domingo, 5 de febrero de 2023

FERIA DE SAN ISIDRO 2023, PARTE III: LAS NOVILLADAS

 

Como en toda feria importante (o al menos esta debería ser la norma), la feria de San Isidro también tiene espacio reservado para las novilladas con picadores. Poco o nada nuevo hay respecto a otros años: tres novilladas con picadores que se distribuyen en los días 17 (miércoles), 23 (martes) y 30 (también martes). Las cosas, si están bien, ¿para qué cambiarlas? Algo así pasacon las divisas escogidas: Los Maños y Fuente Ymbro lidiaron sendas novilladas el año anterior en el abono, con muy buen resultado ambas a decir verdad. Por lo tanto, si ambas disponen de un encierro acorde a la categoría de Las Ventas, ¿por qué no repetirlas? Y si las cosas no funcionan, pues lo suyo es abrir la ventana y renovar un poco el aire. Que se lo digan si no a la divisa marrón y encarnada que representa a Conde de Mayalde, que después de algunos años echando novilladas verdaderamente insufribles se quedará fuera de San Isidro esta vez; claro que no del todo nos libraremos de ella: es la escogida para la “Novillada de los Triunfadores” que se celebrará el 25 de junio. La novillada restante, por tanto, será de Montealto, lo que resulta una noticia agradable.

Tres novilladas de Los Maños, Fuente Ymbro y Montealto, respectivamente, que serán lidiadas por 9 novilleros de los cuales 5 llevan la etiqueta de nuevo en esta plaza. Christian Parejo, Marcos Linares, Jorge Molina, Sergio Rodríguez y Lalo de María son sus nombres, y lo cierto es que a lo largo de la temporada 2022 han resonado muchos ecos provenientes de los lugares en que actuaron. Son, en definitiva, un puñado de los novilleros más punteros que hay en su escalafón ahora mismo y puede que la feria de San Isidro no les venga grande, aunque ya se verá el día que pasen su correspondiente examen. Claro que, antes de anunciar en plena feria de San Isidro a cinco chavales que son nuevos en esta plaza, quizás podría haberse tenido en cuenta otros nombres que la pasada temporada quedaron bien y un hueco en esta feria hubiera sido un premio muy justo. Se me vienen a la cabeza, sin ir más lejos, José Fernando Molina o El Niño de las Monjas…

Los 4 novilleros restantes a los que veremos las caras en la feria de San Isidro son de sobra conocidos en esta plaza y todos ellos, más que menos, no están faltos de méritos para estar aquí anunciados. O al menos eso dice la estadística, porque si se echara mano de las letras, igual se encuentran matices. Decir “tengo una puerta grande en Madrid” está muy bien para hacer currículum y, además, proporciona una foto que queda de lujo colgada en el salón de casa. Pero si esa salida a hombros fue provocada en mayor parte gracias a los bramidos del paisanaje que el novillero de turno se trae en autobús desde el pueblo, y que luego suscita no poca polémica entre los habituales en el tendido, le corresponde al aludido decir “aquí estoy yo” cuando sea repetido en novilladas posteriores, y demostrar que no todo llegó gracias a los que se trajo desde su pueblo en autobús. Pues eso fue exactamente lo que no ocurrió con Diego García. Tras una salida en volandas el día 1 de mayo con mucha polémica, actuó dos tardes más (verano y feria de otoño), sin que sus quehaceres de esas tardes hicieran el más mínimo ruido ni despertaran nada positivo. Caso parecido es el de Víctor Hernández, que sumó otra salida a hombros la primera novillada del año pasado que no dejó de ser benévola, aunque dejara retazos de buen toreo. Cabreó la salida a hombros pero bien es cierto que, a pesar de todo, ilusionó el chaval. Lo malo fue que cuando volvió a ser repetido en junio y octubre, y a pesar de que se llevó alguna orejita (no sin la nueva ayuda del paisanaje que le acompañó), las sensaciones eran radicalmente diferentes. Por tanto, tanto Diego García como Víctor Hernández tendrán una nueva oportunidad durante la feria de San Isidro para convencer a quienes se mostraron muy escépticos con sus triunfos en esta plaza.

 

En los toros la estadística es lo de menos. Se pueden cortar 20 orejas y no despertar la más mínima ilusión y, por el contrario, no cortar nada y hacerse una buena legión de partidarios con tan solo un par de actuaciones. Diego García y Víctor Hernández por un lado, y Jorge Martínez por el otro, son los mejores ejemplos de una cosa y de la otra. Sí, Jorge Martínez. Ese chavalín oriundo de Totana que se jugó la vida sin trampa ni cartón ante un complicadísimo novillo de Fuente Ymbro el pasado mes de mayo, y que en la feria de Otoño le dio los mejores naturales que un novillero ha pegado en esta plaza desde hace años. ¿Cuántas orejas se llevó el chaval de ambas tardes? Ninguna. Y, sin embargo, así esta: con todas las ilusiones puestas en él.

Álvaro Burdiel es el hombre restante. Dicen los que más le han visto que torea con muchísimo gusto y verdad, y lo cierto es que ha dejado algún que otro retazo en las pocas actuaciones que ha tenido en Madrid. Por desgracia, en ninguna de ellas le ha acompañado la suerte. Ojalá sí la tenga el próximo mes de mayo y podamos disfrutar de ese gusto con el que, dice, practica su toreo.

¡¡Feliz temporada 2023 y feliz San Isidro!!

sábado, 4 de febrero de 2023

FERIA DE SAN ISIDRO 2023, PARTE II: LOS TOREROS

 

Con la simiente ganadera ya comentada anteriormente, es el turno de hablar de los matadores de toros que se verán las caras con aquellas ganaderías. Cincuenta y seis son los puestos vacantes disponibles en San Isidro 2023, contando con las dos corridas extraordinarias fuera de abono y no teniendo en cuenta el puesto de Diego Ventura en la mixta del 13 de mayo, el mano a mano la tarde de los victorinos y los dos puestos de la Beneficencia, los cuales se ocuparán por dos triunfadores de la feria. Cincuenta y seis puestos que se han distribuidos entre un póker (el de Emilio de Justo), cuatro tripletes (Morante de la Puebla, El Juli, Alejandro Talavante y Roca Rey), catorce dobletes y otros catorce matadores que solamente estarán una tarde. Con esta necesaria reducción de tardes en el abono se han conseguido eliminar un buen número de carteles que carecían del más mínimo sentido e interés, pero por desgracia no al completo. Se antoja cuanto menos necesario quitarle corridas de toros a la feria, pero no menos importante resultaría dejar en casita, viendo los toros por la tele, a ciertos toreros que no se sabe muy bien qué carajo pintan ahí, en detrimento de otros cuantos toreros que sí se quedarán en casa  sin tampoco merecerlo. Sin ir más lejos, uno de ellos es Rafaelillo, torero que con sus más y sus menos siempre ha dado la cara y dejado buenas actuaciones. Para más inri, la mejor estocada del año 2022 en Madrid corrió a cuenta suya. Se antoja cuanto menos injusta su ausencia. No somos pocos tampoco los que echamos de menos a Curro Díaz, Javier Cortés, Damián Castaño, Morenito de Aranda, Sergio Serrano o incluso a David de Miranda, aquel rotundo triunfador del San Isidro pre-covid al que la tierra parece haberse tragado. Caso aparte es el de Juan Ortega, un torero que a base arte y mucha enjundia se ha hecho imprescindible en las ferias. Parece que no le cuadró venir, eso que dicen los toreros de “no me ofrecieron lo que mi categoría como torero merece” y tal… Y por sorpresa, aunque en Madrid pocos le echarán en falta, también se ha quedado fuera Antonio Ferrera. En verdad, el curioso halo que gira en torno a este torero en los últimos tiempos hace que se espere cualquier cosa de él.

 

                ** Cuatro tardes contratadas tiene Emilio de Justo, al que su gran apuesta para 2022 se vio truncada en el primer minuto del primer envite. Con esas cuatro tardes, en las que se verá las caras con los toros de Garcigrande, Puerto de San Lorenzo, Victorino Marín, Victoriano del Río y Domingo Hernández (estas dos últimas en Beneficencia) muestra gran ambición por recuperar el tiempo que perdió mientras le duró su grave lesión. Merece suerte.

                ** MORANTE DE LA PUEBLA (Garcigrande – Alcurrucén – El Torero): Temporada y media parece haberle durado a Morante eso de “eztoy aburrío der toro güeno”, por mucho que algunos de sus palmerines acérrimos intenten venderlo como que se verá las caras en Madrid con ganaderías de tres encastes diferentes (porque como todo el mundo sabe, lo de Garcigrande y El Torero son, respectivamente, navarros y jijones).Más allá de todo eso, con uno que a Morante le embista ya tenemos la feria entera amortizada.

 

                ** EL JULI (La Quinta – Alcurrucén – Victoriano del Río): Tras muchos años viniendo a Madrid (si es que venía) como un mero trámite, don Julián se presenta este año en San Isidro como ha de presentarse una verdadera figura: tres tardes, tres encastes diferentes. Bien por él. Claro que algo tendrá que ver en todo esto sus actuaciones en esta plaza el pasado año, las cuales parecieron servirle como bálsamo contra los males psicológicos que siempre padeció al hacer el paseíllo en Madrid. ¿Se inhibirá, asimismo, de esas cositas como el pico de la muleta, el torear hacia fuera, el infame julipié y demás…?

 

                ** ALEJANDRO TALAVANTE (Victoriano del Río/Núñez del Cuvillo – Alcurrucén – Victoriano del Río): Cinco tardes en Madrid, cinco petardos sonoros (con toro al corral incluido). Así se resume su año de regreso a los toros tras quitarse en 2018. Gran figura, torero de gran interés y todo eso, pero un año tan caótico debería penalizar, por lo que tres tardes se antojan excesivas. Le sobra una.

 

                ** ROCA REY (La Quinta – Puerto de San Lorenzo – Victoriano del Río): Sigue siendo el torero arrollador que llena las plazas (de los poquísimos que lo hacen a día de hoy), al igual que sigue creando divisiones de opiniones cada vez más fuertes entre los aficionados por su manera de interpretar el toreo. Este año ha dado un paso adelante y lidiará la corrida de La Quinta, cosa que es de agradecer.

 

                ** TOMÁS RUFO (Garcigrande – Alcurrucén): Dos tardes y bien colocado, como cabía esperar de uno de los nombres propios del pasado año. Como otros tantos toreros jóvenes que fueron la revelación el pasado año, viene con ganado de ese que dicen de “garantías”, sin complicarse lo más mínimo. ¿Para qué hacer el gesto de pedir la de Escolar, La Quinta, Adolfo o Victorino?

