnnjjjjjjjjjjj y hasta a la madre que compró a Panete. Están los toreros que se frotan las manos ante este panorama, y no es para menos. Ya se ha visto en los primeros festejos del año en Madrid, y se ha refrendado peligrosamente en Sevilla, donde además de la ginebra también se le da al rebujito y al fino. El público clavelero ha salido por fin de la cueva y se empezará a plantar, desde esta misma tarde, en sus aposentos de granito, cubalibre en mano, pañuelo blanco impoluto preparado para salir a pasear (o flamear) a la más mínima ocasión, y garganta perfectamente afinada para entonar su amado biiiiennnnnmnnjjjjjjjjjjj. Pero que no cunda el pánico, que lo de esta tarde solamente ha sido un pequeñísimo avance de lo que aguarda en días venideros. Aún no han venido las figuras, ni los toreros guapetes que se descalzan en mitad de faena, ni los pases de modelo, ni los toritos a modo...

Sí, hay muchas ganas de aplaudir y de dar orejas. Y si no, que le pregunten al señor Daniel Luque y, sobre todo, al señor Álvaro Lorenzo. Al primero se le ha aplaudido mucho y le han pedido el despojo tras estoquear al marrajo de Montalvo que salió en 4º lugar, pero se tuvo que conformar con dar la vuelta al ruedo con las manos vacías tras ponerse el Presidente en un sitio, aunque haya sido una sola vez en dos horas y media, y negarse a sacar el pañuelo. A Álvaro Lorenzo le han dado una orejita muy pero que muy baratita tras estoquear al 6º, pero si hacemos un ejercicio de objetividad era mucho más merecedor de oreja Daniel Luque que Álvaro Lorenzo. De Madrid a Lima. ¿Qué se le ha pasado al Presidente por la cabeza (o qué le habrán dicho)? Eso solo lo sabe él, pero se ha cubierto de gloria. La faena de Daniel Luque al 4º de Montalvo, un mansurrón que huía de todo lo que se le ponía por delante, tuvo su mérito sobre todo en el comienzo, porque tras algunos muletazos de tanteo en los que el animal salía de najas sin querer saber nada, el matador se arremangó y, con tres doblones por el lado derecho sometiendo mucho al animal por abajo, consiguió meterlo en el canasto. Siguió con algunos muletazos por el lado derecho muy trabajados y de mucho poder, dejándole la muleta muy bien puesta en la cara y tirando del animal. Ya tenía al toro metido en el canasto, no sin mérito, pero fue echarse la muleta a la mano izquierda y comenzar toda la parafernalia de muletazos perfileros hacia fuera, y escondiendo la pierna descaradamente. La faena fue larga y de los muchos pases que Luque trazó, ninguno llevaba aroma a toreo de verdad; y fue una pena, porque se puede decir que se sobrepuso a las complicaciones del manso y consiguió poderle, pero pasa que cuando un torero se coloca tan fuera de cacho, no echa la pierna adelante y torea hacia fuera es imposible tomarle en serio. Y se le pidió la oreja, a pesar de la estocada caída que dejó para la posterioridad; pero el Presidente, en un ataque de rigor que le entró, se guardó el moquero blanco para otra ocasión.

 

A Álvaro Lorenzo sí que se le otorgó el despojo tras estoquear al 6º y, además, se llevó el lote de la tarde. Ya había dispuesto en tercer lugar de un toro de Montalvo con muchísimo que torear, duro de patas y encastado; pero el hombre no supo ni por dónde meterle mano. También tuvo lo suyo ese 6º, que creó una especie de psicosis en el tercio de banderillas y acabó sufriendo varias pasadas en falso, y otras cuantas para serle colocadas, de una en una,  solamente tres banderillas. Y el presidente cambió de tercio, y se quedó tan fresco. El animal esperaba demasiado a los rehileteros y luego se arrancaba a traición, pero en estos casos ¿a nadie se le ocurre banderillear a la media vuelta? Cuántos tercios de banderillas clamorosos no se habrán vivido en Madrid, y ante toros muchísimo más complicados, utilizándose ese recurso. O banderilleando al sesgo.  Pero a la par que creaba psicosis en los banderilleros, el toro mostraba una embestida larga y de mucha calidad en el capote de Andrés Revuelta, que estuvo francamente bien en la brega. La sensación en el tendido es que había toro, y no se estaba mal encaminado al pensar así. Álvaro Lorenzo comenzó la faena sobre las rayas de picar en terrenos del tendido 9, ligando trallazos sobre la mano derecha y sin sobreponerse a las buenas embestidas del toro. Tras ese conato, se la echa a la zurda y, pegando otros tantos trallazos sin conseguir domeñar al animal, sufre una aparatosa voltereta que se traduce en una cornada de 15 cm, no impidiéndole continuar la lidia. El toro tiene muchísimo que torear, pero su matador no consigue estar por encima. Se van sucediendo las series de muletazos por ambos pitones y en ningún momento asoma el menor atisbo de toreo, tan solo trallazos que han sido precedidos de cites perfileros y sin echar el pie adelante. Tampoco se percibe que el torero haya estado por encima del toro, más bien al contrario, pero no importa, la parte de sombra sobre todo está encantada con la faena, y está dispuesta a que esta vez sí haya oreja. La espada entra hasta los gavilanes, pero queda trasera. No importa, ha entrado y el toro no ha tardado en caer; ¿qué si se ha ido atrás? Flamean los pañuelos y se concede un despojo de verbena.

 

Y con este público tan verbenero, ¿qué le pasó al bueno de Alberto López Simón para no llevarse ni un triste mendrugo de pan a la boca? Tan dado él a llevarse casquería cada tarde que pisa Madrid... Parece que no hubo voltereta de rigor, y eso en este torero es igual a nada. Tirando de estadística, cada oreja y cada puerta grande que este hombre se ha llevado a la boca por Madrid no ha sido sin llevarse un porrazo, y como esta tarde no lo hubo, pues no hay nada que rascar. Y salvo por ese pequeño detalle, cierto es que sus faenas fueron calcos perfectos de lo que ha hecho siempre en esta plaza, con o sin puertas grandes. Nada, absolutamente nada diferente a lo que acostumbra: faenas interminables de pegapasismo vulgar y chabacano, esos muletazos acelerados y que consisten básicamente en un feo latigazo hacia fuera, para posteriormente pegarse el arrimón y, si se tercia (que se terció en el 2º), las bernardinas que nadie ejecuta para terminar una faena. 

