martes, 27 de mayo de 2014
LO BUENO SI BREVE, DOS VECES CABALLERO
lunes, 26 de mayo de 2014
MUCHOS TOROS Y POCA SUSTANCIA
viernes, 23 de mayo de 2014
TOROS SÍ, FIGURINES NO
miércoles, 21 de mayo de 2014
OTRO PETARDAZO MÁS DE JUAMPEDROS EN MADRID. Otra corrida más de la (mala) prensa
Los tiempos cambian, y en todo lo taurino, a peor. Antes, la corrida extraordinaria de la Prensa era un homenaje al toro, ya que o era una corrida-concurso con las ganaderías más encastadas del momento o se lidiaba la corrida del mejor hierro de San Isidro. Antes, se celebraba dicha corrida unas semanas después de la isidrada, dando importancia al festejo, y ahora se ha adocenado, ya que la ponen dentro de la feria y con toreros y ganaderías que distan mucho de ser lo mejor del panorama taurino actual.
Volvió a lidiar Juan Pedro Domecq en Madrid una corrida del hierro de la "V" y como era de esperar volvió a ser un petardazo otro año más. El primero, segundo, cuarta y sexto fueron inválidos y toda la corrida fue descastada y mansota.
Comenzó la tarde con la salida de Empollón, un torete acochinado que perdió las manos desde el recibo capotero de Cid. La primera vara cayó trasera y la segunda paletillera, cayéndose el burel por cuarta vez al salir del primer tercio, consistiendo este en dos caricias puyeras. Julio Martínez, ante la evidencia, se nego a sacar la parada de mansos como también hizo durante toda la tarde viendo toretes que no podían ni con su grupa.
Cid no se acopló con la babosa inválidra, llevando a cabo una faena basada en trapazos de discoteca y sin ton ni son. El burel iba y venía con total sosería y Cid no pudo con él siendo sombra de lo que fue y demostrando que ya no está para ponerse delante de un toro. La estocada cayó en lo alto pero atravesada, ya que Cid se salió de la suerte aunque consiguió cazarle.
El segundo, de nombre Halado, lucía una bella capa melocotón pero unas hechuras anovilladas. El primer puyazo fue trasero saliendo de este el toro suelto y el segundo fue de misma ejecución. Circo habitual con los rehiletes de El Fandi, donde clavó los tres a toro pasado, aunque el tercero lo puso aguantando el galope del toro, que venía como una bala, corriendo hacia atrás. El toro destacaba por su prontitud, se arrancaba de largo y metía la cara por ambos pitones en la muleta, pero Fandi decidió no cruzarse y hacer el destoreo más vulgar. Llevó a cabo una faena aburridísima más vasta que unas bragas de esparto, yéndosele el burel sin torear, y trapazo tras trapazo mató de una estocada arriba, atravesada y trasera escuchando un aviso.
El tercero, Gerolimpio, una cucaracha con menos seriedad que el carnaval de Cádiz en sus hechuras, recibió una leve primera puya sin que el piqueros apretase y en el segundo una caricia, cuando ya había perdido las manos varias veces. Otro.inválido en el albero y más incompetencia presidencial al imponernos tragar con otro moribundo andante. La chota tetraplégica se quejaba en banderillas ante el castigo. En la franela, acudía andando y sin emplearse cuando no perdía las manos mientras Del Álamo no se cruzaba y se despatarraba al estilo de Juli, metiendo trapazos más trapazos ante un marmolillo, y escuchando los "bieennn" automáticos de los isidros. Con la espada mató de estocada tendida haciendo bien la suerte del volapié, escuchando aplausos de los sectores bodegueros y recibiendo una oreja del ussía por su labor de pegapases, ya que no dejó de despedir al toro lanzándolo hacia afuera en todos los muletazos. Oreja de chiste, de la Plaza de talanqueras que durante este mes es Madrid.
El cuarto, Entusiasta, mejor presentado que los anteriores, fue picado bien arriba en el primer encuentro pero tapandole la salida. Cid dio dos verónicas templadas y, en el segundo puyazo, el pica no apretó, muy en la cuerda general de la Fiesta actual. El burel perdía las manos.continuamente y blandeaba como toda la corrida ante una brega a media altura, a pesar de que se dejó mucho tiempo para que la chota se recuperase.
