lunes, 23 de junio de 2014

AU REVOIR ISIDROS, HOLA DE NUEVO AUTOBUSEROS

Con el debido permiso de la novillada del pasado domingo, esta tarde volví a pisar Las Ventas por primera vez desde que finalizara San Isidro. Y lo hice contento y tranquilo sabiendo que la plaza ya está vacía de isidros y palmeros y, amén de saberme libre del calvario de aguantar sus cucamonas, por fin iba a poder estirar las piernas y sentarme cómodamente en la grada. Salvo esa pequeña excepción de que en la plaza solo se ve cemento, nada ha cambiado en Las Ventas. Porque los isidros se han pirado y no vuelven hasta octubre, pero en su lugar entran los paisanos, amigos, primos, vecinos y conocidos del novillero de turno para hacerles los honores a esos aficionados tan buenos y tan sensibles que desaparecen del mapa tan pronto como finaliza el glamour en nuestra plaza (olé los aficionados de verdad). La vida, pues, sigue igual que en la feria: los toros mansos y descastados pero colaboradores siguen siendo ovacionados en el arrastre, los toros inválidos son aceptados por la mayoría, prácticamente nadie recrimina a los picadores los puyazos paletilleros o traseros, ni se exigen lidias eficaces por parte de las cuadrillas, ni la colocación debida de los hombres de luces, sean matadores, subalternos o picadores. Y, por supuesto, no falta la joya de la corona: la fea y triste costumbre de regalar orejas como quien regala caramelos en una fiesta de cumpleaños (claro que la oreja de hoy, podría considerarse como eso, un regalo de cumpleaños). Madrid, ¿qué ha quedado de ti? La novillada de María Cascón, de presentación correcta pero sin grandes alardes, fue mansa, descastada, noble y floja, todo un lujo para los tiempos modernos que corren, en los que la bravura y la casta son considerados una herejía. Los novilleros, con cuatro, cero y cuatro actuaciones respectivamente en 2013, no podían dar posibilidad a los aficionados a albergar muchas esperanzas en que hicieran algo lucido, y desgraciadamente, los peores pronósticos se hicieron realidad. Raúl Cámara fue sacado a saludar al finalizar su actuación ante el cuarto, por sus paisanos naturalmente. Sólo así se comprende tal despropósito. A este novillo, manso de libro, se encabezonó en irse a los medios a sacar faena, donde el animal no dio opciones, ya que como bien quedó demostrado en los primeros tercios y en los primeros compases de la faena, su sitio era el tercio. El toro que abrió plaza, picado poco y mal al igual que toda la novillada, venía con prontitud a los cites y se movió mucho, pero transmitió poco. Cámara, muy por debajo, hizo una faena larga basada en trallazos sin asentar las zapatillas y sin interés alguno. Jorge Escudero volvió a Madrid después de aquella tarde de septiembre en la que quedo inédito por una cornada que le llegó al irse a recibir a portagayola al animal con el que se presentaba en Madrid. Poco dijo ante dos animales nobles que se duraron un suspiro. Juan Miguel Benito hizo el paseíllo en Madrid en el día de su vigésimo octavo cumpleaños, y solo le faltaron a sus paisanos y al presidente sacarle la tarta al ruedo y cantarle el cumpleaños feliz. Regalo ya tuvo, un despojo de la tonta del bote lidiado en sexto lugar, y que le llegó tras una faena basada en muletazos con la muleta a la altura de la andanada, totalmente fuera de cacho y descargando la suerte con mucho descaro, y acompañando la nobilísima embestida del novillo (que no toreando). El pinchazo y la estocada trasera y contraria no fueron impedimento el despojo cayera. El novillo que hizo de tercero, al que Juan Miguel por poco se lo deja vivo, fue muy bien lidiado por Jesús Aguado, que cuajó una excelente tarde, y al que el tercero Alberto Zayas, también fenomenal en los quites, puso un gran par de banderillas después de unas cuantas pasadas en falso. Fue un novillo manso pero que tuvo un buen pitón izquierdo que el colmenareño, con su peculiar y ventajista estilo, no supo aprovechar. Como ven, poco han cambiado las cosas en el 237 de la madrileña calle Alcalá, y si lo ha hecho ha sido para mal. Y aún nos seguimos quejando de que cada vez hay menos aficionados... ¡¡si lo raro es que todavía queden, viendo percales como los de esta tarde de junio!!

martes, 17 de junio de 2014

PROGRAMA DE "EL KIKIRIKÍ" SOBRE EL AFEITADO Y EL ANÁLISIS DE ASTAS

Os dejamos por aquí un resumen del interesante programa de "El Kikirikí" de Canal Plus Toros sobre el tema del afeitado y el análisis de astas.Únicamente está disponible en la web ver y compartir el resumen del programa; hay declaraciones de cierto interés. No hemos encontrado en la web el programa completo; cuando lo encontremos lo subiremos.

jueves, 12 de junio de 2014

VIDA, por Emilio Roldán

Dejo por aquí un cuento mío de temática taurina y, por ende, vital, que me gustaría compartir con vosotros, estimados lectores de nuestro blog, y escuchar vuestras opiniones con el fin de pulirlo y dialogar sobre lo que se dice o sobre lo que sea. Muchas gracias a todos y un cordial saludo.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
                
 -VIDA-
                                                                               Por Emilio Roldán Hdez.

A Jaime Solís, natural de La Toba, le entraron una tarde muchas ganas de hacer camino y, sin olvidarse de su hatillo, inició su primer viaje, pasando por cientos de llanuras cargadas de espesos pastos. La luz de los rayos de sol hacía duro su camino, pero supo plantar cara a las adversidades con el paso de los años.
Él sabía muy bien por qué hacía su viaje, buscando la gloria, traje dorado que nunca su padre llegó a conseguir ponerse. Su padre falleció en el intento, dejando una casa desolada y una esposa con cinco hijos que contaba aceitunas para huir del agobio y la miseria.
“Contra la muerte se vive muy bien, si esta no te saluda todas las mañanas”, decía Jaime cada tarde a los amigos que iban a verle a las habitaciones sin puertas donde estuvo sitiado entre las fronteras del miedo y la desesperación. El espanto que mamaron los niños de su época, allá por los años cuarenta, había dejado tísicas sus piernas, pero su altiva frente siempre miró hacia adelante con paso firme mientras pudo.
De pronto, un oscuro farol de años pasados comenzó a varar su propósito. Ese sol embestía por derecho, aunque se quedaba corto en sus oleadas. Comenzó a meditar su retirada, hastiado, al comprender la sordidez que esos rayos asesinos producen en los hombres cuya mayor pretensión es haber crecido junto a un padre que les enseñase a coger los trastos y marcharse. Cuando se ha vivido mucho, se deja de distinguir el resplandor de la oscuridad.
Jaime había visto a su padre morir en los brazos de su madre y sabía que la vida estaba siempre alumbrada por un foco distorsionado que no distingue entre la carne y la herida.
Pero ya era tarde para vivir. Su corazón se fundió como una bombilla recién puesta, uniendo el alba con el ocaso en la única sinfonía posible. Siempre es tarde para dejar de ser el que eres.  Él ya había conseguido triunfar, acariciar el cielo ayudándose con las dos manos y sentir la admiración de las gentes sin haber aforado todavía el tributo que todos pagamos con el paso del tiempo.
El sol quemaba, aumentando su poder a cada instante. La luz de la camilla ardía en sus ojos y rasgaba sus heridas, secuelas del camino donde el bisturí no podía remendar más que la superficie. Entonces, un soplo de aire inundó de silencio la enfermería. “Soy más muerte que la vida”, dijo Jaime al ser sorprendido por las astas del toro que cruzó galopando los caminos de sus días.