 

                ** DANIEL LUQUE (Juan Pedro Domecq – Alcurrucén): Si bien suele arrasar allá donde va, no termina de cogerle la medida a Madrid y, en gran parte, esto se le debe a su mala suerte en los sorteos. Su toreo no se ajusta a los moldes clásicos, aunque su técnica es cada vez más depurada y poderosa, prueba de ello es lo bien que estuvo el año pasado ante un mansurrón de Montalvo el primer día de feria.

 

                ** ÁNGEL TÉLLEZ (Juan Pedro Domecq – El Parralejo): Le bastaron unos pocos naturales a un toro de Araúz de Robles para meter la cabeza, sustitución mediante, en un cartel de lujo días después que le sirvió como gran escaparate para pegar un gran aldabonazo con la mano izquierda. Viene a San Isidro con sus dos tardes y, además, una tercera fuera de feria, allá por el mes de abril. Claro que si se analiza al detalle el plantel ganadero que ha elegido, podría decirse que se ha pegado un tiro en el pie. Lo de El Parralejo, al final, puede despertar optimismo sí. Pero la otra en discordia...

 

                ** FRANCISCO DE MANUEL (Juan Pedro Domecq – El Pilar): Idéntico caso que Ángel Téllez: gran revelación del pasado año que, como no podía ser menos, tendrá sus dos tardes en el abono y una más en el mes de abril. Y, para hacer pleno en similitudes, se mete en una ratonera eligiendo los juampedros. Ambos toreros, al igual que Tomás Rufo, podían haber lanzado uno de esos órdagos que tanta falta hacen, pero se han querido conformar con lo mismo de siempre. De verdad, ¿tanto cuesta?

 

                ** PACO UREÑA (Montalvo – Victorino Martín): A pesar de su grave lesión en el ojo y de que las cosas no le han ido como se esperaba en las temporadas post-covid, ahí sigue Ureña: despertando expectación entre los aficionados, que le esperan a sabiendas de que atesora un gran concepto del toreo. Su gran apuesta, la de Victorino Martín, que será mano a mano con otro torero también muy esperado.

 

                ** GINÉS MARÍN (Montalvo – Victoriano del Río/Cuvillo): Otro de esos cuya forma de interpretar el toreo pone a todos de acuerdo. Su épica actuación el pasado 15 de mayo resultó ser uno de los grandes momentos de aquella feria, si bien quedó inédito en sus dos restantes tardes. Con estos mimbres, también se le echa en falta ante otro tipo de divisas.

 

                ** FERNANDO ROBLEÑO (José Escolar – Adolfo Martín): Autor de una de las faenas del año en Madrid, claro que aquella gente guapa que solamente va a los toros en los días señalados y para hacerse la foto cubata en mano, ni se habrá enterado (es que en septiembre también hay toros en Madrid, aunque a muchos pueda pillarles de sorpresa). En fin, que Fernando Robleño viene sus dos tardes a San Isidro, fiel a su estilo en cuanto a ganado escogido, y una tercera comparecencia vestido de goyesco y en bis a bis con otro torero venerado en Madrid. Hay ganas de verlo, por supuesto.

 

                ** MIGUEL ÁNGEL PERERA (El Parralejo – Victoriano del Río/Cuvillo): Una de las ausencias más sonadas la pasada feria, si bien no pocos dejaron de echarlo en falta. Sí vino en Otoño, aunque sin grandes ecos. Pues aquí le tenemos otra vez, como no podía ser menos dada su categoría de figura.

 

                ** SEBASTIÁN CASTELLA (Jandilla – El Torero): Tras ese corto retiro vuelve a su plaza de referencia, la que a lo largo de su ya dilatada carrera más le ha otorgado. Su toreo encimista y ajustado al canon postmoderno no termina de ser del gusto de muchos, pero en esta nueva etapa asegura estar más depurado en ese aspecto. Habrá que verlo…

 

                ** JOSÉ MARÍA MANZANARES (Jandilla – Puerto de San Lorenzo): Mucha figura, mucho empaque, mucho porte, belleza a raudales, físico de verdadero Adonis… Pero el señor José María Manzanares lleva ya unas cuantas temporadas casi sin pegar palo al agua, y lo peor es que no parece que le repercuta lo más mínimo a la hora de confeccionarse las ferias. Pues dos tazas, a falta de una. Hay otros toreros que puedan interesar mucho más y que seguro han hecho más méritos.

 

                ** PABLO AGUADO (Jandilla – El Pilar): Otro de esos toreros que en los últimos años se ha convertido en imprescindible para las grandes plazas, y de irregularidad acentuada. Que es de los que sabe hacerlo es innegable, y por ello nos regaló grandes momentos a la verónica el pasado mes de octubre. Pero pudo hasta que supiera a poco dado que crearon muchas más expectativas que resultados rotundos.

 

                ** ROMÁN (Luis Algarra – Adolfo Martín): El 2022 no fue su año, y eso que se esperaba mucho de él. Por ello, quizás dos tardes en la feria se antojan muy benévolas.

 

                ** DIEGO URDIALES (El Pilar – Alcurrucén): Venerado por los aficionados de todas partes y de manera especial en Madrid, donde ha cuajado grandes tardes de toros. Pero la temporada de 2022 fue realmente pésima para él, donde apenas dejó algo reseñable allá donde actuó. Ni qué decir Madrid, muy bien colocadito en tres tardes y sin hacer el más mínimo ruido. Esa es otra, que aquel Diego Urdiales que se imponía con su clasicismo a corridas de Adolfo o Victorino parece haberse esfumado. Ya puede esmerarse en hacer borrón y cuenta nueva, porque solamente de recuerdos no se vive.

 

                ** ÁLVARO ALARCÓN (La Quinta): Figura de los novilleros, pegó el aldabonazo en plena feria de 2022 cortándole 3 orejas a la novillada de San Isidro. El premio de otorgarle la alternativa el primer día de feria y con un cartel de lujo parece más que justo. Y eligiendo corrida de La Quinta, bien por él.

 

                ** LÓPEZ CHAVES (José Escolar): Su honradez y profesionalidad, bases de una dilatada carrera que ya toca a su fin, merecían un hueco en San Isidro para decir adiós a la plaza de Madrid. Mucha suerte, torero.

 

                ** GÓMEZ DEL PILAR (José Escolar): Tras su gran actuación el pasado mes de mayo, precisamente ante una corrida de José Escolar, no merecía menos que entrar en la feria. También actuará, al parecer, en uno de los domingos del mes de abril. Ciertamente merece que se le dé mucha más cancha en las ferias.

 

                ** ISAAC FONSECA (El Parralejo): Confirmación de alternativa con cartel de lujo y el día grande del Patrón es lo menos que se le podía ofrecer a un torero que arrasó como novillero, en Madrid y allá por donde pasó.

 

                **  EL FANDI (Fuente Ymbro): Madrid no es su circuito. Por ello, no es ilícito pensar que había otros toreros con mayor interés para esta feria.

 

                ** JUAN LEAL (Fuente Ymbro): Hay que dejar los gustos aparte para analizar la inclusión en el abono de este torero, y decir que merecía su tarde en el mismo. La merece de veras, aunque sea solamente por cómo se jugó la vida el pasado año ante una corrida de Fuente Ymbro. A cambio, ¿qué tal si depurara ese concepto tan tremendista y le diera más importancia al toreo fundamental?

 

                ** LEO VALADEZ (Fuente Ymbro): Cortó una oreja en la tarde de su confirmación, y también ha dado la cara y cosechado algunos triunfos en otras plazas. Debe seguir creciendo.

 

                ** EL PAYO (Luis Algarra): La pregunta es “¿qué diantres pinta este torero en la feria de San Isidro?”. Si la memoria no falla, su última comparecencia en esta plaza fue hace exactamente once años ante una corrida de Torrestrella, una gran corrida de toros, de la acabó esquivando almohadillas tras dar debida cuenta. Es un crimen dejar fuera a Rafaelillo, Sergio Serrano, Javier Cortés, David de Miranda o Damián Castaño para colarnos a este torero. Al otro lado del charco puede que sea figura y todas esas cosas, pero Madrid y San Isidro es otro mundo. ¿Que se le quiere dar la oportunidad de relanzar su carrera a este lado del Atlántico? Muy bien, eso no puede negárselo a nadie, pero las oportunidades son para fuera de feria.

 

                ** FRANCISCO JOSÉ ESPADA (Luis Algarra): Un torero que ha gozado de muchas oportunidades en esta plaza año tras año, feria tras feria, San Isidro tras San Isidro… Y no termina de responder. Antes había otros cuantos, pero claro… ¿Por qué él, y no el resto?

 

                ** JOSÉ GARRIDO (Adolfo Martín): Lo vendieron en su momento como el “nuevo Morante”, y lo cierto es que lleva ya unos cuantos años como matador de toros sin que en Madrid lo hayamos visto. Otro de esos que “¿por qué este sí y no Fulano o Mengano?”.

 

                ** ÁLVARO LORENZO (Adolfo Martín): Alguna que otra oreja cortada en meses anteriores parecen ser un aval suficiente para aparecer en la cartelería isidril.

                ** ÁRTURO SALDÍVAR (Santiago Domecq): Al igual que su paisano Octavio García “El Payo”, no se termina de comprender por qué aparece su nombre en los carteles. H-a-b-í-a  o-t-r-o-s  c-o-n  m-á-s  m-é-r-i-t-o-s. Hasta la saciedad.

 

                ** FERNANDO ADRIÁN (Santiago Domecq): Hundido en el más absoluto de los ostracismos, el hecho de alzarse vencedor de la Copa Chenel parece que le dio algo de luz a su carrera. Por ello vino a confirmar su alternativa la pasada feria en un cartel de lujo, aunque sin que aquella tarde ocurriera nada del otro mundo.

 

                ** UCEDA LEAL (El Torero): Tras algunas temporadas completamente desaparecido, regaló aromas de clasicismo, los suyos de siempre, en la Goyesca del año pasado y hace pocos meses durante la feria de Otoño. Sus partidarios le esperan con agrado con la corrida de El Torero y, además, el día 2 de mayo mano a mano con Fernando Robleño.

 

miércoles, 1 de febrero de 2023

FERIA DE SAN ISIDRO 2023, PARTE I: LOS TOROS

Con el sabor de los polvorones aún en el paladar, y sin haber sido siquiera testigos de la primera corrida de toros de la temporada a este lado del Atlántico. Cualquier día de estos la perfomance anual con la que Simón Casas presenta San Isidro se juntará con la instalación de las luces de Navidad por las calles de Madrid. Tanta puesta en escena, tanto glamour, tanta gente guapa cenando en el ruedo de Las Ventas mientras suenan los mejores temas (que cómo serán los más normalitos) del tataranieto de Paquiro, y tanta alfombra roja para presentar… ¿A esto le van a llamar “feria más importante de nosequé mundo”? Pues si es tal cosa, ¿en qué mundo vive esta tropa? Bien deberían saber Simón Casas y sus satélites que aunque a la mona vistan de seda, mona se queda.

