lunes, 22 de abril de 2019

DOMINGO DE RESURRECCIÓN EN MADRID: HAY TORERO EN JUAN ORTEGA

Era agosto del año 2018. Las playas y las piscinas estaban atestadas de veraneantes; y la temporada taurina se encontraba en todo su esplendor. Las ferias de provincia atraían al gran público, los figurines de porcelana se rifaban el oro y el moro por esas plazas, los pueblos programaban sus novilladas, encierros y concursos de recortes; y por lo general todo iba con normalidad y sin grandes sobresaltos. También en Las Ventas se vivía la temporada con la absoluta normalidad propia de esas fechas: es decir, los ocho o nueve guiris de turno tumbados a lo largo del granito del tendido 5 sin camiseta y cociéndose para coger color; los señores y señoras procedentes del Japón y de la China sacándole fotos a todo lo que se movía, y algún que otro aficionado (pero que muy muy muy aficionado) dejándose ver, con toda la chicharra agosteña, a ver si caía algo que llevarse a la boca. Y todo esto mientras los proveedores de ginebra y tónica se maldecían porque nadie les reclamaba. "¿Sabrán que también hay toros en Las Ventas por agosto?", se preguntaban. Acabarán por cambiar el gintónic por el sake y el sushi cuando los festejos sean fuera de abono.

Pero hete aquí que durante la castiza y emblemática tarde del 15 de agosto, llegó a Madrid un chaval procedente de Sevilla que hizo de las delicias de los pocos aficionados que aquella tarde se apostaron en el tendido, con un toreo que derrochó clasicismo y ese pellizco que es debilidad de Madrid. Su nombre resultaba familiar entre los aficionados de Las Ventas, pues ya había actuado como novillero unas cuantas veces, hace algunos años. Juan Ortega no tuvo el reconocimiento unánime de Madrid en su época novilleril, por eso la sorpresa que dio bajo el calor de aquella tarde agosteña fue aún más grande y agradable. ¡¡Vaya cambio, desde que le vimos la tarde de su confirmación en la primavera de 2016!! Una muy agradable sorpresa, sí señor. Sorpresa que fue en aumento a lo largo de lo que restaba de 2018, cuando llegaban más noticias de este torero, y que apuntaban todas a lo mismo: que aquí hay torero y que merecía tener su sitio. 

Pues bien, meses después de aquello y tras la meditación que acarrea el largo y duro invierno, Juan Ortega hizo de nuevo el paseíllo en Madrid en esta tarde del Domingo de Resurrección, con muchas miradas puestas en él, y para vérselas con una corrida de El Torero junto a David Galván y Pablo Aguado. Elegantemente ataviado con un terno verde oscuro y azabache combinado con un corbatín color grana, su carta de presentación fue un quite al primero de la tarde por chicuelinas, resultando aturullado y poco asentado. David Galván despachó a este inválido primero sin pena ni gloria después de una faena larguísima y sin apenas transcendencia. El segundo de El Torero era precioso de hechuras y muy aplaudido de salida, y Juan Ortega salió con grandes intenciones de hacer el toreo a la verónica para recibir a este toro, pero todo quedo en eso: disposición, pues el toro le punteó el capote en todos los lances y no consiguió llegar a convencer. Puso al toro en suerte con una bonita revolera para que este tomara un picotacito que no hubiera dado ni para un análisis, y después de sacarlo y llevarlo a los medios vino el primer suceso de la tarde: cuatro verónicas despaciosas y de mucha enjudia, rematadas con una media verónica abelmontada que hubiera inspirado a cualquier pintor, y que pusieron a la plaza en pie. El toro volvió al caballo para tomar otro picotazo que le hizo aún menos pupa que el anterior. Sin picar pues, y también sin mucho poder. Se desarrolló rápido y limpio el tercio de banderillas. Juan Ortega cogió los trastos y se dirigió a los medios para brindar al personal, y acto seguido se fue a los terrenos del 7, para empezar la faena doblándose por bajo y a dos manos, dejando un torerísimo comienzo que puso al público en ebullición. Después de algunas probaturas y sin salirse más allá de las rayas de picar, llegaron tres derechazos despaciosos y muy pintureros, sin bajar la mano en exceso, pero tirando del toro y llevándolo atrás. Siguió el torero con la mano derecha dejando esparcidos por el ruedo algunos muletazos sueltos llenos de verdad, siempre de uno en uno para dejar reponerse al flojo toro entre cada muletazo, y haciendo gala además de un pellizco que hacía tiempo no se paladeaba en Madrid. Cambió a la mano izquierda y dejó algún que otro natural de bello trazo, pero la cosa no alcanzó cotas más altas dada la nula condición del toro, que hacía grandes esfuerzos por no derrumbarse. Estaba hecha la faena y el toro no daba mucho más de sí, por lo que optó el torero acertadamente a irse a por la espada. La estocada cayó, nunca mejor dicho, en mal lugar y ello hizo que la presidencia negara acertadamente una oreja que, de haber matado bien, hubiera sido merecidísima. Dio una aclamada vuelta al ruedo.

De un modo u otro la corrida acabó en este punto, porque en verdad apenas nada más ocurrió digno de mencionarse. La corrida de El Torero tenía buenas referencias de años anteriores, pero por cada animal que se arrastraba, la decepción era mayor entre los aficionados. Una corrida inválida hasta la saciedad y descastada que, por ende, hizo que los seis piqueros apretaran el brazo muy poco o nada. Ya llorarán cuando se vean en la fila del INEM, ya. Solo un toro fue devuelto (el quinto), pero alguno más debió haberse ido de vuelta a los corrales por tetrapléjico. Fue el caso del cuarto, al cual las sucesivas caídas, los dos picotacitos de nada que hubo de recibir, y ni tan siquiera las dos vueltas de campana que pegó y que tanta mella le hicieron, fueran suficientes para que el señor presidente hiciera asomar el pañuelo verde, provocando en la concurrencia un solemne mosqueo que se exteriorizó con gritos de "fuera del palco", "antitaurino" o "ladrones". Hubo alguien que comentó con cierto tono jocoso que "la empresa está en ruina y no interesa gastar sobreros, conlleva mucho gasto". ¿He dicho "en tono jocoso"? A ver si es que los tiros no van muy desencaminados. 

David Galván realizó dos faenas tan largas como vulgares que no hicieron sino mosquear aún más al respetable, que ya de por sí andaba de muy mala uva no solo por la inoperancia de la presidencia al no devolver inválidos, sino por la suya misma al incentivar a la cuadrilla para que mantuvieran los capotes en alto y así intentar disimular algo más la evidente invalidez de lo que había delante. ¡¡Qué desfachatez!! ¡¡Todos, y no solo el señor del palco!! 

Juan Ortega, después de su buena faena al segundo, se las vio en quinto lugar con un sobrero de Lagunajanda que no mejoró a los anteriores en cuanto a pies y casta, dejando un quehacer en el cual se le notó a disgusto, sin demasiada confianza y muy precavido. No había gran cosa que sacar ante tal ejemplar, y por suerte no se pasó mucho rato ahí delante. 

Pablo Aguado sorteó el único de El Torero, sexto de la tarde, que se vino arriba en el tercio de muerte y llego a desarrollar cierto picante y mucho que torear. Se embarulló Pablo Aguado en una faena larga y repleta de medios-trallazos que resultaron enganchados en su mayoría. Para colmo, el viento sopló y eso no ayudó en nada a un matador que ya de por sí se mostró muy acelerado, poco asentado y sin ideas para templar y mandar unas embestidas de triunfo. Una pena.
El tercero, muy basto y feo de hechuras, embistió rebrincado y a la defensiva, y Aguado se preocupó más toda la faena en ponerse bonito que en someter con inteligencia las embestidas, sufriendo por ello varios achuchones y hasta una fea voltereta que le hizo pasar a la enfermería tras la estocada. 

Verdaderamente aquí parece haber torero: es de Sevilla y se llama Juan Ortega. Lleva el clasicismo por bandera, gasta personalidad y  está dotado de esa gracia sevillana que tanto ha encandilado a todos los aficionados a lo largo de los tiempos. Ahí quedan las ganas de volver a verlo en las próximas semanas durante la feria del Santo Patrón, y a ser posible ante ejemplares con más casta y poder, cosa harta fundamental.

martes, 2 de abril de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO (III): LAS NOVILLADAS

Tres novilladas con picadores, como lleva haciéndose prácticamente toda la vida. Tres novilladas con los hierros, respectivamente, del Conde de Mayalde, La Quinta y Fuente Ymbro. Plantel ganadero atractivo, que podría haberse mejorado muy mucho si en lugar de la del Conde de Mayalde se hubiera apostado por otro hierro con más picante en la sangre que recorre sus venas. Pero así las cosas, es lo que toca y de poco o nada serviría quejarse.


¿Qué es lo que tenemos entre los encargados de lidiar y estoquear esas tres novilladas? Pues de todo un poco. Por un lado tenemos a uno de los poquísimos novilleros que ilusionan de veras al aficionado, que es Francisco de Manuel. Novillero este con muy buenas maneras pero al cual todavía le falta oficio, como bien demostró el pasado 24 de marzo en la primera novillada de la temporada. Viene a San Isidro para vérselas con los utreros de La Quinta, encaste el cual ha tenido oportunidad de conocer muy a fondo.


De los ocho nombres restantes, así como de los demás que componen el escalafón de novilleros con picadores, ¿es Francisco de Manuel el único novillero que hoy en día le ilusiona de verdad al aficionado? Por lo menos, de los diez o quince novilleros punteros que hay funcionando, parece ser que sí. No había más que darse una vuelta domingos anteriores, a la salida de las novilladas celebradas en Las Ventas, y quedarse escuchando en los corrillos de los aficionados. Circunscribiéndonos exclusivamente a lo que hay para San Isidro, los nombres de Rafael González, Juanito, Marcos, Ángel Jiménez y El Galo sí son ya conocidos en este foro. Rafael González participó en la novillada inaugural de la temporada, y en esa tarde dejó más o menos lo mismo que en sus anteriores comparecencias por aquí: nada. Algún despojo conseguido la pasada temporada, pero más por la benevolencia del paisanaje que se traía en autobús que por lo realizado capote y muleta en mano. João Silva "Juanito" es un novillero portugués que ya ha pasado por Madrid en varias ocasiones, la última en la pasada feria de Otoño. Su bagaje en esta plaza no pasa de discreto, y las sensaciones dejadas entre los aficionados no distan mucho de la indiferencia. Marcos Pérez, anunciado como "Marcos", tiene un rancio abolengo taurino en su familia, pues es nieto del ganadero Domingo Hernández e hijo de Maximino Pérez. Casi , que dirían los castizos. No es raro, pues, que le tengamos ahí, en lo más alto del escalafón y anunciado en las ferias más importantes y bien colocado. Dos tardes la pasada temporada en Madrid (debutó en esta plaza en San Isidro de 2018), en las cuales no despertó lo que se dice grandes pasiones entre los aficionados congregados en el granito. Ángel Jiménez también es un viejo conocido por esta parroquia, y lo cierto es que, en las primeras comparecencias, sus maneras despertaron interés y ganas por volver a verlo. Todo eso, por desgracia, se diluyó hace tiempo, y ahora viene como uno más. De El Galo también tenemos nuestras referencias, las cuales fueron adquiridas el pasado mes de julio con motivo de las novilladas nocturnas. Se plantó aquella noche veraniega en Las Ventas con intención de arrasar como un huracán. Y el chico arrasó, vaya si arrasó. Quites (o así lo llaman ahora) muy julianos, pares de banderillas afandilados, molinetes de rodillas, trapazos mirando al tendido, desplantes y guiños de cara a la galería... Y como colofón, estocada tirándose sin muleta. Vamos, que arrasar, lo que se dice arrasar, sí que arrasó, pero con lo único que arrasó fue con las maneras ortodoxas que le convierten a la Tauromaquia en un arte serio, de las cuales no quedaron ni rastro y acabaron los aficionados por creerse que nunca había existido tal cosa.


Tres son los que restan, y al parecer, en este 2019 harán su primer paseíllo en Madrid. Por un lado, el mexicano Diego San Román, quien hará su presentación en esta plaza el día 1 de mayo con motivo de la miniferia de la Comunidad de Madrid, ante una novillada de Montealto; y además, matará la novillada de Fuente Ymbro dentro de la feria. Y por el otro lado están dos novilleros llamados Fernando Plaza y Antonio Grande. Un servidor, en un ejercicio de honestidad, reconocería que esos dos nombres no le suenan absolutamente de nada, y ha de indagar en San Google para poder tener referencias sobre ellos. El primero, Fernando Plaza, hijo del banderillero Fernando José Plaza, se ha hecho en la Escuela Taurina de Madrid. Al igual que Diego San Román, hará su debut en esta plaza el 1 de mayo ante la novillada de Montealto, y posteriormente se las verá con la de Conde de Mayalde en la primera novillada de la feria. Por su parte, Antonio Grande es de Salamanca y también es nuevo en Madrid este año. Se anuncia con la novillada de Fuente Ymbro.


