miércoles, 14 de marzo de 2018

SAN ISIDRO II: LOS TOREROS

Si en el análisis del San Isidro ganadero se llegó a la conclusión de que el asunto ha mejorado respecto a otros años, ahora que nos disponemos a analizar uno por uno los coletas que harán el paseo no sería una falacia decir que el percal es cuanto menos lamentable. Por ausencias varias, por presencias injustificables (salvo que se tenga en cuenta que algunos han entrado exclusivamente porque no había otro u otros que quisieran algunas corridas), y porque no hay ningún cartel verdaderamente rematado al cien por cien. Carteles con alicientes, pues varios, como siempre. Rematados y del que no pueda decirse "cartelazo de relumbrón", cero patatero. Bueno, salvando aquellos en los que aparecen los que hacen el mejor toreo de la Historia para matar corridas pertenecientes a hierros que crían el toro más bravo que jamás se ha criado, o como sea que se diga.
Una ausencia destacada es la de Diego Urdiales, al que siempre se le espera por una concepción del toreo que apenas ya se ve, pero cuya irregularidad le ha impedido realizar gestas de mucha más categoría en esta plaza. Su ausencia se debe a "desavenencias por lo ofrecido por la empresa", según palabras del torero. Los rumores, fuertes, dicen que esas desavenencias se deben a que no le apetecía mucho matar la corrida de Victorino. Sería el colmo algo así de alguien que saltó a la palestra y se hizo imprescindible para muchos aficionados gracias a sus triunfos ante esta ganadería.
Otra ausencia que no ha suscitado menos polémica ha sido la de Gonzalo Caballero, un torero que, por méritos propios, tenía que haber estado en la Feria al menos una tarde. Y de hecho tuvo el ofrecimiento, pero no lo vio oportuno. Porque parece ser que le llamaron a última hora, porque se supone que para ponerle a él se tenía que quitar a otro u otros compañeros, porque dice que de las cuatro opciones que le ofrecieron no le encajaba ninguna, etc. Y bueno, no será un servidor quien critique un ápice ese desplante al maldito sistema antitaurino que gobierna la Tauromaquia, pero... ¿Está Gonzalo Caballero para andar rechazando nada? Y lo que es peor, ¿para rechazar porque no le gustaron ninguna de las cuatro corridas que le ofrecieron? En palabras del señor Lloret, entre esas cuatro estaban La Quinta, Baltasar Ibán y Rehuelga. ¡¡Toma ya!! ¿Qué esperaba, Juan Pedro Domecq, Garcigrande o Jandilla? ¿Ya anda poniendo reparos a las corridas de las que se denominan duras? Pues esto último ya no es tanto un desplante al sistema, quizás lo sería más bien al propio aficionado. En fin, solo deseamos que este hecho no se traduzca en lo que vulgarmente se conoce como "cavarse su propia tumba", y que si algún día es figura de verdad cumpla su palabra y mate esas corridas, porque es lo que declaró el día que le dio la verborrea. No obstante viene Gonzalo Caballero a matar, en el Día de la Comunidad de Madrid, la corrida del Tajo y La Reina. Es un gran día para hablar en el ruedo y ante el Toro, que es como hacen los buenos toreros.
Algunos también echamos en falta a Sánchez Vara, un torero que gustará más o gustará menos, pero que después de vérselas y deseárselas de la forma más digna posible con aquel famoso Cazarrata, no ha vuelto a pisar por Madrid. Qué menos que se hubiera contado con él para cerrar algún cartel  tipo Saltillo, Partido de Resina o Dolores Aguirre, ganaderías las cuales ya conoce de sobra. Por lo menos, mejor que Sebastián Ritter, Esaú Fernández o Ricardo Torres...
Por lo demás, muchísima paja y relleno, lo cual vuelve a dejar claro que en San Isidro lo que sobran son días.