Y la mona no es otra cosa que una feria más reducida que otros años (¡¡por fin!!) que se compone de 23 festejos: 18 corridas de toros, 3 novilladas con picadores y 2 corridas de rejones. Y aparte, la Corrida de la Beneficencia y el nuevo invento de “Corrida In Memorian”. Total, que muchísima menos paja que otros años y la consiguiente desaparición de la infame “quiniela”, aquella que entre pitos y flautas desembocada en mitad de aforo ocupado durante unas cuantas tardes. Bien en ese aspecto, como también muy acertado el hecho de sacar del abono la Corrida de la Beneficencia (que después del algunos años volverá a tener carácter EXTRAORDINARIO, ya veremos si BENÉFICO) y dejar dos huecos vacantes para los triunfadores de la feria. Por lo demás, algún que otro cartel verdaderamente rematado (muy pocos, entre terna y ganado), que se diluyen en un mar de disparates (ahí está eso meter “día de descanso” al principios de cada semana, o la corrida mixta del sábado 13 de mayo), ausencias y presencias injustificables (algunas incluso delirantes)… Vamos, lo que llega siendo una MIERDA de feria, hablando claro.

Hay mucho de lo que hablar y, como es costumbre en este espacio, se hará en tres entregas: ganaderías, toreros y novilleros. Esta primera, como no puede ser menos, versará sobre las ganaderías incluidas en la feria. Un apartado ganadero del cual, en resumidas cuentas, se puede decir lo mismo de todos los años: ¿dónde quedaron las divisas de Celestino Cuadri, Miura, Torrestrella, Baltasar Ibán, Murteira Grave, Valdellán, Rehuelga, Palha, Peñajara o Dolores Aguirre, solo por citar algunas? Puede que, en verdad, algunas de ellas no junten los suficientes efectivos para venir a Madrid con garantías, pero también podría caber la posibilidad de los desafíos ganaderos, como parece que sí se ha querido hacer con Núñez del Cuvillo o Domingo Hernández…

En fin, lo que sigue a continuación es lo que toca:

 

** LA QUINTA (10/05/2023, El Juli – Roca Rey – Álvaro Alarcón): De nuevo, con figuras. Y es de agradecer, solo faltaría. La de hace un año (qué digo, la de hace 8 meses), también con figuras, vino bien presentada y muy bonita de tipo, pero le faltó el ingrediente principal… En Madrid se han visto, y no hace mucho, corridas bravas y encastadas de esta divisa. No se le puede pedir menos, por mucho que las figuras vengan ahora con ella.

 

** GARCIGRANDE (11/05/2023, Morante de la Puebla – Emilio de Justo – Tomás Rufo): La niña bonita entre los “grandes figurones” del toreo. Mucha nobleza, toreabilidad y eso de la claze, pero siempre con las fuerzas justas y dando espectáculo nulo en varas. Algunos toros sirven, pero lo de “servir” así sin más igual no es suficiente.

 

** JUAN PEDRO DOMECQ (12/05/2023, Daniel Luque – Ángel Téllez – Francisco de Manuel): Ni en Sevilla, su gran valedora en las últimas décadas, los han querido este año. Y en Madrid, ni Morante, otro de sus grandes valedores. No hace falta ser un visionario para percatarse de que la del viernes 12 de mayo será una de esas tardes “a fondo perdido”. Para la terna (una de las más interesantes de toda la feria, por cierto), y por supuesto para los que pagaremos la entrada. Deberían pagarnos en concepto de indemnización por aguantar a esta divisa año tras año.

 

** MONTALVO (13/05/2023, Paco Ureña – Ginés Marín): Lo de la tarde de marras no es otra cosa que otro disparate más de Simón Casas: meter por delante de dos matadores a un rejoneador (el mejor del momento, a decir verdad) con dos toros del hierro portugués Guiomar Cortés Moura (reglamentariamente despuntados, como no puede ser de otra manera). Simón Casas emulando a José Luis Martín Berrocal en sus correrías madrileña. Lo de Montalvo, ya se sabe: de los que a duras penas se mantienen de pie, y van y vienen sin molestar. Se conoce que en el campo no hay otra cosa.

 

** JOSÉ ESCOLAR (14/05/2023, López Chaves – Fernando Robleño – Gómez del Pilar): Una de las corridas más completas del 2022 en Madrid lució esta divisa. Y también uno de los toros más destacados del citado año, aquel Camionero con el que Fernando Robleño puso Madrid bocabajo. No hay más que decir.

 

** EL PARRALEJO (15/05/2023, Miguel Ángel Perera – Ángel Téllez – Isaac Fonseca): Se cuentan muchas cosas buenas de esta ganadería, pero no termina de cogerle el pulso a Madrid. Lidiará el día del Santo Patrón, una fecha en la que también lidió en 2022 un encierro cuanto menos decepcionante.

  

** LOS MAÑOS (17/05/2023, Diego García – Christian Parejo – Marcos Linares): Santacolomas muy venerados por los aficionados de todos los lugares donde se lidian. También en Madrid, donde ya ha lidiado algunos festejos con buenos resultados, aunque bien haría el ganadero en mirar un poquito más por la presentación de los novillos.

 

** ALCURRUCÉN (18/05/2023, Morante de la Puebla – El Juli – Tomás Rufo; 01/06/2023, Diego Urdiales – Alejandro Talavante – Daniel Luque): Nuevo doblete, como es habitual, de la divisa de los Lozano. Lo suyo se resume en que de todo y para todos los gustos, aunque ya empieza a pasar tiempo desde que se les vio un encierro aceptable en Madrid.

 

** JANDILLA (19/05/2023, Sebastián Castella – José María Manzanares – Pablo Aguado): Desde el famoso Hebrea, no se le ha vuelto a ver absolutamente nada bueno en Madrid a esta divisa. Y ya va para seis años de aquello. Y también, no son pocas las veces que han aparecido por aquí desde entonces. ¿No se le podría dejar un tiempecillo en casa…?

 

** FUENTE YMBRO (21/05/2023, El Fandi – Juan Leal – Diego Valadez; 30/05/2023, Víctor Hernández – Álvaro Burdiel – Lalo de María): Empacho sería la palabra ideal para describir lo acontecido en 2022 con la divisa de Ricardo Gallardo. Entre tanto toro y novillo claro que salieron cosas buenas, pero también otras muchas muy mediocres y que acabaron colmando la paciencia. Lo mejor es levantar el pie del acelerador, y con una corrida de toros y una novillada estamos sobrados.

 

** MONTEALTO (23/05/2023, Jorge Martínez – Jorge Molina – Sergio Rodríguez): Buenos encierros se han presenciado en Madrid por parte de esta divisa. Este año, con novillada, se espera esa tónica.

 

** LUIS ALGARRA (24/05/2023, El Payo – Román – Francisco José Espadas): El mediocre encierro que se lidió la pasada feria hace que levantemos la ceja al verla anunciada. Y lo de la terna elegida para estoquearla ya es…

 

** PUERTO DE SAN LORENZO (25/05/2023, José María Manzanares – Emilio de Justo – Roca Rey): El Guadiana del campo bravo por excelencia. Unas veces tanto y otras tan poco…  A diferencia de otras ferias, en esta solo comparecerá una tarde, y luego ya se verá fuera del abono. Y con figuras, lo que añade un halo de temor al asunto.

 

** VICTORIANO DEL RÍO (26/05/2023, Miguel Ángel Perera – Alejandro Talavante – Ginés Marín; 11/06/2023, El Juli – Alejandro Talavante – Roca Rey; 18/06/2023, BENEFICENCIA): El mejor toro de 2022, y seguramente uno de los más bravos vistos en Madrid en los últimos 20 años (el célebre Duplicado) lució la divisa negra y amarilla. Por desgracia, poco más se les vio a estos toros a lo largo del año. Su presencia en esta feria, con doblete, es cuanto menos extraña al partirse uno de los dos encierros que tiene preparado en dos tardes, y complementarse respectivamente con Cuvillo y Domingo Hernández.

 

** NÚÑEZ DEL CUVILLO (26/05/2023, Miguel Ángel Perera – Alejandro Talavante – Ginés Marín): Tres toros tres, en una especie de “desafío ganadero” junto con otros tantos toros de Victoriano del Río. No tendrá más toros para Madrid…

 

** EL PILAR (27/05/2023, Diego Urdiales – Pablo Aguado – Francisco de Manuel): La de cal y la de arena en 2022, con un encierro magnífico en primavera (posiblemente el mejor del año) y un petardo para otoño. No obstante, se la mira con mucho optimismo.

 

** ADOLFO MARTÍN (28/05/2023, Fernando Robleño – José Garrido – Román): Muchos años sin verla de verdad, como aquellos en que los corridones importantes de Adolfo eran de lo mejorcito de toda la feria. Algún toro interesante de vez en cuando, y poco más, es la tónica de los últimos años.

 

** SANTIAGO DOMECQ (31/05/2023, Álvaro Lorenzo – Arturo Saldívar – Fernando Adrián): Sorprendió gratamente en junio de 2019 con una muy buena corrida de toros y, desde entonces, se la ha seguido con mucho interés. Tiene un buen reducto de casta  en su interior, por lo que bien pudiera ser uno de los alicientes de la feria.  

 

** EL TORERO (02/06/2023, Uceda Leal – Morante de la Puebla – Sebastián Castella): Si bien la de 2022 fue para olvidar, esta divisa ha echado en Madrid muy buenos encierros y toros importantes. No disgusta verla anunciada.

 

** VICTORINO MARTÍN (04/06/2023, Paco Ureña VS Emilio de Justo): Cerrando la feria, como en sus buenos tiempos. Aquellos en que la divisa encarnada y azul que el legendario Victorino Martín Andrés llevó a la cúspide, era una ganadería brava y encastada de verdad. Hogaño parece que lo que su propietario busca es eso de “servir” y demás. Así nos luce el pelo.

 

** DOMINGO HERNÁNDEZ (18/06/2023, BENEFICENCIA): Favorita de las figuras, al igual que su hermana gemela Garcigrande. Su presencia este año se basará en tres toros para la Corrida de la Beneficencia, en esa especie de “desafío ganadero” antes comentado junto a Victoriano del Río.

