jueves, 18 de mayo de 2017

SÉPTIMA DE FERIA: ME CUENTAN QUE...

Me cuentan desde Madrid cositas sobre la corrida que hizo las veces de séptima de abono. Me comentan que los de Fuente Ymbro no vinieron lo que se dice sobrados de fuerzas, y que en la tarde de hoy los picadores, literalmente, no hicieron falta para nada más que salir a lucir el paseíllo. Me hablan también de que esta corrida de Fuente Ymbro tampoco derrocó ni mucho menos hasta, pero sí cierta nobleza y disposición a prestarse al toreo, para andar delante de ellos y sacarles partido, y sobresaliendo por encima de todos el cuarto. Los toreros, ante tales ejemplares, me dicen que no estuvieron lo que viene siendo a la altura del las circunstancias.
Que El Fandi es El Fandi, y como tal, en esta tarde ha estado como lo que es: El Fandi, torero bullidor que lo intenta todo con el capote, que arma el alboroto en el segundo tercio con sus carreritas por el redondel cual MacLaren antes de clavar a rabo pasado, que le encantan los desplantes pueblerinos, ponerse de rodillas, pegar pases así como quien dice... Vamos, El Fandi en esencia pura. Y hoy hasta le pidieron una oreja, aun habiendo matado de estocada baja. Una petición la cual el Presidente, el señor Cano, tuvo el acierto de hacer caso omiso.
Perera también es Perera, el torero pegapases que si hace una faena con menos de ochenta y cinco muletazos, circulares, péndulos y arrimones aparte, al día siguiente se levanta con una depresión del carajo. Para depresión, también, la que cogen algunos viéndolo "torear", según me cuentan. Mala, muy mala la tarde que ha echado este señor, perdido, desnortado y tan vulgar como siempre. El personal ha acabado hasta los mismísimos de su pegapasismo.
José Garrido cerró su feria ante un tercero manejable con el que, si no llega a ser por el pésimo uso de la espada que hizo  lo largo de la tarde, le hubieran pedido un despojo; todo por una faena fiel a la Tauromaquia 2.0 del cite al hilo, la pierna atrás, el toreo hacia fuera y las bernardinas de colofón. Con el sexto, más de lo mismo. Se acabó San Isidro para él, una feria en la que ha pasado de puntillas.

En resumidas cuentas, hubo ejemplares de Fuente Ymbro que se fueron al desolladero con las orejas puestas después de habérseles visto con una terna de pegapases incapaz para sacarles el mínimo partido.



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