TRES TARDES 

JUAN BAUTISTA (La Quinta - Núñez del Cuvillo - El Pilar): A unos tan poco y a otros tantísimo. De verdad que no se entiende que a este torero haya que verlo tres tardes en San Isidro. Son muchos años ya pasando de puntillas, en el mejor de los casos, en cada una de sus comparecencias en Madrid. Si aceltamos pulpo como animal de compañía ¿una orejita en la isidrada de 2016? Vale, pero ya se le dieron otras tres tardes en la del pasado año, más el vis a vis con Ureña en Otoño, y no hizo absolutamente nada. Nada de nada. ¿Por qué otras tres? No se comprende, de verdad que no.

ROMÁN (Fuente Ymbro - Juan Pedro Domecq/Parladé - Miura): Este sí entra sus tres tardes por méritos propios. Puede gustar más o menos, pero es así. Aunque lo suyo sea más pundonor y sinceridad que otra cosa, lo cual cada vez que sale a la plaza a muchos les hace olvidar que no está entre los más excelsos del escalafón.

JUAN DEL ÁLAMO (Las Ramblas - Alcurrucén - El Pilar): También tres tardes por mérito propio al haber salido por la Puerta Grande en el San Isidro anterior. Aunque a muchos no nos convenciera la rotundidad de su triunfo. Pero tenía que estar, y está que es lo importante.

PACO UREÑA (El Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto - Núñez del Cuvillo - Victorino Martín): Más se esperaba de este buen toreo el pasado año, que aunque logró buenos momentos le faltó el triunfo gordo que se le exige por lo que de él se espera. Ojalá sea este año.

SEBASTIÁN CASTELLA (Jandilla/Vegahermosa - Garcigrande/Domingo Hernández - Victoriano del Río/Toros de Cortés): La única figura que hará el paseíllo tres tardes en esta feria, lo cual demuestra quién tienen un compromiso para con Madrid y a quién se la repampimpla. Lo hará antes tres ganaderías sobre las cuales sus adeptos dirán que es para expresarse, disfrutar, estar a gusto y no sé qué más pamplinas. En cambio, un reventaor diría que no se ha complicado la vida demasiado. También algunos dirán "ya mató la de Adolfo Martín dos años seguidos y no se le valoró la gesta". Claro, es que está tal ganadería para muchas gestas. En fin, esta es la feria del pegapases francesito, quien al menos da la cara. En el país de los ciegos...


DOS TARDES 

EL CID (La Quinta - Adolfo Martín): A quien solamente le falta llevar cadenas atadas a los pies, una sábana e ir susurrando por las esquinas "uuuhhhhhhhh". Pero quienes un día cada vez más lejano le tuvimos entre nuestros predilectos, hemos de reconocer que cada año y cada feria, a pesar de todo, estamos con la cosa en el cuerpo de si algún día volviera a ser como aquellos felices días. Total, la fe es ciega y gratuita.

MORENITO DE ARANDA (La Quinta - El Ventorrillo): Tan irregular como buen torero cuando tiene el día. ¿Lo tendrá este año?

JOSELITO ADAME (Fuente Ymbro - Alcurrucén): Despojo por la mínima y con ayuda del colegiado (empleando terminología futbolística) en la anterior isidrada. Bueno, en la anterior y en muchas, porque orejas este torero ha cortado en Madrid unas cuantas, pero de esas que uno diga "madre mía, qué bien ha estado este tío hoy", pues un servidor no recuerda ninguna. Ni un servidor, ni muchos aficionados a los que este ha preguntado para cerciorarse de que no es el único que no recuerda nada. En fin, a alguien habrá que poner para cubrir 33 días de feria...

JOSÉ GARRIDO (Fuente Ymbro - Las Ramblas): Aquella promesa a la cual taaaaaaaanto bombo se le dio aún no ha roto. No obstante, sus adeptos confían ciegamente en él y en que puede ser un gran torero. Estaremos expectantes pues, hablando de fe ciega y gratuita.

MANUEL ESCRIBANO (Pedraza de Yeltes - Victorino Martín): Quizás no le guste verse etiquetado como tal, pero gran parte de la afición piensa que este torero, este buen torero, rinde mucho mejor ante ganaderías como las que matará en esta feria. Bien colocado por lo tanto está Manuel Escribano este año.