 

 

 

  

viernes, 7 de octubre de 2022

VIERNES 5-OCTUBRE-2022, 4ª DE LA FERIA DE OTOÑO: TOREO A LA VERÓNICA QUE JUSTIFICAN 8'80 EUROS Y MAS DE DOS HORAS INFUMABLES

 LAS VENTAS, 07/10/2022. 4ª DE LA FERIA DE OTOÑO


**TOREO A LA VERÓNICA QUE JUSTIFICAN 8'80 EUROS Y MAS DE DOS HORAS INFUMABLES**

Tarde de expectación: anunciados 6 toros herrados con el hierro del "tres catorce dieciséis" que caracteriza a El Pilar. Sí, esa ganadería que por mayo deslumbró a la afición de esta plaza con un corridón de toros. Anunciados también, para darle lidia y muerte a los de El Pilar, tres toreros que pueden ser cualquier cosa, pero son sobre todo eso: toreros. Nada de chabacanos pegapases que llevan la vulgaridad por bandera, no; tres hombres de contrastada torería y gusto por el toreo eterno. Y ¿qué podía salir mal, visto este planteamiento? Pues todo.

Todo, absolutamente todo, salió mal. O casi, si se tiene en cuenta el cómo toreó por verónicas Pablo Aguado para recibir al 3°: verónicas que eran caricias, ganando siempre terreno y dejando al animal plantado en el mismísimo centro del ruedo con una media verónica antológica. Con esas verónicas de Pablo Aguado se amortizaron los 8'80 euros de la entrada (precio cortesía de Plaza1 para los sufridos abonados), y más de dos infumables horas viendo pasar una novillada con 5 años de edad, de condición inválida. 

La corrida de El Pilar, por presencia, impresentable para Madrid; por juego, ni para una caldereta. Pablo Aguado, más allá de aquel primoroso toreo por verónicas, no dio más de sí en toda la tarde. Por parte de Juan Ortega, contados detalles de torería eterna; por ejemplo, algunas verónicas para recibir al 2°, y un barroco comienzo de faena al 5°. Pero tampoco dio más de sí su actuación, y la vuelta al ruedo que con la que se autosugestionó al finalizar la lidia de ese 5°, mereció una importante pitada. La que se le otorgó.

Dicen que por allí anduvo igualmente Diego Urdiales. En realidad solo lo decía el cartel, porque nadie más de los asistentes palparon su presencia. Ni rastro de él esta tarde. Ni esta tarde, ni ninguna de las anteriores en las que se ha vestido de luces a lo largo de este año. 

Mañana será otro día. Y eso mismo llevamos diciendo desde que comenzó la Feria de Otoño, y siguen pasando pocas cosas. 



jueves, 6 de octubre de 2022

JUEVES 6-OCTUBRE-2022, TERCERA DE FERIA: JORGE MARTÍNEZ SERÁ TORERO

LAS VENTAS, 06/10/2022. 3ª DE LA FERIA DE OTOÑO


**JORGE MARTÍNEZ SERÁ TORERO**


Valdellán puso la desilusión, y desde bien temprano: solo cuatro novillos pasaron el reconocimiento veterinario. Por la tarde la cosa no mejoró, pues aunque se les intuía buena condición y afán por querer embestir, todo se vino abajo por la alarmante falta de fuerzas de la que hicieron gala. 

López Gibaja fue la encargada de poner los remiendos y, de paso, los sobreros. Y con todo ello, el despropósito. Y es que acabamos viendo salir al ruedo tantos otros como de Valdellán, y todo para lidiarse solamente dos, 5° y 6°. 

Y Jorge Martinez puso el toreo y la ilusión, frente a semejante panorama ganadero y a un no mucho más alentador panorama novilleril por parte de Yon Lamonthe y Diego García. Habrá que ir por partes. 

Yon Lamonthe, nuevo en esta plaza la tarde de hoy, mostró una temerosa falta de técnica, de condiciones y de preparación ante el único novillo de Valdellán que no blandeó, el 1°, y con el que únicamente se limitó a defenderse con mantazos. Lo mismo que ante el 4°, solo que este sí andaba muy justo de poder y que no le hizo pasar tan mal trago. 

Diego García se postuló ante Madrid esta tarde como uno de los "grandes" triunfadores de la temporada en esta plaza. Pero claro, una cosa es verse una tarde de domingo antes de feria con tan solo 3000 personas (las tres cuartas partes traídas en autobús desde su pueblo), y otra muy diferente verse ya con más de media plaza (no hace falta más), la mayoría abonados con mayor rigor. Hechos, que no opiniones. No hace falta comentar mucho más, salvo hacerle mención de honor al precioso mitin con espada y descabello que ha dado ante el 5°, novillo por cierto con suficiente condición como para haber estado bien de verdad. 

Y por fin, el nombre propio de la tarde. Y uno de los nombres de la temporada, porque naturales como los que ha pegado esta tarde Jorge Martínez a ese 3°, pocos se han visto este año por aquí. Una faena de menos a más ante un novillo que quería pero no podía, y que terminó con dos series de naturales arrancadas con mucho mérito, dándole aire al novillo entre cada muletazo, tocando con mucha suavidad y llevándolo muy despacio y atrás. Y, por supuesto, haciendo las cosas con mucho gusto y torería. Una estocada trasera y caída pudo privarle de cortarle una oreja de ley a ese 3°, y un marmolillo inválido de López Gibaja tiró por tierra las ilusiones que se tenían por verlo en último lugar. Hay en Jorge Martínez condiciones de torero grande, ya se pudo adivinar por San Isidro ante un novillo muy complicado de Fuente Ymbro, y esta tarde se ha confirmado aquella sensación. Solamente falta que esas condiciones, esa cabeza y, sobre todo, la suerte le sigan acompañando. 


domingo, 2 de octubre de 2022

DOMINGO 2-OCTUBRE-2022, SEGUNDA DE OTOÑO: ADOLFADA OTOÑAL

 LAS VENTAS, 02/10/2022. 2ª DE LA FERIA DE OTOÑO


**ADOLFADA OTOÑAL**

Con dos adolfadas anuales somos obsequiados los aficionados de Madrid: una primaveral, y la otra por octubre. O lo que es lo mismo, la de San Isidro y la de Otoño. Que por ahí se dice que la vacada de este señor es "del gusto de Madrid" y "muy querida por los aficionados de esta plaza", pues no lo será por el juego que llevan ofreciendo desde hace unos cuantos años. 

La adolfada de esta tarde, otra de tantas: sin inmutarse de los picotazos que se les propinaba, muy bajos de casta y de poder, pastueños e irritablementes sosos. "Juampedros cárdenos", que dicen por ahí. O "saltillos mexicanos", que dicen por allá. La misma "ruina" de siempre, dicen los de ahí y los de allá. Y todos tan contentos.

Dos toros hubo que parecieron salirse del guión habitual de las adolfadas. Uno fue el 2°, que pareció gastar más alegría en la muleta y de lo cual Román tardó un largo rato en enterarse (si es que se enteró en algún momento). No le faltan ambición y agayas al bueno de Román, pero se dejó ir a ese toro de Adolfo Martín con una faena acelerada y poco asentada. Solamente al final de faena consiguió sacar algún que otro muletazo de trazo muy mandón y tragando las paradas del cárdeno, pero se antoja muy poco para lo que el animal merecía. 

Otro ejemplar que pareció salirse de ese guión adolfil fue el 6°, pero ciertamente Ángel Sánchez no se las entendió con él. ¿Qué hubiera pasado si se hubiera doblado con él desde el principio y le hubiera podido por bajo, en lugar de tratar imponer la dichosa monofaena ya prefabricada? Siempre nos quedará la duda. Tras una fuerte voltereta propinada en el primer muletazo, Ángel Sánchez volvió a la cara del toro pero con muchas precauciones. Poca coba se dio, y se lo quitó de encima más pronto que tarde con una estocada tras la cual el matador fue arrollado de nuevo y evacuado rápidamente a la enfermería con un fuerte golpe.

Adrián de Torres vino a confirmar la alternativa en esta tarde, avalado tras una gran actuación en Cenicientos hace pocas semanas. Habrá quien piense qué tipo de aval puede suponer para confirmar la alternativa en la feria de Otoño una actuación en un pueblo, pero lo cierto es que no es tanto el lugar, sino lo que este torero tuvo delante aquella tarde. Y lo que tuvo fue un toro de plaza de primera, dos mejor dicho, con los que anduvo francamente bien y demostrando que en él hay torero. Pues se plantó esta tarde Adrián de Torres en Las Ventas, demostró muchas virtudes de torero grande, y entre las que destaca un sentido del temple verdaderamente importante y un valor seco. Pero también muchos defectos, destacando el toreo perfilero y hacia fuera en muchos momentos, su empeño en no bajar la mano o, lo que es peor, descabellar al 4° tras una hermosa colección de pinchazos y sin estocada previa. Es torero para seguir su evolución, pero es precisamente eso lo importante en sus próximos compromisos: que evolucione y haga por quitarse de encima todos esos defectos. 

Y en mitad de todos, Curro Javier y dos grandes pares de banderillas al 3°.





sábado, 1 de octubre de 2022

SÁBADO 1-OCTUBRE-2022, PRIMERA DE OTOÑO: ENTRE EL MEDIO-NOVILLO Y LA VULGARIDAD

"Medio-toro" (o en el caso que nos ocupa, "medio-novillo"): dícese del animal de cuatro patas y dos cuernos, perteneciente a la raza bovina, y que se lidia en las plazas de toros como si de un animal bravo se tratara, pero el cual no soporta ni medio picotazo y que se deja torear sin molestar a su matador.

Y eso es lo único que el señor Ricardo Gallardo se ha traído a Madrid para lidiarse en el primer festejo de la Feria de Otoño: el medio-novillo en todo su explendor. El medio-novillo, para ser lidiados en un "reñido" mano a mano por dos de los novilleros más destacados (si acaso los dos más destacados) de todo el año no solamente en Madrid, sino en toda España.  

Novillada para andar bien, para ratificar todo lo bueno que tanto Víctor Hernández como Álvaro Alarcón han mostrado, supuestamente, a lo largo de los últimos meses; para romperse en unos pocos muletazos buenos de verdad y cortar las orejas. Pero eso nunca pasó, y finalmente la sensación es que ambos novilleros anduvieron por debajo de la situación. Es lo que tiene irse a la plaza con una monofaena ya concebida desde horas antes, y que consiste en pegarle muchos pases a lo que se tiene, independientemente de la condición de estos. 

Tres novillotes para Víctor Hernández que no fueron gran cosa. Flojitos de remos, castigo casi inexistente en varas, poquita casta y dificultades... Y nobleza, mucha nobleza y clase. Y ante ellos, faenas interminables en las que predominó la vulgaridad, el toreo lineal y la falta de apreturas. El oficio que este chico ha ido adquiriendo en los muchos festejos que ha toreado esta temporada, consiste en esto: en los mismos vicios de las figuritas de porcelana. Qué lastima..