La corrida de Montalvo, penosamente presentada, tuvo de todo a excepción de bravura, y mucho sorprendieron los dos toros que compusieron el lote de Álvaro Lorenzo por su casta y temperamento. Los dos primeros, babosas inválidas que debieron morir en la oscuridad que caracterizan los dominios de Florito (otro acierto más del señor usía, dejar ese par de inválidos en el ruedo); mansurrón aunque con sus "teclas que tocar" el 4º, y pastueño que se dejó sin más el 5º.

 

Paciencia con lo de las orejas regaladas, aún quedan la friolera de 28 tardes por delante, y la verbena y el jolgorio que siempre traen consigo los toreros guapetes que, dicen, son figuras, aún no ha llegado.

lunes, 25 de abril de 2022

MADRID, 24 DE ABRIL DE 2022. DESAFÍO SALTILLO-LOS MAÑOS

Si se utilizara la palabra "decepción" para describir el desafío protagonizado por los hierros de Saltillo y Los Maños, ¿se pecaría de exageración? Allá cada uno con sus cábalas, que estas son las mías: lo que nadie puede negar, nadie de los que hayan ido en manada el domingo a los toros en Madrid, es que con esas dos ganaderías en el cartel se esperaba ver otra cosa completamente diferente a lo vivido. Y entonces, teniendo en cuenta ese extremo tan simple, se podría decir rotundamente que SÍ, que esa palabra tan poco amable, "decepción", le viene como anillo al dedo a ese duelo ganadero Saltillo - Los Maños. Al menos, esa sería la opinión de quien alcance a ver el vaso medio vacío; el que lo vea medio lleno diría que ha habido dos toros importantes (uno por hierro), que esos toros han ofrecido mucho interés, y que de todo lo que está por venir a lo largo de las próximas semanas ojalá la peor fuera como esta.. Cuestión de perspectivas. 

Efectivamente, hubo dos toros, uno por hierro: Sandiero II el de Saltillo, y Matón el de Los Maños; 2° y 3° respectivamente. Y paren de contar. Ese Sandiero II fue puesto en el caballo hasta tres veces, acudió sin pensarlo las tres veces y metió riñones colocando la cara abajo. En resumen, se empleó con bravura y, además, el picador Rubén Sánchez estuvo a la altura realizando la suerte y colocando el palo en el sitio (si acaso la tercera vara se le fue). En mala suerte le cayó Sandiero II a Luis Bolívar, ¿o debería decirse al revés, en mala suerte el cayó Luis Bolívar a Sandiero II? Sea como fuere, se le vio a este torero muy fuera de sitio toda la tarde, sin saber siquiera ni por dónde se anda y naufragado como el Titanic en un mar de dudas y falta de recursos, siendo Sandiero II su iceberg. Toro fue para andar con él en los medios y no quedarse en el tercio, darle sitio y no echársele encima, llevarlo por abajo y no ponerle la muleta de cualquier forma, y estar firme con él y no dudarle. Y como Bolívar lo hizo todo al revés, el resultado fue el que sigue: ovación para el toro y pitos para el torero. 

En tercer lugar saltó al ruedo Matón, un buen ejemplo del toro ideal para el toreo postmoderno que se estila en estos tiempos: pelea muy discreta en varas y castigo consistente en una vara más un picotazo, y una nobleza exquisita en la muleta, maravillosa para soñar el toreo y embestida empalagosamente "enclasada", que dicen en la tele y en las revistas oficiales. Con Matón se las vio Tomás Duffau, realizando una faena aseada en exceso, casi tanto como acabó su taleguilla. Muletazos por ambos lados al ritmo despacioso que marcaba la embestida del toro, sin ponerse ni una sola vez en el sitio y trazando líneas perfectamente rectas. "Se va sin torear" se escuchó en varias ocasiones desde el tendido, y la ovación que se llevó ese toro y la división de opiniones que escuchó el torero cuando salió a saludar las pocas palmas que se le tributaron, así lo certificó. 

Y con el arrastre de ese 3° la tarde cayó en picado. Sánchez Vara había abierto la tarde ante un toro de Saltillo a la defensiva y que se quedaba corto, estando con él pulcro y por encima; y tiró de oficio para meter en la canasta al 4°, un ejemplar de Los Maños anovillado y muy abanto durante toda la lidia que correteó a su aire por el ruedo hasta que, en el comienzo de faena, Sánchez Vara se dobló con él y consiguió fijarlo. Posteriormente ligó varias series de muletazos dejándole siempre muy puesta la muleta y llevándolo muy hilado, pero el precioso vestido canela y oro que lució esta tarde en Madrid el de Guadalajara también acabó sin que necesite el agua de la ducha... Así, imposible que en Madrid se tome una faena en serio. 

Malo resultó el 5°, de Los Maños; y el 6°, de Saltillo, inválido perdido, volvió al lugar de donde salió con tres banderillas puestas, siendo sustituido por un impresionante ejemplar, también de Saltillo, que ya podrán explicar los que estuvieron en el ruedo qué hizo de feo para que se creara la psicosis que creó: cuatro puyazos criminales, ¡¡cuatro!!, varias pasadas en falso de los banderilleros, banderillas puestas de una en una, telonazos, capotes esparcidos por el ruedo, carreras de los lidiadores... ¿Vieron acaso al célebre Cazarrata resucitado? ¿Es la mala fama que se ha labrado este ganadero con sus moruchadas? No creo que haya motivo para no dar una explicación, en el tendido no se vio absolutamente nada raro que justificara esa psicosis y ese pésimo hacer de todos los lidiadores. Tomas Duffau, huelga decir que se lo quitó de enmedio echando leches, que se dice en el argot de la calle.