miércoles, 11 de junio de 2014

EL PÚBLICO DE MADRID

Ya ha acabado San Isidro 2014, una feria que los superpoderosos y sus publicistas disfrazados de periodistas tachan de feria "histórica" y "la mejor en muchos años". No sé si habrá sido histórica en cuanto a número de triunfos, de orejas cortadas, número de toros buenos lidiados o de afluencia de público, pero por lo que sí será tristemente histórica y recordada es como la feria en la que Las Ventas se consolidó definitivamente como una plaza de pueblo.
La afición de Madrid un día fue grande, entendida, caprichosa tal vez, pero justa y sabiendo valorar las cosas en su adecuada manera. ¿Qué ha quedado de aquello? Salvo alguna rarísima excepción, absolutamente nada. La plaza de Madrid ha sido tomada en su amplia mayoría por un público festivalero y sin criterio, muchos que van de aficionados entran al tendido ya ebrios y allí siguen bebiendo cubalibres o ging - tónics, y no dudan en mandar callar de manera amenazante al que proteste un toro inválido, un pitón escobillado, recriminen al coleta de turno el abuso del pico o protesten una oreja o una puerta grande barata. A cambio, aplauden de salida torillos diminutos solo porque la tablilla les asignó 650 kg., aplauden en el arrastre toretes flojitos y descaradamente mansos que se dejaron con bondad pasmosa en el tercio de muleta, callan mientras los toros se derrumban por el ruedo a causa de la invalidez, apremian con el famoso "biennnjjjjjj" muletazos enganchados o trallazos rematados en línea recta, conceden orejas después de uno o dos pinchazos o por una estocada defectuosa...
Pero sin duda, lo más descollante se vivió el día de la Corrida de Beneficencia, con la oreja concedida a El Juli. Reproduzco fielmente lo que una conocida mía abonada en los tendidos de sombra me comentó sobre aquella oreja: "A mí nunca me ha gustado El Juli, y nunca me gustará. Tampoco me gustó la faena que hizo, pero pedí la oreja solo por joder a los le pitaban". Ese mismo día se vivió otra situación muy triste con Fandiño. Y es que, como ya quedó dicho en la crónica de aquel día, la actuación del vasco no distó mucho de la de El Juli. A éste, se le recriminó todo cuanto hizo, y la protesta que se generó por la concesión de su oreja se escuchó desde la otra punta de Madrid. En cambio, y es cuanto menos justo reconocerlo aun no sintiendo la más mínima simpatía por el toreo julianesco, a Fandiño se le respetó más de la cuenta por una oreja tan barata y tan pueblerina como la de El Juli. Y aquí no me refiero precisamente a los de la sombra.
El Tendido 7, y con él sus "aficionados" que van de íntegros por la vida, también ha sufrido una triste degeneración. ¿Qué oscuros intereses pueden suscitarles a algunos a darlo todo contra Julián y callarse y aplaudir hasta la extenuación a Fandiño, cuando en realidad sus faenas fueron muy similares? Supongo que los mismos intereses que con los ganaderos, a algunos no se les perdona el mínimo tropiezo y, en cambio, con otros se es muy pero que muy severo, más de la cuenta.
No hay afición a los toros, lo que hay es afición a las merendolas en finca, y quien diga lo contrario miente. Pues no se les ve el plumero ni nada a algunos. El día 29 de mayo, con Castella, Manzanares y Talavante estoqueando ejemplares de El Pilar, también se vivieron momentos bochornosos. Decir que los becerros de Moisés Fraile de aquella tarde estaban afeitados es de ser muy generoso. Y al público festivalero de la sombra tan entendido y tan amante del buen toreo, eso se la repampimpló, a juzgar por su actitud silencio. Hasta se aplaudió de salida al quinto, solo porque su supuesto peso era 640 kg. ¡¡Esperpéntico!! Esos "afisionaos" tan sensibles con quienes se ponen delante y que no dudan en gritar "baja tú", protagonizaron otro bochorno el día de los victorinos abroncando injustamente a la terna que dio cuenta de la corrida de Victorino Martín. Más concretamente, a Antonio Ferrera y a Alberto Aguilar, solo por doblarse y lidiar sobre los pies a dos aunténticas alimañas y no darse coba con ellos. ¿Qué querían, que les pegaran 60 o 70 muletazos? Tampoco dudaron en recriminar al bueno de Ferrera que cogiera la puntilla y él mismo cacheteara al quinto después de que su tercero fuera aparatosamente cogido. Es algo que antiguamente los matadores hacían, pero claro ellos como solo quieren ser partícipes del toreo del siglo XXI, en el cual se torea mejor que nunca y se lidia el toro más corpulento y bravo de la historia. Éste es el perfil de la nueva afición de Madrid. Suerte que, hasta dentro cuatro meses no volvemos a verlos las caras. Ahora se avecinan unos meses de soledad en Las Ventas, en las que se darán cita los que sí tienen afición de verdad para aguantar el calor y observar con esperanza si no habrá algún novillero que tanga algo que ilusione. Como se suele decir, mejor solo que mal acompañado.

lunes, 9 de junio de 2014

¡¡MIURAS!!