Cid con la muleta volvió a estar horrible ante un toro que no podía ni con el rabo y que pasaba perdiendo las manos de continuo. "Asesinó" al toro con un pinchazo y una estocada traserísima y atravesada. Cid está para cortarse la coleta, no se ha puesto delante ni ante dos inválidos. Con lo mucho que te hemos querido, Cid...
El quinto, Historieta, fue el toro mejor presentado de una corrida que, aunque estuvo por encima, en presencia, de las últimas corridas del hierro de la "V" en Madrid, fue, además de un petardo, un desfile de novillotes. Pasò por el caballo como el que va a la facultad y no entra en clase. Otro martirio de Fandi en el segundo tercio, poniendo un cuarto par para retar a los muchos que le protestaban sus maneras ventajistas con los palos. Trasteo infame para seguir aburriendo al personal, finiquitando su actuació con un bajonazo infame. Ojalà no vuelva, lo siento mucho por él, pero es un torero que nunca ha gustado en Madrid ni gustará, aunque Madrid actualmente está que no hay Dios que la reconozca. Qué despropósito la tarde de Fandi..
El último juampedro, Escopetero, fue acariciado como toda la corrida en el peto. Del Álamo estaba dispuesto a sacar todo su repertorio pueblerino para cortar otra orejita de regalo. No se cruzó ni ante el inválido, citando muy fuera de cacho y retorciéndose abriendo el compás hasta despatarrarse ante otro toro de Guisando. Mató al toro con una estocada corta y baja y con ese despropósito dobló el que cerró otro petardazo más del hierro de la V de Veragua en Madrid.
Y así acabó otra infame corrida de Juampe en Madrid. Esperemos que no vuelva en siglos, porque lleva años trayendo la misma basura pero con distinto guarismo. El duque de Veragua debe estar retorciéndose, de nuevo, en su sepulto. Y lo malo es que casi todos los hierros del campo bravo que lidian son genéticamente hermanos de esta vacada que ha sembrado el unitercio en la Lidia y tantos otros despropósitos de la Fiesta actual.
HÉROES DE LUCES
martes, 20 de mayo de 2014
DOS TOROS Y CINCO PERCANCES EN UN TRISTE FESTEJO
Ese ha sido el triste resultado del festejo de la tarde de hoy. En una tarde desapacible que obligaba a llevar a mano una chaqueta para combatir las oleadas de frío que arreciaban por Ventas, se han lidiado únicamente dos toros -el primero, del hierro anunciado (El Ventorrillo), y el segundo, un remiendo que ya estaba tardes pasadas de sobrero con el hierro de Los Chospes-, la terna ha sufrido cinco percances con el trágico resultado de cuatro cornadas -dos graves a David Mora y una de menor dificultad a cada uno de los dos toreros restantes- y el festejo ha durado algo menos de una hora ya que, aunque se han dado quince minutos de prórroga para que García Padrós y su equipo examinasen las secuelas, el presidente César Gómez ha dado por finalizado el festejo por megafonía sobre las ocho menos cinco.
Comenzó la tarde de la peor manera posible, ya que David Mora fue cogido violentamente por el primero en su recibo a portagayola. El zarandeo duró varios segundos y el pánico se apoderó del albero y de los tendidos venteños. Sigo pensando que se deberían olvidar los diestros de ir a recibir al toro de rodillas, ya que es una suerte que poco aporta en el plano artístico y cuyo riesgo es muy alto. Torear sin riesgo no es torear, pero recibir al toro de esa manera tampoco, ya que siempre es un capotazo destemplado que en nada favorece al burel. El toro salió de chiqueros muy parado y al ver al torero, a menos de dos metros, fue hacia él arremetiendo con violencia contra su figura. Este toro, un ejemplar acochinado y muy justito de presencia, manseó en varas, saliendo suelto en ambos encuentros. Ambas varas de Israel de Pedro cayeron al final del morrillo, pero la vara primera fue excesivamente larga y tapando la salida al manso, y la segunda se quedó en un picotazo cariñoso. Fortes llevò a cabo un quite de mantazos destemplados que quisieron ser chicuelinas y posteriormente, Nazaré comenzó un trasteo en los medios a un manso que en ese terreno no hacía más que defenderse. Muy revolucionado, el diestro sevillano dio unas cuantas series por ambos pitones a un marmolillo sosísimo que ni transmitía ni quería bailar si no era al abrigo de las tablas. Mató de una estocada atravesada, trasera y levemente caída en la suerte natural ante las leves palmas de un sector del respetable que acostumbra a aplaudirlo todo, aun viendo cómo el toro muere escupiendo sangre por la boca.