Esto es lo que hay en cuanto a novilladas para San Isidro, habiendo en ellas algún que otro nombre que ilusiona, otros cuantos ya bastante vistos, y tres novedades que, se quiere y desea, se conviertan en nuevas ilusiones para el aficionado.








lunes, 1 de abril de 2019

DOMINGO MADRILEÑO: FRÍO Y NADA MÁS

¡¡Qué frío!! Y parecía que había venido ya el verano para quedarse, y que era hora de guardar la ropa de invierno, quitar las mantas de la cama; y sacar los polos de manga corta, las bermudas y las sandalias. Había que estar muy loco para dejarse ver por los toros en semejante tarde de perros, amenazante de lluvia, con un frío del copón y tal cartel: novillos de José Luis Pereda para Juan Carlos Carballo, El Chorlo y Adrien Salenc. O lo que es lo mismo, un hierro que asoma por aquí año tras año sin dejar apenas nada trascendental; y tres novilleros ya conocidos en Madrid pero que no han dejado lo que se dice huella en el aficiondo. Lo dicho: como un cencerro había que estar. Será por eso por lo que hemos acabado esta tarde dejando el calor del hogar en beneficio del frío tendido y el predecible aburrimiento producido con lo que sucedía en el ruedo.

"Si lo sé me quedo en casita, tan agustico", pensábamos muchos mientras el festejo se iba desarrollando y los aficionados apostados en el granito nos quedábamos pajaritos a causa del frío. Porque en esta tarde es lo único que ha habido: frío. Frío y aburrimiento, a partes iguales. Y entre medias, un novillo de bandera. Uno de esos novillos cuya perfecta descripción sería "el novillo soñado en el lugar y momento adecuado". Un novillo de bandera en la muleta que no peleó con demasiada presteza en varas, fue poco castigado y manseó, como toda la novillada. Un novillo que ya en banderillas empezó a arrancarse con alegría y embestir con mucha dulzura en los capotes que le ofrecían los peones, refrendando tan halagüeñas condiciones en el último tercio. Un novillo para reventar Madrid y alzarse figura indiscutible de la novillería. ¿Ocurrió esto último? Pues... Baste con decir que el animalito se fue al desolladero con las orejas puestas.
Adrien Salenc fue el agraciado a quien le tocó el gordo, y lo cierto es que el chico fue generoso a la hora de lucir al animal, manejando muy bien los tiempos y las distancias. Pero a la hora de lo verdaderamente importante, que no es otra cosa que parar, templar y mandar, la cosa hizo aguas. Un buen inicio doblándose por abajo por el lado derecho, al más puro estilo talavantiano, pareció el preludio de algo importante, pero nada más lejos de la realidad. La faena instrumentada por el novillero no dejó de ser una más de las que se estilan hoy en día, de esas repletas de trapazos citando perfilero, y echando al novillo fuera usando el pico con mucho descaro. Y tan larga, que le sonó el primer aviso mientras se hallaba todavia pegando pases como un poseso. Quizás si hubiera matado bien y a la primera se le hubiera pedido la oreja, pero un pinchazo (del que salió violentamente prendido aunque sin consecuencias, por fortuna) secundado de una estocada trasera y varios golpes de verduguillo, le privaron de tales honores.

La novillada no tuvo apenas más historia. La casta en los animales de Pereda apenas hizo atisbo de asomar, y las buenas maneras de la terna menos aún. Juan Carlos Carballo abrió plaza con un novillo inválido y soso con el que se limitó a tirar líneas, sin dejar nada relevante. Tan pocas cosas como las que dejó ante el complicado cuarto, mansazo el cual huía al abrigo de las tablas desde que los peones le echaban el capote. Aun con esa condición, se empeñó el novillero en hacerle faena en los medios, pero tuvo que desistir y cerrarlo más pronto que tarde. En sus terrenos, el novillo llegó a embestir con más claridad, pero su matador no consiguió meterle mano en una faena poco pulcra y con aún menos dominio. El uso que hizo Carballo de la espada, muy deficiente durante toda la tarde.

Completó la terna Jesús Díez "El Chorlo", a quien repetían en Madrid después de, dicen, "una actuación valentísima el pasado mes de septiembre ante un novillo de Saltillo". Con un bagaje a sus espaldas de dos novilladas en 2018 (incluida la de Madrid), lo raro hubiera sido que el mozo hubiera quedado bien en esta tarde. Y menos aún con el lote que sorteó, compuesto por un segundo novillo que le costaba un mundo arrancarse en cada muletazo, y un quinto noblote y soso que tenía muy poco dentro. Sus quehaceres no pasaron de discretos, y en ambos el personal acabó pidiendo la hora, pues pasó mucho más rato de la cuenta pegando pases insustanciales. Tanto, que le sonó un aviso cusndo todavia no había entrado a matar al segundo novillo. Igual que sus compañeros, muy mal con la espada.

La novillada de Pereda salió muy pero que muy justita de fuerzas, manseó mucho y sacó muy poca casta. La poca que pudo haber corrió a cargo de ese tercer novillo. La suerte de varas fue un desastre en esta tarde, pues se picó muy poco y de forma pésima, y ni siquiera hubo ningún tercio de banderillas que quedara para el recuerdo. En definitiva, una tarde ideal para haberse quedado en casa. Y las que nos quedan como esta...


viernes, 29 de marzo de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO 2019 (II): LOS TOREROS

Diseminado el asunto ganadero, es tiempo ahora de hacer lo propio con quienes vestirán el chispeante. Como ya pasó hablando de ganaderías, llegamos a la conclusión de que faltar, más bien faltan pocos nombres de relieve. El primero que se nos puede venir a la cabeza es el mismo de siempre: José Tomás, pero cada año que pasa esta empresa cobra menos realismo. Casi tan poco realista como la fantasía de muchos consistente en haber tenido a Alejandro Talavante de vuelta. También resulta curioso ver cómo un nombre que despertó tantísima expectación en su época novilleril, véase Jesús Enrique Colombo, no haya dejado rastro a la hora de confeccionarse los carteles. No menos curioso resulta también la ausencia de quien abrió una puerta grande hace un par de veranos: Javier Jiménez, de quien tampoco se tiene noticia alguna. Y hablando de curiosidades, la  que despierta la ausencia de quien vendían hasta hace muy poco como futuro figurón del toreo: Antonio Catalán "Toñete", teniendo en cuenta además que lo apodera el propio Simón Casas. Al parecer, entre las clausulas existentes que podían encontrarse en ese acuerdo de apoderamiento, se encontraba la de no torear durante este 2019 en Sevilla y Madrid. No hace falta preguntar por los Morante-Cayetano-Manzanares, pues mordieron polvo al olor del bombo, y quizás (solo quizás) salvando al primero, la verdad es que mejor tal cual nos quedamos. Un quebradero de cabeza menos. Y sobre los lesionados Enrique Ponce y Jiménez Fortes, solo nos queda desearles una recuperación lo más pronta posible.




A ultimísima hora llegó la noticia de que los huecos vacantes que dejaba Ponce iban a ser ocupados por el... Bueno, por don Julián. De malos modos y de malas maneras, como acostumbra este sujeto cada vez que su nombre asoma en algún lado, sobre todo Madrid. Ausente en un primer momento junto a ese terceto antes mencionado (el bombo tenía mucho que ver), finalmente debió convencerle llevarse el parné que iba a cobrar Ponce en un primer momento. Y por supuesto, que sin necesidad de pasar por el bombo de Simón, se iba a llevar de calle la juampedrada y la cuvillada. Y yo me pregunto que si a Ponce le hubiera salido la bolita no ya de Adolfo Martín, si no del Puerto de San Lorenzo o de Fuente Ymbro ¿hubiéramos tenido este bajonazo de última hora haciendo un julipié la mar de hermoso? Sea como fuere, el caso se ha hecho efectivo gracias a la bajada de pantalones del palabrero que tenemos por empresario. Quizás, hubiera sido una oportunidad de oro para anunciar en la Corrida de la Beneficencia al triunfador de San Isidro, como se hacía antaño. Quizás hubiera sido oportuno también darle una segunda tarde a toreros que bien podrían haber merecido algo más que un solo festejo, caso de Gonzalo Caballero o Gómez del Pilar. En fin...






En cuanto a lo que sobra de la feria, principalmente (se lleva diciéndolo muchísimo tiempo y es repetirse hasta la saciedad), son festejos. Solo así nos ahorraríamos tanto relleno y se incentivaría de una vez por todas la calidad. Porque cantidad no es calidad, necesariamente. Y los últimos sanisidros son una buena prueba de ello. ¿Qué pintan dos tardes Luis David Adame, José Garrido o Juan del Álamo? ¿Qué pintan en la feria Eugenio de Mora, Daniel Luque, Juan Leal, El Fandi o Joaquín Galdós? ¿Y Finito de Córdoba, dónde va Finito de Córdoba? ¿Y a Antonio Ferrera no le hubiera bastado con dos tardes, y gracias? RE-LLE-NO.














TRES TARDES


DIEGO URDIALES (Fuente Ymbro - Alcurrucén/Lozano Hermanos - Núñez del Cuvillo): Entra en la feria como merece, ni más ni menos. Va bien colocado además con el ganado, teniendo la suerte de que el bombo le deparó Alcurrucén y, posteriormente, eligió mejor (Fuente Ymbro). Eso sí, a algunos nos hubiera gustado verlo menos con lo de Cuvillo y más con otra cosita. Pero bueno, si esto de Cuvillo tuviera los matices del pasado año, podría dar también una gran tarde.



PACO UREÑA (Juan Pedro Domecq - Alcurrucén/Lozano Hermanos - Victoriano del Río/Toros de Cortés): Reapareció en Valencia después de su grave percance, y felizmente demostró que sigue siendo el mismo. Madrid le espera, y espera que por fin pueda consumarse el golpe definitivo que le falta en esta plaza. Una pena que haya elegido la juampedrada para una de sus comparecencias, pero lo de Alcurrucén suele echar ejemplares encastados, y Victoriano del Río también, según tengan el día.



ROCA REY (Parladé - Adolfo Martín - Victoriano del Río/Toros de Cortés): El torero de moda irrumpe un año más en Madrid, llevándose además lo que muchos consideran "el coco del bombo" (lo del "coco" será por lo malo que lleva saliendo en los últimos años, porque por otra cosa...). Sin embargo, sus maneras un tanto tremendistas y otro tanto muy apegadas al toreo 2.0 no terminan de convencer al aficionado exigente de Madrid (a los cuatro o cinco que ya quedan). Veamos como viene este año.



LÓPEZ SIMÓN (Parladé - Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto - Santiago Domecq): Quien ya suma cinco puertas grandes en Madrid sin haber pegado un solo muletazo. Otra cosa no, pero un rato meritorio sí que es. Y aquí le tenemos un año más, anunciado tres tardes y esperemos que con la incentivación de querer cortar alguna oreja en Madrid después de torear, aunque sea por una vez en la vida.



OCTAVIO CHACÓN (Pedraza de Yeltes - Victorino Martín - Celestino Cuadri): Gran revelación del pasado 2018 en aquella dificilísima corrida de Saltillo, y reivindicándose en Otoño ante otro correoso ejemplar de Fuente Ymbro. Ha empezado la temporada muy bien en Valencia, y la ilusión por verle es máxima. Además, le tendremos una cuarta tarde dentro de poco, el próximo domingo 14 de abril y ante otra corrida de Victorino Martín. Una apuesta fuerte.



EMILIO DE JUSTO (Jandilla/Vegahermosa - Victorino Martín - Baltasar Ibán): Torero también revelación la pasada temporada con una puerta grande conseguida en Otoño, aunque un tanto barata. Jandilla por un lado, y por el otro dos compromisos fuertes con Victorino Martín y Baltasar Ibán. Bien por él. Esperemos que este año termine de convencer muleta en mano a quienes no consiguió meterse en el bolsillo hace un año.



GINÉS MARÍN (Montalvo - Garcigrande/Domingo Hernández - Alcurrucén/Lozano Hermanos): Se trata este de un matador dotado de un corte torero muy exquisito, y que apuntó alto al principio, llegando incluso a salir a hombros de esta plaza hace dos temporadas. Posteriormente no ha conseguido ratificar aquel triunfo, pasando de puntillas en sucesivas comparecencias por esta plaza. Le convendría pisar el acelerador este año.





ÁLVARO LORENZO (El Tajo/La Reina - Alcurrucén/Lozano Hermanos - Garcigrande/Domingo Hernández): Una puerta grande en este escenario a principios del 2018 le puso en órbita. Tres tardes es hacerle justicia.





SEBASTIÁN CASTELLA (Jandilla/Vegahermosa - Garcigrande/Domingo Hernández - Victoriano del Río/Toros de Cortés): Entró en el bombo y este no le pudo deparar mejor destino conforme a sus intereses: Jandilla. El resto, como siempre: cómodo y sin demasiadas complicaciones.



ANTONIO FERRERA (Zalduendo - Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto - Alcurrucén/Lozano Hermanos): Tres tardes son muchas tardes para un torero que lleva mucho tiempo sin justificarse en Madrid. Seguramente, las cosas del tener que rellenar tantos huecos.








DOS TARDES


JAVIER CORTÉS (La Quinta - Pedraza de Yeltes): Torero que ilusiona a los aficionados exigentes desde su época de novillero, llamó la atención en los desafíos ganaderos de 2017, y en 2018 se reivindicó. El 2019 debería seguir dejando el pabellón alto, y viendo con qué está anunciado, se podría decir a priori que tendrá material.



