Noé Gómez del Pilar se fue a recibir a sus dos novillos a porta gayola, no perdonó un quite en el que demostró que es un torero variado y, además, toreó con muchísimo temple y profundidad con la muleta. Es verdad que fue aquí donde mostró su lado más oscuro, estando perfilero y un tanto fuera de sitio; pero tiempo tendrá para limar esos defectos. Lo mejor fueron los naturales al 5º, Hortensio, una perita en dulce para hincharse a torear; y vaya si se hinchó Noé. Naturales de mano bajísima, profundos y largos, rematados con pases de pecho de pitón a rabo llevándose la muleta al hombro contrario. En resumen, un gran concepto el mostrado aunque con algunas asperezas que pulir. No fue lo único agradable me degustamos en el 5º acto; también hubo de desmonterarse el tercero Fernando Sánchez, impecablemente vestido y muy pero que muy torero ejecutando los dos pares que le hicieron recibir tales honores.
Hortensio no fue el único novillo bueno de la tarde. En realidad lo fueron, con sus cosas, los cinco restantes. El segundo, primero del lote de Gómez del Pilar, fue otro dulcecito que tomó una buena segunda vara arrancándose alegre al caballo de Juan Pablo Arribas, y con el que Noé se mostró muy firme y bullidor, empezando de rodillas en el centro del ruedo la faena y realizando una faena de más a menos, intercalando el perfilismo antes mencionado con algunos muletazos templados y rubricando la faena con eléctricas bernadinas. Hubiera podido cortar una oreja si no llega a fallar a espadas.
Alberto Durán a mí, personalmente, me defraudó ayer. Le vi espeso y sin ideas para paliar las dificultades de novillo que abrió plaza y que a punto estuvo de echárselo a los lomos. Es lo que tiene dejarse la ventana abierta, que a veces se cuela el viento y pasa lo que pasa. Con el 4º, también noble, tampoco se acopló y lo peor de todo es que lo despachó de un feo sartenazo en los lomos.
Damián Castaño dio otra ración, y ya van unas cuantas esta feria, de toreo vulgar e insípido. Con su primero se mostró también bullidor, recibiéndolo de rodillas en el tercio y comenzando la faena de rodillas. Pero poco más, y eso que en sus manos tuvo, al igual que sus dos compañeros, dos novillos para cortar orejas.
FICHA DEL FESTEJO
6 Novillos de Guadaira, muy bien presentados; nobles y manejables, a excepción del complicado 1º.
Alberto Durán (verde botella y azabache): Palmas y silencio.
Gómez del Pilar (Purísima y oro): Saludos y oreja.
Damián Castaño (grana y oro): Silencio y silencio.