El segundo, un toro ensillado que parecía un caballo, y que presentaba hechuras anovilladas indignas para Madrid, prendió a Fortes al perderle este la cara. El novillote de Los Chospes metía bien la cara por el derecho en los primeros capotazos y salió suelto de los dos envites con el picador, actuante que le endosó un puyazo en la cruz, que provocó que el toro comenzase a blandear, y otro muy trasero sin meter las cuerdas. Cuando Nazaré hizo un templado quite por ajustadas chicuelinas el toro le corneó en la pierna derecha, lo que le obligó a acudir a la enfermería cuando Fortes tomó la franela. Lo único bueno de la tarde fue el par de José Antonio Carretero, dejándose ver, dando ventajas al toro y clavando en la cara.
Con la muleta, Fortes dejó decenas de mantazos llenos de enganchones, aunque acertó sacando al toro abanto a las afueras dándole el primero hacia afuera en la segunda tanda. El toro desarrolló cierto genio y no era ninguna boba, y cuando Fortes metía pico estirando el espinazo, el burel se metía por la ventana ocasionando un constante temor en los que veíamos que no podía con él. Fortes no se asentó, destoreando fuera de cacho y al paso y, en una de estas, pisó su muleta cayendo sobre la arena, no siendo corneado, de nuevo, por milagro divink. A la hora de matar al toro no hizo la cruz y quedó a merced del de Los Chospes entre sus dos pitones siendo zarandeado y corneado. La falta de recursos lidiadores y de técnica es uno de los problemas que este torero tiene, carencias que comparten buena parte de sus compañeros del escalafón mayor. Quiso comenzar el trasteo bien, doblándose por bajo para hacerse con el manso con genio y el toro acabó viniéndose arriba al final de la faena. La estocada de Fortes cayó baja, provocando la repetida escena de ver a un toro agonizar convirtiéndose su boca en una fuente de sangre.
Y así acabò el festejo de esta tarde, entre la triste imagen de ver a los dos toreros que cerraban la terna siempre a merced de las embestidas del toro, demostrando que en la Fiesta actual eso de machetear, poder por bajo doblándose y utilizar los recursos que la Lidia del toro requiere, es una antiguaya; y con la trágica escena en la cabeza de ver a tres toreros saliendo heridos del albero venteño.
Esperemos que los tres toreros se recuperen con la máxima celeridad y el mínimo sufrimiento de sus heridas, y que vuelvan lo antes posible a los ruedos.
PRESENTE GRIS, FUTURO NEGRO
En los chiqueros aguardaban seis novillos de El Montecillo, muy bonitos de hechuras, y de diferentes comportamientos, aunque todos con el denominador común de la mansedumbre. Primero y segundo boyantes, iban y venían sin maldad; un tercero, manso de banderillas negras y que, a pesar de ser nefastamente lidiado, no hizo un mal gesto y se dejó hacer de todo; cuarto, el novillo soñado para Madrid, una perita en dulce con cortijo y medio en cada pitón; quinto, el único que se empleó de veras en el caballo y se vino abajo en la muleta; y sexto, el peor de la novillada.
Posada de Maravillas estuvo muy acelerado toda la tarde, falto de recursos y sin un ápice de torería y gracia. Un novillero sucumbido. Lama de Góngora vino a confirmar en esta tarde las sensaciones que dejó hace algunas semanas: toreo ventajista al más puro estilo Julián&Chemari, carencia de temple, ausencia de gusto, nula capacidad lidiadora, cuadrilla más apropiada para dedicarse a cavar olivos en lugar de vestirse de luces... ¿hace falta seguir? En el tendido nos preguntábamos que si ésto es lo mejorcito, ¿qué será lo peor? Prefiero quedarme sin saberlo. Sin tener ni la cuarta parte de renombre, Francisco José Espadas le ha dado un auténtico baño a ambos figurines. Eso sí, por los derroteros de la Tauromaquia 2.0, faltaría más. Una oreja cortó al cuarto, al cual dio muletazos templados y de mano baja sin cargar la suerte y llevándolo en línea recta con mucho descaro. Sin duda, de su actuación me quedo con dos o tres naturales sueltos y un pase de pecho eterno, de los que hace ya tiempo que no se ve. Ahí queda el lio armado por este joven novillero, pero en duda quedan sus modernas maneras, cosa que a este aficionado no le terminan de convencer. Pero como en el toreo hoy en día todo vale, el chaval se hartará, junto a sus dos compañeros de terna para no desentonar, a ganar millones sin hacer el toreo verdadero. Así va España...