Definitivamente, no hay mejor palabra que "decepción" para describir de forma concisa y resumida el juego de los toros de Saltillo y de Los Maños. Y sí, en las próximas semanas nos acordaremos mucho de ese Matón y, sobre todo, de ese Sandiero II que ha ofrecido un juego muy completo en los tres tercios. En el país de los ciegos ya se sabe.


lunes, 28 de marzo de 2022

EL ENGAÑO QUE SUPONE REGALAR OREJAS Y PUERTAS GRANDES

Regalar orejas es engañar a los toreros. Siempre ha existido ese chascarrillo entre los aficionados a los toros, y lo cierto es que pocas cosas más exactas existen en el mundo del Toro. Regalar una oreja es engañar al torero, pero si lo que se regala es una puerta grande, el embuste se eleva a la máxima potencia. Y no digamos ya si estos hechos ocurren en una plaza como la de Madrid, la considerada plaza más importante del mundo, aquella que da y quita. Efectivamente, Madrid da, pero también puede quitar. Una tarde sin orejas en Madrid puede darlo todo, y una tarde de puerta grande en Madrid también puede quitarlo todo. Parece la vida al revés, pero es así. Y esta máxima deberían metérsela a calzón todos aquellos que sean parte en el mundo del toro: no solo los propios matadores, novilleros y rejoneadores; también banderilleros, picadores, mozos de espadas, ayudas de estos, apoderados, intermediarios, empresarios, ganaderos, familiares, amigos, peñistas y hasta la madre que parió a Panete. 

Ejemplo práctico: novillero X es anunciado en Madrid por primera vez en su vida. Esta es una tarde importante para él, y por ello ha fletado varios autobuses de gente de su pueblo para que acudan a los toros esa tarde a gastos pagados, entrada incluida, y le apoyen en tan especial día. En Madrid la exigente afición, que por si hace falta decirlo acude todos los domingos a los toros y paga la entrada del dinero de su propio bolsillo, ha escuchado por ahí de boca de aficionados con suficiente credibilidad que ese novillero gasta buenas maneras y que merece la pena seguirlo. Resulta que en su primer novillo, el chico muestra sus encantos con el capote, parece que sabe interpretar la verónica con clasicismo y cadencia. Se le ven ganas de agradar, entra en quites y no lo hace mal, y en el tercio de muleta vuelve a mostrar buenas maneras: se pone en el sitio, se pasa a los novillos cerca, siempre da el paso hacia delante y no echa el pie atrás, muestra tendencia a querer rematar los muletazos atrás... En resumen, el novillero ha demostrado que su concepto del toreo se basa en la pureza y que en su cabeza no cabe eso del toreo 2.0. El paisanaje que ha arrastrado desde su pueblo le ha aplaudido todo, hasta los tres o cuatro pinchazos a la hora de matar, y eso no es lo que se dice una razón objetiva para considerar que ha estado bien, pero también ha dejado un agradable regusto en el paladar de esos aficionados de Madrid que, toree quien toree, pagan su entrada domingo tras domingo. Y eso sí que significa mucho. Ha dejado ganas de volver a verlo en su siguiente novillo y confirmar buenas sensaciones. No les pasa a todos los novilleros, mucho menos a quienes comparten en esa tarde cartel con él. Sale pues su segundo novillo, y vuelve a demostrar ganas el chico apodado X. En banderillas, el novillo que le ha tocado en suerte mete la cara y repite de maravilla en el capote del banderillero: el chico parece que tendrá el novillo soñado en el momento y en el lugar soñado. Y lo tiene, vaya si lo tiene. El animal embiste en la muleta con mucha nobleza y también cierta casta. Tiene emoción esa embestida, no es esa embestida bobalicona que acaba provocando bostezos arriba en el tendido. Es un novillo importante, y el novillero X anda con él sin volver la cara, vuelve a ponerse en el sitio y a dar ese paso hacia delante que hace falta irrefutablemente para TOREAR de verdad, pero... Sí, "pero". Efectivamente a la faena le faltan muchas cosas; la principal, dominio. El chico pasa la embestida del animal en línea recta y hay muletazos, más de los deseados, en que le quita demasiado pronto la muleta de la cara al novillo, haciendo gala de ese feo trallazo que tan poco gusta en Madrid. Los derechazos se van sucediendo y el paisanaje, que lo aplaude todo, está en éxtasis. Pero entre los no paisanos no hay convencimiento, el novillo está por encima. Hay dos naturales magníficos cuando se echa la muleta a la zurda, de esos que vuelven a demostrar que en la cabeza de ese novillero hay cosas verdaderamente interesantes. Es todo un espejismo, pues tras esa única serie de muletazos con la mano izquierda, vuelve a los derechazos y a la falta de acople. Y poco más, unos doblones por el lado derecho para cerrar al novillo, y la estocada. Hay sensación en el tendido de que con una buena estocada, pero una buena estocada de verdad y no que entre hasta dentro caiga donde caiga, podría ser motivo de una oreja que premiara a un novillero que, como se dice en Madrid y que tanto gusta allí, ha estado en novillero toda la tarde y que ha demostrado buenas maneras. Se le ha ido sin torear un novillo de ensueño, pero no ha vuelto la cara ante él en ningún momento, ha querido hacer el toreo y, lo más importante y que no todos hacen, no ha estado por la labor de engañar al personal. Solo el pinchar o una estocada de mala ejecución y colocación le puede privar de llevarse una oreja. La espada entra a la primera pero está tendida y desprendida, hasta el novillo la escupe. Pero sirve, no hace falta ni siquiera el descabello. El paisanaje celebra la estocada con tanto ahínco que por un momento algunos creemos estar en el Bernabéu contemplando cómo somos campeones de Europa una y otra vez. Por supuesto sacan el moquero, algunos hasta con las dos manos. La oreja, barata a juzgar sobre todo por la estocada, cae, pero hay mayoría de pañuelos y eso, reglamento en mano, no se puede rebatir. Siguen pidiendo la segunda oreja, parecen no haberse enterado o bien de que la oreja está ya concedida, o de que en Madrid para dos orejas, y hasta para una, hace falta mucho más. Suerte que la segunda oreja es potestad única y exclusiva del Presidente, quien debe valorar no solamente la petición sino la lidia completa, la faena de muleta, la estocad... ¿Suerte? Suerte para el novillero, que se vio con dos orejas en la mano; y calabazas para el prestigio y la seriedad de la plaza de Madrid. Y seguramente, un Cinco Jotas para el Presidente. Porque de otra forma no se entiende...

