martes, 12 de junio de 2012

ECOS DE SAN ISIDRO (PARTE II: NOVILLEROS)

Tal y como está el patio novilleril en los últimos años, salir en dos de las tres novilladas de la feria ilusionados hablando de dos chavales, uno por tarde, es algo muy gratificante. Ilusionó, en primer lugar, Gonzalo Caballero, un chaval de Torrejón de Ardoz al que habrá que darle tiempo y paciencia, pues solo lleva dos novilladas con los del castoreño y obviamente anda muy verde, pero en su actuación del día 14 demostró arrojo, ambición y muy buenas maneras, además de un gran manejo de los aceros.
El otro chaval, y además autor de la única faena de dos orejas de todo el mes, fue otro madrileño, Gómez del Pilar, que además de demostrar la misma ambición y buenas maneras de su compañero Caballero, hizo gala además de un temple y una candenciosidad dignas de un torero de primera. El día 24 les veremos en el ruedo venteño cara a cara para ratificar sus buenas actuaciones de mayo. Por cierto, hablando de ese esperado mano a mano, ¿alguien sabría decirme de donde leches procede eso de "El Cotillo"? Con esta manía de los del triunvirato de colarnos ganaderías que por lo visto solo ellos deben de conocer, ando un poquito perdido. Gracias de antemano.
Del resto de novilleros no se salva ni uno. Conchi Ríos, después de dos desafortunadas actuaciones en tan solo un mes, creo que ratificó que lo suyo del verano pasado fue una casualidad. Pobrecilla, el miedo que pudo pasar con aquel encastado sobrero de Couto Fornhilos. Fernando Adrián, sobrevalorado alumno de "El Juli" y que parece ser que tiene la alternativa próxima, también pasó un buen trago con un manso y con genio novillo de Fuente Ymbro al que no supo ni por donde meterle mano y que le pudo dar un disgusto por su incompetencia lidiadora. Por cierto, viendo aquel esperpento lidiador me preguntaba una y otra vez para qué sirven las Escuelas Taurinas. Por lo visto y según lo que tengo yo oido, para enseñar a meter el pico con las chochonas de turno, pero para enseñar a lidiar a los toros de verdad me parece a mí que nasti. Claro, es que ya no interesan los toros de verdad...
Tulio Salguero, Damián Castaño y Javier Jiménez (vaya dos sopapos en toda la cara nos llevaremos el domingo próximo con los dos últimos señores) vinieron a servir a la vulgaridad y la monotonía, y de Alberto Durán esperaba más, pero no estuvo a la altura de las circustancias. Si mal no recuerdo y no me han informado mal, aquella tarde no tenía la cabeza para muchos trotes por motivos que nada tienen que ver con su profesión, por lo que no le haré mucha leña.
Por último, el mexicano Sergio Flores, que tomará la alternativa en la próxima feria de Bayona y del que vi que anda sobrado aunque carente de la chispa necesaria para emocionar al aficionado.
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