domingo, 18 de mayo de 2014
OTRA CORRIDA DE SALDO, por Pepeillo
sábado, 17 de mayo de 2014
JANDIZLLINES NO, GRACIAS
De nuevo Taurodelta ha vuelto a cubrirse de gloria eligiendo una corrida de Jandilla para la feria de San Isidro. No sabemos si es porque son baratos, porque los toreros los piden, porque los Tres Mosqueteros del triunvirato no conocen otra cosa, o porque el césped estaba muy alto, o por culpa de los árbitros, o por Villar, o por la UEFA o porque "Espanya ens roba", pero un año más aquí a aguantar el petardo al que Borja Domecq y Taurodelta nos someten, sin piedad, todos los años. ¿Por qué Jandilla? ¿Por qué esos seis espantajos con cuernos? ¿Por qué la borreguez en lugar de la casta? ¿Por qué la falta de fuerzas y no la dureza de patas? ¿Por qué El Fandi, oiga? Digno de estudio lo de este chico. Se harta a torear en torno a los 100 festejos todas las temporadas y todavía no tiene ni puñetera idea ni de torear ni de poner banderillas. Rezaba en el programa de mano sobre él que, a pesar de ser campeón de España juvenil, colgó los esquís para enfundarse la taleguilla. Pues yo creo que si volviera a calzarse los esquís y se olvidara de los capotes y las banderillas, ganaríamos un gran campeón y, a cambio, nos deshacemos de un torero que absolutamente nada le aporta a la tauromaquia.
Iván Fandiño no ha podido caer más bajo anunciándose con estos desechos de carne. No creo que los aficionados quieran al Fandiño de su primero, una pseudofigura que hacía lo imposible porque no le echaran el inválido al corral y que, una vez con la muleta, se empeñó tercamente en sacar algo de un pobre animal que con el más mínimo golpe de viento se venía abajo cuan castillo de cartas. Y tampoco creo que los aficionados quieran al Fandiño que despachó al segundo de su lote: un torero pegapases que desperdiciaba, con un toreo enganchado y en línea recta, lo único de la corrida que ofrecía posibilidad de triunfo. Y lo peor de todo es que al amigo Fandiño no se le ocurre otra cosa que encerrarse en Guadalajara con seis ¿toros? de Jandilla en as próximas fechas. Así, mal camino llevamos.
Joselito Adame vino a sustituir al bailarín de moda, que sufrió un cálculo renal. Y lo hizo con las ganas y la entrega que tanto caracterizan a este torero, pero dando claros síntomas una vez más de que torear, en el sentido más estricto de la palabra, cero patatero. Torear es dar el pecho y no esconder la pierna, y llevarse despacito al toro detrás de la cadera sin que este toque la muleta. Torear, por mucho mérito que tenga, no es dejarse lamer la taleguilla por una borrega descastada. Después de la dura semana que hemos pasado los aficionados viendo simulacros de toros rodar como peonzas por el suelo y orejas y puertas grandes baratas, llega el día de espectáculo de rejones, y eso para muchos es sinónimo de día de descanso y reflexión. ¡¡Feliz sábado!!
viernes, 16 de mayo de 2014
EL SANTO PATRÓN Y LOS SANTOS AFICIONADOS
Pero así las cosas y, por desgracia, esto pasa la gran mayoría de los días. En el día del Santo Patrón de Madrid, el día de San Isidro, da tiempo también para dar tributo al aficionado que paga por aguantar todo lo dicho y hasta, para colmo de males, le llamen de todo porque no sigue el rollito amable y de color de rosa que se cierne sobre este antitaurino espectáculo. Pero aquí todo es al revés y los pobrecillos desgraciados son Victoriano del Río, Ponce o Castella, que tienen que aguantar las protestas de esos reventadores que lo único que reclaman es un espectáculo digno. ¿Dignidad, con una corrida inválida y horripilante como la de Victoriano del Río? ¿Dignidad, con tres toreros que tapaban a los animalejos simulando la suerte de varas y llevándoles con el capote por las nubes para que no se vinieran al suelo? ¿Dignidad, con un presidente exento de afición y al que le importa un pimiento todo? Dignidad llamarán unos cuantos a la actuación de Ponce en su retorno a Madrid seis años después. Yo me limitaré a llamarlo algo así como... una elegante y torerísima faena ventajista. Que no, que por mucho que nos empeñemos no le gusta al de Chiva mancharse el vestido de sangre del toro.