MIGUEL ÁNGEL PERERA (Fuente Ymbro - El Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto): No hace falta comentar mucho acerca de este matador. Si acaso, que sus dos comparecencias vendrán marcadas por dos hierros que últimamente están en buen momento. Pero en verdad, para lo que él suele ofrecer, que es la monofaena vulgar y pegapasista al uso, solo se puede desear que no acabe aburriendo también a los ejemplares que le toquen en suerte.



ROMÁN (El Tajo/La Reina - Adolfo Martín): Quien cuenta con un concepto del toreo poco ortodoxo y embarullado, aunque con algo muy positivo: siempre se preocupa de lucir a sus toros. Consiguió salir a hombros hace dos veranos, cosa que le hizo entrar en todas las ferias. El pasado año, en tres tardes, pasó de puntillas y además se dejó ir varios toros de nota, como el Hechizo (Fuente Ymbro) o el Taponero (Miura).



LUIS DAVID ADAME (Montalvo - Zalduendo): Mediano de la insufrible saga Adame, su toreo no se aleja demasiado de lo que ofrece su hermano el mayor. O sea, pegapasismo chabacano y muy alejado de las formas clásicas. Y además, también parece haberse copiado de su hermano hasta en eso de ponerle cara de perro al presidente de turno que no entra por el aro a la hora de regalarle las orejas. Hace un año sorteó al famoso Ombú, siéndole otorgado un despojo de tal ejemplar. Por lo demás, poco o nada digno de mención.



PABLO AGUADO (Montalvo - Santiago Domecq): La oreja cortada la pasada feria de otoño (un tanto benévola, por cierto), le hace entrar dos tardes en este serial, además de matar la de El Torero el próximo domingo de Resurrección. De novillero mostró finas maneras y un concepto que recuerda a la Escuela sevillana, pero como se dice ahora en el mundo del fútbol, le falta cocción.

JUAN DEL ÁLAMO (El Pilar - Las Ramblas): Su amplia colección de orejitas en esta plaza le han hecho un imprescindible año tras año en Madrid a la hora de rellenar huecos, aunque al aficionado le diga poco su toreo.



JOSÉ GARRIDO (El Pilar - Fuente Ymbro): Pasan los años y con ellos las ferias; y por más que lo intentamos y requeteintentamos, aún somos muchos los que no hemos conseguido verle a este torero ninguna de esas virtudes tan cacareadas desde que era novillero. Ya son muchas tardes pasando de puntillas por esta plaza, el asunto empieza a aburrir un poco.



EL JULI (Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo): Todo dicho.



FERNANDO ROBLEÑO (José Escolar - Valdellán): Por momentos pareció volver a sus antiguos fueros el pasado mes de septiembre ante el famoso Navarro de Valdellán, ofreciendo a la parroquia algunos naturales con mucha enjundia. Si fuera capaz de repetirlo ante los escolares o los valdellanes próximamente pero con más rotundidad, sería de cine.



CURRO DÍAZ (Baltasar Ibán - Zalduendo): Pinturero y cargadito de detalles, pero tomando cada año que pasa más precauciones.



MORENITO DE ARANDA (Las Ramblas - Fuente Ymbro): También muy pinturero, solo que este sí es de los que se ponen y saben torear de verdad. Por ende, siempre se le espera en Madrid, feudo donde ha dado buenas tardes de toros y ha dejado multitud de detalles, como por ejemplo un formidable ramillete de verónicas el pasado año, y el cual justificó las más de dos horas que duró ese tedioso festejo.



PEPE MORAL (Baltasar Ibán - Fuente Ymbro): Gran faena el pasado año al recordado Chaparrito, con la que por fin terminó de convencer a gran parte de la afición de Madrid. Se espera que  sea capaz de ratificar ese buen toreo. Con esas dos ganaderías a las que se enfrentará, todo hace prever que oportunidades tendrá.






UNA TARDE


RUBÉN PINAR (La Quinta): Abre feria un torero que en los últimos años parece haber encontrado su sitio en el circuito de las llamadas corridas duras. Y la verdad que, dejando aparte lo tosco que resulta su toreo, el hombre parece defenderse con solvencia en estos lares.



THOMAS DUFFAU (La Quinta): Francés que cortó una oreja el pasado mes de septiembre a un toro de Pallarés. Credencial suficiente para tenerlo en la feria.
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FINITO DE CÓRDOBA (Fuente Ymbro): ¿Cuáles son los credenciales que presenta este señor para verse anunciado en Madrid una vez más? ¿Que le apodera Simón Casas? Es lo único que se le ocurre a uno. Hace muchísimos años que en Madrid no solo no interesa, sino que se le dejó de tragar. Y,
además, en un día tan señalado como lo es el 15 de mayo y en un cartel de lujo. No, no se entiende.



DAVID GALVÁN (Valdefresno/Fraile Mazas): Torero joven del que se lleva temporadas esperando cositas importantes, sin terminar de llegar estas. Se anuncia, además, el próximo domingo de Resurrección con los toros de El Torero.



JUAN ORTEGA (Valdefresno/Fraile Mazas): Muy grata fue la sorpresa que nos llevamos el pasado verano con este matador, el cual en su época de novillero no terminó de convencernos a unos cuantos. Sin embargo, mostró para la ocasión un toreo mucho más reposado y con formas muy clásicas. Puede ser una de las sensaciones de la feria, si los de Valdefresno se prestan a ello y él tiene el día. Completará también la terna del domingo de Resurrección.

JOAQUÍN GALDÓS (Valdefresno/Fraile Mazas): Poco más que añadir a lo anteriormente expuesto sobre este matador. Solo que ha gozado de unas cuantas oportunidades en esta plaza que han terminado cayendo en saco roto.



JOSELITO ADAME (El Tajo/La Reina): Primogénito de la familia Adame, y de quien también ha quedado todo expuesto.



GONZALO CABALLERO (El Pilar): Se trata este de un torero que dispone de muy buenas maneras y muy pocas oportunidades. ¿De verdad tanto hubiera costado incluirle una tarde más en el abono?

EL CID (Parladé): En el año de su adiós a los toros, se espera y desea que Manuel Jesús salga con ganas de dar un recital en memoria a sus mejores años.



ÁNGEL TÉLLEZ (Jandilla/Vegahermosa): Confirmará la alternativa en plena feria quien ha sido un novillero de más nombre que argumentos dejados en el ruedo.



DAVID DE MIRANDA (Juan Pedro Domecq): Es una inmensa alegría ver anunciado a este torero en San Isidro, después de la lesión sufrida hace dos veranos. Viene a confirmar alternativa y, además, también se espera que confirme las buenas sensaciones que dejó en sus tiempos de novillero.



JUAN LEAL (Pedraza de Yeltes): De Francia, y que lleva algunas temporadas colándose en la feria sin reeditar créditos de un año para otro, en verdad.



GÓMEZ DEL PILAR (José Escolar): Se ha hecho un huequecito en las corridas donde el Toro hace aparición (vulgarmente conocidas como duras), y el hombre parece ir creciendo a pequeños pasos en ese circuito. Por cierto, ¿no hubiera merecido este señor entrar en una 2ª tarde, en detrimento de otros espadas los cuales no se sabe muy bien qué pintan anunciados?



ÁNGEL SÁNCHEZ (José Escolar): Novillero de altos vuelos en su época, tomó la alternativa el pasado año en la corrida de Adolfo Martín, estando poco acertado aquella tarde. Muchos confían en él, y el hecho de haberse curtido matando mucho santacoloma da a pensar que puede funcionar en ese circuito. Está también anunciado para el día 2 de mayo.



DANIEL LUQUE (Victorino Martín): He aquí el que iba para figura, y se ha quedado para los restos de los restos. En verdad tiene más que suficiente con una tarde, pero ¿alguien hubiera echado en falta su ausencia?



MANUEL ESCRIBANO (Adolfo Martín): Poca historia se recuerda de este matador desde el indulto al toro Cobradiezmos en la Maestranza. Y de eso han pasado ya tres temporadas. Se sabe que dentro lleva buenas maneras para enfrentarse a este tipo de corridas, pero debería apretar el acelerador, pues no puede vivir toda la vida de aquella renta.



DAVID MORA (Alcurrucén): Caso muy parecido al anterior: aquella faena al Malagueño de Alcurrucén hace tres ferias no debería durar toda la vida. Lleva ya tiempo arrastrándose por las plazas y dando sensación de tristeza, hecho agravado además por la cosa de que siempre se lleva al mejor toro de cada festejo, y se lo deja ir sin torear.



TOMÁS CAMPOS (Las Ramblas): Actuó el verano pasado en esta plaza y, los que le vieron, afirman rotundamente que es un torero a seguir. Bienvenido sea y deseando que ratifique tan buenas sensaciones.



EUGENIO DE MORA (El Ventorrillo): Relleno, relleno, relleno y más relleno. Y por si a alguien no le ha terminado de quedar claro... RE-LLE-NO.



SEBASTIÁN RITTER (El Ventorrillo): Merecía entrar este año con todas las de la ley, después de vérselas con muchísima dignidad y solvencia el pasado año con los demonios andantes de Saltillo.



FRANCISCO JOSÉ ESPADA (El Ventorrillo): Mucho ruido, y pocas nueces. El pasado año, sin ir más lejos, se le fue con las orejitas puestas un gran toro de Baltasar Ibán al cual no fue capaz de someter, y todo lo cacareado por los adeptos al sistema sobre él ha tenido poco refrendo por su parte. Tiene esta oportunidad y, además, la del 2 de mayo.



IVÁN VICENTE (Valdellán): Destellitos y elegantes poses, pero resbala (y mucho) en el toreo fundamental. Se le recuerdan buenos naturales hace dos años, un 12 de octubre. Pero poco más.



CRISTIAN ESCRIBANO  (Valdellán): La oreja cortada el pasado mes de septiembre a un toro de Saltillo le hace entrar una tarde en la feria y, además, vestirse de goyesco el 2 de mayo.



RAFAELILLO (Celestino Cuadri): Fijo en este tipo de corridas, Rafaelillo se trata de un torero que ha combinado magníficas faenas en esta plaza con otras tardes en las que no ha querido ni verse a sí mismo. ¿De qué palo le tendremos esta vez?



LÓPEZ CHAVES (Celestino Cuadri): Un torero que hace años también era un fijo en este tipo de corridas, y la empresa ha considerado oportuno desempolvarlo para dar cuenta de la corrida de Cuadri. Seguramente tampoco habría muchos candidatos para estos menesteres.



EL FANDI (Santiago Domecq): Una, y gracias. Y si hubiera sido ninguna, habría sido muchas gracias. En fin...





martes, 26 de marzo de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO 2019 (I): LOS TOROS

Pues nada, que ya tenemos a nuestra disposición la cartelería de la feria de San Isidro 2019. O como dirían los intelectuales, Habemus San Isidro. Uno nunca pierde la esperanza de que alguna vez pudiera darse la circunstancia de no recurrir a la clásica frase de siempre: "Esta feria es peor que la del año pasado, y mejor que la del que viene". Pero en este 2019, por desgracia, la esperanza cae en saco roto y tenemos que decir, un año más, que LA FERIA DE SAN ISIDRO 2019 ES PEOR QUE LA DEL 2018, Y PROBABLEMENTE MEJOR QUE LA DE 2020. 

¿Que qué le faltaría a esta feria para que podamos decir que es una gran feria? Hombre, ya puestos, pudieramos decir que le faltan nombres tipo Manolete, Gallito, Manolo Vázquez, el Viti, Belmonte, Curro Romero... Y también del tipo Aleas, Vicente Martínez, Coquilla, Graciliano Pérez-Tabernero... Si por pedir, no será. Ahora bien, siendo realistas, a esta feria la verdad es que faltarle, lo que se dice faltar, le faltan pocas cosas, porque bien es cierto que, prácticamente, no hay más cera que la que arde. Tiempo habrá en sucesivas entradas de hablar sobre los toreros: lo que hay, lo que no hay, lo que pudo haber y no hubo, lo que sobra, lo que falta... Pero ya habrá tiempo para esas cosas.