Este ejemplo, basado en hechos reales, viene al pelo para explicar cómo una tarde de dos orejas en Madrid puede ser la perdición de cualquiera si estas dos orejas nunca debieron ser cortadas. Primeramente, el ojo se centra única y exclusivamente en la puerta grande que jamás debió abrirse, en las dos orejas de verbena que lo hicieron posible, en la bronca que se llevó el Presidente y, sobre todo, en la extrema necesidad que ahora urge en reemplazar a este señor de su puesto, y no es solamente por este hito: se trata del mismo Presidente que le mostró el pañuelo verde a un toro de Las Ramblas cuyo único pecado fue merecer las banderillas negras. Ahora, en las tertulias taurinas de Madrid solamente se habla de esto, pero nadie repara, por desgracia, en que el novillero apodado X, que bien podría ser V (V de Víctor Hernández) ciertamente no dio una mala tarde de toros en su presentación en Las Ventas. Ni mala, ni mediocre, ni tan siquiera correcta, no. El chico demostró buenas cualidades, toreó bien con el capote, dio la cara y, lo más importante, ilusiona de cara al futuro, pues no todos los nuevos valores se fijan en el espejo de la pureza para andar delante del toro. Pero ahora bien poco se habla de eso, y sí demasiado de lo mal que ha quedado, una vez más, el rigor de Las Ventas.

También puede hacerse daño él a sí mismo si no asume humildemente y con torería que esa puerta grande en Madrid, además de barata, nunca hubiera llegado a abrirse sin la exclusiva gracia de la gente que se trajo del pueblo en autobús. Puede llevarle a un conformismo rácano que no le hará muchos favores en el futuro. Y no solo eso. El día de mañana, y no tardando mucho porque eso se producirá sí o sí inmediatamente, saldrá de las talanqueras y dará el salto a las grandes plazas y ferias. Sevilla, Valencia, Pamplona, Francia y, por supuesto, si sale alguna sustitución en San Isidro, o más adelante en la feria de Otoño, serán sus próximos compromisos. Y en estas plazas no se verá ya con un puñadico de aficionados del lugar que quedarán ahogados en el mar de sus autobuseros, sino que será al revés: su gente quedará en número insignificante ante los abonados de aquellas plazas. Y entonces la condescendencia se tornará en realidad, y eso duele muchísimo. A veces, más que las propias cornadas.

Que no caiga en el olvido: REGALAR OREJAS = ENGAÑAR A LOS TOREROS. Y más en plazas importantes, no digamos ya en Las Ventas. 

lunes, 21 de marzo de 2022

LAS NOTAS DE SAN ISIDRO 2022 (PARTE III): LAS NOVILLADAS

Como toda feria importante que se precie (aunque por desgracia no todas tienen a bien llevarlo a cabo) la feria de San Isidro siempre lleva aparejada novilladas. Tres son tradición, y este año no ha habido sorpresas al respecto. Fuera de la feria ya se programan más novilladas en Madrid, siendo muchas de estas carteles plagados de nuevo en esta plaza y oportunidades para novilleros menos laureados en su escalafón. Incluso algunas de estas oportunidades, más de las deseadas, son todo o nada para los novilleros comparecientes, algo así como un último cartucho para intentar arrebañar algún despojo o alguna buena sensación que le cambie la vida al chaval de turno. En Madrid sobran novilladas y en los pueblos, corridas de toros estelares. Es la vida al revés y flaco favor se le hace a la Fiesta

En las novilladas de abono en Madrid, la cosa cambia. Son nueve huecos en los que suelen comparecer novilleros punteros, ya a punto de tomar la alternativa, que en meses inmediatamente anteriores llamaron la atención en la misma plaza de Madrid o que cuyo nombre empieza a sonar fuerte de verdad.  Naturalmente, siempre hay algún que otro nuevo en esta plaza durante la feria, pero suelen ser aquellos que ya se rodaron durante algunos meses en las ferias del resto de España, se hicieron así cierto nombre y vienen a Madrid, nada menos que a San Isidro, a mostrarse ante la cátedra. Oportunidades sin más dentro de la feria de San Isidro, las menos. Que para eso es la feria más importante del mundo y el puesto hay que ganárselo.

La coyuntura por la que se atraviesa en pleno 2022, después de las dos últimas temporadas en las que se ha escaseado de novilladas y muchos novilleros, al igual que confirmantes de alternativa, han quedado en stock, ha obligado a cambiar un poco ese planteamiento. De nueve vacantes ofertadas, solamente tres serán ocupadas por toreros que harán el paseíllo con la montera calada: Santana Claros, Manuel Diosleguarde e Isaac Fonseca. El resto, aunque algunos de los más punteros del escalafón, será su primer paseíllo, al menos de luces y con picadores, en Las Ventas. Estadística poco habitual en la feria de San Isidro y que demuestra lo antes expuesto: el marzo de 2020 muchísimas cosas quedaron pendientes aquí. 

Isaac Fonseca, mexicano de valor seco y del que se espera su correcta evolución técnica y artística, se trata de una de las primerísimas figuras de la novillería (si no la máxima), y tenía que estar sí o sí. Ojalá se le vean buenos dotes para realizar el toreo de verdad, pues en la pasada feria de Otoño las volteretas, revolcones y sustos deslucieron todo (aunque haya a quien esto le guste y lo considere "torear"). Muy cotizados en el escalafón novilleril también lo son Manuel Diosleguarde y dos Álvaros, Alarcón y Burdiel (este último flamante vencedor del Camino hacia Las Ventas de 2019).