Miura regresó a Las Ventas nueve años después y no dejó indiferente a nadie. Con ese gran Zahonero y un tercer toro nobilísimo y encastado y un cuarto que también tuvo lo suyo, el legendario hierro de la A con asas reivindica en Las Ventas el culto por el Toro que ningunean la mayoría de los hierros lidiados en esta desastrosa feria de San Isidro 2014. Trajeron los hermanos Antonio y Eduardo una corrida de toros de las que quitan el hipo, con preciosa estampa y desarrolladas cornamentas. Una corrida de toros para Madrid, ni más ni menos, que según salía de chiqueros uno por uno hacía las delicias de los aficionados, que por cierto llenaron Las Ventas. Los toreros, solo por ponerse delante de un hierro como Miura, tienen el respeto ganado. Otra cosa es que estuvieran bien, que no lo estuvieron. Por lo menos los de oro, porque sí hubo hombres de plata con quilates. Rafaelillo ordenó sin escrúpulos a su picador una carnicería al toro que abrió plaza, el cual recibió más castigo que los seis inválidos juntos que el año que viene tendrán su azulejo en el patio de arrastre. El toro quedó hecho una birria, se quedaba corto y muy protestón. El segundo fue el famoso Zahonero, el toro más completo y bravo de la feria, aunque el premio se lo haya llevado un manso de dulce. Gracias a Javier Castaño, que quiso lucirlo en varas y con la muleta. Gracias a Marco Galán, cuya brega fue perfecta. Y gracias también a Fernando Sánchez, que lo picó muy bien e hizo la suerte como hay que hacerla. Recibió tres varas a las que acudió desde lejos con un trote cochinero y cansino, y en las que empujó, aunque le faltó demostrar más poder debajo del peto. El toro acudió de largo y con prontitud cuando Castaño le dio distancia, y fue una máquina de embestir por ambos pitones. Le ganó la partida, y de que manera, Zahonero a Castaño, carente de temple y mando para domeñar al bravo ejemplar miureño. El tercero también fue un buen toro que tuvo la mala suerte de encontrarse con Serafín Marín, que le compuso una faena exenta de calidad y llena de mantazos vulgares y fuera de sitio. Siempre perfilero el torero catalán y metiendo el pico con mucho descaro, pasó con mucha más pena que gloria ante el buen miureño. El cuarto fue un toro muy complicado aunque con mucho que torear. La cuadrilla de Rafaelillo estuvo soberbia ante él. Picó bien Esquivel y la brega de Joselito Rus nos mostró las virtudes del toro, y extraordinarios fueron los pares de José Mora y Pascual Mellinas. Rafaelillo no se entendió con el toro, y es una pena en un torero que tantas tardes buenas ha dado con este hierro, y con otros también en esta plaza. Hasta aquí, si la corrida hubiera seguido en este tono, muy posiblemente hubiera sido la corrida de la feria, pero la devolución del quinto, una preciosidad de animal con estampa de toro antiguo, hizo que la corrida se viniera abajo. El sobrero de Fidel San Román dijo poco, y aún menos con él un Javier Castaño que no creo que pueda vivir mucho tiempo más de la renta de tener una cuadrilla tan buena. Cerró la miurada y también la feria un ejemplar manso y con genio que lo único que tenía era un macheteo decoroso por bajo y estocada. Con él se lució en la brega Curro Robles. Luego, el catalán quiso ponerse bonito con él y por poco lo levanta del suelo en varias ocasiones. Poco más. Acabó así el San Isidro más largo de la historia, el cual se recordará como el de la consolidación definitiva de Las Ventas como plaza de pueblo en fiestas. No hay más que echar un vistazo a los premios concedidos por la empresa para darse cuenta de ello. Triunfador de la feria el destoreo moderno puro y duro, mejor corrida una de seis toros de camilla y oxígeno, mejor toro un manso... No importa, Zahonero, Tomillero y Vengativo, junto con Diego Urdiales y Miguel Abellán, los ponen de vuelta y media a todos. De la nueva orla de "afisionaos" que tenemos que padecer, ya hablaremos más adelante.

sábado, 7 de junio de 2014

RECUPERANDO EMOCIONES PERDIDAS

Vamos a hacer un juego de sinceridad con nosotros mismos: la corrida de ayer de Victorino Martín, si en lugar de lidiarse un 6 de junio de 2014 hubiera sido lidiada un 6 de junio de... 1995, sin ir más lejos, no hubiera pasado de ser una más del montón. Incluso hubiera rozado la decepción, si nos atenemos a lo que lidiada el Paleto por aquel entonces. Pero estamos en 2014, año en el que de está viendo muy poca casta y aún menos bravura; año en el que, si Miura no lo remedia a última hora, se premiará con el famoso azulejo a una corrida que tuvo aguante porque no se picó o a otra mansa hasta la extrema unción pero que se dejó en la muleta sin más. Y después de todo eso, que llegue el Paleto en la penúltima de feria con una corrida de toros, sí, una CORRIDA DE TOROS, mejor o peor, pero una corrida de toros de impecable presencia y juego variado que ha hecho que nadie (nadie que no sea "afisionado" que gusta del toreo artista y el toro tonto, faltaría más) se aburriera y acabara pidiendo la hora, es cuanto menos reconfortante. No es, ni mucho menos, lo que se le pueda pedir a los albaserradas, pero por fin se ha vivido emoción verdadera y, hasta por momentos, nos ha devuelto el verdadero porqué de nuestra afición por esta Fiesta, después de unos días de confusión y dudas ante la borreguez y tontuna de toros y público.
Ayer, salvo en el cuarto toro, no hubo de la primera, pero sí de la segunda para ser fieles a la tradición, pero se tratará en su debido tiempo. Como se ha dicho, corrida de impecable trapío y preciosa lámina, como de las que hacía tiempo que no se le veía a Victorino; que manseó lo suyo y no se empleó nada en el caballo, y en donde la casta fue apareciendo poco a poco. Empezó muy tímidamente en el primero, sin ser un derroche se dejó torear sin comerse a nadie. El segundo derrochó un punto más de fiereza u picante, pero aún quedaba lejos de lo que se le espera a este hierro. Aún así, la cosa no iba mal encaminada y mantuvo el interés de los aficionados.
Por fin, la cosa explotó en el tercero, que respondía al nombre de "Vengativo", y que al igual que sus hermanos fue discreto en el caballo y manseó, pero sacó una casta y una fiereza que nos hizo recordar a aquellos victorinos que tantas tardes de gloria nos dieron. El bicho en cuestión repetía como un tren, siempre por abajo y demostrando ser un toro poderoso y al que su matador, que bastante tuvo con aguantar el tipo, no se impuso en ningún momento. ¿Dónde han quedado las lecciones de maestría y poderío ante estos toro impartidas por maestros de la talla de Andrés Vázquez, Ruiz Miguel, Esplá, Campuzano o El Cid? ¿El el ostracismo quizás? Una pena. El cuarto no transmitió nada, salía de cada muletazo mirando la andanada y no dijo nada interesante.
Uceda Leal estuvo toda la tarde como si delante tuviera la típica alimaña albaserrada que tantas pesadillas ha provocado. Para resumir la actuación del torero de Usera, se dirá que le pesó mucho más el nombre de lo que tenía delante que la condición en sí de ambos oponentes. Y así se pasó toda la tarde, desconfiado y tomando unas precauciones exageradas ante el lote más light de la tarde. Quinto y sexto sí fueron las típicas alimañas victorinas que también hacía tiempo que no veíamos. Con ellas solo cabía lidiar sobre las piernas, que es lo que acertadamente hicieron sus matadores; y matar lo más decorosamente posible, que es lo que dejaron de hacer. Aun así, la bronca que escucharon y la posterior ovación a las alimañas en el arrastre fue cuanto menos injusta, muy propia del público ignorante que no aprecia faenas de aliño como éstas pero luego aplaude faenas de destoreo puro y duro, alza en volandas toreros mediocres, aplaude en el arrastre toretes mansos que aguantaron la faena por el nulo castigo recibido en varas, y que regala orejas solo "por joder a los que faltan al respeto al torero de turno porque les causa envidia lo guapos y ricos que son".
 Los tres toreros abandonaron el ruedo haciendo piña y bajo una fuerte pitada, pero ya solo por haber estado ahí delante, habiendo estado más acertados o menos, tienen más respeto ganado que cualquiera de los que han salido a hombros o cortado orejas a lo largo de esta mierda de feria que ya va tocando a su fin. El domingo, con el mítico hierro de la A con asas, deseamos que volvamos a palpar los mismos sentimientos perdidos a lo largo de esta feria y que recuperamos, en pequeñas gotas eso sí, con la corrida de Victorino Martín. Una CORRIDA DE TOROS, pero de TOROS DE LIDIA, de los de verdad, sean mejores o peores. Nuestros mayores deseos de recuperación a Manolo Rubio, que sufrió un aparatoso percance apuntillando al quinto. ¡¡ #FuerzaManoloRubio !!