DANIEL LUQUE (Pedraza de Yeltes - Torrehandilla): Dos toros de Pedraza de Yeltes y otros tantos de Torrehandilla son los que le quedan a Luque (este año por lo menos) para ser figura. Qué aburrimiento de torero.

DAVID MORA (Las Ramblas - El Ventorrillo): Una Puerta Grande en Madrid en un momento idóneo, y alrededor muchísimas tardes anodinas de indiferencia y buenos toros desperdiciados.  Le conviene dar un toque importante en esta feria si quiere mantenerse.

LÓPEZ SIMÓN (Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto - Núñez del Cuvillo): No se debe negar que lo de este torero tiene un mérito tremendo: cuatro puertas grandes en Madrid sin pegar un puñetero muletazo medianamente aceptable, es cosa que está al alcance de muy pocos. Y ahí está, considerado y tratado como el que inventó el toreo. La feria que echó el año pasado con sus tres comparecencias fue desastrosa y ello sirvió para destapar, sobre todo ante la buena corrida de Jandilla, las muchísimas carencias que atesora.

ANTONIO FERRERA (Núñez del Cuvillo - Alcurrucén): Matador de toros que en los últimos años ha experimentado otros aires completamente diferentes a los de sus comienzos, con un toreo más reposado y con menos guiños a la galería. Se habla incluso que ha dejado de banderillear. Aunque ha cortado orejas en Madrid, todavía no ha obtenido un triunfo completamente rotundo en este fuero, uno de los pocos que se le resiste. Viene este año muy bien colocado, pues ha entrado en sendos carteles de figuras, de los cuales uno de ellos se trata de la Corrida de Beneficencia.

JOSÉ MARÍA MANZANARES (Núñez del Cuvillo - Victoriano del Río/Toros de Cortés): El guapísimo figurón del toreo que, como puede apreciarse, se va a complicar también mucho la vida anunciándose con esas dos ganaderías y con sus colegas de siempre. Como si Madrid fuera para echar pachangas.

ALEJANDRO TALAVANTE (Núñez del Cuvillo - Victoriano del Río/Toros de Cortés): De anunciarse cuatro tardes en Madrid, y una de ellas además con la de Victorino Martín, pasa a dos corridas y con lo mismo y los mismos de siempre. Y eso que no se le dio mal y ofreció momentos de buen toreo. Pero ha decidido volver a lo cómodo, para que no se diga que no es un figurón del toreo a la usanza moderna. Qué lástima.

LUIS DAVID ADAME (Juan Pedro Domecq/Parladé - El Pilar): Doblete del mediano de la saga Adame, que actuará el día 17 y, además, matará un toro del Pilar en eso nuevo de las 6 Naciones. Uno más, siendo generosos, como bien demostró hace algunos meses cuando confirmó la alternativa.


ROCA REY (Núñez del Cuvillo - Victoriano del Río/Toros de Cortés): Bien aprendida se tiene la lección aquí el amigo Andrés: dos tardecitas, las dos con ganado domecq, y en ambas compartiendo terna con los mismos prácticamente de Valencia, Sevilla, Castellón, Pamplona, y el resto la geografía española. ¿Para qué tener ambición y demostrar que también es capaz ante otros encastes y midiéndose ante otros compañeros que vienen arreando fuerte? Bueno, en realidad pedirle una pizca de ambición a quien hoy día es o va de figura, puede que sea mucho pedir.

CURRO DÍAZ (Alcurrucén - El Ventorrillo): Torero de detallitos de bisutería fina y elegantes posturas, pero todo lo que tiene de elegante lo tiene de ventajista y poco apego a los cánones del toreo clásico. Le esperan dos corridas muy para él.

MIGUEL ÁNGEL PERERA (Victoriano del Río/Toros de Cortés - Alcurrucén): Uno de los máximos exponentes de la chabacana torería 2.0. Dicen algunos que triunfó en la feria de Otoño pasada y que estuvo cunvre, y otros que aquello fue una muestra, otra más, de la agravada decadencia que tiene esta plaza y la Fiesta. Como el resto de sus compadres figuras, viene sin complicarse la vida demasiado.

