miércoles, 19 de junio de 2013

LO PEOR DE SAN ISIDRO EN IMAGENES


La tragedia y el dramatismo de la Fiesta se torna en heroicidad respecto al hombre que se viste de luces. He aquí a los cuatro hombres heridos a lo largo de esta Feria, todos de grave consideración. Se les desea lo mejor y mucho ánimo para volverlos a ver hacer el paseíllo.


Talavante tuvo el honorable gesto de anunciarse en solitario con ganado de Victorino Martín, pero siendo justos hizo un ridículo de enormes magnitudes y demostró que si le saca del torete chochón y colaborador, no es absolutamente nadie. Y eso que eran albaserradas descafeinados, que si le llega a salir una corrida de Victorino Martín de las de antes, no lo cuenta.


En los últimos años se estan dando situaciones bochornosas y patéticas durante las salidas a hombros de los toreros. Hay mucho energúmeno que pierde la noción del tiempo y, a base de empujones y golpes sin discriminación alguna, se abre paso para llegar al torero de turno y arrancarle el vestido de torear a girones. Recojo la testificación de mi novia, que durante la salida a hombros de Talavante el pasado día 24 estaba esperando muy cerca del coche de cuadrillas para ver de cerca al torero: "Estaba viendo venir de lejos al torero cuando de pronto alguien me golpeó por detrás y casi me tira al suelo. Le llamé mal educado y sinvergüenza y él me contestó que no era momento para tener educación. Cuando el torero estaba a su altura, se avalanzó sobre él para arrancarle el vestido". Lamentable. El día que ocurra una desgracia vendrán las pamplinas y las medidas a toro pasado. Por cierto, ¿donde estaba la policía para poner orden? Haciendo fotitos en la Grada 7, supongo.







Las dos orejas de Talavante también fueron excesivas. Hubo momentos buenos en su faena, pero con una hubiera bastado.



¿Y de este personaje qué se puede decir? Pues que ha venido tres tardes y en las tres ha salido escaldado. Aun trayéndose a los toretes que más le gustan bajo el brazo, aun haciendo que el piso de la plaza se le deje a su gusto, aun exigiendo que se pinten las rayas rojas, aun teniendo una legión de incondicionales que todo le aplauden... Y encima se pone cañí cuando los aficionados, con toda la razón del mundo, le recriminamos las cosas. Lo que más pena da es que todavía hay quien le compara con el Faraón.




El escándalo que se vivió en los corrales durante los prolegómenos de la Beneficencia no tiene nombre. Así va España...




Diego Urdiales, Fernando Robleño y Curro Díaz son tres toreros de diferentes estilos pero todos con un denominador común: eran muy esperados esta feria y han decepcionado.



 
El Cid, uno de los más grandes durante la primera década del siglo XXI, cada año que pasa va a peor. ¿Por qué, Manuel, por qué?



¿Algún día nos libraremos del mayor fraude de los últimos tiempos? Bilbao es la primera feria grande que, después de San Isidro, no cuenta con él. A ver si tomamos nota...
Todavía muchos seguimos sin entender el criterio de Taurodelta para comprar dos corridas a Jandilla. Y más después de lo visto el año pasado en esta plaza el Domingo de Ramos. El matadero es la única solución para este tormento de ganadería.

Lidió una corrida del montón, pero el hecho de premiarla con un azulejo en el patio de arrastre es para darse de cabezazos contra una pared.

Los pupilos de Don Fernando Cuadri no estuvieron, ni por asomo, a la altura esperada. Les faltó esa casta y esa agresividad con la que años atrás nos enamoraron a los aficionados de Madrid. Eso sí, bueyes de carreta tampoco eran y tenían mucho más provecho del que en verdad se les sacó.




El público de Las Ventas no es lo que era. Ahora lo aplauden todo, desde un matador que espera sentado en el estribo a que salga su toro, hasta el destoreo de dentro a fuera y de abajo a arriba. Que no señores, que es al revés, de fuera a dentro y de arriba a abajo, y cargando la suerte, y ofreciendo la muleta plana. Y el toreo poderoso no consiste en mantener a los inválidos en pie, y torear no es tirarse encima del toro de guisando. Ah, y por supuesto no tengo por qué bajar yo, porque yo pago y estoy en mi derecho a exigir que se haga el toreo según estos cánones, que son los que han imperado toda la vida.





La añorada Venta del Batán, gran reguero de afición, sigue clausurada. ¿Así hasta cuando? Por favor, que no sea para siempre.




El cuarteto calavera sigue arrasando con la Fiesta de los Toros allá por donde pasa. Solo les importa el dinero, lo demás se lo suelen pasar por el arco del triunfo. Pues que nos dejen en paz a nosotros y se vayan a pasar las tardes al bingo, que allí no hacen daño a nadie. Os queremos lejos de aquí, señores, iros ya de una vez, que robar es delito y pecado.
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