jueves, 14 de junio de 2012

ECOS DE SAN ISIDRO (PARTE III: LOS TOROS)

Se está imponiendo como una moda en las últimas ferias el que suela haber más toros que toreros. Este año se ha vuelto a confirmar la regla, y no porque haya habido toros buenos en abundancia, sino porque los toreros buenos que ha habido se pueden cortar con los dedos de una mano. Pero toros, aunque no hayan sido muchos, sí los ha habido y además todos esos tuvieron algo en común: que se fueron sin torear. En este escalafón no hay quien sepa entenderse con un toro-toro de verdad, y tampoco con el medio-toro, exceptuando algunos figurines de pitiminí.
Qué lástima de toros, por ejemplo, aquellos dos de Baltasar Ibán apodados Camarito y Pistolero (este último para mí el mejor de la feria), que tuvieron enfrente a dos toreros incapaces para dominarlos y cortarles las orejas. No fueron fáciles, pero es precisamente ahí donde reside la esencia pura y el encanto del verdadero Toro de Lidia. Y sino, que se lo pregunten a la terna que dio mala cuenta de la corrida de Cuadri, sobre todo Rafaelillo y el colombiano Bolívar, que tuvieron enfrente una señora corrida de toros y salieron escaldados. Si Pistolero entra en mi particular cuadro de honor como el mejor toro de la feria, el hierro propiedad de Don Fernando Cuadri lo hace como corrida más completa en cuanto a presentación y juego. Buenos a secas 1º y 2º y excepcionales 3º y 5º, bajó el listón el flojo y soso 6º y ni siquiera faltó la alimaña que hizo de 4º. Javier Castaño estuvo dignísimo en el único que pudo lidiar después del golpe que se llevó, y Bolívar y Rafaelillo naufragaron en el mar de la casta. Aplaudí al mayoral al finalizar el festejo y, sinceramente, lo volvería a hacer, ¿y saben porqué? Pues hablando en plata, porque estaba hasta los cojones de llevar más de 20 tardes tragando con despojos (salvo muy contadas excepciones), y cuando por fin ante mis ojos hay una verdadera corrida de toros que saca casta, fondo, emoción y fiereza, no puedo evitar emocionarme sobremanera. Por cierto, aprovecho para darle un estacazo en tó los riñones a los señoritos de Mundochoto por tanto criticar aquella ovación al mayoral de Cuadri en su editorial de aquel día: ustedes a llorar a Jerusalén, que bastante daño hacen ya a la Fiesta elogiando a ganaduros que crian babosas de comportamiento gilipollesco y tontuno y a figuritas que se las dan de grandes toreros y lo que son unos estafadores sinvergüenzas, como para que encima vengan queriendo tapar cuando sale el verdadero Toro.
Otros toros lidiados a lo largo de la feria que también me gustaron fueron el novillo de Couto Fornhilos que lidió Conchi Ríos en primer lugar el día 14 (que por cierto realizó una más que aceptable pelea en varas), el 4º toro de Escolar y algunos novillos de Guadaira.
Por otro lado, grandes decepciones han sido sendas ganaderías de los hermanos Martín Andrés. Adolfo echó dos toros muy suavones y manejables, sin las malas ideas que de siempre han caracterizado a los Albaserradas; y su tío Victorino... ¡¡quien le ha visto y quien le ve!! Toros además de mal presentados, muy justos de casta y fuerza, un tanto toreables a excepción de 3º y 4º que se acercaron un poco más a lo que siempre han sido los toros del "Paleto de Galapagar" pero a distancia kilométrica no obstante. Y Carriquiri, después de la buena corrida el 2 de mayo del pasado año, un gran fiasco, ni para bistecs valieron. Alcurrucen tendrá su azulejo el año que viene en el patio de arrastre, y quizás pueda que tenga honores para ello, pero por los gustos que yo tengo me quedo con los Cuadris; no soy partidario de tanta nobleza y tanta toreabilidad, sinceramente. De El Cortijillo, Montalvo, Vellosino, El Ventorrillo, El Montecillo, Fermín Bohórquez, Las Ramblas y cómo no las glamurosas Cuvillo y Juan Pedro, si yo fuera el ganadero de cada una directamente me lo quitaba de encima y lo mandaba al matadero sin pensármelo dos veces, qué ruina y qué deshonra de ganaderías, por el amor de Dios.
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