Álvaro Alarcón se llevó las dos perlitas del encierro: el 2° tuvo complicaciones, sabía lo que se dejaba atrás y requería firmeza y mucho mando por parte de su correspondiente. No se encontró a gusto el chico, y el resultado se condensó en una fuerte voltereta con puntazo en el muslo incluido. Maltrecho y mermado, se lo quitó del medio con decoro y se fue derecho a la enfermería, de donde salió rato después para lidiar en 5° y 6° lugar lo que le restaba. La otra perla del encierro cerró plaza, un inválido que bien debería haber regresado a los corrales y con el que resultó ser imposible pegar un pase. El mayor pecado de Álvaro Alarcón ante este fue andar demasiado rato sobándolo. Mucho mejor el 5°, y hasta pareció apuntar buenas maneras la faena en los primeros muletazos sobre la mano derecha, pero a todo ello le siguió un mar de muletazos perfileros y enganchones. 

No fue una gran novillada, y bien haría el ganadero reflexionando si esto de lidiar una tromba de encierros año tras año es un buen camino para una vacada. Pero, más allá de todo ello y hablando de reflexionar, tanto a Víctor Hernández como Álvaro Alarcón les toca hacer lo propio después de esta tarde en Madrid. Y entre medias de todo ello, dos buenos pares de banderillas de Marcos Prieto. 



domingo, 5 de junio de 2022

DOMINGO 5-JUNIO-22, CORRIDA DE LA PRENSA: VICTORINOS COMO LOS DE ANTAÑO (O CASI)

Adiós, feria de San Isidro de 2022. Pasarás a la historia como una de las peores de todos los tiempos. Hasta más ver, llévate contigo las innumerables corridas de saldo que nos has dejado, a los del aplauso y moquero fácil, a los beodos del vivaespaña, al discotequeo del después y al resto de infamias que nos has dejado para la posteridad. Que vuelva San Isidro, pero que lo haga con una plaza de toros totalmente renovada y limpia, con público y aficionados que vengan de verdad a los toros y no a echar la tarde haciendo botellón y comportándose como salvajes. La Fiesta lo necesitaría. 

Adiós a la feria de San Isidro con la tradicional Corrida de la Prensa, y que por tal solo tuvo el nombre en el cartel. Y que también hubo que abonarla aparte, claro. Se fue San Isidro 2022, y lo hizo con seis cárdenos, herrados con una A y una corona y luciendo cintas azul y encarnada... Y tambien, interés. Nada de esos victorinos a los que parece ya nos tiene muy acostumbrados el hijo de Victorino en los últimos años, y que se caracterizaban por la bobería, su falta de poder, la excesiva nobleza y la falta del temperamento. Poco hubo hoy de eso, y sí casta, dificultades, incertidumbre, toros que vendían cara su piel y hasta algunas peleas buenas en el caballo. No fue el nivel de lo que se espera y desea de este hierro, pero a lo de Victorino le salió esta tarde, más que menos, el carácter de antaño. ¿Por accidente o porque así lo desea el ganadero verdaderamente? A veces da terror conocer qué hay en la cabeza de Victorino Martín García. 

Pero si de verdad hubo algo que les faltó esta tarde a los victorinos, eso fue una terna verdaderamente capaz de entenderlos y darles lo que solicitaban.  Sobre todo en lo referente a Antonio Ferrera y Román, porque Sergio Serrano, aunque muy despegado a la hora de ejecutar los muletazos, sí fue capaz de sacarle partido al 2° toro de la tarde; y en 5° lugar se las vio con un animal que no tenía ni uno y con el que consiguió andar aseado. Bien Sergio Serrano además lidiando a los toros con el capote y cuidando la pulcritud de la lidia. 

Antonio Ferrera y Román anduvieron los dos a por uvas toda la tarde y sin entender a ninguno de sus toros. Ninguno de los dos tuvo su tarde. Antonio Ferrera en realidad tuvo su tarde de siempre, esa puesta en escena amanerada que sacó en todo su esplendor ante el 4°, pegándole los traspasos luego de haber arrojado al suelo el palito y pasándolos a media altura, y con esas poses que sabrá Dios quien le habrá dicho que en eso consiste la torería. El de Victorino pedía dos cosas: sitio y sometimiento por abajo, y lo de Ferrera todas las tardes es el polo opuesto a esa lidia. Lo citó muy encima siempre, casi con el pitón rozándole la taleguilla, para luego rematar los muletazos arriba y consiguiendo con ello que el toro se quedará corto y le pegara el gañafón. Todo eso durante su largo trasteo en el que tuvo vítores y aclamaciones a partes iguales con las protestas y los pitos. Para colmo, mató de un estoconazo, que diría el gaznápiro de Emilio Muñoz. Es decir, de un sartenazo en la paletilla. No hubo, sin embargo, ni puesta en escena ni gaitas ante el toro que abrió plaza, muy pronto a la hora de arrancarse pero al que le faltó más temperamento para llegar al final. Ferrera no lo quiso ni ver.

Mala tarde para Román ante dos toros con la casta justa y necesaria para demostrar un buena capacidad lidiadoras y de poder. Sus dos quehaceres, tanto con el capote y con la muleta, se resumen en telonazos, telonazos y más telonazos. Ni temple, ni dominio, ni sometimiento, ni siquiera ese ingrediente tan importante para hacer frente a estos toros y que es la seguridad. Y con esas trazas, pasó lo que siempre pasa en estos casos con toros de esta procedencia: gañafones, arreones, coladas...

Anduvo fino Sergio Serrano, y también muy entregado a la causa. Así lo certifican sus dos portagayolas, aunque bien debería saber dos cosas: que en Madrid no entusiasma ese gesto, y que ante estos toros no es buena idea irse a la puerta de toriles a recibirlos con largas cambiadas de rodillas. Le avisó el 2º revolviéndose sobre las patas de atrás, gesto típico de este encaste, y le acabó por arrollar aunque sin consecuencias por fortuna. A los dos toros, una vez repuesto de las portagayolas, los echó el capote abajo y se los sacó a los medios, y allí los dejó plantados a los dos. No escatimó en ese afán lidiador para llevarlos al caballo, siempre con suavidad y por abajo. Un gusto es ver a un matador cuidando de esa forma la lidia. Ya, con la muleta, cada toro salió a su padre y a su madre. El 2º tuvo mucha nobleza y clase, pero le faltó mayor fiereza. Sergio Serrano le sacó muletazos muy despaciosos y poderosos, sobre todo por el lado izquierdo, tirando del toro y tomándose la licencia de llevarlo atrás; pero siempre muy despegado, y eso acaba siendo pecado mortal, sobre todo si se está en Madrid. Una pena esa colocación durante toda la faena, la cual había sido más que aseada y en la que el matador había conseguido poder con el toro. Pero el fajarse a los toros es también importante, y si no se hace... Mató mal Sergio Serrano, y eso le impidió, seguramente, tocar pelo. El 5º fue el más vacío de toda la corrida por pastueño, soso y de embestidas muy cortas. Sergio Serrano porfió ante él dignamente, pero todo lo que pudo hacer quedó en la nada.

Acabó San Isidro con una victorinada con interés y con la antología banderillera, una vez más, de Fernando Sánchez, que dejó un grandioso par al 1º y dos todavía mejores al 4º. Ha sido una buena feria para muchos peones, pero como los pares de Fernando Sánchez a lo largo de muchas tardes, y también como los de Ángel Otero al toro de José Escolar, ninguno. Tiempo es de grandiosos banderilleros. Acabó San Isidro, sí; y con ello se espera que se le ponga coto a muchos malos vicios que se han instaurado en esta plaza, sobre todo más allá del ruedo.

 

SÁBADO 4-JUNIO-22, VIGÉSIMO SÉPTIMA DE FERIA: ADOLFADA NUESTRA DE CADA FERIA

Los cárdenos de Adolfo Martín llegaron y cumplieron. Cumplieron con los pronósticos, quiere decirse. Y los pronósticos eran los que se lleva labrando el señor ganadero don Adolfo Martín desde hace algunos años a esta parte: falta de casta, de poder y de bravura, y exceso de tontuna. O lo que es lo mismo, de albaserradas, solamente el pelaje gris y la leyenda. Se vino Adolfo Martín a Madrid con lo puesto: desde algunos toretes de los que mejor no mencionar su presentación, hasta un señor toro con unas señoras hechuras que fue el 4°, pasando por otros correctitos sin más. Y de juego, menos casta, más que menos casi de todo: un par de ellos toreables aunque flojo, 1° y 3°; un buey muy apropiado para tirar del arado que fue el 2°, un par de alimañitas las que salieron en 4° y 5° lugar; y el cojo, que fue condenado a muerte de un puntillazo y en su lugar salió un ejemplar de Garcigrande (garcichico es más apropiado decir, viendo lo que salió de chiqueros) que no fue tampoco la alegría de la huerta. ¿Dónde quedaron aquellos ejemplares con los que a principio de siglo el señor Adolfo Martín nos hacía disfrutar? Parece ya casi una frase hecha, de las veces que se ha repetido en los últimos años. Pero es tal cual, y la de Adolfo Martín pide a gritos desde hace temporadas un largo periodo de descanso en esta plaza. 


Eso hubo por parte de los cuadrúpedos, pero ¿y por parte de los de las medias rosas? Dos expertos en este tipo de lides, Rafaelillo y Manuel Escribano; y la figura que tenía apetencia por hacer el "gesto" de anunciarse con grises, y cuya tarde ha sido el más exacto reflejo de cómo ha transcurrido su feria. Nueve toros, nueve han sido los estoqueados por Alejandro Talavante en Madrid los últimos veintitrés días, y durante su primera tarde, la de los Jandilla, ya se le empezó a observar con la cabeza, el cuerpo y el alma en cualquier lado que no fuera el ruedo de Las Ventas. Llegó el día de la corrida de Garcigrande, unos días después y, aunque dejó algunas pinceladas ante su 2º toro, la sensación del primer día se había convertido en una evidencia: Alejandro Talavante estaba ausente, como si la cosa no fuera con él y totalmente fuera de la profesión. Como un fantasma. Y como un fantasma siguió estando hace exactamente una semana ante la moruchada del señor Gallardo. Total, que con todo ello se plantó esta tarde en Madrid, su última tarde de esa gran apuesta consistente en cuatro tardes en San Isidro, con la corrida de Adolfo Martín, albaserradas nada menos, y Alejandro Talavante terminó de tocar fondo. La de su primer turno era una buena oportunidad para salir a flote después de las tres tardes anteriores en las que pasó con mucha pena y poca gloria, ya que ese 3º fue un ejemplar más que apto para realizar el toreo. La faena ideal para ese toro se trataba de un trasteo corto, de reventarlo a torear con unos pocos muletazos bien dados de verdad en series cortas. Suficiente para armar un alboroto en Madrid, y lo cierto es que se vio a Talavante ante ese toro con aires renovados de querer parecerse a lo que él ha sido, citando muy bien colocado, dando el pecho y cargando la suerte; pero otra cosa fue el correr la mano, el temple, el mandar y todas esas cuestiones. Los naturales y derechazos comenzaron a sucederse y, aunque efectivamente se vio al matador con intenciones muy claras de querer hacer el toreo de verdad, sin trampa ni cartón, no le cogía el aire al toro de ninguna manera. Muchos muletazos sin templar ni mandar, muchos enganchones y el toro, sabiéndose enseguida el amo del cotarro, comenzó a acortar las embestidas y a ponerse cada vez más complicado. Y con ello, a Talavante cada vez más inseguro y desganado. Y, como guinda al pastel, un antológico sartenazo en la paletilla. ¿Podían empeorar las cosas? Podían, podían... Y quien diga lo contrario, fue porque se levantó de la poltrona o apagó el televisor cuando los mansos de Florencio Fernández Castillo retiraron al 6º al corral, y no se quedó a ver la lidia del sobrero de Garcichico. Si ante el 3° Alejandro Talavante fue la impotencia y el quiero y no puedo, ante ese sobrero, de condición meramente pastueña y soso como él solo, fue el no quiero y tampoco estoy por la labor de saber si puedo. La apatía personificada. La desgana por estar simplemente digno. Y, para colmo, completó la obra con un hermoso mitin con la espada y el descabello que no hizo sino arreciar la bronca hacia él. La bronca, que vino no solamente por su desastroso hacer ante ese sobrero, sino también como dictamen del Tribunal a sus cuatro tardes y ocho toros estoqueados en estos veintitrés días.

