jueves, 1 de septiembre de 2016

LOS CARTELES DE OTOÑO ME PRODUCEN... INDIGESTIÓN

¡¡Qué novedad!! La afición de Madrid está que trina, no le gusta los carteles de la feria de Otoño. Vaya por Dios, ya están los de siempre quejándose, nunca contentos con nada.

A la afición de Madrid se le dan novedades, y lo más bonito con lo que te responde es que "vaya mierda de feria, metéosla por donde os quepa". Si serán reventadores...
Novedades son, en cuanto al plantel ganadero, los hierros del Puerto de San Lorenzo y Adolfo Martín, que como hace ya tantísimo tiempo que no vienen, todos estábamos deseosos de tenerlos por fin en Otoño, donde ni nunca han estado ni nunca han coincidido. ¡¡Que viva la variedad!!
Fuente Ymbro lidiará la corrida de toros que resta con un cartel, a diferencia de la isidrada (donde pegó un soberbio petardazo) ausente de figuras, por lo que uno piensa: "¿Y si así, sin figuritas, suena la flauta?" Que esto de los toros es así de caprichoso...
El Tajo y la Reina lidiará una novillada que será estoqueada por Manolo Vanegas (cortó una oreja este verano), Pablo Aguado (en abril ilusionó con un estilo muy de verdad)  y Rafael Serna (herido muy grave el pasado mes de junio). Ahí queda eso.

Fuente Ymbro será estoqueada el viernes 30 de septiembre por dos tíos que se ganaron en verano un hueco en Otoño, valiéndose eso sí de la benevolencia que derrocharon el poco público y el presidente de ese día, y que son Eugenio de Mora y Román. Tenían que estar sí o sí, que para eso dieron el toque de atención.
Completa esta terna Juan del Álamo, al que creo que si no se le llega a poner, nadie que no perteneciera a su peña le hubiera echado en falta. Creo que había por ahí alguno que otro con más interés.

Y llegamos al sábado 1 de octubre, donde hay bastante polémica. Y no por los toreros que lidiarán la del Puerto de San Lorenzo, sino por el planteamiento de la corrida. ¿Qué sentido tiene anunciar en un mano a mano a Curro Díaz y José Garrido? El primero es uno de los triunfadores del año en esta plaza, y tenía que estar si o sí en esta feria. Garrido, por su parte, es un jovencito al que todavía en Madrid se le espera teniendo la suerte de su lado y, por lo tanto, su presencia en esta feria para nada está de más, pero... ¿Qué competencia real hay entre ambos? ¿Qué sentido tiene? No, definitivamente no se entiende.

El último día, 2 de octubre, por la mañana se celebrará la final del Camino hacia Las Ventas, con la presencia además del novillero con picadores Daniel Menes, revelación a las novilladas de verano. Sí, está muy bien eso, pero ¿no se suponía que aquí iba a entrar el también novillero con picadores Carlos Ochoa? ¿Qué ha pasado?
La corrida vespertina del domingo será la de Adolfo Martín, que como ya digo es toda una novedad en Otoño, sí señor. Será estoqueada por dos señores a quien se les espera con ilusión, véase Rafaelillo y Morenito de Aranda (que vuelve después de cortar una oreja TOREANDO DE VERDAD a un sobrero del Ventorrillo en mayo); completando el cartel otro señor que, la verdad, también es una ilusionante novedad al que había muuuuuuuuuchas ganas de ver por aquí después de taaaaaaanto tiempo sin darnos la brasa: el fantasma de Manuel Jesús Cid Salas, del que ya está todo dicho.

Esta es la feria de Otoño que tantas indigestiones les está produciendo a unos cuantos, los que nunca se conforman con nada, claro. ¿Y qué querían, a Paco Ureña y a Javier Jiménez? Uy, vaya... Si el final van a llevar razón.
¿Qué ha pasado con el de Murcia? Según la versión del empresario, estaba cerrada hasta hace pocos días su presencia en la de Adolfo Martín, pero que como se ofreció a matar los 6 y no se vio conveniente, pues él tampoco vio conveniente venir a la feria.
La versión del propio Ureña va más allá: Sí, tenía cerrada la de Adolfo, pero quería otra tarde, la de la corrida del Puerto de San Lorenzo. No se le dio porque, parece ser, el mano a mano ya estaba cerrado.  Ofrecióse a matar en solitario los 6 de Adolfo, y también se le negó, contestándole además la empresa que "está sobrevalorado". ¡¡Toma ya, con un par!! No acaba aquí la cosa, el propio Ureña reconoce que, después de eso, hubiera matado la de Adolfo en una terna de "haber sido el primero al que hubieran llamado, no después de estar todos contratados".
Que cada cual saque sus propias conclusiones...

Por su parte, con Javier Jiménez se contaba desde un primer momento para estoquear la de Fuente Ymbro, pero pidió expresamente la del Puerto de San Lorenzo, y si no, adiós muy buenas. El resultado se condensa en otra ausencia que lamentar.
Pregunto: ¿tanto transtorno hubiera sido meterlo en esa corrida y dejar ese vis a vis sin sentido en una terna que, a todas luces, tenía muchísimo más interés y hacía un cartel rematado de verdad?

También pregunto: ¿No se podría haberle hecho un hueco a Gonzalo Caballero? ¿Y con David Mora, triunfador de San Isidro, se contó?

Por todo esto, los carteles de la feria de Otoño, una vez más, me resultan indigestos. Y no es quejarse de vicio, es quejarse de que se ríen en nuestra puñetera cara. Siempre nos quedará Antonio Lorca para echarle las culpas a él, ¿no?

Publicar un comentario