jueves, 5 de junio de 2014

UN PSIQUIATRA POR FAVOR

Cuando me dirigía a la plaza, me encontré a la salida del metro con un buen amigo que dirigía sus pasos hacia el mismo destino que yo y que me contaba que en ese momento venía de visitar a su psicólogo. Gran elección la suya irse al psicólogo antes de una tarde de figurines en Las Ventas. Hoy es con el psicólogo, pero cualquier día de estos llegará y me dirá que viene del psiquiatra, y lo hará conmigo de acompañante, porque al paso que va todo esto, no creo que tarde mucho en necesitarlo. Asumo mis errores y mi incapacidad para ejercer como aficionado en cualquier plaza de toros, mi estado de locura cada día va a más y no tiene solución. Veo vacas donde en realidad hay toros de bonitas hechuras para embestir y con caras muy bonitas, veo toreros mentirosos donde hay grandes figuras del toreo que hacen el mejor toreo de la historia, veo gente pitando y protestando las mismas ratonerías que le aplauden a otro torero, veo gente ebria y malencarada donde hay grandes aficionados de postín, veo antitaurinos vestidos de luces y queriendo imitar el toreo, veo borreguez y tontuna donde hay bravura... No se equivoquen, soy un hombre sano que no toma drogas, ni fuma, ni bebe. Mi enfermedad supongo que debe venir de que en un pasado remoto me enseñaron que un toro debe dar miedo con sólo mirarlo y debía ser encastado y fiero y que todo lo que sea nobleza y colaboración era una farsa. Esos mismos desalmados me enseñaron que torear consiste en dominar a esa fiera con un trapito rosa y otro rojo, manejarlos con despaciosidad y utilizarlos para pasarse al toro cerca y enroscárselo en la cintura. También que para matar un toro ese mismo trapo rojo se utiliza para desviar la acometida del toro, no para taparle la cara mientras se pega un saltito y de clava el estoque desde la lejanía. Todo eso se ha aplaudido hoy, y hasta se ha premiado. El problema, pues, es mío y tendré que reformarme si quiero seguir disfrutando de este bonito espectáculo en el que un hombre vestido de luces da muchos trapazos a un pobre animal manipulado y sin maldad alguna. ¿Qué culpa tengo yo si cuatro o cinco impresentables me han tomado el pelo con que el toreo era un cuerpo a cuerpo entre una fiera y un hombre cuya función es dominarla? Que no me intenten engañar más, que el Juli hoy ha toreado de miedo, ha pegado unos... doscientos cincuenta y siete pases a dos animales exentos de maldad, como debe ser. Y matar, ya ha sido la leche matando. Con esos saltitos y ese cañón que tiene y que tumba a los toros patas arriba. ¿Qué más dará donde caiga la espada? A quienes le protestan, ya les pasaré yo el número del psiquiatra, también les vendrá bien. Luego ha venido Fandiño, que ha venido haciendo un poco más o menos las mismas tramp... perdón el mismo arte y la misma maestría que el Juli, y hasta componía la figura igual. Admirable, no sólo desprecian la cornada, sino que también el lumbago y las hernias discales. Y los pitan a los pobrecillos. ¡¡Ni puta idea!! Menos mal que todavía quedan aficionados cabales para premiar con una oreja la gran labor de este torero. Aun habiendo estado por debajo de un manso pero encastado toro de Alcurrucén (¿es así o la locura a me causa estragos?). Talavante, por culpa de los toros, los cuales no colaboraban ni se prestaban al toreo, no ha podido cortar orejas. O eso habrá sido, digo yo, que ya no se si es delirio o es la pura verdad. Por cierto, ¿y cuando veo lo festivalera y barata que está esta plaza, es verídico que solo me falte un cubalibre en la mano y estar ataviado con el polo de la peña, o también es cosa de las paranoias que padezco? No sé, pensaba que en Las Ventas había más seriedad. Pero como está demostrado que me han engañado, ya salgo de dudas.

miércoles, 4 de junio de 2014

PERERA, LAS OREJAS; URDIALES, EL TOREO

Para no enredarme, voy a ser directo: con la valentía y el temple de Miguel Ángel Perera y con la pureza y la verdad de Diego Urdiales, me hago yo un torero de época que ponía de vuelta y media a gran parte del escalafón. Pero mientras uno siga con las mentiras del toreo moderno y el otro no tenga el aguante suficiente para tirar de los toros y ligar muletazos, aquí paz y después gloria. Todo esto, el día en el que los cárdenos de Adolfo Martín protagonizaron una vomitiva muestra de descastamiento, aburrimiento, monotonía y falta de emoción. Si ayer, para poder explicar el gran desencanto de Cuadri hacíamos mención a ilustres de Comeuñas como Ribete, Poleo o Frijonero, hoy hacemos lo propio con con Madroñito, Mulillero, Baraterillero o Marinero. ¿Dónde está la casta y la agresividad de los albaserradas? El único resquicio lo tuvimos en ese sexto al que Perera, con la ayuda de un público muy benévolo, desorejó. Los demás, totalmente huecos, mansos todos y sin hacer honor a su sangre. Ese sexto sí tuvo la codicia y la casta propia de los buenos albaserradas. No era fácil poderle y Perera se plantó allí delante, templó las acometidas del animal y mandó sobre ellas. Pero claro, con las típicas ratonerías del toreo moderno a las que el torero extremeño, como buena figura del toreo que es, tanta fidelidad y cariño las guarda. Ya saben, que si pico por aquí y pico por allá, patita escondida, toreo perfilero, un muletazo lo remato detrás de la cadera y los veinte siguientes los tiro en línea recta, la figura retorcida, colocación perfilera... pero hay una cosa que nadie le podrá negar, y es que ha podido con la casta del cárdeno. La ha templado, la dominado, la ha... ¡¡Qué no, que no y que no!! Y mil veces diré no, ea. Acertadamente o no, pero aquí se sigue empecinado en que torear es dar el pecho, echar la pierna pa'alante y rematar el muletazo detrás de la cadera, sin retorcerse ni crisparse. Algo así... ¿Cómo decirles? Ah sí, algo así como lo que ha hecho Diego Urdiales con el quinto toro. Ha toreado, a cuentagotas, pero ha toreado. En el sentido más estricto de la palabra. Lástima que a Urdiales no le diera por dejarle la muleta puesta en la cara, dar el toque e incluso incitar al burel con la voz, si fuera necesario. Porque el toro iba, había que incitarle y buscarle las cosquillas, pero iba. Y eso no se terminó de aprovechar. Pero esos muletazos sueltos, tan verdaderos y llenos de pureza, dejan constancia de que el toreo eterno sigue presente en el corazón de algunos toreros, por mucho que hoy en día se premie otra cosa. Eso sí, alguien debería recomendar al torero de Arnedo que, con la rapidez y diligencia pertinente, cambie de cuadrilla, y empezando por los picadores. Porque vaya desastre... Antonio Ferrera, el otro integrante del cartel, estuvo por ahí, entre medias. Sin acierto en sus costumbres lidiadoras, no tan atento como otros días en su bien adscrito rol de director de lidia, igual de pésimo que todos los días con los palos, y en la misma senda vulgar con la muleta. Lástima, porque ilusionaba verlo. Pero por suerte vuelve en tres días y, para entonces, esperamos poder tenerle más asentado. De los toros, ya queda todo dicho: excepto el sexto, poca casta y codicia y, para colmo de males, algunos picadores y banderilleros haciéndolos peores.

martes, 3 de junio de 2014

¿CUADRIS?

