jueves, 24 de mayo de 2012

PETARDO PADRE DE LA MADRE

La madre de la inmensa mayoría de las ganaderías que están en boga y solicitadas por las figuras ha llegado hoy a Madrid a pegar todo un señor petardo. Vaya desastre, y pensar que lo que domina el mercado ganadero se ha criado a figura y semejanza de... de...¿"esto", podríamos llamarlo? Así pasa: plazas vacías, cada vez menos afición, ataques antitaurinos, prohibiciones... Pero si es que es normal que cada vez haya más antitaurinos, una persona que por primera vez en su vida va a presenciar un espectáculo como este y vea a las seis pobres ratillas que no se tenían ni en pie y seguían los trapos con una tontuna y una gilipollez desmensurada, ¿como quieren que al día siguiente no le tengamos en medio de la Puerta del Sol tirado en el suelo, desnudo y con la espalda llena de sangre artificial? Normal, y razón no le faltaría al pensar "pobres animales, sin causar peligro, ni meterse con nadie, ni hacer maldades...", porque si en la arena hubiera un toro fiero y con más mala ostia que la parienta de uno cuando llega a las tantas a casa como un general, ante un torero macho que se juega la vida sin trampas ni tapujos mientras lucha contra esa bestia llamada toro; quién sabe... ¿Pero con lo visto esta tarde? Vamos...¡¡no jodas!! Por mucho que a Morante, a última hora, le haya dado por recetar unas verónicas marca de la casa que han provocado las palmas más sonoras de toda la tarde.
Pero, sinceramente, paso olímpicamente de analizar detalladamente la tarde y las actuaciones de los matadores. ¿Para qué? Ya está todo dicho, la verdad. Solo añadir que he vuelto a la cruda realidad después de que en los últimos días se fueran sucediendo cosillas de interés que me han hecho pensar que esto iba cogiendo poquito a poco color. Pues nada de eso, a ver quien me manda a mí ser optimista.
Mañana, ¿qué nos queda? Me pongo malo de pensarlo, aunque suerte que mañana, al igual que hoy, yo me saldré de mis dominios de la Grada 7 para pasar un buen rato en la del 4 en compañía de mi querida. Y que me disculpe mi gente de los alrededores de mi abono, a los cuales aprecio muchísimo, pero siempre queda eso de "Tiran más dos...................... "


FICHA DEL FESTEJO

6 Toros de Juan Pedro Domecq, impresentables por chicos; muy flojos, descastados, bobalicones y desrazados en líneas generales.

Morante de la Puebla (caña y oro): Pitos y división tras aviso.
Alejandro Talavante (lila y oro): Palmas y silencio.
Juan Pablo Sánchez (blanco y plata) CONFIRMABA ALTERNATIVA: Palmas y silencio.


5 comentarios:

franmmartin dijo...

Luis, yo no cambio de localidad como tú hoy; yo abandono la Feria,como hace años abandoné mi Abono de Sevilla.
A robar a Sierra Morena.Si la Plaza de Madrid fuese lo que en su día fué,el resto de la Feria lo iban a ver, la familia de los actuantes,los gañoteros de la Comunidad y los culturetas de la carpa.Total,como decía mi tita María Josefa,cuatro putas y un tambor,incluído el payaso-filósofo ese que pulula por ahí vestido de maricona.
Que te sea leve lo que queda,amigo.

Diego Cervera Garcia dijo...

Buenas tardes Luis;
Con tu permiso voy a dejar mi comentario en tu blog.

Lo de ayer y lo años anteriores de la ganadería de Juan Pedro Domecq, viene siendo la misma linea de podredumbre ganadera...

Ayer, un sin fin de aficionados guapos y señoritas con furor uterino que se ponen unas mini faldas de escándalo, iban con entusiasmo bajo el furor Morantista, pero se olvidaban que el eje vertebral de la fiesta es el toro bravo...

Una autentica pena que entre 4 interesados quieran cargarse todo esto a pasos agigantados, pero es lo que toca con los tiempos que corren..

Un saludo

Luis Cordón Albalá dijo...

Estimado Fran, yo he cambiado mi localidad durante dos días, pero porque tengo la costumbre de años atrás de asistir al abono de una amiga de toda la vida que, con el paso del tiempo, se ha convertido en la chica de la que me he enamorado. De todas formas mañana mismo estaré en mi abono como un clavo y de ahí ya no me muevo en todo lo que resta de feria. La gente por allí, por cierto, estaba ya que hablamos de putas, más callados que tales mujeres. Así da gusto robar, oiga. Y to tuve que estar también calladito porque mi Marijose me obligó a ello, todo sea dicho de paso, pero me da lástima ver la plaza de Madrid tan estoica ante tanto timo. Y lo peor de todo es que la culpa parecía que la teníamos los que protestábamos.
Un fuerte abrazo amigo.

Luis Cordón Albalá dijo...

¿Que tal Diego? Un placer tenerte por aquí, ojalá no sea la última vez que tenga el gusto de leer tus opiniones en mi blog.
Fíjate que llevamos unos cuantos años aguantando lo de Juan Pedro, pero creo que lo peor yo lo vi ayer. No se si será porque cada vez esta ganadería me mata más o porque la realidad es que va a peor, pero ayer se superó.
¿Lo malo de todo sabes que es? Que la inmensa mayoría del mercado ganadero está contaminada por la domecqsticación y eso va a agravar más el daño que los taurinos están haciendo a la Fiesta.
Un saludo muy coordial

Diego Cervera Garcia dijo...

Luis:
Tranquilo que me vas a ver por tu blog porque sigue la linea del mio y de los que me gustan a mí.

Luis, el problema de Domecq es la selección que hacen en casa de Juan Pedro, porque bien es cierto que existen otras ganaderías de esta procedencia que tienen motor y las figuras no lo quieren ni ver.

El problema es cuando en los tentaderos de las ganaderías entran los figuras y influyen en la decisión del ganadero porque demandan un toro cómodo, que no moleste etc etc etc...

Un ganadero tiene que tener las ideas firmes y claras, y no dejarse influenciar en la selección del tentadero por lo que diga la figura de turno. Tambien existen muchos ganaderos que su afán mas que criar un toro propicio para el espectáculo, es criar toros con desechos de desechos y poder hacer caja, y para eso el mas propicio es el encaste Domecq...

Luis, también te digo otra cosa, culpa de esto también lo tienen los empresarios porque a los apoderados de las figuras les dan todos los privilegios en los carteles con ganadería que mas que garantías dan pena.

Un saludo