GINÉS MARÍN (1 Garcigrande/Domingo Hernández - 1 Victoriano del Río/Toros de Cortés - 1 Alcurrucén - Corrida de Alcurrucén): Triunfador de 2017 por todo lo alto con una Puerta Grande en el día de su confirmación y una faena en la posterior Corrida de la Cultura que bien podía haberle supuesto otro triunfo similar de no haber fallado con los aceros. Fueron dos tardes en las que mostró destellos de toreo caro y donde se vio que la dimensión que puede dar este torero de cara al futuro es cuanto menos digna de ser seguida de cerca. Por todo ello resulta extraño que solo esté anunciado dos tardes, a diferencia de otros triunfadores del pasado año que lo están tres. Y además, anunciado con ganaderías que no se caracterizan precisamente por ser de las duras. Lo dicho, poca ambición.

JESÚS ENRIQUE COLOMBO (Garcigrande/Domingo Hernández - El Pilar): Confirma la alternativa quien de novillero destacó por su toreo bullidor, de cara a la galería, y no exento de esas maneras denominadas torear como nunca, o mejor dicho torear tan vulgarmente como nunca.

LUIS BOLÍVAR (José Escolar - El Pilar): Dos tardes para Bolívar. Quién lo hubiera dicho, dado su escaso mérito en el ruedo para ello. Pero claro, alguien tendrá que representar a Colombia en eso de las 6 Naciones, y como además habrá sido de los poquísimos que no habrá puesto reparos en entrar en la de Escolar... ¿Qué íbamos a esperar?

RAFAELILLO (Miura - José Escolar): Fiel a su cita con el Toro, nunca falla en estas corridas que nadie quiere. No tuvo su mejor feria en la anterior edición, por lo que este año se espera que raye a mucha mejo raltura.

PEPE MORAL (Miura - Adolfo Martín): Sevillano de quien la afición espera muchas cosas buenas, vamos a ver qué da de sí en estas dos tardes que tiene. Desorejó uno de Miura en Sevilla hace un año, una vacada con la que precisamente se medirá en una de estas dos tardes. Esperamos que tan halagüeñas pronósticos que hay sobre él sean cumplidos.


UNA TARDE

JIMÉNEZ FORTES (Pedraza de Yeltes): Comparece una tarde este matador con varias temporadas de alternativa ya a sus espaldas pero que, por unas cosas o por otras, no termina de coger vuelo.

ALBERTO AGUILAR (Baltasar Ibán): Matará los de Cortijo Wellington en su último San Isidro, luego de anunciar de forma inesperada su adiós a los ruedos por problemas físicos. Lo que no se sabe con certeza es si este es su adiós definitivo de Madrid, o por el contrario habrá que esperar hasta final de temporada para decirle "hasta luego". En cualquier caso, sirvan estas líneas para desearle lo mejor a este torero que tanto prometía y tanto ilusionó en sus inicios, para después convertirse en uno más con el paso de los años.

SERGIO FLORES (Baltasar Ibán): Mexicano que fue sensación novilleril tanto en España como en el otro lado del charco hace algunos años, y al cual no conocemos demasiado como matador de toros en estos fueros. Vamos a darle un voto de confianza a ver.

FRANCISCO JOSÉ ESPADA (Baltasar Ibán): Mala fortuna la de este torero el año pasado, al ser feamente cogido por el burel de su confirmación de alternativa y el cual le dejó en jaque mate. Tuvo su cartel como novillero, pero no se le recuerda por lo que llega siendo un toreo puro y acorde a los cánones clásicos.

EL FANDI (Puerto de San Lorenzo/La Ventana del Puerto): Una tarde para el todoterreno de las banderillas a rabo pasado y un pseudotoreo de muleta que ni los pagafantas de la prensa defienden. Una, y si no hubiera sido ninguna tampoco hubiera pasado absolutamente nada, esto de Madrid no le pega lo más mínimo.

