viernes, 16 de enero de 2015

SIMÓN CASAS Y SUS COSAS



Tiene razón  Simón Casas, en la Fiesta hay mucho "integrista" que sobra.


Simón Casas, francés aficionado al morado de los billetes, a los cortes de manga, a desacreditar a los que pagamos, a autoproclamarse "productor de jarte e incultura" y, sobre todo, a hacer daño a los oídos con sus palabras, de nuevo es noticia entre los aficionados por sus palabras. Concreta y textualmente, por afirmar que "hay que acabar con los 20 o 25 integristas que por su comportamiento en la plaza joden el espectáculo al que van 20000 personas".
Y digo yo, ¿por qué tanto revuelo? Las palabras del productor, por una vez y sin que sirvan de precedente, son de lo más acertadas. Porque sí, hay que acabar con los aficionados integristas de algunos coletas, que van a la plaza a aplaudirlo todo sin importar si las cosas están bien o mal, y que además si se les lleva la contraria se comportan poco más o menos como un yihadista al ver una caricatura de Mahoma.
Hay que acabar los con ganaderos integristas del toro bobo y descastado que colabora sin más, y además salen al ruedo mutilados de pitones.
Hay que acabar con los integristas de luces que hacen el destoreo y encima van como si fueran los mejores de la historia.
Hay que acabar con esos empresarios integristas que buscan hacerse de oro sin importarles el daño que hacen a la Fiesta.
Y por supuesto, hay que acabar con los integristas interesados de la prensa oficial, esos que defienden toda esa pseudofiesta vergonzosa y la tildan de "mejor toreo de la historia y toro más bravo de la historia". 
No lapidemos al francesito de las gafas de pasta por sus palabras, porque si hacemos una correcta lectura de ellas, son de lo más razonables. Todos esos integristas joden con su comportamiento el espectáculo al que acuden los aficionados. Y las ilusiones de estos, también. 
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