El más veterano de todos es Santana Claros, novillero malagueño que va con picadores desde junio de 2017. No ha toreado en grandes cantidades desde entonces pero sí debutó en Madrid durante el verano de 2017, una tarde en la que, con novillos de Fernando Peña, la suerte le dio lo justito para mostrar algún que otro detalle que dejó entrever que a este le gusta hacer el toreo bueno de verdad. Aunque hayan pasado 5 años, algunos nos seguimos acordando. 

Comparecerá también el vencedor del Circuito de Novilladas de Andalucía en el año 2021, Jorge Martínez; y aunque sea su debut de luces en Madrid, pero a Guillermo García se le conoce por ser el novillero que tomó parte en el festival del pasado 2 de mayo y que supuso el regreso de los toros a Las Ventas después de todo. Cortó una oreja. Y por último, Carlos Domínguez (otro de tantos que debutaron con picadores en 2019 y cuya carrera se quedó estancada) y un mexicano de dinastía: Arturo Grilio (hijo del matador de toros mexicano del mismo nombre). 

Esto es lo que hay por parte de los de luces. ¿Puede que se eche en falta a alguien? Puede... Sin ir más lejos, a un novillero que quedó muy bien en octubre: Alejandro Adame. ¿Por qué su ausencia? Se ganó el puesto entonces, hubiera sido lo justo. 

¿Y las novilladas elegidas? Plantel más que aceptable y para todos los gustos: Los Maños, Conde de Mayalde y Fuente Ymbro. Los Maños y Conde de Mayalde son la antítesis la una de la otra: casta VS nobleza, emoción VS toreabilidad, Toro VS Toro artista... Y como no podía ser de otra forma, los novilleros más modestos (Carlos Domínguez, Arturo Grilio y Guillermo García) con los unos, y los que ya son figura (especialmente Fonseca y Burdiel), con los otros. La tercera novillada es de Fuente Ymbro y esa siempre es deseada en Madrid, y también por los toreros A partes iguales, equilibrio muy difícilmente de conseguir.

La suerte está echada y los carteles de San Isidro, en la calle. Suerte a todos.

jueves, 17 de marzo de 2022

LAS NOTAS DE SAN ISIDRO 2022 (PARTE II): LOS TOREROS

Veinticuatro corridas de toros. En total, setenta y dos puestos (sesenta nueve contando con que una de las veinticuatro se trata de un torero que estoqueará seis toros en solitario, y otra se trata de un mano a mano). Puestos que se han distribuido en un póker, cuatro tripletes, once dobletes y treinta matadores que tan solo vendrán en una tarde. Eso son los números de la feria.

En cuanto a las letras, estas dejan regueros de tinta. Lo de reducir festejos es un acierto: hay una mayor cantidad de carteles rematados, mucha más competencia en los mismos, muchos menos toreros cuya presencia es más que cuestionable (que también los hay), otros toreros que a los aficionados se les hacen bola con dos compromisos han reducido a uno respecto a los últimos años y, en definitiva, la feria está mucho más compacta respecto a años anteriores. Sí, por fin se puede hablar de una Feria de San Isidro buena de verdad y con más grano que paja. La ausencia que más chirria, por eso de que es figurón indiscutible del toreo, es la de Miguel Ángel Perera (si bien es verdad que, si preguntan uno por uno a los abonados de Madrid, seguramente más de uno, y de dos también, dirán que no lo echarán de menos en absoluto). ¿Más ausencias a destacar? Por supuesto. Una que no deja de ser llamativa y que, sea dicho de paso, genera el corte de dos orejas y rabo: la de Cayetano Rivera Ordóñez. Y es que Madrid es mucho más que un plató de Telecinco... 

Una alternativa: la de Rafael González. Siete confirmaciones, cifra poco habitual y que llama la atención por alta respecto a otros años: Tomás Rufo, Fernando Adrián, Juanito, Diego Carretero, Leo Valadez, Damián Castaño y Alejandro Marcos. Algunos de ellos con todo el merecimiento del mundo, otros quizás podrían haber esperado a otro momento de la temporada ya que San Isidro son palabras mayores, y algunos no han justificado esas palabras muleta y espada en mano. Lo que está claro es que todo el mundo tiene derecho a confirmar su alternativa, y además hay una amplia baraja de toreros con la alternativa por confirmar que, se podría decir, quedaron en stock con esto del bicho puñetero, y de alguna manera habría de deshacer este tapón. Teniendo en cuenta esas variables, bienvenido sea darle la oportunidad a toreros jóvenes.

En resumidas cuentas, sobre el papel parece una Feria con atractivo y que mejora las de años anteriores. La gran apuesta, y sea dicho de paso uno de los mayores acontecimientos, se trata del regreso de Alejandro Talavante. Cuatro tardes es apostar muy fuerte y cargar con un compromiso de auténtica figura, máxime cuando uno de los encierros a los que se enfrentará es nada menos que el de Adolfo Martín (ya veremos como estos salen luego). Otro aliciente que le añade una vuelta de rosca más a su compromiso con Madrid es el un mano a mano con uno de los toreros de moda: Juan Ortega, y ante la ganadería de Jandilla. Las dos tardes restantes, ante los toros de Garcigrande y Victoriano del Río. Bien por Alejandro Talavante, esta apuesta demuestra que no viene a pasearse.


TRES TARDES


    ** MORANTE DE LA PUEBLA (La Quinta - Juan Pedro Domecq - Alcurrucén): A estas alturas ya no hace falta decir quién es Morante de la Puebla ni por qué causa furor allá por donde lleva su tauromaquia (y sea dicho de paso, sus excentricidades). Tal y como va el devenir de su temporada y los carteles en los que aparece, se nota que el año 2022 quiere cargarse de grandes compromisos y ante todo tipo de encastes ((¡¡qué felicidad, toda una figura del toreo en esas lindes!!). Tres tardes en Madrid, una de ellas con La Quinta (Santa Coloma) y otra con Alcurrucén (Núñez, si bien este es un hierro no exento de historial en carteles de figuras), demuestran su alto compromiso. Juan Pedro Domecq es la tercera, y de la inclusión en la Feria de esta vacada ya está todo dicho. Soñemos con Morante y sus tres tardes en Madrid, que es gratis...