Dignidad le llamarán otros pocos a la actuación de Castella, justificando que poco pudo hacer con un lote infumable. Lo fue el segundo de la tarde, pero eso se arregla provocando el pañuelo verde bajando las manos con el capote, para así tener posibilidades de que el sobrero tenga más fuelle. ¿O es que no interesan esas cosas? Viendo su apática actitud durante toda la tarde y sus nulas ganas de hacer otra cosa que no fuera pasearse, no es de extrañar. Cierto es también que tuvo en sus manos al único (el quinto) que ofreció posibilidades. Pero como ya se ha dicho, el señorito franco - polaco - hispano no estaba en órbita. Y dignidad también le llamarán algunos, entre los cuales me tengo que incluir, a la actuación del confirmante.
David Galán, torero de dinastía, vino a confirmar alternativa a Madrid sin haber toreado apenas en los últimos años, y lo normal hubiera sido encontrarnos a un torero muy verde. Pues no señor, estuvo muy puesto toda la tarde y tuvo una actuación cargada de tranquilidad, temple y con la cabeza muy puesta, aunque eso sí, su toreo retorcido y despegado no terminó de convencerme. También me pareció digna de destacar la actuación del fino y torerísimo banderillero Javier Ambel,que como siempre, estuvo soberbio con el capote y con los palos. Se desmonteró en quinto, como no podía ser de otra forma.
Y así transcurrió la tarde del Santo Patrón de Madrid, aunque más que del Santo Patrón debería de ser la de los Santos Aficionados, ésta y la enorme mayoría. Y luego nos llaman reventadores, pero ya ven...¡¡como para quedarse callados!! Eso es lo que les gustaría a muchos de estos torerillos, una afición que tragara con todo o, como ellos dirían, "respetuosa y entendida". Mientras no sean respetuosos ellos, se quedarán con las ganas.
martes, 13 de mayo de 2014
UNA PUERTA GRANDE, PERO CHICA
Podemos contar también que de El Cid, ni la cuadrilla está bien. Era una gran incógnita el como volvería hoy a Las Ventas después de aquella tarde en octubre, y la cosa no ha podido ir peor. Desganado, falto de valor, de temple, de colocación, de ideas y si me apuran hasta de afición. Una lástima lo de este hombre.
El suceso gordo de la tarde y de lo que va de feria ha sido la actuación de Iván Fandiño, que por fin ha conseguido salir a hombros en Madrid, aunque por la puerta chica y por el método 1+1. La primera oreja llegó por una faena vulgar a un toro que repetía y metía la cara de lujo. Mucho rectificar entre muletazo y muletazo, mucho piquito, mucho echarse al toro fuera y poco temple, poco mando y nula torería. La estocada entró hasta los gavilanes y nadie se paró a percatarse que estaba caída. Oreja barata. Con el quinto sí que hubo, a ratos, buen toreo. Solo una tanda con la izquierda y otra con la derecha; pero nada más. Disposición y coraje, pero con eso solo no se triunfa, sobre todo a las alturas en las que está este torero. Y de eso de tirarse a matar sin muleta, ¿qué decir? Cada uno lo que quiera, que yo digo que de valientes es adelantar la muleta dejándola plana, templar y mandar en la embestida, cargar la suerte, enroscarse al toro en la cintura y, sin quitársela de la cara, vuelta a lo mismo; o parar a los toros con el capote, o ejecutar las chicuelinas toreando y no pegando trapazos y con afán en pasárselo lo más cerca posible. No, solo pido pureza, ortodoxia y verdad. Y no hace falta tirarse a matar sin muleta para meterse a los aficionados en el bolsillo, pegue usted un estocadón como la de ese quinto toro pero recibiendo. Mucho más ortodoxo, clásico y bonito. Cayó pues otra oreja, esta vez sí ganada, aunque con altibajos y a un toro de dos. Ahí queda eso.
