sábado, 16 de mayo de 2026

16 DE MAYO DE 2026, 8ª DE FERIA: "NI LA PRIMERA, NI LA SEGUNDA, NI LA QUINTA"

    La primera fue un petardo que no logró maquillar un buen toro lidiado en 6º lugar. La segunda, peor y más decepcionante aún. Ni la primera ni la segunda han embestido, y esa es la mejor manera de definir la feria que ha echado La Quinta. ¿Se puede continuar confiando en este hierro y divisa? Las dudas sobre esta vacada santacolomeña son cada vez mayores, pues los sinsabores ganan por mayoría aplastante a las alegrías que ofrece. Sobre todo en Madrid, donde a pesar de ser venerado el encaste Santa Coloma, esta ganadería es mirada cada vez con más remilgos por parte de su afición. Y motivos no faltan. 

    ¡¡Qué calamidad de corrida!! De corrida, de tarde, de lidiadores, de piqueros y de todo. No ha habido nada que rascar por ninguna parte. Los toros de La Quinta han adolecido de casta, de poder, de bravura y de emoción. Los toreros, que pasaban por allí, han echado la tarde cada uno como han podido y sabido. Y por parte del resto de lidiadores y los piqueros -sobre todo estos últimos-, la calamidad de tarde ha sido agravada. ¿Qué decir de cada uno de ellos?

    ¿Qué decir de El Cid? ¡¡Ay, El Cid!! Cuánta nostalgia y cuánta tristeza desprende su figura... Lo de El Cid esta tarde se explica precisamente en eso último: en tristeza. La que parecía arrastrar desde el momento de hacer el paseíllo hasta abandonar la plaza, pasando por la tristeza que sus viejos partidarios padecen cada vez que le ven. Lo de El Cid esta tarde, sí... Pues eso, tristeza y abulia a partes iguales. Le devolvieron el 2º de la tarde y en su lugar salió un murube de José Manuel Sánchez con más tontuna encima que el tío Abundio, además de mansurrón. Tristeza y abulia con el murube, ni más ni menos. El 4º, de La Quinta, acudía con prontitud a cada cite pero se desentendía del trapo rojo a mitad de cada muletazo. El lidiador de la triste figura -como a buen seguro le hubiera definido don Miguel de Cervantes y Saavedra- no fue capaz de sujetarlo en ningún momento, ya fuera por la imposibilidad que la condición del toro ofrecía, o por la imposibilidad de su ánimo para llevar a cabo semejante tarea.... Nunca lo sabremos realmente. 

    ¿Qué decir sobre Álvaro Lorenzo? Pues algo así como que padeció un lote soso, descastado y sin grandes posibilidades. Aseadito se mostró con ambos, ni ni que se dice de manera coloquial. No se puede decir más.

    Manuel Diosleguarde, confirmante de alternativa. ¿Cómo le fue en tarde tan importante? Pues que, paradojas del destino, le cupieron en suerte los dos toros que más cosas dijeron. Claro que dentro de esa línea basada en la exigencia y en las complicaciones, situaciones en las que más vale estar puesto en esto. ¿Lo está Manuel Diosleguarde? No parece, a juzgar por lo visto esta tarde. Más allá de las ganas que se le pudieron apreciar -cosa nada extraña en un joven que viene a confirmar la alternativa-, lo suyo fue no dar ni una en toda la tarde. Muy complicado el 1º, que empujó por el pitón izquierdo con la cara a media altura. Exigente y ciertamente encastado fue el 6º, al que había que llevar muy tapado y sometido para evitar ciertos males. No consiguió evitarlos, pues estuvo a merced del toro en todo momento. Tampoco consiguió sacarle muletazos limpios, y todo quedó concentrado en esas ganas que nadie puede negarle. Quizás otro día pueda ser.

    No hubo detalles tampoco entre las cuadrillas. Raúl Caricol pareó aseado, sin más, al 2º. Luego se aplaudió mucho a Iván García por dos pares al 3º prendidos a toro pasado, lo cual hace plantear la extrema necesidad de no aplaudir el nombre que viene escrito en el programa, sino los hechos que aquel realiza en el ruedo. Sin duda, el momento más emocionante de la tarde se desarrolló nada más romperse el paseíllo: el minuto de silencio que, como cada 16 de mayo, se guarda en memoria de Gallito. 106 años después, en Madrid se le sigue recordando.

    

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