Hablar de Cuadri es hablar de casta, poder y fiereza. Hablar de Cuadri es hablar de toros duros e imponentes, lejos nobleza chochona y colaboradora. Es oír hablar de la ganadería de los herederos de don Celestino Cuadri Vides y, automáticamente, recordar nombres como Poleo, Clavellino, Ribete (el toro castaño de 2010), Frijonero, Pesador, Muñeco, Aviador, Camarote o Podador, entre otros. Pues bien, a estos señores que tanta gloria dieron a esta divisa, ninguno de sus hermanos de esta tarde les han hecho honores. En Ribete, Salero, Diseñador, Comandante, Tejedor y Macetero ha habido de todo, desde torazos que imponían pavor de solo verlos salir por la oscuridad de chiqueros, hasta alguno impresentable para una plaza como Madrid; uno, primero, al que se le pegó en el caballo más que al resto juntos y que aún así tuvo unas diez o doce arrancadas de lujo; otro, segundo, nobilísimo y bondadoso cuan domecq; un marrajo que hizo de tercero y al que, bendita inteligencia de su matador, se lo llevaron a los medios a espantarle las moscas de la cara; un cuarto manejable y exento de picante que se fue sin torear; u otro, quinto, borregazo descastado que salía mirando las musarañas entre muletazo y muletazo.
Sólo el sexto sacó fiereza para dar emoción a los tendidos, pero en forma de genio y, en gran parte y por obra y (des)gracia del esperpéntico piquero, por las caricias que recibió bajo el peto. En conjunto, la corrida ha tenido tres cosas: falta de casta y picante, falta de poder en el caballo y, sobre todo, mansedumbre y querencia del tercio para adentro. Quizás pueda hablarse de un petardo por parte de los toros, pero si hablamos de los toreros, se hablaría de un castillo de fuegos artificiales de esos con los que el Real Madrid celebra sus copas de Europa.
Javier Castaño, tan castaña como como siempre, ha contado con el lote más propicio para triunfar, como siempre, y ha demostrado, como hace siempre, que si está en las ferias es por causas ya de sobra conocidas y que huelga decir. Por cierto que esas "causas" hoy se han llevado grandes ovaciones pero, en mi modesta opinión, no han estado tan acertados como otras tardes: Adalid clavando a toro pasado, Fernando Sánchez cuadrado y con su torería de siempre pero algún par se le ha ido al costado, y Tito Sandoval toreando muy bien a caballo pero con poquito trabajo que hacer hoy. El único que sí ha sido digno de saludar una gran ovación no lo ha hecho, y ha sido Marco Galán por sus extraordinarios capotazos.
A Iván García lo único bueno que le he visto esta tarde es que ha dejado de banderillear. Su lote fue el peor, pero podría haberse estado de otra manera. Nadie sabe el empeño en sacarse a los medios a un marrajo con sentido al cual no cabía otra cosa que no fuera un macheteo en tablas y una estocada en lo alto, rubricado así lo que hubiera sido una digna actuación. Tampoco comprendemos la cabezonería de estar media hora delante del buey de carreta lidiado en quinto lugar. Todo, para dar constancia de que es el mismo pegapases de antaño.
 A Venegas, con seis actuaciones el pasado año, poca cosa se le puede echar en cara. A pesar de mandar una carnicería en varas a su primero, éste acabó ofreciendo diez o doce arrancadas que no fueron aprovechadas, y todo lo que le sobró de castigo a ese primero, le faltó al sexto, que acabó haciéndose el dueño de la situación y con el que el pobre Venegas sudó tinta. Mis respetos para él, que le echó coraje y corazón y encima se llevó un tremendo porrazo, con cornada incluida. Pero ahí, frente a esa fiera apodada Macetero, que más quisiera yo ver a uno de esos toreros poderosos y llenos de temple que nos venden como figuras, que llevara una cuadrilla más digna que hiciera las cosas bien, y que supiera someter al toro, templarlo y luego, torearlo con verdad, como intentó hacer Venegas, que a pesar de carecer de temple y mando, se puso en el sitio, bajaba la mano y quería hacer como si torrara en redondo. Cuestión de oficio. Por cierto que, el tercero de su cuadrilla, a pesar de no estar dotado de una gran forma física, expuso muchísimo en sus dos pares y los clavó cuadrando y asomándose al balcón. Digno de mención.
En resumen, corrida decepcionante pero con algunos toros para triunfar. Lejos quedan estos toros de sus antecesores más ilustres. Y los matadores, por unas u otras razones, pésimos. Y todo esto cabrea y jode más que cualquier otra cosa ajena al espectáculo y a la voluntad de cualquier aficionado, torero o ganadero. Pero como aquí no se le da propaganda a ningún salvaballenas, me despido hasta mañana.

viernes, 30 de mayo de 2014

MANSA PERO ENCASTADA CORRIDA DE "EL MONTECILLO" FRENTE A UNA TERNA QUE ESTUVO MUY POR DEBAJO

30 de mayo del 2014. Plaza de toros de "Las Ventas". 22° de abono
6 toros, 6 de El Montecillo (Juan Pedro Domecq-El Ventorrillo) -corrida de seria presencia, salvo el segundo,mansa y encastada, con algún ejemplar con genio) para Miguel Abellán ( De blanco en hilo blanco), Paco Ureña (de dorado y oro) y Joselito Adame (de grana y azabache)
-Miguel Abellán: Leves palmas cariñosas y oreja de los isidros.
-Paco Ureña: Silencio y palmas palmas cariñosas al retirarse a la enfermería
-Joselito Adame: Silencio con leves pitos y silencio

Empezó la tarde con Miguel Abellán, recibiendo a portagayola a Carpetón, un castaño bragado de indigna presencia que daba coces a los capotes de salida. En el peto, el pica hizo que trabajaba sin hacerlo ante un toro que salió suelto y sin meterle las cuerdas. Otro que se fue sin picar de la lista infinita de este San Isidro. Se ajustó Ureña al burel en un lucido y templado quite por gaoneras, consiguiendo pararle. El.manso iba y venia sin fijeza, intentando hacer presa ante la penosa labor de los rehileteros y los que deberían estar al quite. Brindó Abellán al respetable e inició el trasteo intentando doblarse para hacerse con él sin conseguirlo. Le dio sitio Abellán y el burel en el segundo encuestro a media distancia se le coló y le prendió. Se levantó y cogió la izquierda para seguir destoreando y sacando el gadgetobrazo , colándosele el burel repetidas veces. Dejó algún remate de interés pero sin vender una escoba. El burel se acabó rajando y mató de una estocada desprendida y tendida. El toro se fue con las dos orejas, era un toro para apostar en los.medios y Abellán no lo vio, estando siempre a expensas del bicho. El manso se defendía a su muerte de la ofensa capotera de los peones sacando algo de genio, y acabó cayendo tras un pinchazo, una estocada tendida y cuatro descabellos. El matador se fue a la enfermería al caer el de Paco Medina, recibiendo leves palmas cariñosas.
La condición del primero fue de manso muy encastado y con dos.orejas para cortar.

El segundo, Balancín, castaño listón de capa y de muy justita presencia, fue parado a la verónica por Paco Ureña. Recibió una primera vara trasera y señalando. La segunda fue marcado de nuevo, saliendo incruento del primer tercio. Otro toro que exige doblarse, Ureña no lo hizo y se puso a dar regulares sin asentarse y como si los diese un robot. Siguió su trasteo sin templar los muletazos. Le dio a Ureña por sacárselo a los medios y ahí el toro solo andaba a la defensiva. Ureña, ventajista y sin recursos, siguió con el trasteo acelerado sin dar ni uno, y acabó su labor con un golletazo caído, que provocó, como es evidente, que la boca del toro se convirtiese en una fuente de sangre.
La condición del toro fue de manso reservón, blando y con genio.