Es tiempo ahora de hablar de los toros. ¿Qué es lo que tenemos? De todo, pero sobre todo muchísima paja. ¿Qué falta? Por desgracia, poca cosa. Al tratarse de la feria más importante del Mundo (o eso dicen), se puede decir que la mítica vacada de Miura debería estar anunciada sí o sí. Pero hay muchas connotaciones en este apartado. Primero, que el descalabro del año pasado, con positivo en afeitado incluido, la hacen merecedora de quedarse fuera un tiempecito; y por otro, que estos ganaderos anteponen Sevilla y Pamplona a Madrid, y eso desemboca en que es muy complicado que todos los años saque una corrida para Madrid que cumpla los estándares mínimos.
¿Saltillo? Al parecer, solo comparecerá en desafío ganadero más adelante, lo que lleva a pensar que no tiene toros suficientes. Aunque sobre Saltillo es justo decir que son cada vez menos aficionados los que la echan de menos. Bien es cierto que ahí quedan toros de la talla de Horquillito o Viergado, pero convertir en costumbre eso de lidiar corridas que en otra época hubiera provocado aunténticos escándalos y desórdenes públicos... Como que no. ¿Dolores Aguirre? Ciertamente se le echa de menos. ¿Partido de Resina? Sin noticias de Holanda, que se suele decir, aunque después de lo del pasado 12 de octubre, mejor dejarla para otro momento. ¿Cebada Gago? ¿Torrestrella? ¿Rehuelga? ¿Flor de Jara? ¿Mauricio Soler Escobar? ¿Juan Luis Fraile? ¿Alguna de la rama de Vega-Villar como Barcial o Monteviejo? ¿Algo de Murube para lidiarse a pie? ¿La rama vazqueña de la mano de Concha y Sierra o Prieto de la Cal? ¿Aquella rama antiquísima del Conde de la Corte con la marca a fuego del Cura Valverde? Si no será por falta de ganaderías, pero en la inmensa mayoría nos topamos con la misma frase: "no tienen toros para Madrid". Y es la puñetera realidad, pero yo pregunto a qué se debe esto. ¿Puede ser en gran parte a que el fallo realmente está en la mentalidad de los aficionados, que ven trapío únicamente en los kilos, el tamaño y la cornamenta, y ello se ha trasladado a presidentes y veterinarios?





Por otro lado, ¿se podría conseguir una feria de mayor calidad si se prescinde de lo supérfluo? Por supuesto. Básicamente, lo que sobra, son festejos. Treinta y cuatro tardes son muuuuuuchas tardes. Demasiadas. Al final, eso obliga a rellenar los muchos huecos existentes, y así es como llegamos al punto en que hay anunciados unos cuantos hierros que mejor hubiera sido dejarlos en la finca, toreros que hacen dobletes cuando en realidad con una sola tarde hubieran ido que chutan; y otros que vienen anunciados en una tarde y cuya presencia no está del todo justificada. ¿Qué sentido tiene confeccionar una feria tan larga, para luego a la hora de pasar por taquilla al abonado se le va a dar la oportunidad de echar la quiniela, llegando así en muchos festejos al dantesco espectáculo de la media plaza? ¿No se hubiera ganado en calidad, y también economicamente, reduciendo el número de festejos, e incluirlos todos en un solo abono, sin posibilidad de eliminar festejos, y a un precio más asequible?

En cualquier caso, lentejas es lo que hay. Como ya habrá tiempo más adelante de hablar de los toreros anunciados, centrémonos ahora principalmente en el Toro, el cual viene cargadito de cosas, buenas, menos buenas,  malas, y de ahí a paupérrimas e inexplicables. Cae bien el triplete de una gandería como Fuente Ymbro, dados las enormes tardes que ha ofrecido últimamente, así como la presencia de los clásicos denominados toristas como Baltasar Ibán, Valdellán, La Quinta, José Escolar, el regreso de Celestino Cuadri y, aunque fuera de ese denominado torismo, Alcurrucén con otro doblete, la cual también suele echar ejemplares de nota. Más entrados en materia, el Toro de San Isidro es el que sigue:


LA QUINTA (*14 de mayo --》Rubén Pinar/Javier Cortés/Thomas Duffau.
*27 de mayo (novillada) --》Ángel Jiménez/El Galo/Francisco de Manuel): Doblete de una ganadería de procedencia Santa Coloma, con corrida de toros y novillada. De esos dobletes que nada molestan, y además abriendo feria. Nada mal para abrir boca.


FUENTE YMBRO (*15 de mayo --》Finito de Córdoba/Diego Urdiales/Miguel Ángel Perera.
*3 de junio (novillada) --》 Juanito/Antonio Grande/Diego San Román.
*14 de junio --》 Morenito de Aranda/Pepe Moral/José Garrido): Presente en tres tardes, con todo el merecimiento del mundo. Ejemplares como Hurón, Laminado, Agitador o Damasco tienen la culpa de esto, de que los aficionados la tengan cada vez más en cuenta y, dicho de paso, de que los figurones del todo y de a la vez nada cada vez se apunten menos a ella. Ay, la casta...


VALDEFRESNO/FRAILE MAZAS (16 de mayo --》 David Galván/Juan Ortega/Joaquín Galdós): Dicen los que la vieron que lidió buenos ejemplares el pasado 15 de agosto en 2018, pero ciertamente esta gandería ha provocado desde tiempos lejanos numerosas tardes de tedio y solemnes cabreos. Como un grano no hace granero, se le puede considerar una ganadería de relleno en esta feria. Vamos, que sobra.






EL TAJO/LA REINA (17 de mayo --》Joselito Adame/Román/Álvaro Lorenzo): La ganadería del maestro Joselito suele echar toros que no se emplean en varas, van con la casta justita y ofrecen grandes oportunidades de triunfo a quienes los sortean. La corrida que lidió el pasado año con motivo de la Goyesca fue claro ejemplo de ello.


MONTALVO (18 de mayo --》Ginés Marín/Luis David Adame/Pablo Aguado): Irregular donde las haya, y que lo mismo se planta un año y lidia una buena corrida de toros, que pasan tres o cuatro años echando aunténticos saldos de borregos inválidos que le dan la tarde al más pintado.


CONDE DE MAYALDE (Novillada, 20 de mayo --》Rafael González/Marcos/Fernando Plaza): Habitual en novilladas y sobreros de corridas de toros, sobre todo cuando aparecen la figuras. Esto último lo dice todo: animales más bien flojos en los primeros tercios de la lidia y que luego en la muleta se vienen arriba y sacan esa nobleza y dulzura empalagosa.


EL PILAR (21 de mayo --》Juan del Álamo/José Garrido/Gonzalo Caballero): ¿Cuánto tiempo hace que esta ganadería no se presenta en Madrid con una corrida medianamente aceptable?¿Cuánto tiempo hace que no se libra de los escándalos con novillotes adelantados, inválidos e inservibles para otra cosa que no sea carne? Su presencia, un año más, clama al cielo, y si algún poder divino no lo remedia a última hora, ese día el aficionado volverá a ser víctima de esta chacota.


PARLADÉ (22 de mayo --》El Cid/López Simón/Roca Rey): La que apunta a ser una de las últimas corridas que se lidiará en Madrid con este hierro. Siempre se le recordarán buenos ejemplares para la muleta, pero a costa de convertir la suerte de varas en una pantomina. El medio-toro de toda la vida.


JANDILLA/VEGAHERMOSA (23 de mayo --》Sebastián Castella/Emilio de Justo/Ángel Téllez): Siempre nos quedará la esperanza de que eche otra similar a la buena corrida de toros que se lidió en la feria del año 2017. Que para esperpentos ganaderos como el del pasado San Isidro, día en que lidió una auténtica borregada inválida, ya habrá tiempo de pensar.


JUAN PEDRO DOMECQ (24 de mayo --》El Juli/Paco Ureña/David de Miranda): No, definitivamente no se puede aceptar semejante porquería en San Isidro solo porque sea una de las favoritas de los figurones de todo y a la vez de nada. Para el empresario, como imán para atraer al bombo a aquellos, le habrá venido de lujo, pero al final el que paga es el aficionado, y está harto de tragar año tras año con los innumerables petardos que ha protagonizado esta ganadería. Dos buenos encierros en esta plaza: 2011 y 2015, de acuerdo. ¿Y el resto, qué? ¿No cuenta? A algunos hasta le servirá aquel ejemplar del año pasado llamado Ombú para justificar su presencia este año, pero si eso se supone que es el nova más de la bravura, apaga y vámonos.


PEDRAZA DE YELTES (25 de mayo --》Octavio Chacón/Javier Cortés/Juan Leal): Unas cuantas tardes decepcionantes lleva acumuladas este hierro en esta plaza. No termina de cogerle el punto el ganadero a Madrid, plaza donde causa expectación. ¿Se dará este año el fin de la mala racha?


JOSÉ ESCOLAR (28 de mayo --》Fernando Robleño/Gómez del Pilar/Ángel Sánchez): Favorita del aficionado, el pasado año sobresalió el buen Chupetero dentro de un conjunto boyante y justito de casta. Siempre se espera mucho más.


VICTORINO MARTÍN (29 de mayo --》Octavio Chacón/Daniel Luque/Emilio de Justo): Quién la ha visto y quién la ve. No hay manera de convencerse de que es solo un bache y que volverá a sus antiguos fueros. De un año para otro queda más en evidencia que Victorino Martín García no busca precisamente la casta.


ADOLFO MARTÍN (30 de mayo --》Manuel Escribano/Román/Roca Rey): Un caso parecido al de sus primos-hermanos de Las Tiesas, pero mucho más extremo. El Chaparrito de hace un año no hace olvidar los innunerables petardos que lleva acumulados en los últimos años, siendo ofrecidos además por partida doble al anunciarse año sí y año también en mayo y octubre. El último, hace seis meses, allá por Otoño. Baste como ejemplo de su lamentable estado que ha entrado a sortearse en un bombo repleto de figuras, quienes no parecen haber puesto demasiados reparos en rifársela. El regalito, al final, le cayó a Roca Rey.


ALCURRUCÉN/LOZANO HERMANOS (*31 de mayo --》David Mora/Paco Ureña/Álvaro Lorenzo.
*7 de junio --》Antonio Ferrera/Diego Urdiales/Ginés Marín): El hierro de los Lozano suele agasajar al personal venteño con buenos ejemplares casi todos los años. Este año seguro que no será menos. Es más, apostaría a que el toro de la feria pueda salir de aquí. Y si me piden que afine, diría que será el día 31 de mayo. Y si hay que afinar aún más si cabe, será lidiado en primer o cuarto lugar. ¿Que por qué? Cada uno que deje echar a volar su imaginación...


ZALDUENDO (1 de junio --》Antonio Ferrera/Curro Díaz/Luis David Adame): Lo que en un primer momento parecía (y se deseaba) que fuera una bromilla de mal gusto, se ha tornado en realidad. Zalduendo llevaba décadas sin aparecer por aquí, nadie la echaba en falta y las únicas noticias que llegaban desde fuera sobre ella eran que si desaparecía le hacía un favor a la cabaña brava. Pues nada, que aquí la tenemos, y algo así solo se puede esperar de quien tuvo la idea de asar la manteca. Y de don Simón, claro, que aunque pudiera parecer, no son la misma persona. ¿O sí? En cualquier caso, lo que ocurrió hace pocos días en Valencia no hace sino ratificar que es una burla meterla en San Isidro. Por favor, si ni siquiera las figuras se han apuntado.


LAS RAMBLAS (4 de junio --》Morenito de Aranda/Juan del Álamo/Tomás Campos): Ganadería típica en San Isidro que hace las veces para rellenar tantos huecos existentes. Qué poquitos ejemplares dignos de mención se le recuerdan.


GARCIGRANDE/DOMINGO HERNÁNDEZ (5 de junio--》Sebastián Castella/Álvaro Lorenzo/Ginés Marín): Hierro fetiche por excelencia de los figurones de todo y a la vez de nada. Todavía está muy presente en la mente de los aficionados aquel Granadino de hace dos años, lidiado en el marco de una buena corrida de toros que sorprendió gratamente. Sobre la del año pasado, los que la vieron hablan de otra corrida con mucho que torear. Con estos antecedentes, será grato acercarse a la plaza para verla.


EL PUERTO DE SAN LORENZO/LA VENTANA DEL PUERTO (6 de junio --》Antonio Ferrera/Miguel Ángel Perera/López Simón): Habitual en Madrid, su camino siempre ha discurrido entre dos aguas: la de las mojigangas que causaban tardes aburridas e insufribles, y la de las corridas con casta e interés. Ciertamente, lleva dos o tres temporadas echando alguna que otra de las últimas, por lo que se espera que este año siga en esta tónica.



BALTASAR IBÁN (9 de junio --》Curro Díaz/Emilio de Justo/Pepe Moral): Hierro siempre venerado en Madrid por derecho propio. Cuántas tardes de toros gloriosas no nos habrá dado. Y las que les queda.



EL VENTORRILLO (10 de junio --》Eugenio de Mora/Sebastián Ritter/Francisco José Espada): Hay que remontarse muchos años atrás para recordar los buenos tiempos de este hierro, allá por la época en la que Paco Medina andaba al mando. Aquello por desgracia ya pasó, y ahora nos vemos año tras año más ante una ganadería de bueyes que de toros de lidia. De relleno hasta decir basta.


VALDELLÁN (11 de junio --》Fernando Robleño/Iván Vicente/Cristian Escribano): Tras años implorando a la corte celestial su presencia en Madrid, por fin asomó el pasado mes de septiembre. Y los resultados fueron más que satisfactorios, pues el ejemplar apodado Navarro hizo honor a su sangre santcolomeña con todas las de la ley. Vuelve meses después, esta vez con corrida completa, y la expectación generada en torno a ella no es insignificante, ni mucho menos.


NÚÑEZ DEL CUVILLO (12 de Junio): Lidiará cuatro toros que serán lidiados por el Juli y Diego Urdiales, completándose la terna por Diego Ventura a caballo, que rejoneará dos toros de Los Espartales. Se compone así la Beneficencia de este 2019. Cuvillo es otro de esas ganderías por las que hay palos entre los importantes del escalafón por anunciarse con ella, y las dos corridas lidiadas el año pasado explica el por qué: toritos muy justos de trapío, sin remate en los cuartos traseros, y que rompen con los moldes de la lidia en tres tercios, pues la suerte de varas se convierte en algo totalmente prescindible. En la muleta son obedientes, nobilísimos, empalagosos y todas esas cosas que sustentan el toreo 2.0.


