jueves, 6 de marzo de 2014

LO POCO GUSTA, Y LO MUCHO CANSA

La espantosa cartelería de la Feria de Abril sevillana dio lugar ayer a un escrito mío en twitter comentando, junto con otros aficionados, la gran oportunidad que habían tirado por la borda los cuñadísimos de elaborar un gran ciclo a base de toreros como Fernando Cruz, Sergio Aguilar, Diego Urdiales, Juan Mora, Ángel Teruel, Alberto Aguilar, Luis Vilches, Morenito de Aranda, Curro Díaz, Javier Cortés, López Simón, Miguel Ángel Delgado, Fernando Robleño, etc. A cambio de estos toreros, va a haber que tragar con Daniel Luque, Esaú Fernández, David Mora, Fandila, El Cordobés, Abellán o Padilla. Y es esta la parte a donde quería yo llegar, porque la inclusión de Juan José Padilla en este grupo levantó alguna ampolla y, como ya llevo tiempo dándole vueltas al asunto, no puedo dejar pasar esta oportunidad para hablar de ello.

Y es que Juan José Padilla es un ejemplo a seguir para todos, ya no solo del mundo taurino, sino de la sociedad en general. No es moco de pavo sufrir una terrible cornada en la cara, con pérdida de un ojo incluida, y cinco meses después volver a vestirse de luces. Qué más quisiéramos la gran mayoría de seres humanos tener ese coraje y ese afán de superación ante las grandes dificultades. Pero, como suele decir la sabiduría popular, lo poco gusta y lo mucho cansa. Y lo de Padilla ha llegado a un punto que hace lo segundo. Cansa ver a un torero que en su día se hizo un hueco digno en el toreo matando todo tipo de hierros y encastes, y que de buenas a primeras pasa a aparecer en los carteles de hierros "artistas" sin querer saber nada de lo demás. Cansa verlo ya en cualquier feria y en cualquier cartel pudiendo ver a toreros mucho más interesantes, como bien se ha demostrado más arriba. Cansa, aburre y hasta cabrea sintonizar la Cadena SER todos los domingos por la noche y escuchar el mismo peloteo de siempre por parte del señor Molés, como si no hubiera un mañana.
Padilla tiene todos mis respetos, pero debería volver a ir adquiriendo los méritos como hizo un día no tan lejano: hablando en el ruedo delante del toro-toro.
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