 

Rafaelillo se llevó la oreja del 1º tras dejar, así a lo tonto, la estocada de la feria. Una estocada bien ejecutada y perfecta de colocación que hizo rodar al toro en pocos segundos, y esas estocadas en Madrid siempre han valido por una oreja. Buen por él.  Lástima que no terminara Rafaelillo de estar a la altura de ese descafeinado albaserrada que abrió plaza, un toro que tuvo que torear pero tan falto de fuerzas que resultaba, efectivamente, descafeinado. Da dos series Rafaelillo con la derecha despegadito y a media altura, sin molestarlo mucho y dándole su sitio y su aire al toro; posteriormente, con la zurda, deja la serie más limpia de toda la faena, llevando al toro largo y con temple pero rematando los muletazos fuera. A esos naturales les sigue otra serie por el mismo pitón que resulta muy intermitente, necesita el torero recomponerse y rectificar en muchos muletazos y la vulgaridad se hace notar. Cierra la faena con medios muletazos por el lado derecho, que preceden a esa gran estocada por la que le fue concedida la oreja. Salió muy espoleado ante el 4º y dejó una buena carta de presentación sacándoselo a los medios con el capote andándole hacia atrás y consiguiendo fijarlo con buen hacer. Luego, según transcurrió la lidia, quedó patente que el toro era una prenda, con poquito poder eso sí, que se quedaba muy corto y le costaba una barbaridad pasar. Rafaelillo anduvo digno aunque demasiado empeñado en hacerle el toreo moderno a un toro que no era para ello. Y se pasó de faena, y parte del kiosko acabó por pedirle la hora.

 

Algo parecido que esto último le pasó a Manuel Escribano con el 5º, una alimaña con el sello albaserrada como las que hace tiempo que el señor Adolfo Martín no nos muestra, mucho menos su señor primo. Se le agradece a Manuel Escribano, y a cualquiera que tenga a bien realizar este tipo de gestos, el andar con esa firmeza ante semejante prenda, pero es lo mismo que lo del 4º: no se puede pretender pegar derechazos y naturales a una alimaña como si fuera el Toro artista para hacer el toreo bonito, menos aún sin hacerle una lidia de poder por abajo. Manuel Escribano se quiso poner, aguantó estoico los derrotes y las coladas del toro y sudó sangre ante él. Y también estuvo porfiando mucho más tiempo del que la alimaña merecía. Como también porfió más de la cuenta ante el mulo 2º. Con esa embestida tontorrona, pasando a cámara lenta y haciendo gala de una sosería tan grande, parecía tratarse más de un Juampedro cárdeno que de un señor albaserrada. 

Se cumplió el expediente, y no nos quedamos sin paladear la adolfada nuestra de cada feria. ¿Llegará el momento en que algún empresario la deje sin venir a Madrid durante una larguísima temporada? No nos engañemos, ni quieran engañarnos los empresarios y sus voceros interesados: esta ganadería, aun siendo de un encaste muy venerado en Madrid, no cuela ya como "ganadería del gusto de Madrid". Dejó de colar hace muchos años.  

viernes, 3 de junio de 2022

VIERNES 3-JUNIO-22, VIGÉSIMO SEXTA DE ABONO: MIAU

"Miiiiiauuuu", se escuchó en Puerto de la Calderilla hace días, mientras se embarcaba la corrida que tenía por destino Madrid. Y ese lamento se volvió a barruntar durante el desembarque en los corrales de Las Ventas, durante el enchiqueramiento y no cesó hasta que, uno a uno, los seis gatos fueron arrastrados por las mulillas. 


"Miiiiiauuuu", que vienen figuras y no es recomendable ocasionarles un susto como lo es echarles un toro de verdad, y no esa gatada infame que hemos visto lidiar en la tarde de hoy con el hierro del Puerto de San Lorenzo. "Miiiiiauuuu", que vienen figuras; o al menos una figura, un conato de ello (buen camino lleva) y uno que se supone aspira a ello, pero que le queda todavía camino por recorrer, sobre todo si no machaca el carretón a partir de mañana. Con este plantel y, sobre todo, con el guapísimo y portentoso José María Manzanares anunciado, no podíamos pedirle peras al olmo, o lo que es lo mismo no podíamos pedirle al ganadero, sea el que sea, que presentara una corrida de toros bien hecha, encastadas y brava. Cabía la esperanza, como mucho, de que el ganadero errara; pero esa esperanza se fue diluyendo a velocidad del rayo según la gatada del Puerto de San Lorenzo iba apareciendo, de uno en uno, por la puerta de chiqueros, e iban mostrándonos su vergonzosa presentación y su invalidez. Al menos tres, y eso como mínimo, debieron haber regresado al lugar de donde habían salido, silla de ruedas mediante, y acabar sus horas de un puntillazo en la penumbra del mueco, pero la inoperancia de la Presidencia echó el resto y hubo que comerse con patatas a los tetrapléjicos. 

Y con estas preciosas trazas, el figurón y guapetón José María Manzanares; un toricantano, Alejandro Marcos; y Tomás Rufo, a quien ya empiezan a encumbrar (o encunvrar, que dicen los adalides de la cultura taurina) por muy poquita cosa. Malo es esto, pero que muy malo.

 

José María Manzanares dejó tres cambiados de manos enormes ante el 4º minino, un tetrapléjico que a duras penas se tenía en pie y al que pasó en todo momento a media altura y en línea para no molestarlo; realizando lo que buenamente suele denominarse como "toreo de enfermería". También dejó por ahí la estocada con la que se quitó de encima al 2º, una de las mejores que hayamos visto en toda la feria. Ese 2º, dentro de la poca fuerza que también derrochó, tuvo otro aire. Flojito, pero reponiendo en cada muletazo y echándole ganas al embestir; y José María Manzanares, que no está para muchos trotes cuando las dificultades de los toros aparecen, lo muleteó tomando muchísimas precauciones, y también llevándose muchos enganchones. Lo dicho: tres cambiados de mano y una buena estocada. Y hasta el año que bien, Chemari.

 

Alejandro Marcos vino a confirmar la alternativa pero no tuvo su tarde de ninguna de las maneras. En él se entrevé un concepto del toreo especial, de realizar el toreo gustándose y dejando muletazos con un aroma a mucha torería, pero todo quedó en la nada ante la condición inválida de sus "oponentes", por llamarlos de alguna forma. Además, dio el mitin con la espada en sus dos turnos. Una lástima.

 

Tomás Rufo, ese chico recién doctorado que arrasa allá donde va, volvió catorce días después de esa puerta chica obtenida el día de su confirmación. Una orejita del 6º se llevó, un despojo en toda regla que de no haber sido por el saber estar de la Presidencia, se hubiera convertido en una de los triunfos más baratos que se recuerdan en esta plaza (y mire que los ha habido a puñados en los últimos tiempos). Ese 6º, dentro de que tampoco anduvo sobrado de poder, derribó en varas, galopó con alegría y tuvo algunas embestidas más que provechosas para torear de verdad. Fernando Sánchez le dejó un grandioso par de banderillas por el que fue muy aclamado, y Tomás Rufo comenzó la faena en los terrenos de sol con los ya habituales, casi tanto como las bernardinas, doblones por el lado derecho. No consiguió mucho eco el comienzo, y a continuación llegaron tres series por el lado derecho siempre citando perfilero y abusando del pico para llevarse al toro fuera. Algunos muletazos sí fueron largos y mandones, bajando mucho la mano además, pero no terminaron de convencer al no hallarse el torero cargando la suerte en el momento de su ejecución. Cambia a la zurda y en el primer muletazo se le cuela; vuelve a ponerse y aunque mejor colocado, no consigue limpieza en los muletazos ni mucho menos correr la mano. Desiste rápidamente y vuelve a la diestra, ya mucho más encima del toro y pegando trapazos sin que ninguno valga la pena. Para finalizar la faena agarra la muleta con la zocata de nuevo, pero lo que pasó no hizo que la faena dejara de caer en picado. Y con todo ello y una estocada trasera y algo caída, de efecto fulminante eso sí, se le concedió la oreja y se le pidió la segunda con fuerza, manteniéndose en su sitio el Presidente ante la grosera golfería que los mulilleros, una vez más, protagonizaron durante el arrastre; alargándolo más de lo necesario dándose una buena vuelta desde que salieron del túnel de arrastre, acercándose luego al toro a pasito lento, dejando de enganchar al toro adrede y recorriendo medio ruedo al galope, y volviendo a dar otra gran vuelta y a paso muy lento para volver donde estaba el toro y llevárselo. El aguinaldo de las cuadrillas debe de ser verdaderamente suculento, ¿ningún Presidente o Delegado Gubernativo en la sala capaz de ponerle fin a esa corrupción? Con el mojón que hizo de 3°, Tomás Rufo quedó prácticamente inédito: el animal no se tenía en pie y apenas se le podía sacar el más mínimo partido, estando el torero demasiado rato, mucho más del necesario, ante él pegándole pases y consiguiendo únicamente que el animal se desmoronase cada vez que se le exigiera.

