martes, 15 de mayo de 2012

BAÑO JUVENIL A LOS VETERANOS

Lo que son las cosas. Después de tres tediosas y esperpénticas tardes de toros y toreros en la que ninguno ha conseguido hacer que esto levantara el vuelo, ha llegado en el cuarto festejo de a pie un chaval que, con solo una novillada con los del castoreño a sus espaldas, les ha dado un baño de muy señor mío a todos los matadores que de momento han pasado por la feria en cuanto ambición y ganas de comerse el mundo se refiere; e incluso a más de uno (la mayoría, quizás todos a excepción de Uceda Leal) también le ha dado una lección de como matar a los toros. No se si será por el pésimo camino que lleva la feria y consecuentemente por las ganas de ver algo de una puñetera vez, o por el ansia que tengo de que llegue un tío joven y me ilusione de verdad, o porque el chico tiene de verdad algo muy especial que le hace diferente a los demás; pero el caso es que he salido de la plaza con muchas expectativas buenas sobre Gonzalo Caballero y, sobre todo, con muchísimas ganas de seguir atento su progresión. Mucho tiene que progresar, sí; nos ha jodido mayo, como que solo ha toreado una novillada con picadores en toda su vida, pero ganas para ello seguro que no le falta, y buenas maneras tampoco. Esperemos que su entorno le aconseje bien y que los toros le respeten, porque aquí huele a torero importante, y ese es un olor que me agrada en demasía, casi tanto como el de la vainilla, fíjense.
Otros (y otras, para que no se me enfaden los de Igualdad), en cambio, llevan ya casi tres añitos en esto de hacer el paseíllo con picadores, y sus actuaciones me recuerdan más que a un festejo de la Feria de San Isidro, a una de esas becerradas populares que durante las Fiestas Patronales de mi pueblo se realizan con los peñistas actuando de lidiadores y llendo como una reverendísima madre, por aquello de "es que sino no me pongo ahí ni jarto de Ballantine´s". A la señorita Ríos, Conchi, a lo mejor le vendría hasta bien que en lugar del buchito de agua que le sirve el mozo de espadas antes de salir su novillo, sea de tan preciado brebaje (y no me refiero al H20, precisamente). Y es que aquello de Dios te libre de un toro bravo, frase célebre del Pasmo de Triana, es una verdad como un templo. ¿ O no, Conchita? Y haz el favor de no decir que no porque no había más que verte inhibiéndote de la lidia en todo momento, echando a correr como una liebre cuando eras desarmada, cuarteando al entrar a matar y bailando delante de la cara del novillo, un novillo por cierto bravo y encastado de Couto de Fornilhos que romaneó en la primera vara hasta derribar al caballo que montaba Teo Caballero. Por ahí hablaran de que la molestó el viento, pero lo cierto es que bien se podría haber llevado a la raspa de Coutos a los terrenos del 5, por donde Eolo no hacía por aparecer. Claro que a lo mejor no interesaba esto, ¿verdad Conchi?
Tulio Salguero fue quien completaba la terna y, la verdad, otro más sin arrojo ni ambición. Ha tenido en sus manos otro buen novillo, el quinto, y... pienso que he aquí otro que como hincha de fútbol bien podría ganarse el pan, ondeando la bandera del equipo que sea menester como si fuera la muleta; pero como torero... Yo creo que no, por mucho que papá sea picador de un gediez.
Lo mejor, como bien decía al principio, vino de la mano de Caballero y otras dos o tres cosillas más. Cosillas como un buen par del subalterno Paco Chaves al 5º; una buena brega de Manuel Larios al tercero, la sólida actuación de Curro Robles y, sobre todo, que Raul Corralejo volvió a nacer después de tenerlo el primer novillo a merced contra las tablas. Por un momento he creído ver resurgir en el ruedo la terrible imagen expuesta en el Museo de Cera del veragüeño Pocapena y Manuel Granero, pero milagrosamente ha sido un espejismo y según reza el parte médico solo sufre un traumatismo toracoabdominal  de pronóstico reservado.
Y es que el de Torrejón de Ardoz cortó una oreja por estar en novillero y por la gran estocada con la que pasaportó al novillo. Detallitos a comienzo de faena de muy bella factura y dos o tres naturales también merecieron la pena. No me canso de decir que aquí hay un tío con hambre de ser alguien importante y, por supuesto, con muy buenas maneras. A progresar se ha dicho, Gonzalo, y ha aprender a lidiar a mansurrones como el sexto, que te ha dejado en calzones y se te han visto bien vistas las carencias. Espero que me sigas ilusionando, quinto.


FICHA DEL FESTEJO

3 Novillos de Buenavista (2º, 3º y 5º; bajos de presentación y muy lavaditos de cara. El 5º noble y manejable; 2º y 3º descastados). 2 Novillos de Fernando Peña (4º y 6º; dispares de presentación, el 4º todo un hombre y el 6º más raspa; descastados y mansos).
1 Novillo de Couto Fornilhos (1º, sobrero sustituto del titular de Buenavista devuelto tras partirse un cuerno; bravo y encastado, el mejor de la novillada con diferencia)

Conchi Ríos (de purísima y oro): Pitos tras aviso y silencio.
Tulio Salguero (de verde hija y oro): Silencio y silencio tras aviso.
Gonzalo Caballero (de blanco y plata): NUEVO EN ESTA PLAZA: Oreja y silencio.
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