El tercero tuvo por gracia "Farruco" y por capa la negra. Falto de trapío, atacado de kilos y, presuntamente, "tocado" de pitones. Salió topando frente a los capotes, sin embestir, y en el tercio de varas calamocheó ante una primera vara, que fue larga y paletillera. La segunda fue trasera. Mala labor del buen pica Óscar Bernal.
Adame cogió la muleta y le prendió en el segundo encuentro.La capea se alargó, prendiendo sin herir a uno de sus peones y robando el capote a Ureña, que salió a hacer el quite. Adame se lo sacó a los medios, cometiendo el mismo error que sus compañeros, y no se quiso doblar. Estuvo a merced del toro en todo momento. Acabó macheteando sin doblarse y haciendo desplantes de Plaza de talanqueras. No aprovechó ni se ajustó a lasel toro y el animal le toreó a él. Acabó con él de dos pinchazos sin clavar, saliéndose de la suerte, y un infame bajonazo. Penosa labor de Adame con el tercero, un manso con poder que tenía faena si se le podía.
Ya saben ustedes, si no sale el toro babosero que va y viene con nobleza hiperbólica en los medios, no saben qué hacer con ellos los de luces.

Corrió turno para esperar a Abellán, que no salía de la enfermería, y en cuarto lugar salió el quinto, Triunfalista. De hechuras muy justitas y de capa castaña, salía suelto de los primeros capotazos de encuentro. Manseando al buscar toriles, como sus hermanos, fue recibido a la verónica por Ureña, quien le endosó unos mantazos sin templar. En el caballo no se empleó, saliendo suelto de los dos encuentros. En el primero, el pica apretó y en el segundo, como ya es costumbre en esta Plaza, el toro se fue de rositas.
Con la muleta, Ureña comenzò con unos estatuarios en los adentros del 7, no dejando de pisar el acelerador como en el segundo. Sin asentarse, siguió dando trapazos uno tras de otro, estando fuera de cacho, y gustando al sector clavelero, que le mira con ojos de enamorado. Trasteo al relance y discotequero a un manso que se vino a menos después de tanto sobeteo. En un arrimón, el toro hizo por él y le prendió violentamente, aunque pudo continuar el trasteo.Veo a Ureña muy falto de facultades y me recuerda con la muleta a Javier Castaño.Mató de un bajonazo infame y los isidros aplaudiendo... Olé.Qué vergüenza...En qué te has convertido Madrid... El matador se fue a la enfermería al terminar su labor y Abellán sale de ésta.
La condición del toro fue de manso descastado y noble de los que se deja hacer.

El quinto, el cuarto en el sorteo, de nombre "Raspiya" -ya no disimulan ni con los nombres...- fue una sardina con cuernos. Fue parado a la verónica por Abellán, que dejó cuatro mantazos y un lance digno. No fue puesto al caballo el burel en el primer encuentro y recibió un micropuyazo en la cruz. En el segundo encuentro fue acariciado de nuevo al relance, dejándolo Abellán entre las rayas. Nada bueno que anotar en banderillas.
Abellán se fue a los terrenos del 4 y empezó su faena de toreo lineal y con el pico ante un manso con genio que casi le prende al perderle la cara. El público pueblerino se entrega al de Usera y a su repertorio provinciano, al perder por tercera vez la herramienta. Mató de una estocada en el cerviguillo, escuchando un aviso y volviendo a ver el respetable cómo el toro sangraba por la boca. El presidente dio la oreja, otra oreja barata como las lentejas, ante el bullicio de los isidros.
La condición del toro fue de manso con genio.

El sexto fue un mansurrón descastado ante el que Adame volvió a hacer su monofaena.

Finalizó así la tarde, una mansada de Paco Medina, pero que tuvo casta y muchas posibilidades para triunfar con ella.

SIN TORO NADA TIENE IMPORTANCIA

Ayer no había ganas de hablar de toreo ni de analizar faenas. Sólo de denunciar el fraude, la ignorancia y pasotismo del público actual que acude a los toros y de la lamentable prensa taurina que padecemos, la cual todo tapa y hasta manipula. Pero hoy me he levantado con ganas de hablar de Alejandro Talavante y su nuevo concepto del toreo. Supongo que toca hacerlo, vista su actuación de ayer y del pasado día 22. Ante nosotros podemos palpar un torero mucho más reposado y dotado de más naturalidad, dejando atrás esas crispaciones y esa manera tan fea de retorcerse. De eso no hay niguna duda. Pero claro, si nos remitimos a que torear equivale al parar - templar - mandar de toda la vida y ante un animal con trapío y al que no se le manipula grotescamente; un animal fiero, encastado, poderoso; un animal con nobleza, sí, pero no atontado... pues a mí, que quieren que les diga, pero no me deja de parecer otra pantomima más. Alejandro ha demostrado que sabe torear, que cuando quiere se pone en el sitio y carga la suerte, se pasa a los toros rozándole la taleguilla y remata los muletazos atrás. Pero paralelamente, y basándome en hechos (concretamente en la encerrona con seis de Victorino Martín aquel 18 de mayo de 2013) también he de decir que este señor ha demostrado que no tiene, con perdón, ni puta idea de lidiar un toro. Aquella tarde no se lidió un encierro del paleto como los de antaño (y menos mal, porque si no...), pero uno solo exigía más que todos los carretones desmochados con los que Alejandro acostumbra a verse las caras en cualquier plaza. Y aquella tarde, hizo el ridículo y nos demostró que, sacándolo del toro fácil y bobo, Alejandro es un torero limitadísimo de facultades lidiadoras, de recursos, de mando y de todo. Que cuando sale "su toro" torea mil veces mejor que cualquiera de las figuras actuales pero, como reza la chapita roja que muchos aficionados llevamos en la camisa los días de corrida: NADA TIENE IMPORTANCIA SÍ NO HAY TORO. Y Alejandro Talavante, muy acostumbrado a vérselas con TOROS de verdad, no está. El día que Alejandro Talavante pegue diez o quince muletazos, solo diez o quince, no necesito más, de esos que él sabe a un Tomillero, un Camarito o un Ribete, entonces me callaré la boca y me descubriré ante él como se merece. Pero mientras tanto, para mí seguirá siendo un figurín del toreo más.

¡¡DEL PACMA ME RÍO YO!!