El caso de Ángel Teruel me da mucha pena. Un torero que desprende tanta torería por los cuatro costados, con tanto gusto, que echa la pata alante y da el pecho, que adelanta la muleta y quiere llevar a los toros largos... no es justo que cuente con tan poquitas oportunidades. No, ni ha estado bien hoy ni lo estuvo hace cuatro días, pero con tres tardes firmadas el año pasado no podemos pedirle mucho más. Tiene algo, y si le diéramos tiempo y muchas tardes de rodaje se curtiría más y florecería el gran torero que lleva dentro. Qué pena que en todas las ferias, sea la ciudad o pueblo que sea, estén los mismos mediocres de siempre que no tienen nada que aportar.
Para finalizar, como siempre, hacer alusión al subalterno de la tarde, el gran Miguel Martín. Raro es el día que no tiene que desmonterarse por sus pares de banderillas y su buen manejo del percal. Da gusto contar con hombres de luces como él.
ANTONIO FERRERA, SIEMPRE AL QUITE
TARDE SURREALISTA
La tarde de hoy ha estado apoyada sobre un fino tabique que ha separado lo surrealista de lo esperpéntico.
Un asquito la novillada enviada por Ricardo Gallardo, correctos de presentación (excepto el feo quinto) y mansa, muy mansa e irremediablemente mansa. ¿Habrá sido porque han desayunado maíz esta mañana? Desconozco este punto, pero de lo que no me caben dudas es de que hay alguien que esta noche cenará oreja estofada, y todo por la nula seriedad de esta plaza y de la incompetencia de un presidente que cada vez que sube al palco tiene que armarla, porque si no no se queda satisfecho.
Román sorprendió en el segundo con una actitud de novillero que quiere comerse el mundo y con una faena planteada en tablas, donde sacó algunos muletazos templados y mandones. El bajonazo que le asestó le privó de pasear una oreja. Esperábamos en el tendido que saliera el quinto para terminar de confirmar sensaciones pero, lejos de ello, las derrumbó. Fue el quinto un novillo con más movilidad que casta y calidad, y que volvió loco al novillero, el cual mostró una línea pegapasista y vulgar, llena de trapazos atropellados y sin ser capaz de dominar ni por un momento las descompuestas embestidas del animal. Después de una estocada defectuosa, nadie podía imaginar que después de esa faena fuera a caer una oreja. No hubo mayoría de pañuelos y las protestas de los aficionados ahogaban los aplausos de quienes sí veían con buenos ojos aquella concesión. Pienso que aquel hecho decía todo.
José Garrido, otro novillero al que ya le aclaman como figura del toreo sin haberse comido una rosca, también hizo el paseíllo. Volvía después de aquel despojo, otro más, del pasado 1 de mayo. Y no demostró nada diferente, creo, a lo de aquella tarde. Se le fue sin torear el novillo con más posibilidades de la tarde, el tercero, y se dedicó a darse carreritas de un lado a otro detrás del mansísimo y descastado que cerró plaza. Dicen que tiene pellizco y que es un futuro fenómeno del arte y el duende de torear, pero mis ojos no ven más allá de un torero vulgar y carente de técnica y destrezas lidiadoras.
Cerró cartel un torero poco placeado (4 actuaciones en 2013) llamado Mario Diéguez. Acusó esa falta de contratos pues, a pesar de contar con un lote con pocas posibilidades, se vio en apuros en varias ocasiones y dando un recital de mala colocación y mal uso de los trastos de torear. Una pena.
Por último, destacar, como solemos hacer la inmensa mayoría de las tardes, la labor de un subalterno, la de "El Fini", que estuvo muy bien toda la tarde tanto con el percal como con los rehiletes. Llevamos cuatro tardes de feria y en las cuatro hemos tenido que destacar la gran labor de, al menos, un torero de plata. Que siga así, no todo es la faena de muleta, y ver un gran tercio de banderillas, una buena brega o un buen tercio de varas es tan válido durante la lidia como lo es una buena faena de muleta.
PD.: Mandar desde aquí nuestro recuerdo al ayuda de José Garrido y al señor encargado de pintar las rayas de picar por los golpes y daños que el salto al callejón del cuarto toro les haya podido causar. Un fuerte abrazo para ellos y nuestros deseos de que lo peor haya sido el susto.