CELESTINO CUADRI (13 de junio --》Rafaelillo/López Chaves/Octavio Chacón): Divisa muy venerada por el aficionado de Madrid, y que no pasa por su mejor momento. El pasado año se ausentó después de algunas temporadas nada afortunadas. Con ilusiones renovadas se afronta su vuelta, deseando que salgan ejemplares que muestren por qué el aficionado la desea.


VICTORIANO DEL RÍO/TOROS DE CORTÉS (15 de junio --》Sebastián Castella/Paco Ureña/Roca Rey): Ganadería de grandes ocasiones que siempre ha estado ahí ahí, con corridas que pedían el carnet (casualmente las figuras andaban muy lejos en ocasiones así), otras que eran un regalito para eso de disfrutar y tal, y otras también las cuales era imposible meter mano (las dos bueyadas del año pasado, sin ir más lejos). Habitual con dos corridas, este año se ha quedado sorprendentemente en una.


SANTIAGO DOMECQ (16 de junio --》 El Fandi/López Simón/Pablo Aguado): Para cerrar San Isidro, nada mejor que otra befa: meternos con calzador una ganadería que hacía años que no aparecía por aquí, y que invoca recuerdos los cuales no son precisamente felices. No obstante, hay quienes aseguran que está en buen momento y que merece la pena probar. Los experimentos, ante todo, con gaseosa.

domingo, 24 de marzo de 2019

PRIMERA DEL AÑO EN MADRID: CIENTO SESENTA Y OCHO DÍAS DESPUÉS...

Ciento sesenta y ocho (168). Cifra que puede resultar, así de primeras, insignificante e intrascendental. Pero si se analiza calmada y profundamente, en realidad guarda detrás mucho más significado que un simple número. Si se cuenta en días, ciento sesenta y ocho (168) son los días que han pasado desde aquel apoteósico 7 de octubre de 2018, fecha de una tarde culmen en nuestra plaza de Madrid por obra gracia de dos toreros y un ganadero. Desde aquel suceso, imborrable de nuestra mente, han sucedido más acontecimientos tanto dentro como fuera del planeta taurino, hemos cambiado de año, se ha iniciado una nueva temporada... Y nos hemos plantado en este domingo 24 de marzo de 2019, día en que Las Ventas ha iniciado su nueva temporada taurina, precisamente con la misma ganadería que protagonizó aquella apoteosis hace ciento sesenta y ocho (168 días) y tres novilleros que, se supone (y solo se supone) que son la cúspide de la novillería actual y futuros mandones de esto. Dios nos pille confesados.





Iluso de aquel iluminado que viera lo del 7 de octubre del 2018 algo así como una revolución, o mejor dicho una contrarrevolución. Igual creíamos que el magisterio clásico de Diego Urdiales y la no menos importante labor lidiadora y no exenta de torería por parte de Octavio Chacón, pondrían a cavilar a lo largo del largo invierno a las nuevas generaciones de esto de la tauromaquia, haciéndoles llegar a la conclusión de que hay vida más allá de pegar pases, citar al hilo, esconder la pierna, meter el pico, los pendulazos de pie y de rodillas, pegar esos circulares, las bernardinas y todo ese montón de amaneramientos que acumula la nefasta tauromaquia 2.0. Ilusos, más que ilusos.





Por lo menos, en lo que respecta a los tres caballeros que esta tarde han inaugurado la temporada en Madrid, ha quedado demostrado que ellos no han cavilado lo más mínimo acerca de aquel 7 de octubre de 2018, y que prefieren seguir apegados a esa vulgar Tauromaquia 2.0. Si a ellos les sirve, pues bien por ellos. Enhorabuena. Y si a parte de los que se sienten en el tendido también les sirve, felicitaciones también para ellos. A otros cuantos, desde luego, no nos da por tragar con esto a sabiendas de que hay mucha vida más allá de los modernismos hoy tan al uso.




La terna que ha abierto la temporada de Las Ventas, formada por Rafael González, Ángel Téllez y Francisco de Manuel, ha bien podría editar con lo de esta tarde un completísimo manual de Tauromaquia 2.0, Nivel Avanzado. Los dos primeros, con sus faenas calcadas las unas de las otras, de hoy y de otros días, han pasado de puntillas y apenas han despertado el más mínimo interés entre el personal. Francisco de Manuel, por su parte, lleva poco más de un año como novillero con picadores, demostrando en muchas ocasiones que él sabe torear alejado de los vicios modernos y apegado a las buenas maneras, pero bien es verdad que quizás le ha venido todo un pelín rápido. Como está de moda decir ahora en el mundo del fútbol, le falta cocción. O taurinamente hablando, le falta mucho poso a su toreo. Le falta quizás aprender que el capote no sirve para pegar esos telonazos que tanto mal le hacen a los toros, sino que se utilizan para recoger cuidadosamente y con suavidad a los toros, llevarlos por abajo, enseñarlos a embestir y tratarlos con cariño; y luego ya se puede hablar de torear de capa finamente. Le falta quizás (y sin quizás) que alguien de su entorno más íntimo le coja frente a frente y le diga: "Mira niño, no pongas banderillas más en tu vida, porque vaya desastre. Tienes tres banderilleros para algo". De hecho, es muy probable que haya ocurrido algo así una vez terminado su quehacer ante el tercero, pues en el 6º toro ha sido su cuadrilla la que se ha hecho cargo del segundo tercio. Le falta a Francisco de Manuel, quizás, andar más reposado corriendo la mano; tirar de los toros con más suavidad. Le falta alcanzar el secreto del temple. Y eso le llegará con entrenamientos, rodaje y mentalización. Le ha faltado esta tarde eso que sí ha tenido otras veces, que es colocarse en el sitio y no quedarse tantas veces fuera de cacho. Tiene tiempo y maneras el muchacho para pulir las cosas, y si lo consigue seguro que funcionará. Una oreja, muy baratita, del tercer novillo le ha sido otorgada, ejemplar este que tenía cosas dentro; y ha sido desbordado por el encastado sexto, el mejor novillo de la tarde.




De la novillada de Fuente Ymbro decir, simple y llanamente, que las hemos visto y veremos mejores. Y que también las hemos visto y veremos peores. Solo es cuestión de ver el vaso medio lleno o verlo medio vacío.


martes, 5 de marzo de 2019

ÁNGELA, UNA VERDADERA LUCHADORA POR LOS DERECHOS DE LA MUJER

La sociedad de hoy día vive una época convulsa en la que, al parecer, ni el ser humano se reconoce así mismo. Ese buenismo y el ser políticamente correcto ha ido a desembocar, paradójicamente, en una sociedad poco o nada tolerante entre sus iguales, y que no le hace ningún bien a nadie. Quien hoy día quiera manifestar abiertamente sus opiniones, orientaciones políticas o sexuales, sus gustos y aficiones o hasta a veces incluso su equipo de fútbol, ha de andarse con pies de plomo para no despertar la fiera que llevan dentro los ofendiditos. Imposible hoy en día eso de opinar de manera sana y respetuosa sobre algo y que el -ista de turno no salte a la yugular. Y es que esta parece ser la "Era de los -istas": ecologistas, animalistas, separatistas, independentistas, feministas... Y así un larguisimo etcétera que hacen de sus ideas un dogma de fe incuestionable y que ha de calar sí o sí, aunque sea a la fuerza, en todas y cada una de las mentes que poblan este mundo. Esa parece ser la lucha diaria de esos -istas, sean de la vertiente que sean, y que se han empeñado en ser una especie de mosca cojonera a la cual la única forma de tranquilizar es la de darles la razón, aunque en realidad no la tengan. La razón como a los tontos. Ya lo dice un dicho muy popular: a veces, quien calla no siempre otorga, es simplemente que a veces no le apetece discutir con idiotas. Como para decirle al ecologista de turno que un cazador, un agricultor o un ganadero hace más por la supervivencia del ecosistema que todos los miembros (y miembras, no se me vayan a ofender los feministos y feministas) de Greenpeace juntos.
A ver quién sería el guapo que le dice al paisano de turno que "maltrato animal" como tal es adoptar a un galgo para luego tenerle encerrado en un piso de 80 metros cuadrados en el centro de Madrid; o que un ganadero de bravo lucha más por el bienestar de los toros que aquel parias que se coloca las banderillas de ventosa en la espalda y se encenaga de pintura roja que simula sangre. 

¿Que a qué viene todo esto? Sencillamente a que por los fueros de la Piel de Toro llevamos unos días escuchando tambores de guerra por parte de los -istas por excelencia, los (y las) feministas, con motivo de eso que hacen llamar "Huelga Feminista", y que se celebrará el 8 de marzo. Y uno, que no es de piedra, se aburre y hasta cabrea de tanta paparrucha junta que sueltan por la boca los de aquellos menesteres. Que igual más de uno se sorprenderá de que en este humilde blog en el que siempre se habla de toros se vaya a tratar un tema a priori totalmente ajeno a los toros. Nada más lejos de la realidad. Al tema taurino, como no podía ser de otra manera, es donde pretendo ir a parar, aunque haya tenido que pegarme semejante rodeo para llegar al punto exacto en el que quiero desembocar. Y este punto no es otro que una persona grandiosa, mujer para más señas como no podía ser de otra manera, que tanto dignificó en su día, primero, la lucha por la igualdad real de hombres y mujeres; y segundo, su profesión. Una verdadera feminista, al fin y al cabo. Una luchadora radicalmente opuesta a los espantajos que hoy día forman el conjunto del "feminismo" (convertido en feminazismo), y que, lejos de una lucha por la igualdad real de la mujer en la sociedad y por conseguir alcanzar unos derechos y una dignidad por el sexo femenino, causan naúseas y vergüenza ajena.

Igual si suelto así de primeras el nombre de María Ángeles Hernández Gómez, a muchos les suene a chino. Pero si nombro a Ángela, torera de los años setenta, posiblemente a la mayoría les empiece a sonar de qué va la historia. Y es inevitable acordarse de Ángela en estos tiempos, especialmente en los días que corren, días en los que el pseudofeminismo de pandereta e hipócrita ocupa grandes áreas de la opinión pública con sus bochornosas arengas sobre cómo tenemos que hablar, qué tenemos que pensar, cómo tenemos que vestir, qué está bien dicho y qué no, o de qué hay que reírse y de qué no. Algo, en definitiva, muy alejado del verdadero espíritu feminista de antaño que verdaderamente luchó por los derechos de las mujeres, y por el que muchos y muchas se dejaron bastantes cosas por el camino, la vida incluida en algunos casos. 

Ángela encarniza a la perfección ese espíritu de lucha por unos derechos, y bien es cierto que no estaría de más que algunas autoproclamadas "feministas" de hoy en día se fijaran en el ejemplo de esta gran mujer. 

Mejor será comenzar desde el principio. Ángela nació en 1946, años negros en la historia de nuestro país. Su infancia fue, como para muchos de su generación, muy difícil, teniendo de ganarse la vida trabajando en el campo o de repartidora. Para colmo se quedó huerfana con 13 años, por lo que tuvo que dejar su tierra natal para marchar a Madrid en busca de un futuro mejor. Allí consiguió incluso hacer sus pinitos en el cine, pero por entonces su afición por los toros ya le removía las entrañas. Su maestro, Paquito Esplá, padre del maestro Luis Francisco. Pero por entonces pasaba que el Reglamento Taurino prohibía expresamente la participación de mujeres en el toreo a pie. No así en el rejoneo, arte en el que Ángela logró meter la cabeza. Pero a ella lo que le apasionaba era el toreo a pie, y el rejoneo no terminaba de llenarla. Y como en España no se les permitía tal cosa a las mujeres, marchó a Francia y México para abrirse camino en la disciplina taurómaca que más le hacía sentirse feliz: el toreo a pie. 
Llegó el año 1972, y con ello la cruzada de Ángela contra ese artículo 49 párrafo C del Reglamento Taurino, el cual hacía que Angela no pudiera torear en su país. Ángela encontró apoyo jurídico para ganarle la batalla al injusto Reglamento Taurino en el abogado José Briones, y juntos lucharon a favor de su causa contra el Ministerio de Gobernación, el Ministerio de Trabajo y el Sindicato Nacional de Espectáculos. O lo que es lo mismo, contra el Régimen franquista y contra una sociedad que en aquel entonces sí era verdaderamente machista. Con menos valor que aquel, cualquier mortal mataría seis toros de Saltillo en Madrid.
Tras meses y meses de pleitos judiciales que llegaron incluso al Tribunal Supremo, y tras conseguir que más de cien compañeros de profesión firmaran una petición formal dirigida al Sindicato Nacional del Espectáculo, Ángela cantó por fin victoria en agosto de 1974: el Ministerio de Gobernación emitió una Orden por la cual levantaba el veto a las mujeres para torear. Su lucha dio frutos.
Y así, el 15 de septiembre de 1974, Ángela realizó por fin su sueño toreando un festival en Jerez de los Caballeros, con Antonio Lebrija, Pepe Cámara, Antonio Medina y Yiyo. Siguió haciendo historia en los meses sucesivos, llegando a debutar con picadores en Palma de Mallorca el 25 de mayo de 1975. Pero tanto esfuerzo quedó truncado por un cúmulo de lesiones graves que le hicieron tener que abandonar demasiado pronto su carrera, aunque sin desligarse nunca del mundo sel toro, su mundo y al que tanto llegó a dignificar con su lucha. Se dedicó al apoderamiento de toreros como Luis Rubias, El Nico o Conchi Ríos, e incluso llegó a ser representante de las ganderías de Aguadulce y María Palma. Murió el 2 de marzo de 2017.