    ** DANIEL LUQUE (Montalvo - El Torero - Valdefresno): De otras latitudes siempre llegan grandes noticias de este torero, pero es llegar a Madrid y ¡¡zas!! Lo normal es que nos demos todos de bruces con tan buenas palabras de lo bien que anda este torero últimamente. Tres tardes para él en esta feria de 2022, y a mí que me ilustren pero no consigo ver méritos en este torero para tantísimo. A lo mejor con una menos (ya no digo dos), hubiera quedado bien...


    ** EMILIO DE JUSTO (El Parralejo - Victoriano del Río - Alcurrucén): El gran triunfador de la mini-temporada 2021 de Madrid, y uno de los toreros de moda. A sus tres tardes en la Feria se le suman, semanas antes, los seis toros del Domingo de Ramos. Estaba obligado a comparecer en Madrid este año tan cargado de compromiso, y por ello merece la mayor de las suertes y que su toreo caro reluzca.


    ** GINÉS MARÍN (El Parralejo - Fuente Ymbro - Alcurrucén): Junto a Emilio de Justo, triunfador de 2021 en Madrid y uno de los toreros jóvenes más esperados por la afición. No es excesivo, por tanto, que esté incluido tres tardes.


 

DOS TARDES


    ** EL JULI (La Quinta - Garcigrande): Don Julián, su tauromaquia y sus polémicas no necesitan presentación, y menos en Madrid. Al parecer no ha querido quedarse a la zaga de su compadre Morante de la Puebla, y se ha dejado caer en la corrida de La Quinta. Se agradece el gesto.


    ** PABLO AGUADO (La Quinta - Juan Pedro Domecq): El último gran exponente de la escuela sevillana, esa naturalidad heredada de otros grandes sevillanos como los Vázquez Garcés, Pepe Luis y Manolo; o Pepín Martín Vázquez. Cierra el cartel de La Quinta y es componente del cartel que más se está repitiendo en los últimos meses en todas las plazas: Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado. Madrid no podía quedarse sin esa combinación (que los toros no arruinen la tarde). 


    ** ANTONIO FERRERA (El Torero - Victorino Martín): Sigue entrando en todas las ferias y muy bien colocado siempre. Razones no faltarán para ello, si bien es verdad que se trata de un torero que siempre causa controversia. Su carácter lidiador y variedad capotera, lo mejor. Además de esas dos tardes en el abono, también vestirá el terno goyesco el 2 de mayo.


    ** GONZALO CABALLERO (El Torero - Luis Algarra): Vuelve a la plaza a la que puso los pelos de punta por sendos cornadas de caballo en la última temporada que se celebró con normalidad, la de 2019. Torero muy pudoroso y que cuenta con el favor de la afición de Madrid, dos compromisos en la feria no va a parecer que le sean excesivos. Es de los que sí saben hacerlo. 


    ** JUAN ORTEGA (Jandilla - Juan Pedro Domecq): Otro de tantos que se le espera en Madrid con muchas ganas, pues su toreo de arte no es para menos. Dos corridas, una de ellas en vis a vis con Alejandro Talavante en su regreso a Madrid. La otra, con la juampedrada e integrando lo que se llama el "Cartel del Arte". 


    ** JOSÉ MARÍA MANZANARES (Victoriano del Río - Puerto de San Lorenzo): Figura, sí. Guapo, un rato ciertamente. ¿Interés? por ahí, para dar y tomar. ¿Y en Madrid? También, pero solo a una parte... "Es que los reventadores del 7 le tiene manía, son mu mar afisionaos", hay quien dice...  O es que da para poco, como bien demostró, sin ir más lejos, el pasado mes de octubre ante aquel bravo toro de Victoriano del Río apodado "Casero" (un ejemplo de muchos que se pueden poner). En fin, dos tardes más para él en Madrid.


    ** ROCA REY (Victoriano del Río - Fuente Ymbro): Después el parón obligado de 2020, un 2021 en el que poco se dejó ver, y que entre medias ha aparecido una baraja de toreros (Emilio de Justo, Pablo Aguado, Ginés Marín, Juan Ortega, el regreso de Talavante) que están copando todo... ¿El interés que hasta hace pocos años Roca Rey ha perdido mucho fuelle, o son solo sensaciones que tiene este que escribe? Que Roca Rey todavía sigue dando de qué hablar no se duda, pero da la sensación de que no tanto como otras temporadas. Sorprende también que no haya entrado una tercera tarde en el abono, lo que es muy habitual en él. Ya veremos lo que pasa en los próximos meses...


    ** TOMÁS RUFO (Garcigrande - Puerto de San Lorenzo): Una de las muchas confirmaciones de alternativa que sucederán a lo largo de la Feria es la de Tomás Rufo. Y, además viene colocado una segunda tarde, siendo el único toricantano que ostentará tal honor. Como debe ser, pues se lo ganó bien ganado a lo largo del año 2019 en muchas plazas, pero sobre todo Madrid, donde quedó vencedor del Certamen de Novilladas en verano y salió en hombros en la feria de Otoño. Demostró entonces que aquí puede haber torero para rato, y aunque 2020 debería haber sido su año, todo quedó pospuesto para este 2022. Debería serlo.


    ** MANUEL ESCRIBANO (Torrealta - Adolfo Martín): Especialista en en terrenos donde no todo el mundo es capaz de acceder. Por Madrid ha pasado en diversas ocasiones, pero muy pocas ha sacado a relucir toda su dimensión que en otras partes sí ha demostrado: la de torero capaz con todo tipo de toros.


    ** DIEGO URDIALES (Fuente Ymbro - Victoriano del Río): Si hay alguien hoy en día con verdadero merecimiento de denominarse Torero de Madrid, ese es este que nos ocupa ahora mismo. Diego Urdiales es todo un veterano (más de veinte años como matador de toros) pero no fue hasta bien entrada su carrera cuando obtuvo su primer gran triunfo en Madrid, precisamente el que terminó por hacerle salir del averno del olvido. Eso fue una tarde lluviosa de mayo de 2008, y desde entonces su relación con esta plaza ha sido idílica. Impensable es, a estas alturas, verlo fuera de cualquier feria importante. 