FINITO DE CÓRDOBA (Juan Pedro Domecq): Qué desgracia más grande el ser incapaz de paladear el presunto jarte que, dicen, derrocha este torero. Qué desgracia también considerar que pinta en Madrid aún menos que el caso anterior. Pero es lo que tiene no recordar una santa tarde de este hombre en Madrid, por lo menos desde el milenio pasado, en la que hayamos salido diciendo "por lo menos algún detallito ha dejado". Es que ni eso. Y con lo poco que le gusta venir a Madrid, a juzgar por la cara de oler vinagre que tiene cada vez que pisa este ruedo y por su actitud chulesca y despectiva ante esta afición, lo único que a uno se le ocurre es el cariño que profesará por los papelitos morados que le habrán untado el de la agencia de viajes y el palabrero gafapastas.

JUAN JOSÉ PADILLA (Jandilla/Vegahermosa): Nueva despedida de Madrid, esta vez de un torero que pocas tardes de gloria ha tenido en esta plaza, y que por algún que otro gesto y desplante tampoco ha contado lo que se dice con la simpatía de los aficionados de aquí.

EL JULI (1 Garcigrande/Domingo Hernández - 1 Alcurrucén - 1 Victoriano del Río/Toros de Cortés): El Dios supremo de toda la Historia de la Tauromaquia ha decidido dejarse caer por aquí una única tarde en esta feria. La plaza que "tanto le maltrata y le revienta cada vez que torea" no merecía honores de mayor rango. Mejor, aunque no tanto como si hubiera decidido quedarse en el sofá de su casa. Ni él necesita Madrid para seguir en su línea de figura, ni por supuesto en Madrid se le necesita a él para seguir siendo la feria más importante del mundo.

RUBÉN PINAR (Dolores Aguirre): Un fijo en los últimos años para rellenar carteles en los que la ganadería espanta con sólo por su nombre.

JOSÉ CARLOS VENEGAS (Dolores Aguirre): De quién sabemos que atesora un buen concepto y, además, siempre da la cara. Pero la falta de rodaje con la que cuenta le juega malas pasadas en la cara del toro.

GÓMEZ DEL PILAR (Dolores Aguirre): Orejita más que amable en la isidrada del pasado año, precisamente ante la Corrida de la Doña. Vino posteriormente en los Desafíos Ganaderos de septiembre, y en esa tarde se encontró con el bravo toro de Palha que respondía al nombre de Asustado, solventando la papeleta con dignidad y buen quehacer lidiador.

JAVIER CASTAÑO (Partido de Resina): No está para trotes. En realidad nunca lo ha terminado de estar, pero la cuadrilla de grandes toreros que le acompañaban, siempre le daba mucho interés a sus comparecencias. Ahora, ni eso.

RICARDO TORRES (Partido de Resina): Saltó a la palestra hace algunos veranos este torero con unos cuantos años de alternativa ya a sus espaldas, pero en ninguna quiniela se hubiera apostado por que entrara en la feria. Supongo que habrá sido por la cosa de que no había nadie más que hubiera estado dispuesto a este corrida.

THOMAS DUFFAU (Partido de Resina): Francés que basa sus cortas temporadas mayormente en algunas ferias de su país. Poco se recuerda haberle visto en esta plaza desde que confirmara la alternativa en 2012, pero ya se sabe, hay que cubrir huecos y más aún con algunas ganaderías no aptas para torear mejor que nundshsy o no se qué.

DAVID GALVÁN (Torrehandilla): Mala fue la suerte que tuvo en su comparecencia isidril del año pasado al ser herido por un ejemplar de La Quinta. Esperemos que este año tenga mejor fortuna y pueda dar lo mejor de sí que, según dicen, es bastante. Confiemos.

ÁLVARO LORENZO (Torrehandilla): Uno de los importantes de su generación novilleril, aunque no parece que esté contando con demasiados festejos. La verdad es que como él, delante del toro, muchísimos. Buen imitador de lo que hacen las figuras, pero sin aportar nada nuevo a esto.

ENRIQUE PONCE (Garcigrande/Domingo Hernández): El gran maestro por excelencia de los últimos veintitantos años, elegante como él sólo y cada vez más "aliviado". Protagonizó un triunfo cuanto menos verbenero en la feria del año pasado, cosa que nadie cree que le haga la más mínima falta. Con una corridita de las que las figuras gustan para pasar los menos apuros posibles, cree que tiene suficiente. Pues vale.