La mala suerte quiso que Ángela apenas pudiera saborear sus propios frutos, aunque bien podría decirse que ella fue en gran parte la precursora de todo lo que vino después: Maribel Atiénzar, Mary Fortes, Cristina Sánchez, Mari Paz Vega, Raquel Sánchez, Ana Infante, Sandra Moscoso, Conchi Ríos, Rocío Romero y tantísima otras que lucharon en algún momento por abrirse camino en un mundo tan complicado, y otras muchas que en estos momentos se encuentran batalla por cumplir su sueño de ser toreras. Se me viene en estos momentos a la cabeza  también el nombre de Marta Reíllo, una novillera sin picadores a quien se le ha visto en los últimos días con su muleta salir a los toros de capea en el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo.

Ángela, en definitiva, luchó. Y ganó. En una época difícil de verdad dada la coyuntura política y social del momento. Seguramente muchas de las que hoy integran el movimiento feminista no tendrían reparo alguno en llamarla asesina y maltratadora de animales si escucharan su historia. La ignorancia es muy atrevida, y la mala baba causa ese tipo de estragos. No importa. Ángela consiguió mucho y, seguramente sin darse cuenta en su momento, también fue un ejemplo para todos.

Gracias maestra.

domingo, 10 de febrero de 2019

A OTRO PERRO CON ESE BOMBO, SIMÓN

-- "¿Cuántas probabilidades hay que de que haya bombo el próximo San Isidro?", preguntó el juntaletras.
-- "El 100%", respondió el vendehumos.



Un simple extracto de la entrevista realizada por David Casas al empresario de la plaza de Madrid hace no mucho tiempo, y la cual hizo que a muchos nos entrara la risa tonta. ¿Bombo en San Isidro, con las figuras de mantequilla por un lado y ganaderías a las que no andan nada acostumbrados por el otro? La cosa tenía la misma credibilidad que Emilio Muñoz asegurando que un día cortó oreja en Madrid, en verdad. Pero seamos cautos, al fin y al cabo será el tiempo quien dictará sentencia.

Pasó efectivamente el tiempo, nos adentramos en el mes de febrero, los carteles de las primeras ferias empezaron a salir a la palestra sin novedad alguna, rumores por otros lados que hacían presagiar que, efectivamente, aquí no va a cambiar nada de nada,  hasta que... ¡¡Zas!! "COMUNICADO OFICIAL DE PLAZA 1: ¡¡HABRÁ BOMBO EN SAN ISIDRO!!". Sí, un bombo que confeccionará las combinaciones de la feria; o mejor dicho, dos bombos: uno para ganaderías y otro para los toreros. Qué bonito quedaba el titular. Pero como no es oro todo lo que reluce, bastaba con seguir leyendo el comunicado completo de la empresa para percatarse de que en realidad se trababa de una patraña, otra más, del palabrero gabacho. ¿O qué pensábamos, que los figurones de todo y de a la vez nada iban a consentir someterse a sorteo habiendo de por medio nombres tan selectos como Baltasar Ibán, José Escolar, La Quinta o Saltillo? Quien pensara que iba a ser así, o bien llegó a esto hace medio telediario, o tiene la misma inocencia que una criatura la noche de reyes.

Así pues, el bombo de Simón para San Isidro en nada se parecerá al bombo que Simón se sacó de la sesera el pasado Otoño, un bombo a través del cual se realizó un sorteo puro, de verdad. Y que, sea dicho de paso, dio resultados más que satisfactorios. El nuevo bombo de Simón no deja de ser una especie de alfombra roja ideada para que los mandamases del toreo se paseen por la plaza de Madrid como siempre se han paseado: con sus tres o cuatro hierros de cámara, a lo sumo; sus comodidades y sin que nadie siquiera les tosa. Como toda la vida de Dios, vamos. O al menos toda la vida de Dios contando desde el momento en que irrumpieron Julián y cía, inventaron el toreo y nada más de lo que se hizo anteriormente sirve. No deja de ser también, o al menos se intenta, una especie de quedabien con la parroquia venteña, algo así como "ahí queda eso, ¿veis como al final sí?".



Pero la realidad es otra. ¿A quién pretende engañar Simón Casas con semejante pantomima? La cosa es bien sencilla: dos bombos; el primero albergará las bolas que sortearán las ganaderías. Solamente diez ganaderías, a saber Jandilla/Vegahermosa, Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto, Garcigrande/Domingo Hernández, Juan Pedro Domecq, Fuente Ymbro, Montalvo, Adolfo Martín, Parladé y Alcurrucén (esta última por partida doble). Y el otro bombo albergará otras 10 bolas, una por matador. Total, una ganadería por matador (contando con que Alcurrucén entra por partida doble). Bueno, ¿y qué pasa con los otros dos puestos que quedan vacantes en cada una de estas diez corridas? Según el croquis de Plaza 1, se cubrirán por "toreros que hayan entrado en el sorteo y quieran torear más de una tarde", "confirmaciones de alternativa", "toreros emergentes", "toreros habituales de corridas duras a los que se le dará esta oportunidad", y (aquí viene la auténtica madre del cordero, agárrense) "otros toreros que tengan legitimidad para torear en San Isidro". Esta última ideada como un verdadero cajón de sastre, aunque no haga falta ser muy mal pensado para imaginarse a qué sastres va destinado. Y es que a decir verdad, ¿quién no tiene legitimidad hoy en día para estar en San Isidro, viendo el nivel de años anteriores? Porque, sin ir más lejos, no hace falta retroceder muchos años para encontrarse anunciado feria sí y feria también a uno de los peores toreros que se recuerdan en toda la historia, véase el señor Pedro Gutiérrez Lorenzo "El Capea". Legitimidad tenía el mozo para estar en San Isidro anunciado todos los años, eso nadie puede discutirlo, aunque fuera una legitimidad adquirida pila bautismal mediante. Pero haberla, hayla.
Ah, y como coletilla final, Plaza 1 no deja en el olvido que "los toreros que no entren en el bombo podrán negociar con la empresa cualquier otra ganadería del abono que no sean las que han entrado en el sorteo".


Una vez desmenuzado el estado de la cuestión, queda aún más en evidencia que esto es tan solo un quedabien de Plaza 1 con el cual mata hasta tres gorriones de un solo taponazo: por un lado, un quedabien con los amos y señores del taurineo, para que esto del bombo sea algo meramente potestativo y que no les ate absolutamente a nada. Por otro, un quedabien consigo mismo, por la cosa de no quedarse sin figurines anunciadas en el largo mes de toros que aguarda (una gran hecatombe resultaría ser, cierto). Y por último, haciendo como que queda como un marqués ante los recelosos aficionados. Sobre todo eso...
Porque a decir verdad, esto está ideado de tal manera que no compromete a nadie, mucho menos aún poner a alguien en un brete. Una figura del toreo que se llame X y quiera venir a San Isidro, lo lógico es que diga que sota, caballo y rey y que mata una corrida de uno de sus hierros fetiches, llámese Jandilla, Montalvo o Garcigrande. Y como de eso del sorteo pasa olímpicamente, cuela perfectamente como "otros toreros que tengan legitimidad para torear en San Isidro". Esto sería lo más predecible que pueda pasar. Ahora bien, imaginemos que llega uno o algunos y dicen que quieren entrar al sorteo (que también puede pasar). Las ganaderías a sortear no se salen de ese sota, caballo y rey que llevan arrastrando cansinamente desde hace muchos años atrás, por lo que a fin de cuentas, como puede verse, esto tampoco está preparado para comprometer a nadie. Y llegará alguno que saldrá con que si "Adolfo Martín tal, y Adolfo Martín pascual". Claro que sí hombre, Adolfo Martín nada menos. La misma ganadería que, salvando al buen Chaparrito del pasado año, lleva temporadas y más temporadas agasajando al personal con mojigangas, tanto en mayo como en octubre, de toretes flojos, descastados y que poco honor hacen a lo que un día fue lo del Marqués de Albaserrada. Con que no cuela, no. Más que esta comprometen dos como lo son Puerto de San Lorenzo y Fuente Ymbro, viendo el nivel de temporadas anteriores de unas y otras. Pero Adolfo Martín no, desde luego.


En lo que a esto respecta, no deja de ser este nuevo invento del vendehúmos de Simón otra más de las suyas para intentar dársela con queso al personal, obviamente sin obtener el resultado esperado en muchos casos al considerarlo algunos aficionados una gran estafa. Pero no por ello hay que negarle al invento una novedad muy positiva: la posibilidad de que tengan oportunidad de entrar en "carteles de lujo" ciertos matadores que no están nada acostumbrados a estos menesteres. Y hasta podrían existir combinaciones que, en verdad, pueden resultar atractivas. Soñemos por un momento, ¿imaginan un cartel compuesto por el maestro Ponce, Diego Urdiales y Octavio Chacón para estoquear la de Alcurrucén o El Puerto de San Lorenzo? ¿O a Pepe Moral, autor de una de las mejores faenas del mes de mayo pasado, mojándole la oreja a los colosales Manzanares y Perera en su propio terreno
con otra faena del mismo corte? ¿O a Emilio de Justo cobrando estocadas tan sensacionales como aquellas del pasado Otoño, ante las mismas narices del que nos introdujo el infame julipié?


Un hecho que no deja de ser una mísera cantidad de grano entre la muchísima paja que contiene este nuevo invento de Simón. Pues resulta ridículo, y hasta sobrepasa los límites de lo cómico, comprobar hasta dónde son capaces de llegar los taurinejos para vendernos la moto sin hacer el más mínimo esfuerzo por cambiar verdaderamente las cosas.







viernes, 8 de febrero de 2019

DIEGO URDIALES, TORERO DENTRO Y FUERA DE LA PLAZA

El pasado 20 de enero, siguiendo otra vez las indicaciones del jefe de Toros de Lidia, la amiga Marta Tejera y un servidor nos dimos cita en nuestra querida plaza de Madrid para tener un rato de charla con un TORERO, el señor Diego Urdiales. Puntual a la cita, apareció el maestro en el patio de arrastre para regalarnos un rato de su tiempo, y solo con verle venir de lejos hasta el menos aficionado de los hombres se hubiera percatado de que ahí había un torero. No solo hay que ser torero dentro de la plaza, también hay que serlo fuera, y él cumple a rajatabla con esa premisa. El día se presentaba ventoso e intermitentemente lluvioso, impidiendo de esta forma la idea inicial de grabar la entrevista en el ruedo, el mismo ruedo en el que Urdiales esparció su esencia de toreo puro semanas atrás. Así que con nuestro gozo en un pozo y resignados a nuestra suerte, nos acomodamos bajo la teja de la Grada del 4, donde nos creíamos a salvo de los elementos. "Ojalá estuviera todo el año", se le escuchó pensar en voz alta al maestro mientras vislumbraba desde lo alto de la grada la carpa improvisada en el ruedo que sirve para conciertos, actos públicos y entrenamiento de los futuros toreros. "Para qué, si los toros son sol y moscas", terminé por pensar yo, también en voz alta.
No nos percatábamos, mientras el maestro hablaba ante la cámara, de que no solo el mal tiempo iba a ser nuestro mayor enemigo: dentro de la carpa había ensayo general de un próximo concierto, y la música terminó por ahogar la agradable conversación que mantuvimos durante unos treinta minutos con quien tanto nos emocionó en tan solo diez hace no mucho tiempo, en ese mismo escenario y con un trozo de tela roja en la mano. De esta forma, el habitual vídeo con el que Toros de Lidia publica sus entrevistas, queda testificado en papel y tinta digitales. Solo nos queda agradecer al maestro su tiempo dedicado a nosotros, su amabilidad ofrecida durante todo el rato y, como no, desearle mucha suerte en la inminente temporada. Gracias maestro.






Maestro, hay un antes y un después en Diego Urdiales tras el 7 de octubre
Hombre… supongo que el que uno abra la Puerta Grande de Madrid siempre marca un antes y un después en cualquier momento de tu vida


Aquel 7 de octubre llega a Madrid con tal solo cuatro corridas de toros toreadas en la temporada, ¿tan escaso balaje pesa cuando un torero se presenta aquí en Madrid?
Hombre, es lógico, ¿no?, cuando es una temporada en la que toreas tan poco y, bueno, mi tercera corrida de toros fue en Bilbao y la quinta en Madrid pues imagínate, la responsabilidad es muy grande, cuando no toreas seguido siempre pesa.