Lo que no parece tener fin en esta feria es la magra lista de saldos ganaderos que han tenido lugar. Ni aunque a lo largo del fin de semana salieran al ruedo seis reencarnaciones del célebre Madroñito de 2005 y otros tantos del inolvidable Murciano, esta feria iba a dejar de ser el gran mojón que, con mucho esfuerzo eso sí, Plaza 1 ha programado para finalizar su era en Las Ventas.

 


jueves, 2 de junio de 2022

JUEVES 2-JUNIO-22, VIGÉSIMO QUINTA DE FERIA: QUE LA PEOR HUBIERA SIDO ESTA

Que la peor corrida que hubiéramos visto en toda esta infumable feria hubiera sido esta de Fuente Ymbro. Cuántos cabreos, cuántas tardes de hastío y, sobre todo, cuánto aburrimiento nos hubiéramos ahorrado. Que la peor hubiera sido esta, y entonces el nivel ganadero no hubiera sido tan paupérrimo como el que se ha visto. No fue un corridón de toros el que se trajo Ricardo Gallardo, pues el castigo que se le dio en varas fue más bien aliviado y tampoco se emplearon ni pelearon como bravos. Pero los seis tuvieron que torear. Los seis ofrecieron embestidas como para reventar Madrid toreando y hasta hubo casta. ¡¡Brillante esto último, la presencia de la casta!!


Casta, qué bonita palabra. Los de Fuente Ymbro de hoy la tuvieron. No fue un encierro grandioso como el que lidió de novillos hace días, pero ni muchísimo menos fueron el petardo de cuarenta y ocho horas después de esa novillada. Tuvieron casta y que torear, pero bien es cierto que a costa de dejarlos crudos y, por ende, hacer de la suerte de varas un trámite. Pero al menos en la muleta sí sacaron una más que potable condición. Es cosa de ver el vaso medio lleno o medio vacío. 


La corrida de Fuente Ymbro, esa que de haber sido la peor de esta feria nos hubiera ahorrado muchas paparruchas, tuvo también muy mala suerte. Y la tuvo desde el momento en que se cerró la terna encargada de estoquearla, sobre todo en lo referente a sus dos cabezas de cartel. A Rafael González, investido matador de toros en esta tarde, sí le abordó también la mala suerte en un día tan señalado para él, y es que se tuvo que ir a la enfermería con un cornalón que le infirió el toro de la alternativa casi en el epílogo de la faena de muleta, no pudiendo ni siquiera estoquear a ese toro. Se le retiró a la enfermería, no sin antes intentar estoquear al animal, pero tuvo que desistir ante la evidencia de que no estaba para estar ante el toro, con lo que tenía. Pronta recuperación para él y el deseo de que vuelva para rematar su día especial.


Mala suerte la de los cinco toros restantes de Ricardo Gallardo. Peor suerte, muy difícil. Juan Leal y Joaquín Galdós, Joaquín Galdós y Juan Leal: crimen y castigo para ambos el dejarse ir sin torear a esos toros, y de lidiarlos de la manera que los han lidiado. Orejas, ovaciones y aclamaciones aparte, claro. Joaquín Galdós ratificó, una vez más, que no está para esto de ninguna de las maneras. Un perfecto resumen de su actuación sería que la preciosa taleguilla de color blanco y plata que llevaba calzada, finalizó la tarde completamente pulcra, sin hallarse en ella ni un solo restregón de sangre proveniente de sus dos toros. Pulcra su taleguilla y todo lo contrario sus faenas, aceleradas y con muchos enganchones, y a todo eso se le añade esa falta de ajuste. ¡¡Cuándo se verá en otra igual, el mozo!!

A diferencia de Galdós, sí terminó con el vestido muy manchado Juan Leal, y eso es buena señal siempre porque suele significar que el torero que termina con el vestido lleno de sangre, de albero y hasta con algún jirón que otro, es porque se entregó toda la tarde y quiso ponerse de verdad. Nadie le puede discutir eso a Juan Leal, ni la entrega ni el valor del que siempre hace gala, esta tarde y otras ocasiones. Pero más allá del valor, de la entrega y de la gran voluntad por agradar, hay mucho más. Está por ejemplo darle la lidia adecuada a cada toro. Está el engancharlos con la muleta adelantada y correr la mano llevándolos en redondo. Está el cargar la suerte. Y están muchas mas cosas que Juan Leal, ni en esta tarde ni en otras ocasiones, ha demostrado. Tres toros estoqueó Juan Leal esta tarde (uno de ellos, el 6º, en lugar del corneado Rafael González), y a los tres les hizo exactamente la misma faena: cites muy encima de los toros, sin darles sitio ni dejarles que se vinieran con alegría ni que con ello se luciera su condición. Trallazos acortándoles el viaje a los toros. Trapazos vulgares espantándoles las moscas. El encimismo. El pegar el trapazo por la espalda para pasárselos por detrás. Los circulares. Los pendulazos. Las bernardinas dichosas. El toreo de rodillas y demás gestos populistas más propios del toreo cómico que de una lidia seria... Solamente consiguió darle algunos muletazos por el pitón izquierdo, al 2º, que verdaderamente llevaron un sello especial, bajando mucho la mano y llevándolos largos. Y fue a ese 2º precisamente al que le cortó la oreja. Con todo ello, además de dejárselos ir sin torear, tapó las buenas condiciones de los animales, ahogando las embestidas con esos cites tan encima. Una forma de lidiar toros de buena condición que siempre se recrimina desde diversos sectores de la plaza, y esta tarde no fue menos. Con menos arrojo se puede apañar uno si luego se lidia y se torea de verdad. Así lo han demostrado algunos toreros esta feria, y han conseguido con ello la unanimidad de la plaza.

Mala suerte la de los Fuente Ymbros con estos lidiadores, pero ni aun así se consiguió tapar del todo la buena condición que llevaron consigo estos toros. ¿Dónde hay que firmar para que, en la feria del año que viene, la peor fuera así?



miércoles, 1 de junio de 2022

MIÉRCOLES 1-JUNIO-22, CORRIDA DE LA BENEFICENCIA: VIVA ESPAÑA, VIVA EL REY, VIVA EL ORDEN Y LA LEY

Hay cierto chascarrillo popular que asegura que "quién al grito de Viva España no responde, no es español; y si es español, no es hombre". La frase es cuanto menos entrañable, pero cogea. Está incompleta. A eso de "quién al grito de Viva España no responde, no es español; y si es español, no es hombre" le falta como remate "o simplemente está en los toros y no es tiempo para andar haciendo el mamarracho". Viva España. Viva el Rey. Viva la Policía Nacional y viva la Guardia Civil. Viva Ayuso también, por supuesto. Viva er Betis manque pierda, y también Hala Madrid, Forza Atleti y todo lo que se guste. Pero no es momento de andar bramando, cual ciervo mascando el celo de las hembras, en una plaza de toros. 


Esto es lo que pasa cuando a una plaza de toros entra gente que no sabe estar ni sabe cómo se anda. Vocear impertinencias ajenas a la lidia mientras esta se desarrolla, o mientras el torero de turno anda ante el toro, se está banderilleando o se está el matador perfilando para entrar a matar, es lo que se dice "no saber estar", ni más ni menos. Y si a eso se le suma el gusto que tienen algunos por el azufrarse a cubalibres, y también el tedio  que provocan los bodrios como el visto en esta tarde, la mezcla es perfecta para pasar más vergüenza ajena que en toda nuestra vida. ¡¡Qué plaza, señora!! ¡¡Qué plaza!!


Gente que no sabe comportarse, alcohol y aburrimiento, mala mezcla. Ayer sin ir más lejos, nadie rebuznaba vivaespañas. No había tiempo para ello, la casta del verdadero Toro mantenía todo el interés y fue un mal día para los vendedores de las pipas y del matarratas ese que sirven en botellitas bonitas de las mejores marcas de alcohol. Hoy, como no hubo ni casta, ni Toro ni ninguna cosa de esas, había que matar el tiempo de cualquier manera. ¿Matando moscas, por ejemplo? No, rebuznando en el momento menos oportuno. Al rebuznar de esos impertinentes bien podrían haberse unido los seis novillos presentados por los señores Lozano esta tarde. Solo les faltó eso a los novillejos de Alcurrucén, porque por lo demás tuvieron las mismas condiciones de cualquier mula de esas con las que los antiguos arrieros hacían sus rutas. Volvió el anti-toro a Madrid tras cuarenta y ocho gloriosas horas de ausencia, con su descaste, su tontuna bóvida, su mansedumbre y todo el hastío que ello provoca. Y, por mucha figura del toreo que haya por ahí, si esto es lo que los cuadrúpedos ofrecen ¡¡como para no aburrirse!!

Por mucho que a Morante de la Puebla le hayan dado una orejita por dedicarse a pasar con la muleta, pasarlo así sin más, y matarlo de una estocada trasera y caída completada con dos golpes de descabello. Con mucha torería, mucho gusto y mucho de lo que se quiera, pero...

Por mucho que se le haya aclamado a don Julián su destoreo y vulgaridad ante el 2º. Por mucho que también se le haya aclamado a Ginés Marín su valerosa faena al mansazo 6º... Pero ¡¡como para no aburrirse!!

 

A Morante de la Puebla, en su tercera y última comparecencia en Madrid, le tocó un marmolillo para abrir plaza con el que no se dio ninguna coba, y bien que hizo. Sí podría haber matado un poquito mejor. O un muchito, ya dependiendo de si se ve el vaso medio lleno o medio vacío... Se le iba a Morante de la Puebla esa apuesta de tres tardes en Madrid pero, a última hora, le salió el caramelito ideal desquitarse y desquitar a la parroquia. O no, porque a algunos nos dejó esa faena de Morante como si nada. Haciendo gala de esa torería y naturalidad que tanto le caracterizan y que le acompañaron durante toda la faena, comenzó esta con unos ayudados por alto que no son los mejores que se le han visto, pero los remató con un pase del desdén y un pase de pecho verdaderamente toreros. Solo le bastó eso para despertar al personal de la modorra (o interrumpirles el comienzo de la resaca, en algunos casos), y a continuación vinieron diversas series de muletazos por ambos pitones acompañando sin más, citando de perfil y con la pierna retrasada, y echando al toro fuera. Suaves, muy suaves los muletazos y con una naturalidad que daba gusto verla, pero torear es algo más; y acompañar dibujando líneas rectas, algunos entendemos que no, que no es torear ni mucho menos se le parece. Y entre medias, pases de pecho rematados en el hombro contrario, trincherazos y algún molinete muy torero que sí valían su peso en oro, pero nada más. Y para culminar, estocada trasera, caída y tendida a la que le hizo falta dos golpes de descabello. Y orejita...

