lunes, 2 de abril de 2012

TROPEZAR DOS VECES CON LA MISMA PIEDRA


Dice el tópico que el hombre es el único animal del planeta que tropieza dos veces con la misma piedra. Pues bien, hoy en Las Ventas se ha cumplido dicho tópico a todos sus efectos. El hombre, dos en éste caso, han vuelto a tropezar con la misma piedra que hace cinco meses tropezaron en el mismo escenario. Todo un pedrusco llamado encaste Domecq y que desgraciadamente abundan en la senda de la Tauromaquia. ¿Culpables? La empresa compró los toros, pero los toreros también tendrían algo que decir, ¿no? Dos toreros que llevan todo el santo invierno llenándose la boca hablando de que la variedad de encastes es necesaria para la Fiesta y un aliciente para el aficionado... ¡¡Pues llévenlo a la práctica señores, no cometan el mismo error de otoño de dejarse anunciar con ganaderías dulzonas, descastadas, al límite de sus fuerzas y sin emoción!!  Porque de todo eso adoleció el anovillado encierro de Jandilla, ganadería que por cierto la última vez que se anunció en Madrid solo fue capaz de lidiar un toro (vaya currículum…). En lugar de exigir dos toros de tres encastes diferentes (ya que hablamos tanto de variedad), de esos que los aficionados nos tiramos de lo pelos por ver... Pues no, va a ser que no... ¡¡las ganas que yo tengo no te jode!!

Fandiño no tuvo su tarde, o por lo menos eso me pareció a mí. Empezó muy dispuesto yéndose a recibir a su primero a la puerta de toriles con unas emocionantes gaoneras y quitando por unas ajustadísimas chicuelinas, replicadas por tafalleras y media de Mora. El torillo iba y venía sin maldad, pero Fandiño no terminó de aprovechar la situación y dio pases y pases que aburrieron al personal. Con el tercero no se podía hacer gran cosa, pues fue un torillo flojo y descastado que no dio ninguna opción de triunfo. Sus mejores momentos llegaron toreando en redondo al quinto, otro toro que sin tampoco ser gran cosa sí merecía que hubieran estado mejor con él. Lo dicho, le he visto mejores tardes.
David Mora tuvo pasajes buenos con el capote, como el galleo por chicuelinas con el que llevó al segundo al caballo, un segundo toro que por cierto tendría que haber vuelto al corral por inválido. Incomprensiblemente el presidente lo mantuvo, de manera que con la muleta no se vio gran cosa. También destacó en un quite por chicuelinas al cuarto y que a punto estuvo de echárselo a los lomos; otro torillo que se dejó y con el que faltó una mayor rotundidad a la hora de torear y que terminó haciendo lo fácil: pegarse el arrimón. Salió el sexto toro al ruedo y la sensación de frustración se apoderaba de los tendidos, pero un precioso comienzo de faena nos hizo concebir esperanzas de que la cosa pudiera remontar el vuelo, esperanzas que no tardaron en diluirse con una buena ración de pico, patita atrás y banderazos fuera de cacho.

De los picadores… mejor no hablar. El día que vea algún Tercio de Varas como Dios manda entonces podré morirme tranquilo. ¡Siempre trasero y siempre caído! ¡Siempre sin poner al toro en suerte y no dejar lucirlo! En definitiva que siempre lo mismo ya no solo con los piqueros sino con todo en general: toros, toreros, cuadrillas, presidentes y público que aplaude hasta que la montera caiga boca abajo…

Claro que pensándolo bien, en otoño fueron capaces de sobreponerse al porrazo que les produjo el tropiezo con el Juanpedrusco Domecq y ellos pusieron la emoción que no tenían los toros de entonces, dando así una tarde cargada de emociones. Hoy, nada de eso. De aquí a dos semanas tienen  ustedes una oportunidad de oro con Albaserradas en Sevilla para desquitarse de lo de hoy. Estaremos atentos…



FICHA DEL FESTEJO

5 TOROS DE JANDILLA Y 1 DE VEGAHERMOSA (2º)

IVÁN FANDIÑO (vainilla y oro): Algunas palmas, silencio, y ovación tras aviso

DAVID MORA (blanco y azabache): Palmas, silencio y silencio tras aviso
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