Este año 2018 se iba desarrollando, iba pasando, iban saliendo los carteles y Diego Urdiales se quedaba fuera de todas las ferias, incluido Madrid en San Isidro que es una plaza creo que importante para Diego Urdiales, esta situación, ¿cómo ocurrió?
Bueno, pues ocurrió que me quedé fuera de las primeras ferias, me hablas de Madrid… no hubo entendimiento con la empresa y bueno, decidí no ir, fue una decisión personal que consideró que me deben de respetar como yo creo y así lo hice.


Con todo esto, aquel día, salieron los toros aquí en Madrid y luego pasó lo que pasó… ¿Cree que esto fue una bofetada bien grande a un sistema que le ha estado marginando de todas las ferias en 2018?
Bueno yo creo que es una evidencia, porque el que después de cómo me han tratado ya en muchas ocasiones pasará lo que pasó pues pone en evidencia muchas cosas, lo importante es que, para mí, personalmente, pues el que fuese capaz de hacer lo que hice, pues me dio la razón interior del que cuando te digan algo, era por motivos.


Se la dio usted la razón y nos la dio a los aficionados que le reclamamos
Sí, eso es lo triste, que además de lo que siente uno, pues tienes la sensación detrás de tener mucha gente, muchos aficionados, que creen en ti y admiran tu forma de torear, y bueno, privar de ello a la afición es hacerle mucho daño al toreo.


Hablemos si le parece de aquella tarde.  Primer toro suyo, noble, servía, iba y venía… Pero la sensación desde el tendido era que le faltaba un poquito más de ‘’chispa’’ y sobretodo que le molestaba el viento
Bueno, no estoy de acuerdo en casi nada de lo que has dicho, creo que el toro tuvo que torear, dificultó muchísimo el viento, y fue una faena creo que importante porque el toro exigía y que con ese inconveniente pues era difícil de dominar lo primero y después poder torearlo. Pero sí para mí, cuando yo entré al callejón después de haber acabado la faena tuve una satisfacción interior muy grande, a pesar de todas esas dificultades.
 
Y luego al cuarto toro, el ya celebré Hurón, un gran toro. ¿Vio usted desde el primer momento que podía funcionar y que iba a pasar aquello?
Bueno, yo creo que no lo vio nadie. Fue un toro muy agradecido, fue un toro muy importante, es evidente que para obtener un triunfo así el toro tiene que poner, puso mucho, y bueno pues yo creo que al principio no se definió, y sí que vi ciertas virtudes, pero hasta que no cogí la muleta no fui encontrando ese interior de esa bravura del toro y de esa embestida, que afortunadamente lo cogí en un momento en el que yo fui capaz de expresar todo lo que yo llevaba dentro.


Sí, no fue una faena excesivamente larga, quince veinte muletazos a lo sumo, pero sin embargo dos orejas, eso fue… o por lo menos a nosotros, los aficionados, nos dio la razón de que, con una faena con quince muletazos, pero de verdad, como los pegó Usted, basta para cortar dos orejas en Madrid.
Si bueno, eso siempre se dice, sí que es verdad que depende mucho del toro, hay toros a los que tienes que plantear una faena en la que, bueno, cuesta más buscar su fondo y cuesta más el poder imponer tu toreo, y hay otros en los que te los dan antes. Todos queremos que sea pronto, desde el primer momento. Afortunadamente no es así, cada toro tiene su lidia, cada toro tiene su faena y la largura de la misma depende de su condición.


Permíteme que le pregunte porque yo, días después aquí en Madrid, escuché en una tertulia de aficionados, que la salida a hombros no la disfrutó.
Pues no, la verdad es que no la disfruté, porque bueno, yo entiendo totalmente la pasión y la emoción con la que la gente vivió la tarde, y esos momentos los llevó a una euforia desatada y entonces lo transmitieron ahí, en la Puerta Grande y sí que me hubiese gustado que no me hubiesen maltratado tanto, pero lo entiendo.


Dicen los aficionados viejos sobre esto que cuando un torero salía a hombros la cosa era acompañarle hasta la furgoneta, el hotel… hasta cuando se iba. Pero eso en los últimos tiempos ha cambiado un montó, acaban ustedes ahora mismo con el traje hecho jirones.
Si, ya te digo que desde el momento que te quieren agarrar y se quieren llevar algo de recuerdo de aquella tarde, pues llega a pasar los límites de lo supuestamente correcto, normal.


Cambiando de tercio, ¿cómo fueron sus comienzos en esta profesión?
Bueno, pues difíciles, al principio con un sueño en el que vives que no conoces la realidad y que es muy bonito, y que bueno cuando va pasando el tiempo te das cuenta de lo difícil que es esta profesión, de que el toro exige mucho, de que todo el entramado te lo pone complicado, y te vas dando cuenta de la realidad.


Su etapa de novillero, tanto con caballos como sin caballos, ¿qué tal estuvo?
Fueron etapas en las que, hubo años en los que toreé más y otros en los que prácticamente nada, la gran mayoría no toreé nada, incluso años en los que no toreé nada, ninguna. Igual que de matador, en las que ha habido años en los que he estado parado, totalmente, y bueno fui sacando fuerzas de donde podía.


Cuando un torero está tanto tiempo parado, y el teléfono no suena, año tras año, ¿qué se le pasa por la cabeza? ¿pensó usted en quitarse?
Por supuesto, en muchos momentos. Pero siempre lo he dicho, cuando cojo un capote y una muleta siento algo que lo dan pocas cosas en la vida.


Años estando parado, pero en 2007 parece que cambió un poquito la cosa: una corrida en Logroño de Cebada Gago, usted estuvo bien, cortó una oreja. Repite día después, en Logroño también en la corrida de Victorino, y ahí sale un toro que se llama Molinito, al que indultó. ¿Eso supuso un punto de inflexión?
Sí, por supuesto, cuenta que era mi segunda corrida de toros de la temporada, y que venía de no torear nada en las anteriores, y entonces pasé por lo menos a estar en boca de la gente. Y bueno, pues eso supuso, el que pudiese debutar en San Isidro al año siguiente, aunque fuese por la vía de la sustitución, porque en la feria no entré, y se me abrió por lo menos esa puerta de Madrid, fue el año siguiente donde yo obtuve un primer triunfo, y a partir de ahí pude torear y entrar en alguna feria.


Aquella tarde a la que se refiere fue una tarde en la que sustituyo a Serafín Marín, si mal no recuerdo, una corrida de toros de Carmen Segovia. Cortó una oreja, pero podrían haber sido más si no hubiese sido por la espada.
Sí, pudieron ser dos o tres incluso, porque el primer toro lo pinché, y bueno creo que fue la faena más expectante incluso al toro al que corté una oreja.


Ese San Isidro sin estar anunciado, estuvo dos tardes, porque la siguiente fue otra sustitución en una corrida de Adolfo Martín, que también estuvo bien.
Sí, fue una tarde en la que, bueno, hice cosas bonitas y sobretodo que sentí que había entrado en Madrid de una manera y muy especial.


¿Es Madrid para Usted una plaza especial, una plaza que le ha dado mucho?
Por supuesto, es la primera plaza del mundo, y la que debe mantener ese sitio, y que bueno, para todos los toreros es fundamental, para mí por supuesto; ya desde novillero tuve la oportunidad de entrar con fuerza y ya hasta la última tarde pues he sentido que la afición quiere verme, y que la afición disfruta con mi toreo.


¿Usted cree que la afición de Madrid le considera torero de Madrid, como han sido por ejemplo toreros como Manolo Vázquez, Frascuelo o más reciente El Cid?
Sí, por supuesto, por supuesto que considero que soy torero de Madrid porque ya te digo que desde novillero así lo siento, y bueno de hecho hay mucha afición que así me lo transmite.


Hablando de plazas importantes para Usted, también está Bilbao.
Por supuesto, Bilbao indudablemente es una de las plazas más especiales en mi vida, porque, bueno, siento que puedo expresarme de una forma especial por esa capacidad que tiene la gente de tener paciencia, de saber esperar, de saber ver y sentir cada detalle, y eso a mí me hace crecerme como torero, y bueno he tenido la suerte también que los toros me han ayudado y de ahí que tuve puertas grandes y estar diez años consecutivos triunfando en esa plaza.


Hábleme Maestro cómo es la tauromaquia de Diego Urdiales y cuáles han sido sus fuentes de inspiración a la hora de desarrollarse.
La tauromaquia yo la siento como la siento, y bueno siempre he concebido una forma de interpretar el toreo desde que era niño, un camino, y es el que me ha llenado, durante ese camino pues siempre uno piensa muchas cosas, si voy bien si no voy bien… pero tú tienes que ser capaz de sentir lo que llevas dentro y hay unos conocimientos del toreo que tienes que adquirir, y que bueno, a lo largo del tiempo aprendes lógicamente. Es injusto hablar de un torero o dos que me hayan marcado, ha habido un montón de toreros extraordinarios a lo largo de la historia, intento ver a todos, me gustan muchos toreros de épocas pasadas lógicamente, porque a los de ahora los puedo ver más en el día a día, pero sí que cuando buscas, buscas cosas de otros tiempos que me llenan mucho.


Háblame de una cuestión técnica que crea cierta controversia en el aficionado ¿qué es cargar la suerte?
Bueno, cargar la suerte es estar apoyado en los talones con la máxima verdad dando el pecho a los toros, y que bueno, el toreo tenga la máxima verdad.


¿Se carga la suerte dejando la pierna de salida retrasada?
Yo considero que no.


Otro tema espinoso si me permite, en los últimos tiempos se está dando casos de afeitados con figuras, ¿Usted cree que esto daño la imagen de la fiesta?
Lógicamente todo lo que no sea positivo daña la imagen de la fiesta. Entonces, es un tema que desconozco y que no soy quien, para opinar, porque no he estado en las corridas en las que ha pasado, ni soy ganadero, ni he estado en ese toro. Yo considero que no es bueno para la fiesta que salgan noticias negativas en este ámbito como en cualquiera.


Para finalizar, ha hablado Usted cuando hablaba de sus comienzos de cumplir un sueño, ¿ese sueño se ha cumplido?
Bueno, yo creo que la verdad uno se va poniendo objetivos a corto plazo, y los míos se van cumpliendo poco a poco


¿Qué espera de 2019? El año, por cierto, el vigésimo aniversario de su alternativa.
Si, así es. Espero poder sentir en las plazas y delante del toro cosas de las que este año he sentido, porque es a lo que siempre aspiro, a crecer como torero y eso que me llena la profundidad delante del toro, esa pasión, que sea capaz de mantenerla viva.


¿Ha habido ya contacto con la empresa de Madrid?
Sí. No hay nada concreto aún. El interés de la empresa de Madrid y que las cosas se desarrollen con normalidad acorde a la situación y hay una disposición buena de la empresa y por supuesto de mi parte también.

domingo, 16 de diciembre de 2018

CUADERNO DE CAMPO: GANADERÍA DE HERMANOS QUINTAS

Qué difícil se le hace a uno escribir de toros en pleno mes de diciembre, cuando apenas hay festejos en España y Francia, la temporada venidera apenas ha empezado a moverse, y uno tiene la sana costumbre de ignorar los acontecimientos del otro lado del charco (como si no hubiéramos vivido ya demasiados despropósitos a lo largo del año en esta parte). Pero cuando uno menos se lo espera, salta la liebre y le sale una buena tajada que llevarse a la boca. La liebre saltó durante esta semana pasada cuando Juanje, el jefe del portal torosdelidia.es (para el cual este humilde blog lleva algún tiempo colaborando) descuelga el teléfono.

"Oye, ¿tienes algo que hacer el viernes?"


"Ando de vacaciones estos días, así que dime".

"A ver si puedes acercarte a Colmenar del Arroyo para echar un rato con la familia Quintas".

No hace falta que me lo diga dos veces. Esta familia conserva en su haber, casi por completo, lo poco que queda de la antiquísima estirpe de Vicente Martínez, el mítico ganadero de Colmenar Viejo. Como para contestar que no. De manera que llegó el viernes y, a primera hora de la mañana, Marta, fotógrafa de ToroDeLidia, y un servidor pusimos rumbo a Colmenar del Arroyo con la intención de pasar una excelente mañana de campo. Gregorio y José Manuel Quintas nos recibieron a ambos en la misma plaza de Colmenar del Arroyo y, después del pertinente café, empezamos la jornada. "Lo primero vamos a ir adonde tenemos el ganado manso, nos han avisado de que una de nuestras vacas mansas ha tenido un parto complicado y no puede levantarse", nos indica Gregorio. Por el camino les pregunto para entrar en materia sobre los tres hierros de casa. "Tenemos lo antiguo de Martínez, que lo compró mi abuelo, Alfredo Quintas, en los años 40. Y luego está lo del Estoque, que procede del Marqués de Domecq; y una tercera línea, de Santa Coloma, que le compré hace algunos años a Carlos Aragón Cancela. Las tres están herradas con hierro diferente". 
Llegamos al cercado del ganado manso, y no tardamos en encontrar a la vaca que hay que atender. Su becerro yace muerto a pocos metros, y la vaca parece tener la cadera rota. Intentamos entre todos levantarla tirando de una cuerda atada a su testuz, pero el animal no hace amago de intentarlo. Gregorio comenta con ironía "Anda, que si nos vieran los animalistas ahora mismo...". Esos, que no sabrían distinguir una vaca brava de una mansa, ni una perdiz de una tórtola, y que el campo no lo pisan ni por accidente, igual hubieran exigido proveer a la vaca de una garrota para que se levantara solita. En fin, animalistas. José Manuel le pincha a la vaca relajantes musculares y se le deja un puñado de pienso a su vera. Poco más se puede hacer. 