    ** ROMÁN (Luis Algarra - Victorino Martín): A Román le sobran los méritos para entrar por dos tardes en San Isidro, y no son precisamente aquella cornada que le infirió un toro de Baltasar Ibán hace 3 años, y que por poco se lo lleva para siempre. Más allá de todo eso, Román demostró meses antes que ya no era ese torero con prisas por todo y que mordía todo lo que se le ponía por delante. Se veía un torero mucho más asentado, con más poso, mucho más dominador y que pensaba delante de la cara del toro. El tabacazo que le infirió el toro de Ibán y los acontecimientos del 2020 le frenaron en seco su ascenso, pero eso no quiere decir que hayamos olvidado ni que, por supuesto, esta Feria no se le espere con interés.

   

 

UNA TARDE


    ** LÓPEZ SIMÓN (Montalvo): Una tarde, y gracias. Y si no hubiera sido ninguna, no hubiera pasado nada en absoluto. Puertas grandes aparte, ni tiene ni ha tenido nunca nivel alguno para estos lares. Lo de las cornadas y las volteretas no es torear.


    ** ÁLVARO LORENZO (Montalvo): Un torero joven que se abrió hueco de novillero y ya de matador de toros consiguió alzarse tras cortar tres orejas un domingo de abril en Madrid. Después de eso, no ha terminado de cuajarse. No obstante, una oportunidad para él en San Isidro no está para nada de más.


    ** JAVIER CORTÉS (El Pilar): Vuelve a Madrid tras el duro percance sufrido en un ojo allá por septiembre de 2019. Madrid le espera y confía en sus dotes, pues ya los ha demostrado en más de una ocasión (sobre todo de novillero).


    ** TOMÁS CAMPOS (El Pilar): Mucho se habla de este torero, cosa que lleva sucediendo desde hace ya varios meses. Se le dio una oportunidad en San Isidro de 2019 ante una infame corrida de Las Ramblas con la que quedó inédito. Está anunciado, además, para matar la corrida de El Montecillo el próximo Domingo de Resurrección. 


    ** FRANCISCO JOSÉ ESPADA (El Pilar): Un torero joven ya muy conocido en esta plaza y que, orejas aparte, no ha conseguido ganarse del todo el favor de la afición. No torea mucho y necesita llamar la atención de verdad, y no mediante despojos que a la media hora todos los que los pedían ya se habían olvidado. 


    ** CURRO DÍAZ (El Parralejo): Anunciado el día del Patrón, el día grande de la Feria. Su pinturería, plasticidad y detallitos que gasta gustan y mucho por Madrid, si bien es verdad que a la hora de realizar el toreo fundamental no anda fino. 


    ** JOSELITO ADAME (Araúz de Robles): Máxima figura del toreo en su país. ¿Y en España? Pues en España uno más, siendo generosos. Se necesitaba rellenar hueco y se ha pensado en él. La verdad es que si se hubiera producido, su ausencia no se hubiera echado en falta.


    ** PEPE MORAL: (Araúz de Robles): Torero con sus más y sus menos, acostumbrado a corridas que no todo el mundo tiene a bien de vérselas (muy a su pesar, según lo manifestado por él mismo en alguna ocasión). Y es que lo que relanzó su carrera fue el corte de dos orejas a un toro de Miura en Sevilla hace algunos años, de la misma forma que en Madrid todavía se recuerda su faena a un buen toro de Adolfo Martín de nombre Chaparrito. 


    ** ÁNGEL TÉLLEZ (Araúz de Robles): Alto bagaje de festejos como novillero, confirmó su alternativa el 23 de mayo de 2019 en una tarde de campanillas y en la que pasó de puntillas. ¿Méritos para entrar en la feria de San Isidro de este año? Seguro que los tendrá, pero que me los expliquen porque no atino a conocerlos.


    ** LÓPEZ CHAVES (Pedraza de Yeltes): Torero ya veterano curtido en las corridas que algunos denominan  duras. Francia le relanzó de nuevo hace muy poco y terminó de llamar la atención ante una corrida de Cuadri el último San Isidro celebrado. Dicen que anda en un buen momento.


    ** JESÚN ENRIQUE COLOMBO (Pedraza de Yeltes): De los punteros en su época novilleril, pero dice poco como matador de toros. De esos toreros arrolladores en todos los tercios (sobre todo el de banderillas, en el que aún no se le ha visto clavar un par que no sea a penca pasada) que basan su tauromaquia mucho más en gestos de cara a la galería que en el toreo de verdad. Cortó una oreja en esta plaza el día de la Hispanidad de 2019 y pasó de puntillas en la pasada Feria de Otoño.


    ** DIEGO CARRETERO (Pedraza de Yeltes): Confirmará la alternativa que tomó el día 23 de junio de 2018 en Alicante. Desde entonces, ha toreado muy poco y sobre todo en su tierra, Albacete. Sí toreó mucho como novillero, también en Las Ventas. De esas confirmaciones de alternativa que no hubiera pasado nada si se hubiera dado fuera del abono, San Isidro no es lugar para meras oportunidades


    ** FERNANDO ADRIÁN (Victoriano del Río): También confirmante de alternativa y en tarde de importancia: compartirá cartel con Manzanares y con Roca Rey. Justo premio para un torero que el pasado año llamó la atención sobremanera al ser vencedor de la Copa Chenel, la cual le ha ayudado a salir del ostracismo que su carrera atravesaba


    ** PACO UREÑA (6 toros de distintas ganaderías): Por más que se intenta, no se comprende que uno de los toreros más aclamados en las últimas temporadas esté fuera de todas las ferias de 2022 (salvo que se tenga en cuenta que, comparada con el mundo del Toro, la camorra napolitana queda a la altura de Disney). Pues aquí viene Paco Ureña para encerrarse con 6 toros de distintas ganaderías el día 21 de mayo, en plena Feria, y darle una soberana manta de leches a toda aquella banda que le ha marginado de las ferias. Habrá que estar atentos también a los hierros escogidos.


