miércoles, 21 de noviembre de 2012

CHAPEAU, ALEJANDRO

Una de las noticias más gratificantes acerca de la temporada venidera se dio a conocer esta misma semana cuando se anunció que Alejandro Talavante se encerrará en solitario con 6 toros de la ganadería de Victorino Martín en Madrid, según parece en la corrida de Beneficencia, a deseo expreso del matador. Con este gesto, ha pegado el torero extremeño un puñetazo de efecto sobre la mesa, pues encerrarse con 6 victorinos en la Beneficencia, retrasmitiéndose en directo la corrida por televisión, no lo hace cualquiera, y menos las neofiguritas del toreo, quienes por cierto deberían tomar buena nota.
No será la primera vez que Talavante se encerrará con seis toros en Madrid, pues ya hizo lo propio el 12 de abril de 2009 (domingo de Resurrección) con 6 astados de Núñez del Cuvillo, encerrona en la que el tiro le salió por la culata con la ganadería escogida. Pues de los errores se aprende, y aquí lo deja Talavante bien patentado escogiendo esta vez una ganadería con muchas garantías de que salga el Toro y todos disfrutemos. Mucha suerte y enhorabuena por la apuesta.

3 comentarios:

MARIN dijo...

Luis, lo de Talavante es de agradecer, no vamos a ser tontos ahora que estamos hartos de pedirlo. Pero el que realmente me da que pensar es Victorino. Si yo fuese el ganadero (de bravo se entiende)y una de las figuras pidiese matar 6 toros mios en solitario... me pensaria en que situación esta la ganadería.

Un saludo y veremos que pasa.

Luis Cordón Albalá dijo...

Marín, si te soy sincero tu reflexión es algo que se me ha pasado a mi tambien por la cabeza. Pero lo cierto es que este 2012 ha sido un buen año para esta ganadería y me hace concebir esperanzas. Sin ir más lejos, en Castellón, Sevilla o Madrid ha hechado algunos toros buenos.
Un saludo

Enrique Martín dijo...

Luis:
Yo como Marín, a pesar de ser una estupenda noticia, no acabo de verlo claro del todo. ¿Por qué no se plantea una temporada seria, bien montada con toros de verdad y de todo tipo? Y si quiere, como ginda al pastel, al año siguiente los Victorinos en Madrid.
No tenemos remedio, hemos perdido la confianza.