Nos horrorizamos el pasado domingo, a eso de las once de la noche, cuando conocimos que PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal) subía en número de votos en las elecciones al Parlamento Europeo. Pero el varazo gordo nos lo llevamos al conocer que el partido PODEMOS, liderado por el antitaurino Pablo Iglesias y que en su programa electoral reza claramente "abolir la tauromaquia", se alzaba con la solera de 5 eurodiputados y se convertía así en la cuarta formación más votada en España. Pues bien, ¿después de tardes como las de hoy todavía queda alguno al que le extrañe todo esto? ¿Qué pasa en los corrales de Las Ventas? ¿Por qué la tablilla anuncia animales de 640 kg. y luego sale un animalillo que ni pasaría como novillo? ¿Nos quieren tomar el pelo, la báscula estará averiada quizás, pesan a los animales de dos en dos o incluso sin bajarlos del camión siquiera? ¿Por qué esa falta de casta y poder de los toros? ¿Por qué esa flojedad y esa nobleza ovejuna? ¿Problemas en la selección? ¿El puñetero maíz quizás? ¿Será cierto que drogan a los toros? ¿Es verídico ese rumor de que los hacen perrerías en los corrales tales como golpearles los testículos o tirarles peso encima para mermarles? ¿Dónde quedan los análisis postmorten de los veterinarios de los pitones y las vísceras? ¿El señor presidente está para algo más que para regalar despojos? ¿Y el aficionado? ¿Dónde demonios está el aficionado y qué ha sido de él? Ha ido desapareciendo paulatinamente y en su lugar ha ido entrando un público más festivalero y menos entendido para calibrar sobre qué es dominar un toro, qué es cargar la suerte, qué diferencia hay entre lo que es casta y nobleza chochona, diferenciar entre torear y pegar pases... El público de la plaza de Las Ventas está fatal, cada día peor, pero hoy ha llegado a límites insospechados. Sólo les ha faltado sacar al barbero a saludar, aunque tal y como están las cosas, no creo que tardemos mucho en ver algo así. Porque hoy se ha visto aplaudir toros de salida solo porque, según la tablilla y el programa de mano, el bicho en cuestión pesaba 640 kg.; se ha visto como la mayoría de la gente no alzaba la voz ante el fraude del afeitado, y hasta gritar a un torero "viva la madre que te parió" a la vez que éste se ponía cañí ante un pobre bicho inválido (al que por cierto y al igual que al resto de sus hermanos se le hizo cosquillas con la puya) y bobalicón que iba y venía sin un mal gesto. A esto, hay que sumarle lo mismo de días anteriores: jalear el destoreo, callar ante la invalidez y moruchez, aplausos a estocadas bajas y desprendidas, el del típico "baja tú", el otro que pretende que los aficionados cayen ante el fraude, los que protestan porque la montera cayó hacia arriba, luego los mismos jaleando que el torero de turno la pusiera mirando hacia abajo... ¡¡Ay Señor, llévame pronto!! Y a todo esto, ¿y la prensa? ¿Denunciará el fraude? ¿Criticará a las figuras por presentarse así en la primera plaza del mundo? ¿Tratarán a la corrida de hoy de la misma manera que a la de Baltasar Ibán o José Escolar? Eso es lo que haría falta quizás, un Tomillero que pusiera a cada uno de estos asaltadiligencias que van de figuras del toreo en su sitio. O un Bastonito. O un Camarito. O Madroñito. O Pistolero. O Ribete. O Poleo. O Aviador. O Bombito. O Chumbero. O Mulillero. O Joyerito. Será por toros célebres. Afortunadamente, la semana que viene, sin figuras de por medio y ganaderías como Cuadri, Adolfo o Miura, alguno nos saldrá que nos haga recordar que la casta no fue un sueño del pasado. Mientras tanto, la Fiesta estará sentenciada a muerte. Y con PACMA, PODEMOS y EQUO esperando desde el tendido a que la cabeza se la sirvan en bandeja de plata.

jueves, 29 de mayo de 2014

ESPERANZAS EN EL PILAR: EL CID Y PORTILLOSO, de EL PILAR: UNA UNIÓN MAGISTRAL.





Quinto toro de la tarde -a partir de 1h 19 min-, de nombre Portilloso (Nº 30), 581 kilos, colorado de capa y con las cintas de la divisa salmantina de El Pilar, propiedad de la familia Fraile, que fue toreado - y de que manera....- por "El Cid" y estoqueado con triste ejecución por este.

miércoles, 28 de mayo de 2014

OTRA INTERESANTE CORRIDA DE BALTASAR IBÁN QUE SE VA SIN TOREAR

28 de mayo del 2014. Plaza de toros de Las Ventas. 20° del abono de San Isidro.
6 toros, 6 de Baltasar Ibán
para Fernando Robleño (de rosa palo y oro), Luis Bolívar (de sangre de toro y oro) y Rubén Pinar ( de verde botella y oro). Corrida magníficamente presentada, bajó algo el quinto, y de más a menos.Apretaron casi todos en varas, aunque salían sueltos del peto. El 2° fue encastado en bravo escondido. 1°y 2° muy encastados; el 6° encastado pero a la defensiva, y 3° 4°y 5° geniudos y manseando. El 5° blando, debió ser devuelto. Ninguno fue aprovechado. Destacaron en banderillas Ángel Otero y Gustavo Adolfo García.

El primero de la tarde, Camarito -nombre típico de este hierro- , lucía una negra estampa y unas hechuras cuajadas con unos pitones abrochados
Robleño paró al burel con unos lances templados de salida a la verónica. "El Victoriano" picó trasero en la primera vara, saliendo suelto en animal, y, en la segunda, repitió colocación, marcando sin meter las cuerdas a un ejemplar que empezaba a pagar la falta de fuerzas. Se dolía en banderillas como poseido por el demonio, mientras Ángel Otero llevaba a cabo una gran brega. Robleño apostó dándole sitio y el burel con tranco de desplazaba, entrando en la muleta humillado, pero no siempre empleándose ya que acusaba falta de fuerzas. Se venía arriba el ibán haciendo varias veces el avión por el derecho, pero Robleño no lo aprovechó, estando por debajo de su oponente en todo momento. Dio algún natural de.ley al final del trasteo, pero el toro era para bastante más. La condición del primero fue de manso con genio, nobleza y clase; y Robleño acabó con él con dos pinchazo en hueso y una estocada entera arriba aunque algo caída.

El segundo, Tomillero, lucía unas perchas de espanto y unas hechuras prototípicas de la casa. Preciosa su capa retinta. Fue picado por Luis Miguel Leiro, en el primer encuentro, con un picotazo casi en el rabo y un puyazo largo arriba, tapándole la salida cuando el toro se quedaba dormido bajo el peto. En la segunda entrada, Bolívar lo dejó de largo, el toro fue con tranco y el pica volvió a fallar con la vara, esta vez sin aplicar a penas castigo. El toro apretó por abajo en ambas varas. Después de una penosa labor en banderillas y en la brega, el burel se vino arriba. Bolívar, frente a un toro que calamochaba, no le bajaba la mano ni se imponía por bajo, cuando el toro exigía doblarse con él. El toro iba y venía, aunque rebrincado, y se hizo dueño del albero, ya que Bolívar no se hizo con él y le dio más de mil trallazos. El toro estaba casi sin picar y toreó a Bolívar, entrando suavecito por el derecho. Segundo toro que se fue sin torear de los de
Bolívar. Acabó con él con una media estocada, atravesada y trasera; y cinco descabellos, escuchando un aviso de la Presidencia. Bolívar no.consiguió esconderlo, porque el buen ibán segundo fue ovacionado en el arrastre por su encastada condición. Ha sido uno de los toros de la feria.

El tercero, Arbolario; negro listón de capa y veleto de pitones, tuvo una salida nada codiciosa, pero fue poco a poco fijándose. Fue picado traserísimo en la primera vara por el picador del sexto y, de la segunda vara volvió a salir suelto, ya en los terrenos de contraquerencia.  Rubén Pinar hizo bien llevando a los adentros del 4 al manso tardo, pero su destoreo consiguió no arrancar aplausos del respetable, que estaba bajo los paraguas protegiéndose de la lluvia. Fuera de cacho, siempre en la oreja, y metiendo pico, Pinar no aprovechó las nobles condiciones del animal, que iba y venía empleándose por bajo. Otro que se fue sin torear, aunque este no tuvo la duración de los anteriores. Pinar lo mató de una estocada desprendida, levemente caída; y dos descabellos. La condición del burel fue de manso con raza y nobleza. Tuvo mucho más de lo que vimos y Rubén Pinar quiso sacar.

