lunes, 23 de abril de 2012

ENTRE CABEZAZO Y CABEZAZO, ALBERTO DURAN

No tenía muchas intenciones de escribir acerca de la tarde de ayer, pero a petición de mi querido vecino de abono y amigo Emilio, que no pudo asistir al festejo por motivos futbolísticos, me he decidio a hacerlo. Y es que ayer, entre lo solo que estaba y y el sueño que tenía (transnochar es muy malo) tenía una empanada encima que apenas me dejó enterarme de lo que en el ruedo pasaba. Empanada que se convirtió en cabezazos mientras Salvador Barberán se las intentaba entender con sus dos oponentes. No tuvo su tarde este novillero de Algeciras cuya alternativa está próxima y con esa poca ambición que ayer demostró no creo que llegue muy lejos. Cierto es que su lote fue el peor y que se tenían en pie a duras penas, pero el primero desarrolló nobleza en la muleta y dentro tenía algo más de lo que Barberán sacó.

Medio sonámbulo andaba yo cuando Alberto Durán me trajo un café bien cargado en forma de buen toreo a la verónica que me vino de perlas para volver a la realidad. Hubo competencia en quites con este segundo novillo entre Durán y Cerro, algo que por desgracia brilla por su ausencia todas las tardes. Dio una tarde buena este zamorano, que tuvo sus mejores momentos con el quinto novillo toreando en redondo con la muleta muy muy muy baja y con mucho poder. Ahí se acabó el novillo, que al sentirse podido salió corriendo hacia toriles como alma que lleva el diablo. Estuvo también muy bien con el capote toda la tarde, demostrando que puede ser un buen capotero en el futuro. Claro, luego llegó el momento de matar y... ay que cruz, vaya mitin con el descabello, nada que envidiar a los que dan los políticos en campaña.

Pero si Alberto Durán consiguió por momentos despertarme del letargo, Rafael Cerro me hizo volver a las andadas. Más de lo mismo que estamos acostumbrados con la mayoría: ventajismo y pegapasismo a más no poder y a dar de nuevo el cante con la espada (buen sartenazo le arreó al tercero). Otro que ya p(uede ponerse las pilas o, si alguien no lo remedia, va a durar en esto menos que un bollo en la puerta de un colegio.

Por cierto, hubo un banderillero, Víctor Nieto para más señas, que tuvo la amabilidad de traerme otro cafelito bien cargado en el tercio de banderillas al cuarto, poniendo dos buenos pares cuadrando en toda la cara que obligaron al público a que se destocara.

En fin, tarde con cosillas interesantes, novillos que se ofrecieron al lucimiento, un novillero que puede ser alguien, dos que mucho tendrán que mejorar si quieren tales honores... y sueño, mucho sueño y muchas cabezadas. Emilio, para tu cumpleaños te voy a regalar una radio para que mientras ves los toros escuches el fútbol, porque más solo que la una me dejastes ayer.



FICHA DEL FESTEJO


Novillos de Monte la Ermita, nobles en general y que se prestaron al toreo.

Salvador Barberán (de verde botella y oro): Silencio y silencio tras aviso.
Alberto Durán (de purísima y oro): Palmas tras dos avisos y saludos tras avisos.
Rafael Cerro (de espuma de mar y oro): Sliencio tras aviso en ambos.
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