La siguiente visita tiene a la vacas de procedencia Martínez como protagonistas. Ambos ganaderos, desde un alto con vistas a la sierra de Madrid, utilizan sus potentes voces para llamar a los animales, que pastan en el valle. No tardan en aparecer. La estampa es inigualable: vacas de capas berrendas en negro y colorado, tostadas, ensabandas y hasta alguna de ese colorado encendido que tanto recuerda al origen Jijón de la ganadería de Vicente Martínez. Gregorio se queda mirando especialmente a una que se encuentra a pocos metros del coche, de capa tostada y que aparentaba tener ya unas cuantas hierbas. "¿Veis a esa de ahí? Es la Pelotera, a su hijo lo lidiamos en Madrid durante una novillada concurso, hace 5 años". Pelotera, con el número 38 en el costillar y berrendo en negro, se lidió efectivamente en septiembre de 2013 en Las Ventas. No es fácil olvidarse de aquel novillo, en verdad. Y le comento al ganadero la posibilidad de que hubiera sido otro si no llega a ser porque el picador de turno, con muy mala barba, le metió y apretó el palo durante más de un minuto. "Se hubiera llevado el premio, sin ninguna duda. Pero el picador, la cuadrilla y el novillero...". Nada nuevo bajo el sol, sale un novillo o un toro con pies, poder y casta, y a los de luces les entran los siete males. ¿Solución? Matarlo en el caballo, no interesa ya que salga un toro de esa calaña, no se le puede hacer el toreo que ahora se estila. Mientras se les echa el pienso y los animales acuden con nobleza a comer, Gregorio comenta que tiene unas 120 vacas de procedencia Martínez, y algunos sementales. "Intento cambiarlos cada poco tiempo para combatir la consanguinidad, es complicado porque no tengo de dónde refrescar ahí fuera". Le pregunto por Montalvo. "Algo quedará, sí. Pero muy poco. Alguna vez les sale algún berrendo o salpicado que recuerda bastante a la línea Martínez". En ese momento se me viene a la cabeza de manera instantánea un toro de Montalvo que se lidió en Madrid el 15 de mayo de 2017, por Curro Díaz. Gregorio también parece acordarse de él perfectamente. "Ah sí, en cuanto salió al ruedo yo dije con toda seguridad que eso era Martínez. Y no por la capa del toro. Lo que más me recordó de ese toro a la línea Martínez fueron sus hechuras y, sobre todo, su papada. Y curiosamente, fue el mejor de toda la corrida. El mejor, y el único que funcionó, a decir verdad. 

La siguiente parada fue el cercado de los toros, separados por edades pero no por encastes. Curioso el contraste de hechuras, pelajes y caras, cada encaste de su padre y de su madre. Los cárdenos y entrepelados con los berrendos, y todos a su vez con los colorados y negros. Por allí rondaba un curioso berrendo en jabonero. Estos cercados de machos se encontraban en otro paraje, a unos 6 kilómetros de las vacas de Martínez, y otros tantos de las vacas de Santa Coloma. Gregorio lo razona: " Imagínate que uno de estos del Estoque se salta la valla y se cuela con las de Martínez, o el de Martínez se mete con las de Santa Coloma...". 
Pregunto si han probado cruces: "Sí, claro que hemos hecho, pero solo para nosotros, para probar. Pero luego nos deshacemos. Los primeros cruces siempre salen bien, pero luego cuando haces el segundo y el tercero ya empieza a fallar la cosa". 
Observo que algunos animales, ya utreros, llevan fundas: "No nos gustan, pero tenemos que ponerlas. Si cuando no las poníamos causaban baja 8 toros, ahora cuando las ponemos solamente 2. Las ponemos de tal manera que la funda quede a ras del pitón, para que sigan conservando la misma distancia y el tacto cuando se las quitamos". Es entonces cuando recuerdo unas palabras del maestro Luis Francisco Esplá hablando de que se nota mucho, a la hora de lidiar, el toro que tuvo fundas y el que no, ya que el que las tuvo tiende más a soltar la cara y cabecear. Gregorio se encoje de hombros "No te sé decir, nunca he toreado un toro que llevó fundas". 
También habla Gregorio de su aventura con la línea de Santa Coloma: "Pues empecé comprando unas 45 vacas con el hierro de Flor de Jara, y ahora tengo más de 90. Y eso que empezó como un capricho. De momento solo los lidio como erales, en novilladas sin picadores. Para ir cogiendo el punto". 
¿Y lo de Martínez?: "Vendemos para lo que salga, pero no a cualquier precio. El que lo quiera, tiene que pagar lo que vale. Nos salen novilladas, a veces festejos de promoción para las Escuelas, sobre todo Colmenar Viejo y Navas del Rey... Pero también vendemos para las calles y hasta concursos de recortes". Mientras tanto seguimos viendo los toros en sus cercados mientras José Manuel, desde la parte trasera del coche, les va echando el rastro de pienso. "La semana que viene habría que venir a poner más fundas", comenta. Se me vienen a la cabeza entonces muchas cosas sobre el trabajo que da una ganadería: darlos de comer, los saneamientos, las vacunas, ahora las fundas, ponerlas y quitarlas; moverlos... "El fin de semana del 8 de septiembre hay fiesta en todos los pueblos, lidiamos en todo ese fin de semana unas 80 cabezas, o más. Apartarlos, embarcarlos... Vaya movimiento". Entonces pienso en fechas señaladas, como la Navidad. "En el día de Navidad le echamos ración doble de comida el día anterior, pero siempre vengo yo a dar una vuelta". 

Tras echar un buen rato contemplando los machos y los distintos contrastes que ofrece el tener tres encastes diferentes en el mismo cercado, la siguiente parada fue en cercado de las vacas de Santa Coloma. Unas 90, en palabras del ganadero. Algunas herradas con el 6 coronado del antiguo Bucaré, hoy Flor de Jara. Y muchas de ellas, también, con sus correspondientes becerros a la vera. "Ese ha nacido esta noche", comentó Gregorio señalando a un becerrillo que apenas se tenía en pie. Seguimos circulando entre las santacolomeñas mientras José Manuel echaba el pienso desde la parte trasera del coche, cuando Gregorio pisó el freno y se quedó mirando un becerro que estaba tendido en el suelo. Era el mismo que había nacido por la noche. Ambos ganaderos se extrañaron de la posición del animal en el suelo, y decidieron acercarse con el coche para comprobar que todo se hallaba en orden. La madre, viendo el coche acercarse, se alejó algunos metros pero sin quitarnos ojo. Con el becerro ya a medio metro escaso, José Manuel se apeó del vehículo para realizar algún tipo de estímulo sobre el becerro, pero antes de que diera más de cuatro pasos hacia el animal, la madre se arrancó y el ganadero tuvo que volver al refugio del vehículo. El becerro se levantó al instante y volvió con su madre. Instinto de madre...


Eran alrededor de las dos de la tarde cuando llegamos a la plaza de tientas. Sorprendió su construcción, hecha íntegramente de piedra y de forma cuadrada, con una ligera pendiente ascendente hacia la contraquerencia. "La construyó mi abuelo", dijo Gregorio. El sabor añejo que desprendía delataba tal cosa. Y allí, con la plaza de tientas de fondo y con don Gregorio Quintas apoyado en la tapia, se grabó la entrevista que el jefe de torosdelidia.es nos encargó (próximamente se subirá al portal de Internet). Nos habló Gregorio de la historia de su ganadería, de cómo su abuelo, Alfredo Quintas, compró en 1942 a la ganadera Paulina Alcázar un lote de 40 vacas y un semental de nombre Lagarto, y otro lote de 20 vacas más un nuevo semental apodado Perezoso; todo de origen Martinez; de las vacas que llegaron a tener también en los años 40 de origen Escudero Calvo, del semental que compraron en 1993 a Montalvo para refrescar, de cómo inició hace pocos años su aventura santacolomeña adquiriendo a Flor de Jara una punta de vacas, de lo que tiene origen Marqués de Domecq herrado con el Estoque...
Gregorio habla con la sabiduría propia de una persona que ha vivido toda su vida en el campo bravo, respondiendo con un brillo en los ojos cuando habla de sus toros y de su familia, pero también con prudencia cuando las preguntas se relacionan con temas más espinosos, aunque no por ello sin decir lo que verdaderamente piensa como ganadero y aficionado. Vuelve también a hablar de Pelotera, y de la mala suerte que tuvieron con él. "Podía haber sido de premio ese toro...". 
Habla también de los toreros de su ganadería: "El Fundi ha venido aquí siempre. Bueno, El Fundi, El Bote, Joselito... Y también Yiyo, Julián Maestro, Sandín y todos esos".
Mientras habla, me llama la atención la pendiente ascendente que hay desde el centro del ruedo hacia la contraquerencia, y no puedo evitar preguntarle por ello: "A las vacas les cuesta más ir al caballo así, de manera que la mansa se raja pronto, al tercer puyazo... Y lo que hace es refugiarse allí abajo y difícilmente la sacas. Pero la brava no, la brava aunque cueste seguirá. Es muy exigente, pero es un termómetro muy bueno. La que es mansa tardas poco en verla". Seguimos hablando, el afeitado, las fundas, el Batán, el presente de la Fiesta, el futuro... "Mal futuro tiene esto...", comenta negando con la cabeza. Y es verdad, la Fiesta tiene un futuro negro. Los animalistas son cada día más mamarrachos e ignorantes, pero son solo mera anécdota cada vez que sueltan alguna de sus paparruchas. Lo malo está dentro del mismo sector, pues aquí dentro hay una gran división entre toreros, algunos ganaderos y aficionados; el fraude del afeitado deja una lamentable imagen y cada vez hay menos aficionados dispuestos a defender la Fiesta en este estado; apenas hay novedades en los carteles, siempre los mismos toreros con las mismas ganaderías, está todo ya muy visto; la casta del toro está bajo mínimos, y no digamos el toreo de verdad. "La cuestión está en atraer a la masa. Porque aficionados de verdad somos solamente cuatro, así que hay que darle incentivos a la gran masa para que acuda a ver toros. Y las figuras, quitando Roca Rey, ya apenas llevan gente a la plaza; pero en cambio los festejos populares cada día tienen mejor salud. Toda esa gente que acude en masa a los festejos en la calle o los encierros camperos, ¿luego por qué no van a la plaza?", reflexiona, no sin acierto, el veterano ganadero. "Y luego todo lo que cuesta montar un festejo taurino. Que si la cuadrillas, los toros, la plaza, las banderillas, el médico, la seguridad social de cada uno, la banda de música, seguros, permisos... Es todo muy caro". 
Le pregunto si podrían reducirse costes, y no escatima en hablar de ello: "Hombre claro, imagina que en lugar de pagar seis picadores solo tienes que pagar tres; y en lugar de nueve banderilleros, cinco o seis como mucho. Es algo que ya lleva algún tiempo hablándose, y no sería una mala solución. Pero claro, tú dile eso a los banderilleros y picadores, que verás". La cosa cambiaría bastante, muchos lugares que no pueden permitírselo, dadas las actuales circunstancias coyunturales, podrían plantearse empezar a programar alguna novillada sin picadores o incluso con picadores cuando solamente viven de los encierros y algún concurso de recortes. Pero el sector de picadores y banderilleros no quiere ni oír hablar de ello, y puede ser hasta entendible en parte. Pero si queremos salvar esto, todos tendríamos que apretarnos el cinturón. 

La jornada finaliza en los cercados donde se hallan, por un lado, los sementales; y por otro las vacas de procedencia Domecq. Allí, Gregorio me habla de que combatir el afeitado no es imposible: "Imagínate, una corrida en una plaza X da positivo. ¿Quién es el ganadero? Fulano de tal. Muy bien, y ahora ¿qué matadores la lidiaron? Esrai, Yanqui y Zuluc. Y ¿quiénes eran los nueve banderilleros? Pues estos nueve de aquí. Perfecto, ¿y los seis picadores, y los tres mozos de espadas, y los apoderados? Todos estos. Fantástico, pues miren todos ustedes que acabo de nombrar: van a estar un año entero, o dos, o el tiempo que sea, inhabilitados. Y ya ibas a ver tú cómo aquí no afeitaba ni Dios". 

Aquí finalizó nuestra magnífica jornada de campo, aunque antes de despedirnos caigo en la cuenta de que no le pregunté a Gregorio algo que se me antoja importante... "Pues a Madrid iremos cuando surja la ocasión, pero no tengo prisa por ello". Hace bien en no tener prisa, ya que es mala compañera de viaje. Pero si surgiera la oportunidad dentro se no mucho tiempo, sería fabuloso. Solo nos quedó agradecerles a Gregorio y José Manuel el excelente trato dispensado y sus atenciones, pues nos hicieron hacer pasar una jornada de lo más provechosa hablando y aprendiendo de toros. Que la suerte les acompañe siempre. 

GRACIAS GANADEROS