    ** EL FANDI (Torrealta): Madrid no es para él, ni él es para Madrid. No hay que darle más vueltas, en verdad. Viene solamente una tarde, y con eso parece suficiente para todos.


    ** LEO VALADEZ (Torrealta): Que confirmará su alternativa, la cual tomó en Zaragoza el día 10 de octubre de 2017. Sorprende esta confirmación en plena feria de un torero al que no se le conocen muchos méritos para ello. También podría haber esperado a incluirse fuera del abono.


    ** JOSÉ GARRIDO (Valdefresno): Pasan los años, las temporadas se suceden, los San Isidros se desarrollan y José Garrido, aquel que de novillero auguraban en él al nuevo Morante de la Puebla, no da muestras de nada. No ha faltado a Madrid como matador de toros desde que confirmara la alternativa en mayo de 2016, siempre bien colocado y en diversas tardes al año, pero ni una oreja, ni ninguna vuelta al ruedo, ni ninguna faena para recordar, ni nada de nada. Pero aquí vuelve el hombre este año, una tarde porque en verdad no acumula méritos para más. Y gracias. 


    ** JUANITO (Valdefresno): Portugués y confirmante de alternativa, la cual tomó en Badajoz el 22 de junio de 2019. Mucho apareció de novillero en Madrid, sin que en ninguna de esas comparecencias realizara algo de interés. ¿Merecido traerlo para confirmar la alternativa? Por supuesto, todo el mundo tiene derecho a ello. ¿Dentro de San Isidro? Ni soñando. Y es que aunque se hayan reducido tardes, algunas confirmaciones de alternativas y otras tantas inclusiones demuestran que aún quedan puestos de relleno. 


    ** DAVID DE MIRANDA (Luis Algarra): Una tarde para quien en San Isidro de 2019 salió a hombros, es muy poco. En la mayoría de las ferias se le está tratando a este torero con sobrada indiferencia, lo que se antoja injusto dado que ha cosechado méritos para mucho más. 


    ** FERNANDO ROBLEÑO (Samuel Flores): Un clásico de Madrid las dos últimas décadas, especialmente en corridas a las que por ahí ponen la etiqueta de duras. Acartelado en el regreso de Samuel Flores a Madrid.


    ** MORENITO DE ARANDA (Samuel Flores): Torero de fino estilo, muy del gusto de Madrid. Un torero así no puede faltar en San Isidro. 


    ** DAMIÁN CASTAÑO (Samuel Flores): Dio una gran tarde de toros el pasado 15 de agosto en Cenicientos, ante sendos toros de Prieto de la Cal y Peñajara. Como premio a esa fuerte llamada de atención a las puertas de Madrid, se ha tenido a bien incluirle en la Feria para que confirme la alternativa que tomó en Gijón hace ya 10 años, el día 14 de agosto de 2012. Lo merece y ojalá refrende en Madrid las buenas sensaciones que dejó aquel día en Cenicientos.


    ** OCTAVIO CHACÓN (José Escolar): Acartelado una tarde ante los albaserradas de Escolar, una ganadería que le va de lujo al corte lidiador y de poderío que gasta.


    ** ALBERTO LAMELAS (José Escolar): Torero muy solicitado en corridas a las que muchos no quieren ver ni en pintura. Se habla muy bien de él sobre todo en Francia. Mató la de Victorino Martín la pasada Feria de Otoño y aquella tarde dejó la sensación de que puede estar mucho mejor delante de los toros. Se espera que el 31 de mayo sea una de esas tardes.


    ** GÓMEZ DEL PILAR (José Escolar): Otro torero que se ha hecho cierto hueco en este tipo de corridas, y lo cierto es que se le da bien, como ya en Madrid ha demostrado en más de una ocasión. 


    ** JUAN LEAL (Fuente Ymbro): Francés que basa sus actuaciones en eso que algunos llaman valor seco, pero bien debería tener en cuenta que no solamente de pan vive el hombre. Más cabeza, técnica y finura le vendría bien a su tauromaquia. 


    ** JOAQUÍN GALDÓS (Fuente Ymbro): Definitivamente, la inclusión de algunos toreros en el abono solo se entiende si se tiene en cuenta que hay demasiados huecos que rellenar aunque sea con paja, y Joaquín Galdós es uno de ellos. No hay por dónde cogerlo, no.


    ** RAFAEL GONZÁLEZ (Fuente Ymbro): Se trata del único torero que será investido matador de toros en este San Isidro. Muy conocido en Madrid por sus muchas comparecencias como novillero, en las que se ha saldado con el corte de diversas orejas. Si es por eso, suerte en su doctorado. Completa, además, el que seguramente sea el cartel más flojo de todo el abono (Juan Leal - Joaquín Galdós - Rafael González).


    ** ALEJANDRO MARCOS (Puerto de San Lorenzo): Última confirmación de alternativa que se dará en la feria, alternativa que tomó el 25 de julio de 2017 en Santander. Como otros tantos, poco ha toreado desde entonces. Se han hablado grandes cosas de él que han sucedido en los últimos meses, especialmente en su tierra, Salamanca. Parece que ha despertado gran interés. 


    ** RAFAELILLO (Adolfo Martín): El especialista en las duras por excelencia y qué ha dado tardes importantes en Madrid con este tipo de corridas a lo largo de su carrera. Bueno es tenerlo por San Isidro una tarde para dar muestra de sus maneras.


    ** SERGIO SERRANO (Victorino Martín): Una de las grandes revelaciones, seguramente la última, que quedó antes del nefasto 2020. Aquella buena tarde que dio en septiembre de 2019 en Madrid le puso en el candelero la refrendó en el regreso de los toros a Las Ventas el 26 de junio ante la corrida de Victorino, cortando una oreja y dejando una buena dimensión. Viene una tarde, de nuevo con la de Victorino, y hasta se hace poca una corrida para este torero.