 

A don Julián se le aclamó mucho esta tarde, y hasta se hubiera llevado también otra orejita del 2º si no llega a ser porque la espada le hizo la misma que en sus dos tardes anteriores. Muleta en mano, tampoco hizo nada diferente a lo que lleva acostumbrado en el último cuarto de siglo: cites en la oreja, pico y trallazo hacia fuera; y vuelta a empezar, no sin echar la pierna exageradamente atrás. Ese es don Julián, ese ha sido siempre y ese seguirá siendo hasta que él quiera. O sea, hasta que el hombre se vaya a casa para dedicarse a otras cosas. No terminó de estar a la altura del 2º, que se dejó hacer y con el que le faltó el temple oportuno para que el animal no le tocara tantas veces la muleta. Los únicos muletazos limpios que le sacó, fueron con la zurda y ayudándose del palito. El 5º no tuvo nada de nada, y con esto terminó el periplo de don Julián en Madrid por este año. Y también finalizaron las ganas exacerbadas de algunos por sacarle en hombros calle Alcalá arriba, pero cada día eso se parece más al Atleti tratando de ganar una Copa de Europa. Será porque a don Julián le van las rayas rojas y blancas...

 

Ginés Marín le pegó los mejores muletazos de la tarde, con diferencia, al 3º. Muy bien colocadito y llevando al animalejo atrás, sobre todo por el lado izquierdo; además de un comienzo de faena primoroso. Y la parroquia, seguramente en plena modorra a consecuencia del bendito juego de muñeca, ni se enteró ni le echó cuentas. También le faltó toro, y eso deslució mucho; pero ahí quedaron esos muletazos de Ginés con verdad y gusto. Una pena. En el 6º estuvo con muchísima voluntad ante el mansazo que tuvo delante, pero no terminó de pararlo, templarlo ni mandarlo. Le faltó una lidia de poderío, de esas por abajo con las que se encela al toro en la muleta desde el primer momento. Estuvo un largo rato ante el manso Ginés Marín e hizo un gran esfuerzo, sacándole muletazos limpios y algunos ligados; pero sin terminar de dominarlo de verdad.

Volvió el anti-toro a Madrid, y de ello fue testigo SM El Rey. Como manda la tradición en día tan señalado, día en que se celebró la Corrida de Beneficencia. Que de Beneficencia ya se da por hecho que no tendrá nada. La casta y la emoción se la llevaron ayer consigo los toros de don José Escolar Gil, y qué falta hacen corridas así para que esto deje de ser la Verbena de la Paloma. Casta, emoción... Y la aplicación en los toros de algunos artículos de la Ley del Deporte, esos que hablan de la prohibición de consumo y venta de alcohol en el interior del recinto, y de impedir el acceso a chuzos. El espectáculo y el orden ganarían con ello.

 

 

martes, 31 de mayo de 2022

MARTES 31-MAYO-2022, VIGÉSIMO CUARTA DE FERIA: GÓMEZ DEL PILAR Y DOS MÁS ANTE UNA CORRIDA DE TOROS

Volvió el Toro. ¡¡Bendito sea!! Volvió el Toro y con el Toro, la casta, la emoción, la incertidumbre, la ausencia de aburrimiento, y todos esos componentes de la Fiesta que tan poco hemos paladeado en las últimas semanas y que ya creíamos perdidas. Volvió el Toro. ¡¡Eso es el Toro!! Y eso es el Toro de Madrid, con trapío, serio desde la punta del pitón hasta la penca del rabo, musculado y sin dejar de ser fiel al fenotipo que su procedencia, Albaserrada, demanda. Y ni eran mastodontes, ni iban con excesiva romana, ni tampoco eran exageradísimos de cara. Para que luego los apesebrados esos de la plumilla oficial y del microfonito digan que en Madrid gusta el toro mastodonte, de no menos de 600 kg y con leña para pasar veinte o treinta inviernos... 

Volvió el Toro a Madrid, y si el Toro está presente también lo está la casta y la emoción. No así la bravura, porque a los albaserradas del Tío Pichorronco (que es así como se le conoce a don José Escolar Gil, ganadero por la gracia de Dios) le faltaron de eso: bravura. ¡¡Qué gran corrida hubiera sido si se hubieran empleado en varas!! Es el mayor lunar que tuvieron los 6, que mansearon lo suyo; aparte de que alguno llegó a flojear más de lo deseado. Pero aun con esa mansedumbre, la corrida sacó mucho que torear e hizo posible que lo que ocurriera en el ruedo tuviera importancia. O, al menos, todo aquello hecho con el más mínimo decoro. Porque cuando el Toro aparece, la dureza se masca en el ambiente y las dificultades salen a relucir no tardando mucho. Ello hace que estas corridas solamente sean aptas para lidiadores altamente cualificados, vistan de oro, de plata o de azabache; o anden tocados del castoreño. Y en esto, hubo de todo.

Hubo un TORERO, así en mayúsculas. Y con él, dos más. Y entre medias, nueve banderilleros y seis picadores que hicieron de todo. Hubo un TORERO que se hace llamar Noé Gómez del Pilar y que tuvo las dos caras de la moneda en esta tarde: la cara, al llevarse una oreja del 3º; y la cruz tras ser herido al recibir a portagayola al 6º, lo que le impidió completar su obra esta tarde. Verdaderamente la oreja cortada al 3º fue un trofeo ganado a ley, tras andar con ese encastado y complicado ejemplar con mucha torería, valiente de verdad, inteligente y hasta lidiando con acierto, rara avis en tiempos de coletas a los que solo les caben en la cabeza pegar pases a todo aquello que tenga cuernos y cuatro patas. Gómez del Pilar se fue a recibir a portagayola a ese 3º, toda una declaración de intenciones que le honra pero que quizás está de más en este tipo de corridas. El toro no se empleó en las tres varas que le fueron propinadas y salió suelto, dejando también claro que muy bravo no resultaba ser. La mala lidia que se le hizo tampoco ayudó, no se le fijó en los capotes e iba a donde le daba la gana y cuando le daba la gana. Aun con esas, José Antonio Aponte "Candelas" puso un par de banderillas con mucho mérito. Y cuando Gómez del Pilar agarró la muleta, el animal andaba en los terrenos del 7 esperando, como diciendo "ven para acá y plántame batalla, si te atreves". Y el torero, lejos de amilanarse y de dejar de atreverse, allá que se fue para empezar a lidiar al toro con acierto y metiéndole en la muleta con inteligencia y temple. Lo que vino a continuación fue uno de los momentos más emocionantes de todo lo que llevamos de feria: el toro acudía con prontitud a cada cite y luego embestía con casta, no sin ignorar lo que se dejaba atrás. Eso que se dejaba comenzó dándole muletazos por el lado derecho y dos de ellos resultaron mandones y de mano baja, pero a los muletazos posteriores le faltaron más mando, si bien derrocharon la misma firmeza. Agarra la muleta con la zurda Gómez del Pilar y, de uno en uno y ayudándose con el palo, comienza a pasar al toro, embebiéndole así en la tela roja poco a poco y con mucha inteligencia. ¿Quién había dicho que todo es plantarse a pegar pases? Cuando ya tenía al toro en su poder, comienza a darle muletazos muy mandones por ese lado izquierdo, de uno en uno. Pero ¿quién fue aquel a quien se le ocurrió decir que si no se liga no se torea? Tras dejar esos muletazos por el lado izquierdo vuelve a la diestra, pero aquí y aunque sigue igual de asentado, la faena baja un poco más, no sin dejar un pase del desdén de auténtico cartel de toros. ¡¡El toreo!! Y cuando vuelve a echarse la muleta a la zurda, viene lo mejor: tres naturales inmensos y que demuestran que la casta del toro ha sido dominada, pero se abandona tanto Gómez del Pilar que el toro le achucha y le propina un fuerte porrazo, sin consecuencias por suerte. Ya estaba hecha la faena, y aunque vuelve a intentar una serie más de muletazos, desiste ante la evidencia de que ya estaba todo hecho. Se perfila y, entrando de verdad, mete la mano hasta dentro; pero le queda un palmo caída la estocada. La oreja no dejó de caer y tampoco nadie la protestó, ¿quién iba a negarle un triunfo así a un torero que de verdad estuvo valiente, lidiador y hasta se tomó la licencia de torear ante un toro de esa condición? No todos los días pasan esas cosas. ¡¡Honra a los toreros valientes de verdad!!

 

Y con Gómez del Pilar, dos más. Se hacen llamar Octavio Chacón y Alberto Lamelas. Mala, muy mala tarde por parte de los dos. A Octavio Chacón, consumado lidiador muy esperado en esta plaza, le cupo en suerte lidiar uno de los lunares de la corrida. Ese 1º, inválido, debió haber terminado sus días de un puntillazo en los corrales, pero hubo que tragar con él. El terror se apoderó de quienes estábamos aposentados en el tendido viendo la lidia de ese toro: sí, el terror que provocan los fantasmas de días pasados, o lo que es lo mismo, lo fantasmas del medio-toro inválido, bobón y descafeinado. ¡¡Cómo era posible que la corrida de don José Escolar Gil fuera una de esas tantas!! Pero una vez se quitó de encima Octavio Chacón a ese inválido, sainete con el descabello mediante, esos fantasmas desaparecieron. Solo quedó un fantasma en la plaza, y andaba comentando la corrida para el Canal Plus (de Triana, para más señas). Los otros fantasmas desaparecieron, se los llevó la casta de un plumazo.

La casta no desapareció en toda la corrida. La tuvo el 4º, otrora del lote de Chacón y con el que anduvo falto de recursos para meterlo en la muleta y llevarlo largo y por abajo. El acierto tampoco le acompañó a Chacón para lidiar la alimaña que mandó a Gómez del Pilar a la enfermería, y es que lo que no se puede pretender es pegar pases, o intentarlo, a semejante ejemplar sin antes intentar siquiera machetearlo. ¿Dónde quedó ese lidiador inteligente y poderoso que ha deslumbrado años atrás? Y ante ese complicadísimo 6º, el grandioso banderillero Ángel Otero le sopló dos pares de banderillas enormes, los mejores de la feria. ¡¡Qué ovación se llevó!!

Alberto Lamelas, el hombre, no dio para más ante semejante corrida. Sin recursos y sin ideas para hacerles frente a esos toros es difícil llegar lejos, pero menos aún si lo que falta es el valor. Y Lamelas careció de todo ello esta tarde. Muy desconfiado toda la tarde con los dos toros que le cupieron en suerte, incapaz para lidiarlos y mucho menos aún para darles muletazos limpios y mandones. Y además, al igual que Octavio Chacón, muy mal con la espada.

Tarde de emociones, de reencuentro con la verdad del Toro, de sensaciones ante un torero que dio la cara y toreó bien de verdad, de un grandioso tercio de banderillas protagonizado por Ángel Otero, y de reconciliaciones con la Fiesta. Ay, si hubiera más tardes de estas...