JOAQUÍN GALDÓS (El Pilar): Entra en el invento de las 6 Naciones representando a su país, Perú, este matador de quien tantísimas cosas magníficas se vociferaron durante su época de novillero y a las que ni el más minimo honor ha hecho.

CAYETANO (Victoriano del Río/Toros de Cortés): Vestir de torero (y de calle también) tan elegantemente como el que más, andar por la plaza con un aura de misticismo que casi le face flotar, descalzarse y al primer trapazo que pega se oiga un "ole" enteramente femenino... Y también dejarse ir toros de triunfo muy ricamente, no mancharse el vestido ni por casualidad (por Dios, eso es de currantes), y en general, no dar palo al agua en los muchos años ya que lleva de alternativa. Que quizás llevará gente a la plaza (sobre todo señoras guapas), y le jalearán, y sera guapo y portentoso, y se le darán muchos triunfos en cualquier otro lado... Pero que Madrid no es para corridas tipo Sálvame y Salsa Rosa, y hay quienes no parecen enterarse.

OCTAVIO CHACÓN (Saltillo): Torero curtido en duras batallas de Francia y el Valle del Tiétar, ha conseguido abrirse un pequeño hueco en este tipo de festejos. Actuó en los desafíos ganaderos del pasado septiembre, pasando de puntillas en esa comparecencia y no mostrando nada en especial.

ESAÚ FERNÁNDEZ (Saltillo): Esto puede definirse como "un pobrecito desgraciado que pasaba por allí y le han endosado el muerto de la corrida de Saltillo, que es la que más ardores provoca". No cabe otra explicación a la presencia de este torero en San Isidro.

SEBASTIÁN RITTER (Saltillo): Aquí Míster Peinetas, un vulgar pegapases inventado por el mismo que descubrió a uno de Galapagar (como si existiera otro igual), y a quien le causa molestias que se le recrimine su hermosa jeta por inventarse que le piden dar vueltas al ruedo. Presencia mas que injustifucada en la feria.

FERNANDO ROBLEÑO (José Escolar): Otro fijo para cubrir vacantes "conflictivas". Muchos años ya pasando de puntillas por Madrid.

IVÁN VICENTE (Rehuelga/Pallarés): Una faena de destellos de buen toreo el pasado junio le ha abierto las puertas de esta feria. Sería bueno que fuera refrendado.

JAVIER CORTÉS (Rehuelga/Pallarés): Quien de novillero fue más que prometedor, dio un bajón considerable al tomar la alternativa, y desde entonces ha estado muchas temporadas prácticamente parado. Gracias a Francia y a su actuación del pasado mes de septiembre en los Desafíos Ganaderos, parece que vuelve a contar para las citas importantes, al menos en Madrid.

JAVIER JIMÉNEZ (Rehuelga/Pallarés): De salir en hombros en verano de 2016 y actuar tres tardes la pasada feria, a ser contratado una única tarde (y gracias) este año. ¿Injusticia empresarial? ¿No le dieron lo que pedía? Quién sabe, pero canta bastante.

ÁNGEL SÁNCHEZ (Adolfo Martín): Tomará la alternativa en esta feria después de desatar la apoteosis la pasada temporada en una novillada de La Quinta y arrasar por muchas ferias de España. Y lo hará ante la corrida de Adolfo Martín, lo cual muchos lo califican de "gesta". Para otros, un suicidio por parte del chaval, dado el lamentable estado en el que se haya esta vacada. Y es que, siendo una de las grandes sensaciones de su quinta novilleril, no es descabellado pensar que podía haber elegido otra alternativa. Que lleve mucha suerte.

EMILIO DE JUSTO (Victorino Martín): Con no pocos años de alternativa, este es otro caso de los que emigran a Francia para hacerse hueco y darse a oír en la Península Ibérica. Tiene algo dentro que le hace ser un torero a seguir, veamos cómo se le da Madrid.






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