miércoles, 13 de mayo de 2015

¡¡UNA CARRETA PARA LOS BUEYES!!

Si usted, querido lector, tiene pensado pasarse algún año de estos por la romería al Rocío y carece de bueyes para tirar de su galera, que sepa que esta tarde traigo excelentes noticias para usted. Hay una finca allá por Los Yébenes (Toledo) que los tiene a pares, y además a un precio de ganga. Solo hay un pequeño inconveniente: son chiquitos y un poco blandengues. Pero ¡¡qué importa!! Se lleva usted 6, y aun así seguirá ahorrándose unos cuantos duros. Y esos duros se los guarda usted para comprar algunos litrejos de Coca Cola, y así cuando a los animalitos les entre flojera, se les da de beber y se les sube el azúcar.
Tómeme usted por amigo, y acérquese cualquier día de estos a la finca Robledo de los Osillos, pregunte por Fidel San Román, y negocie con él. Seguro que se los saca casi regalados.
De esta forma, usted se queda con el problema de sus bestias de tiro resuelto, y además los animales esos acaban en el lugar para el que de verdad sirven. Porque mire usted, hace algunos años que el señor San Román compró una ganadería de toros de lidia a otro señor llamado Francisco Medina, que por cierto criaba animales duros y encastados. Pero solo le han bastado unos 10 años al señor San Román para liquidar aquella casta y aquella dureza, y ahora se dedica a la cría de manso. Que oiga, eso es muy respetable y está muy bien. El problema llega cuando esos bueyes los intenta vender como los toros de lidia que criaba su anterior criador, pero para eso sí que no valen. Su fin, querido lector, es tirar de carros y galeras, por mucho que al renombrado señor San Román y a la empresa de la ex primera plaza del mundo se les antoje lo contrario.

Y una vez dicho esto y hacerle publicidad al dueño del Ventorrillo para que no tenga la necesidad de acercar sus bueyes por una plaza de toros, me dispondrá a contarles cómo se desenvolvió la tarde con este bodrio de ganadería, aparte de aburrida y pesada.
Padilla a lo suyo, que es el toreo de cara a la galería, con sus largas cambiadas de rodillas, sus pares a penca pasada después de mucho adorno, toreo de rodillas, y por supuesto pegapasismo, para que no falte.
El Cid, también a lo suyo de estos años de atrás, ya saben. Y mejor no digo más, porque si no... pues eso.
Y Alejandro Talavante, que por supuesto le han tenido que regalar un despojo, para que no se les diga a los del moquero que vaya corrida que vieron y qué aburrimiento tuvieron que pasar. ¿Muchos pases? Sí... ¿Ligaditos? También... ¿Obligando al toro y llevándolo donde el torero mande en lugar de aliviarle? Pues va a ser que no. ¡¡Ah!! Y ¿matando de buena estocada? ¡¡Y un mojón de grande como la tarde de hoy!!

Suerte que Juan José Trujillo pasaba por allí y le ha soplado dos pares categóricos al tercero...

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