El cuarto, Costurito I; negro listón de capa y de hechuras prominentes y serias de cara y por detrás, tardó mucho en salir por la boca de toriles y tardeó en los lances primero. La primera vara fue muy trasera y el burel consiguió derribar al jamelgo. En la segunda, el toro se vino de lejos recibiendo otra puya trasera. Ángel Otero se volvió a lucir en banderillas, aunque no arriesgando tanto como ayer, y volvió a desmonterarse. Fernando Robleño se puso otra vez ratonero, ahogándo al burel cerrándolo en tablas y no dejándolo respirar entre tanda y tanda. Apostó por el arrimón, se quedó sin toro y nos negó verlo. Robleño mató con una estocada corta y caída, cuatro descabellos sin sacar la espada, y otro más cuando ya la había sacado, escuchando un aviso de la Presidencia cuando el toro se resistía a caer. El toro se fue sin torear y cayó de aburrimiento.Otro que se va sin haber sido bien lidiado y aprovechado.

El quinto, Mejicano; negro salpicado y de hechuras serias, partió las tablas más bajas del burladero que separa el 7 del 6. Acusó falta de fuerzas en la primera salida del caballo después de un puyazo trasero. Blandeó sin ser picado en la segunda entrada, no queriendo el ussía D. Justo Polo devolverlo.  Perdió las manos en banderillas, quedándose tumbado en el albero. Puso dos pares buenos Gustavo Adolfo García, dejándose ver. Bolívar dio muletazos al paso, sin asentarse, ante un toro que no transmitía más que flojedaz. Ante el marmolillo, Bolívar quiso dar mil pases cuando perdía las manos continuamente, mientras que a su primero quiso esconderlo y se le fue sin torear. A Bolívar ya no le queda ni el valor que tenía al inicio de su carrera. Mató con una estocada corta muy trasera y un descabello

El último de la tarde, Costurito II, lucía unas envidiable hechuras. Su cuajo se aplaudió de salida y recibió dos puyazos traseros por parte de Daniel López, en los que el toro se dejó picar. Justo Polo cambió rápidamente el tercio cuando el toro, sin apretar en vara, se venía pronto y no había sido picado en las dos entradas. Rubén Pinar no consiguió acoplarse y estuvo muy por debajo, dando trallazos y trallazos. Muy por debajo Pinar de su lote. Mató de una estocada algo caída.

Y así acabó una tarde fría, con lluvia a rachas, donde la corrida de Baltasar Ibán se fue sin torear como en los últimos añoa. Hubo ibanes de todos los comportamientos y dieron posibilidades a la terna para conseguir un triunfo que no cosecharon.

PEREDA POR GALLARDO: ¡¡BENDITO CAMBIO!!

La combinación José Luis Pereda - La Dehesilla espanta de solo oírla a cualquier aficionado a los toros. Aún más a los aficionados madrileños, quienes, como herejes sometidos a torturas inquisitorias, han de tragar todos los años con la invalidez, tontuna, falta de casta y de emoción de los toros del señor Pereda. La tarde de hoy estaba destinada a ser una de esas tediosas tardes pero, por circunstancias que no conocemos pero nos podremos imaginar, el hierro titular fue desechado por completo y sustituído por un lote de Fuente Ymbro. Todo esto, a última hora, pues los toros de Gallardo llegaron a la plaza a eso de las nueve de la mañana y hasta cerca de la una y media los aficionados seguíamos esperando el resultado del sorteo. Algunos toros incluso, al salir al ruedo, todavía tenían los cuernos amarillentos a causa de las jodidas fundas. Vergüenza ajena dan este tipo de situaciones en la primera plaza del mundo, pero con Taurodelta ocupando el burladero de empresa, estamos todos curados de espanto. Por suerte, el señor Gallardo vino a Madrid trayendo una corrida bien presentada y, aunque mansa y rajada, con mucho que torear. Los seis, cada uno a su estilo, unos más dulzones y otros más complicados, pero ninguno hizo que nadie en el tendido se aburriera. Los matadores, tres modestos toreros del gusto de esta afición y muy necesitados de un importante toque de atención para romper con esa escasez de contratos, salieron al ruedo como si ya tuvieran cuarenta o cincuenta corridas firmadas para todo este 2014. Por ejemplo, está Uceda Leal, que dispuso de un delicioso bombón en primer lugar que repetía con nobleza y metía la cara de lujo. Para soñar el toreo. Pero lo que se impuso fue el destoreo moderno y los amables isidros, desconocedores de términos como "cargar la suerte", "torear en redondo" o "no quedarse al hilo del pitón", jalearon todo cuanto José Ignacio hizo. La estocada, por ejecución y colocación, merecedora por sí sola de una oreja que se antoja baratísima dada la condición del animal. El cuarto, manso y encastado, no fue sometido y eso le hizo hacerse el amo y señor de la situación, dejando al descubierto que su matador hoy no vino precisamente a mancharse de sudor y sangre. Una estocada también de gran ejecución aunque esta vez desprendida rubricó la mediocre actuación de hoy del torero de Usera. Curro Díaz deja cada vez más evidente que es un artista en decadencia. Bien es verdad que en sus manos tuvo el lote más complicado, pero con orejas por cortar. El segundo de la tarde empujó de lo lindo en la segunda vara, y en la muleta se colaba con el menor resquicio que el matador le abriera. El quinto también tuvo casta para aburrir aunque se le pegó mucho y mal en dos varas a las que se arrancó pronto y empujó con un solo pitón. En la muleta embestió como un tren, siempre queriendo coger las telas por abajo y protestando cada vez que Curro, desconfiado y muy retorcido toda la tarde, alzaba el brazo. Una pena. A Matías Tejela le cayó en suerte otro tocino de cielo en tercer lugar, un toro que huyó despavorido como buen manso que fue en sendos encuentros con el penco, pero que en el último tercio se prestó al matador para hacer cuanto quisiera. Ello fue muletazos de todo tipo, la mayoría retorcidos y en línea recta y algunos hasta relajando la figura y toreando en redondo, pero con las trampas del toreo moderno del no cruzarse y tirar la pierna atrás. Pinchó y ello le hizo perder, por suerte, otra oreja que hubiera sido de chiste. El sexto derribó al jaco en el segundo encuentro y Tejela, tonto él, cambió rápido el tercio quedando el toro sin picar. ¿Resultado? Un matador sucumbiendo ante un animal muy venido arriba, y al que no se supo ni por donde meterle mano. Eso sí, cuenta Matías Tejela con tres subalternos que más quisieran muchos. Jesús Romero y sobre todo Ángel Otero estuvieron sensacionales con capote y banderillas, y Javier Gómez Pascual, muy eficaz en los quites. Gracias al cielo que, al menos, vemos hombres de plata con quilates todas las tardes, destacando sobremanera por encima de los de oro, la mayoría de los que cagó el moro, como se suele decir coloquialmente. A la salida, muchos nos congratulamos de habernos librado de los de Pereda y habernos topado con los fuenteymbro que, siendo una mansada, sí sacó casta en algunos toros y ofrecieron espectáculo. Yo, por lo menos, no me aburrí. Y eso ya es algo en esta insufrible feria que ya encauza su recta final, la de más interés, por cierto.