Por muy normalizado que haya quedado en los últimos tiempos, uno no termina de acostumbrarse a que el calendario de Adviento se solape con las cábalas y rumores sobre la feria de San Isidro. Mucho menos aún a que la primera feria del año aún no se haya celebrado, y todo el personal se dé cita en esa gala de presentación que tan glamurosa y amiga del postureo más chabacano resulta ser. Tanto como opuesta a lo que es el Toro y la Fiesta.
¿Para qué esperar? Las primeras grandes ferias -y también las que no lo son tanto- suman a sus haberes los mismos nombres de siempre. Por tanto, las sorpresas y revelaciones a lo largo de esos meses de marzo y abril brillarán por su ausencia. Por esa regla de tres, es absurdo esperar más. Ahí están, pues, los carteles de la feria de San Isidro 2026 cerrados en el mes de enero. Un año más con la misma canción.
¿Sensaciones? La primera en la frente: el cartel. ¡¡Qué cartelito, señores!! Porque si la cuestión estaba en publicitar una juerga en cualquier sauna de Chueca, la imagen es de lo más indicada. Si el día de mañana, por lo que sea, el aludido decidiera pasar por la vicaría y organiza su despedida de soltero en Puntacana o en Cancún, quedaría de perlas que los colegas fueran vestidos con camisetas blancas y serigrafiadas con esta imagen. Pero ¡¡ay amigo!! Que semejante "documento" sea el elegido para el cartel anunciador de la feria taurina más importante del mundo... ¿A quién se le ocurrió? ¿Quizás al asesor de imagen del ministro de Transportes? De cadena perpetua, oiga. Ya puestos, que el cartel del año que viene lo diseñe cualquier publicista de Onlyfans, y la gala sea presentada por el célebre Chatarrero y su séquito de "acompañantes"; las cuales, por cierto, bien podrían representar además eso que tanto le gusta al aficionado de Madrid: la variedad de encastes.
En fin. Bochornos publicitarios aparte, las sensaciones que la feria de San Isidro refleja son un poco más menos las de siempre. En cuanto a ganaderías las hay que deben estar, las que no deberían estar bajo ningún concepto, las que hay que tragar porque las figuras así lo demandan, las que ilusionan, las que no... Y, por supuesto, las que se echan de menos y cuya ausencia, se entiende, es debida,que "no tiene toros para Madrid". Fuera del abono y para abrir temporada hay un buen elenco ganadero (sí, más allá de mayo y junio hay toros en Madrid, aunque a muchos les sorprenda). La empresa ha considerado conveniente poner la mayor parte de los huevos en la misma cesta, en lugar de diversificar. Algunas de esas ganaderías anunciadas durante marzo y abril debieran haber estado, sí o sí, en San Isidro. Al menos están en la temporada, y no es poco viendo el panorama.
Y dicho esto, he aquí la feria de San Isidro analizada en tres partes. Y la primera viene cargada con los toros.
-- NÚÑEZ DEL CUVILLO (8 de mayo; Talavante - Juan Ortega - Tristán Barroso): De esas con la vitola de ser "favorita de las figuras". Como críos con golosinas. ¿Y los aficionados? Pues como madres, regañándoles por comer tanto dulce. Sin aparecer con una corrida de toros completa lleva desde el año 2019, aunque en los últimos años ha aparecido con algún que otro remiendo de los que nadie, por cierto, se acuerda prácticamente (para bien, entiéndase). ¿Alguien la echó de menos? Pues por si acaso, nos recibirán en la primera.
-- LA QUINTA (9 de mayo; Miguel Ángel Perera - Daniel Luque - Tomás Rufo. 16 de mayo; El Cid - Álvaro Lorenzo - Manuel Diosleguarde): Dos corridas de La Quinta anunciadas esta feria: una para "figuras" (eso dicen por ahí sobre algunos de ellos), y la otra para la segunda línea. Se desea que vengan con más fuelle que la del año pasado. ¿Qué tal otro Periquito como el de hace dos?
-- CONDE DE MAYALDE (Corrida de toros el 10 de mayo; David Galván - Román - Gonzalo Caballero. Novillada el 26 de mayo; Emiliano Osornio - Pedro Montaldo - Julio Méndez): Después del estruendoso petardo que pegó el año pasado, no se entiende que vuelva a ser repetida con una corrida de toros. Se acepta una novillada, ya que suele cumplir con los utreros.
-- MONTEALTO (Novillada con picadores el 12 de mayo; Tomás Bastos - Martín Morilla - Álvaro Serrano): Vacada habitual en novilladas, sobre todo de feria. Ha brindado tardes muy buenas de toros en Madrid, aunque sus últimas comparecencias hayan dejado sabor agridulce.
-- PARTIDO DE RESINA (13 de mayo; Antonio Ferrera - Calita - Jesús Enrique Colombo): Vuelven los míticos pablorromeros a la feria de San Isidro. Y lo hacen después de lidiar algunos toros de buena nota a lo largo del septiembre pasado. Se palpó en aquellos días que esta vacada está asentada en el buen camino de la recuperación, luego de algunas décadas muy decepcionantes. La afición lo celebra.
-- EL PARRALEJO (14 de mayo; Sebastián Castella - Daniel Luque - David de Miranda): Aunque sea una pregunta retórica, no puede por menos que hacérsela: ¿no hay más toros en el campo? Colecciona petardos y tardes de aburrimiento y hastío, ni tan siquiera maquillados por algún que otro toro de vez en cuando que simplemente "fue bueno" en la muleta. Sobra de Madrid.
-- EL TORERO (15 de mayo; Diego Urdiales - Fortes - Fernando Adrián): Gusta en Madrid la vacada que está al cargo de la señora Lola Domecq. No fue nada buena la corrida de la feria pasada, pero se resarció con creces el día de la Paloma con dos toros excelentes y un conjunto de lo más interesante. No hay más que añadir.
-- FUENTE YMBRO (Corrida de toros el 17 de mayo; Miguel Ángel Perera - Paco Ureña - Fernando Adrián. Novillada con picadores el 19 de mayo; Pedro Luis - Mario Vilau - Julio Norte): El doblete de rigor por parte de Ricardo Gallardo, con una corrida de toros y una novillada con picadores. Quién sabe si algún día los echaremos de menos, pero el atracón anual con estos toros suele ser suculento.
-- SALTILLO (20 de mayo; Juan Leal - José Carlos Venegas - Juan de Castilla): Polémicos a la par que del gusto del aficionado. Uno de los toros de 2025, aque Presidiario I lidiado en el mes de abril, llevó su hierro. En Madrid ha echado de todo, pero más que menos siempre ha despertado el interés.
-- PUERTO DE SAN LORENZO (21 de mayo; José María Manzanares - Juan Ortega - Pablo Aguado): Los bueyes de San Isidro por excelencia. Tres toros aceptables el pasado mes de octubre no son suficientes para hacer olvidar sus continuos petardos en esta plaza, ni para justificar su presencia una feria más. Cansa verlos repetidos ano tras año.
-- VICTORIANO DEL RÍO (22 de mayo; Sebastián Castella - Emilio de Justo - Tomás Rufo. 7 de junio; tres toros en la encerrona de Borja Jiménez. 14 de junio; Alejandro Talavante - Roca Rey - Víctor Hernández): Si todo va bien, un total de 15 toros serán los que lidie Victoriano del Río a lo largo de la feria. Más allá de que es una ganadería apreciada a partes iguales por toreros y por aficionados, sobran comentarios sobre esta vacada.
-- ALCURRUCÉN (24 de mayo; Fortes - David de Miranda - Víctor Hernández): Otra hermosa factoría de bueyes. Habría que remontarse un puñado de años atrás para encontrar el último toro que les embistió a los Lozano. Un año más, sobra esta corrida en Madrid.
-- PEDRAZA DE YELTES (27 de mayo; Isaac Fonseca - Molina - Jarocho): Ganadería en la cual confiar, a pesar de su acentuada irregularidad en la Plaza de Madrid. Suyo fue el mejor todo que se vio en Madrid durante el año pasado, en el marco de una corrida de toros que tuvo mucho que torear.
-- JUAN PEDRO DOMECQ (28 de mayo; Diego Urdiales - Roca Rey - Bruno Aloi. 5 de junio; Uceda Leal - Pablo Aguado - Clemente): Doblete juampedrero por San Isidro, para colmo de males. Sobran los comentarios y también esta ganadería de Madrid. Y hasta de la Fiesta en general, a decir verdad.
-- GARCIGRANDE (29 de mayo; Morenito de Aranda - Talavante - Pablo Aguado): Los conocidos como garcichicos. Corridas sin fuerzas, sin bravura, sin casta, sin emoción... Eso sí, muy "toreables" y para disfrutar una barbaridad. Ya sabemos a lo que vamos ese día.
-- ADOLFO MARTÍN (31 de mayo; Antonio Ferrera - Manuel Escribano - Paco Ureña): Y a Adolfo ¿cuánto tiempo lleva sin embestirle medio pitón en Madrid? Cansan, aburren, cabrean... Y el personal a tragar, porque "no hay más toros para Madrid".
-- JOSÉ ESCOLAR (2 de junio; Gómez del Pilar - Pepe Moral - Damián Castaño): Los albaserradas del Tío Pichorronco son muy queridos en Madrid. Cómo no lo van a ser... La casta por bandera y, con ella, la emoción.
-- LAGUNAJANDA (3 de junio; José Garrido - Samuel Navalón - Ismael Martín): Cumplió su expediente la pasada feria con una corrida justita de fuerzas y que se dejó. Aquí están otra vez para ¿lo mismo?
-- JANDILLA (4 de junio; Emilio de Justo - Borja Jiménez - Victor Hernández): De los que gustan en la zona noble del escalafón. No tanto entre los aficionados, que la ven con ciertos remilgos y no pocas reservas. Sus corridas son las típicas en tardes de figuras: toretes justos de fuerza, chochones y con la casta justita.
-- VICTORINO MARTÍN (6 de junio; Morenito de Aranda - Román - Fernando Adrián): Los victorinos volvieron, definitivamente, a sus antiguos fueros. Así lo llevan demostrando en los últimos años, y de nuevo ilusiona verlos en los carteles. Y es que tuvieron algunos años verdaderamente turbios...
-- DOMINGO HERNÁNDEZ (7 de junio; tres toros en la encerrona de Borja Jiménez): Mala, pero malísima corrida hace un año. Nada diferente a lo que solía ofrecer cuando estaba hermanada con Garcigrande. Mismo perro, distinto collar.